La existencia de pozos de extracción de agua para la explotación de litio, en la comunidad de Calcha K, ubicada al sur del salar de Uyuni genera incertidumbre en sus habitantes. El lugar ofrece hermosos paisajes, amplios y coloridos sembradíos de quinua y a lo lejos rebaños de diferentes camélidos cerca a los bofedales donde llegan a hidratarse. Robert Quispe Arenas, habitante de la comunidad, expresa su preocupación por las actividades que Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) ha desarrollado en su región para abastecerse de agua, por el contrato con la empresa Uranium One Group de Rusia.
En el sector denominado Pucapampa, a la altura de Laji, YLB ha perforado un pozo que tiene un diámetro aproximado de 10 pulgadas y una profundidad de 50 metros. En esta microcuenca se tienen perforados alrededor de 8 pozos, realizados bajo la subcontratación de la empresa Maldonado. Los habitantes de Calcha K conocen estas planicies como Pucapampa y no como Huasa Julaca, según señala el contrato de YLB con la empresa rusa. Huasa Julaca se encuentra al otro extremo y en ese sector no se ha perforado ningún pozo.
Cerca de los pozos se pueden apreciar parcelas de quinua de diferentes comunarios, algunas sembradas y otras no. En uno de los casos, la distancia de un pozo perforado a la primera chacra es de aproximadamente 50 a 60 metros, cerca de un terreno repleto de tolas. Esta proximidad ha generado preocupaciones respecto al potencial bombeo de agua que puede requerir la producción de carbonato de litio. Además, incertidumbres se levantan en torno al abastecimiento del agua para los sembradíos y la vida en la comunidad.
Robert Quispe Arenas, Pdte. Comité de Defensa de Recursos Hídricos Comunidad de Calcha K
Robert Quispe señala quelos pozos se perforaron en 2024.“En realidad YLB ha utilizado una estrategia para que encuentren en nuestra comunidad pocos habitantes y que estos fueran fácilmente convencidos para dar su autorización de perforación de pozos”. En sí, el consentimiento se vio manipulado desde el inicio de los estudios para las fuentes hídricas en la región.
YLB ha realizado informes preliminares indicando que la afectación al medio ambiente sería mínima, pero aún no hicieron conocer los resultados del estudio hidrológico. Robert Quispe afirma que dichos resultados se debieron entregar hasta diciembre del año pasado, pero hasta la fecha no han recibido información alguna.
“No tenemos una información cabal de todos estos detalles y eso nos genera más susceptibilidad de que tal vez ellos no nos están diciendo la verdad. […] Nosotros nos hemos visto sorprendidos al informarnos que en los contratos no existe la consulta previa porque siempre se les ha hecho conocer a los de YLB que, para la explotación de estos recursos, tiene que haber necesariamente la consulta”.
Asimismo, los miembros de la comunidad de Calcha K han emitido un voto resolutivo que se resume en 1.- Rechazar los dos contratos firmados por la empresa estatal Yacimientos del Litio Boliviano (YLB) con las empresas Uranium One Group y China Hong Kong CBC; 2.- La suspensión de toda actividad laboral que pretenda implementar YLB, así como la empresa contratista Uranium One Group y otras empresas subcontratadas y 3.- aprobar la ley de explotación e industrialización del Litio en consenso y participación con los pueblos indígenas originarios.
La existencia de pozos de extracción de agua para la explotación de litio, en la comunidad de Calcha K, ubicada al sur del salar de Uyuni genera incertidumbre en sus habitantes. El lugar ofrece hermosos paisajes, amplios y coloridos sembradíos de quinua y a lo lejos rebaños de diferentes camélidos cerca a los bofedales donde llegan a hidratarse. Robert Quispe Arenas, habitante de la comunidad, expresa su preocupación por las actividades que Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) ha desarrollado en su región para abastecerse de agua, por el contrato con la empresa Uranium One Group de Rusia.
En el sector denominado Pucapampa, a la altura de Laji, YLB ha perforado un pozo que tiene un diámetro aproximado de 10 pulgadas y una profundidad de 50 metros. En esta microcuenca se tienen perforados alrededor de 8 pozos, realizados bajo la subcontratación de la empresa Maldonado. Los habitantes de Calcha K conocen estas planicies como Pucapampa y no como Huasa Julaca, según señala el contrato de YLB con la empresa rusa. Huasa Julaca se encuentra al otro extremo y en ese sector no se ha perforado ningún pozo.
Cerca de los pozos se pueden apreciar parcelas de quinua de diferentes comunarios, algunas sembradas y otras no. En uno de los casos, la distancia de un pozo perforado a la primera chacra es de aproximadamente 50 a 60 metros, cerca de un terreno repleto de tolas. Esta proximidad ha generado preocupaciones respecto al potencial bombeo de agua que puede requerir la producción de carbonato de litio. Además, incertidumbres se levantan en torno al abastecimiento del agua para los sembradíos y la vida en la comunidad.
Comunidad de Calcha K
Robert Quispe señala que los pozos se perforaron en 2024. “En realidad YLB ha utilizado una estrategia para que encuentren en nuestra comunidad pocos habitantes y que estos fueran fácilmente convencidos para dar su autorización de perforación de pozos”. En sí, el consentimiento se vio manipulado desde el inicio de los estudios para las fuentes hídricas en la región.
YLB ha realizado informes preliminares indicando que la afectación al medio ambiente sería mínima, pero aún no hicieron conocer los resultados del estudio hidrológico. Robert Quispe afirma que dichos resultados se debieron entregar hasta diciembre del año pasado, pero hasta la fecha no han recibido información alguna.
“No tenemos una información cabal de todos estos detalles y eso nos genera más susceptibilidad de que tal vez ellos no nos están diciendo la verdad. […] Nosotros nos hemos visto sorprendidos al informarnos que en los contratos no existe la consulta previa porque siempre se les ha hecho conocer a los de YLB que, para la explotación de estos recursos, tiene que haber necesariamente la consulta”.
Asimismo, los miembros de la comunidad de Calcha K han emitido un voto resolutivo que se resume en 1.- Rechazar los dos contratos firmados por la empresa estatal Yacimientos del Litio Boliviano (YLB) con las empresas Uranium One Group y China Hong Kong CBC; 2.- La suspensión de toda actividad laboral que pretenda implementar YLB, así como la empresa contratista Uranium One Group y otras empresas subcontratadas y 3.- aprobar la ley de explotación e industrialización del Litio en consenso y participación con los pueblos indígenas originarios.
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