Manchas

De vivos colores y trazos rapidos. Solón deja una serie de dos docenas de pequeños cuadros a la piroxilina que no se basan en su mayoría en un dibujo predeterminado, sino en un un juego de brochazos, de pinceladas que no se retocan y van conformando una imagen que esta vez no emerge de un garabato sino que nace de unas manchas.