Tras la urdimbre perdida

Pintar con lanas de graciosas alpacas altiplánicas es fusionar la magia de los siglos con las reivindicaciones de los humanos contemporáneos. La temática, como la de los murales, es un mensaje de los problemas vitales de los andinos. Fiel a lo natural de la alpaca, la expresión plástica se reduce a los colores sobrios pero ricos del animal andino. En pos de la urdimbre perdida: síntesis de tejido milenario y lucha moderna.

La magnitud del aprendizaje de Solón sobre la tapicería es asombrosa. Primero trabaja entre los campesinos del pueblo Xonacatlán en México. Luego hace lo mismo en San Pedro de Cajas, Perú. Después es invitado por el gobierno francés a trabajar en el atelier del tapicero Jacques Brachett. Contraria a la obra de Brachett, la tapicería prehispánica adoptada por Solón presenta un acabado en ambas caras.