La comunidad de Calcha K, al sur del salar de Uyuni, enfrenta incertidumbre por la extracción de agua para la explotación de litio por parte de YLB y el contrato con Uranium One Group. La falta de consulta para el consentimiento previo, libre e informado, la preocupación por el impacto ambiental y la disponibilidad de agua para los sembradíos generan rechazo hacia los contratos y exigen mayor transparencia, así como la realización de estudios hidrológicos en la región.













