Pinturas: acuarelas, temperas, oleos…

Walter Solón maneja con igual maestría la acuarela, el óleo y otros materiales como la piroxilina y los polímeros. En su evolución artística, su pintura en caballete va transformándose sutilmente y la piroxilina y los polímeros van sustituyendo al óleo y los acrílicos en busca de apariencias de mayor expresividad.

Solón es un pintor de trazos firmes que da a sus figuras movimiento y vida. En sus cuadros se advierte la alegría o el dramatismo del pueblo boliviano que danza en sus grandes fiestas. El colorido reproducido con veracidad, la perspectiva, la precisión de los trazos y el tema muy humano dan a sus obras la belleza que cautiva y que se siente espontánea y sincera.

La pintura de Solón se perfecciona a partir de la utilización de medios y recursos técnicos, pero también de la concepción y de los temas que aborda.

“No podemos colocar plácidamente nuestra tela en el caballete y pintar ausentes y ciegos a la represión callejera, una naturaleza muerta o un bucólico paisaje. Vivimos una época de solidaridad, de cooperación y de compromiso con las aspiraciones del pueblo (…)

“El Arte es una suprema forma de liberación, no debemos especular mentalmente más de lo que podemos crear en bien de una causa noble, mejorando nuestro oficio y nuestros medios de expresión, con la humildad de un artesano integrado por su trabajo útil a la sociedad”, enfatiza el artista.