La obra de Solón comprende más de 2000 trabajos. Su pasión eran la pintura mural y las artes gráficas porque ambas son accesibles a las multitudes. Entre los murales, su pasión son los frescos porque bien pintados duran siglos. Desde su primera exposición en 1944 hasta su partida en 1999 Solón abrazó y experimentó con todas las técnicas que pudo: la acuarela, el óleo, la tempera, la piroxilina, las tintas, el grabado sobre metal, madera, cemento y piedra, los tapices, los retablos, las imágenes sobre papel amate, los murales a la piroxilina y al fresco, y sobre todo el dibujo, el dibujo y el dibujo.

Desde sus orígenes la obra de Solón no pregonó el arte por el arte, sino la recuperación, recreación y transformación de la realidad. Por eso en la obra del maestro muralista encontramos pocos cuadros simplemente decorativos y una multitud de trabajos que no se cansan de reclamar por la justicia para los seres humanos en este rincón de la tierra.
Esta sección de la Obra se irá armando y completando poco a poco durante el 2015.