Amates: La Conquista Interminable

En 1992, Solón de nuevo sorprende al mundo artístico dibujando y pintando sobre papel amate hecho de la corteza del árbol. El papel amate fue creado por lo Mayas y otros pueblos indígenas mucho antes del mal llamado descubrimiento de América. Solón lo utiliza para rescatar aquello que exitía mucho antes de la llegada de los invasores, y para denunciar que la conquista continúa.

La tesis de Solón se comprueba. Un poco más de un año después de la exposición, la guerrilla zapatista de Chiapas se rebela contra el colonialismo interno y opresión intolerable que sufren los mayas de hoy. Los ejemplos bolivianos de la opresión de la conquista interminable en esta serie de cuadros son los rebeldes del Altiplano, Tupac Katari y Bartolina Sisa, cuyo dolor se repite hoy día en sus descendientes.

Cuando hay un mensaje histórico actualizado, es difícil divorciar la estética artística de lo social. Sin embargo, en estos amates, Solón comprueba una vez más que el dibujo es fundamento del arte y un medio poderoso para expresar emociones universales. Aparece algún color, rojo de la sangre, verde de la esperanza, pero son las líneas de su dibujo que nos desgarran nuestras apatías y despiertan el amor hacia el oprimido.