DISRUPCIÓN DE LA ENERGÍA SOLAR

La edad de piedra no terminó por falta de piedras sino por la emergencia de la metalurgia del cobre y el bronce. Cada cierto tiempo se produce una innovación tecnológica que produce una ruptura radical con el pasado. Ese fue el caso de la telefonía celular que desplazó a los teléfonos fijos y de las computadoras que convirtieron en reliquias a las máquinas de escribir.

A estas tecnologías se las denomina disruptivas porque trastornan bruscamente el escenario imperante. Hoy la conjunción de: a) la expansión de la energía solar fotovoltaica, b) el desarrollo de la generación distribuida de electricidad a partir de pequeñas fuentes de energía solar, c) el crecimiento del almacenamiento de electricidad en baterías, y d) el incremento de autos eléctricos está provocando una disrupción solar.

La expansión de la energía solar

La energía solar fotovoltaica ha sufrido un crecimiento exponencial en la última década. De 16 Gigavatios (GW) de potencia solar fotovoltaica instalada en el mundo el  año 2008 hemos llegado a cerca de 230 GW en el 2015. Las previsiones afirman que la potencia instalada a nivel mundial de energía fotovoltaica puede alcanzar los 540 GW para el 2019. En América Latina y el Caribe, la energía fotovoltaica tenía el año 2015 sólo una potencia instalada de 2,2 GW comparada con 172 GW de las hidroeléctricas, sin embargo, mostraba el índice de crecimiento más acelerado. En términos relativos, la energía solar fotovoltaica creció el 2015 un 166% mientras las hidroeléctricas lo hicieron en un 3%.

La razón de este crecimiento exponencial  está en la caída de los costos de la energía solar fotovoltaica. Las células solares de silicio cristalino han descendido desde 76,67 USD por vatio en 1977 hasta aproximadamente 0,36 USD por vatio en 2014. Los precios de los módulos solares están descendiendo un 20% cada vez que se duplica la capacidad de la industria fotovoltaica. Según la Agencia Internacional de Energía Renovable, el costo de las instalaciones solares de escala (incluyendo paneles solares, inversores, montaje e instalación) ya están por debajo de los 2.000 dólares por kW de potencia instalada (menos de 2 millones USD/MW), y para el 2025 estarán por debajo de 1.000 dólares por kW (menos de 1 millón USD/MW). Cada mes salen nuevos reportes con costos de energía solar aún mas bajos.

En varios países, ya se está alcanzando la paridad de red que se logra cuando los costos de producción fotovoltaica son iguales o menores a los precios de la electricidad que paga el consumidor final.

Los proyectos de energía solar fotovoltaica a escala más competitivos han empezado a distribuir regularmente la electricidad por sólo 8 centavos de dólar por kWh sin apoyo financiero, en comparación con un rango de 4 a 14 centavos de dólar de las centrales eléctricas a combustibles fósiles.

Actualmente la electricidad producida en instalaciones solares conectadas a la red tiene un costo de 0,05 a 0,10 USD/kWh en Europa, China, India, Sudáfrica y Estados Unidos.

En 2015, se alcanzaron nuevos mínimos en proyectos en Emiratos Árabes Unidos (0,0584 USD/kWh), Perú (0,048 USD/kWh) y México (0,048 USD/kWh). En mayo del 2016, una subasta solar en Dubái atrajo precios tan bajos como 0,03 USD/kWh.

Generación distribuida por consumidores

Pero además de la disminución de los costos de inversión y los precios de venta, la energía solar fotovoltaica está produciendo una  revolución en la forma de generar electricidad. En el año 2010, más del 80% de los 9.000 MW de energía fotovoltaica que tenía Alemania en funcionamiento estaba instalado sobre tejados. Los consumidores de electricidad están pasando a ser productores de energía eléctrica a través de pequeños sistemas fotovoltaicos. Los costos de estos pequeños sistemas han caído en Alemania de 7.200 USD por kW en el 2008 a 2.200 USD por kW en el 2014.

Esta generación a través de pequeños sistemas de electricidad fotovoltaica no es sólo para el autoconsumo, sino para vender a la red. Esto se conoce como balance neto: un esquema por el cual el pequeño productor residencial se conecta a la red y vende la energía fotovoltaica en las horas de mayor radiación solar para luego comprar electricidad durante la noche. A través del balance neto, la compañía eléctrica que proporciona electricidad durante las horas de oscuridad descuenta de la factura los excedentes de electricidad que compra del pequeño sistema fotovoltaico durante las horas de sol. En un principio, estos pequeños sistemas residenciales gozaban de incentivos, sin embargo, estos subsidios comienzan a ser reducidos o suprimidos por la disminución de los costos de los módulos fotovoltaicos.

La generación distribuida de electricidad a partir de pequeños productores locales de energía solar o eólica reducirá la dependencia de las compañías eléctricas, disminuirá significativamente la cantidad de energía que se pierde en la red eléctrica y hará innecesario el transporte de electricidad a lo largo de cientos o miles de kilómetros.

El almacenamiento de la electricidad

Por más de un siglo la electricidad ha sido un bien de consumo inmediato. Lo que se produce se debe consumir en el acto. Las baterías eran para artefactos pequeños, y el almacenaje en grandes cantidades de electricidad no estaba al alcance por razones económicas y tecnológicas. Esta realidad está cambiando. Cada vez más se puede almacenar electricidad en grandes cantidades para usarla en las horas de mayor demanda. Esto hará obsoletas las plantas de generación más costosas y contaminantes que entran en las horas pico, y abaratará el costo de la electricidad durante todo el día. El informe de Bloomberg New Energy Finance, “Las previsiones de almacenamiento de energía a nivel mundial, 2016-2024” estima que los costos de almacenamiento por kWh bajarán de un promedio de USD 400 en la actualidad a USD 200 en el 2020, llegando a USD 160 o menos en el 2025.

El incremento de autos eléctricos

El año 2015 se superó la barrera del millón de carros eléctricos hasta llegar a la cifra de 1,26 millones de autos vendidos a nivel mundial. Esta cifra es cien veces superior a los autos eléctricos que había en el 2010 y es el doble de los carros eléctricos que se tenía en el 2014. A diferencia de los motores a combustión interna que sólo tienen una eficiencia del 17% al 21%, los motores eléctricos tienen una eficiencia del 85% al 99%. En el 2015, ya habían 190.000 estaciones públicas de recarga para vehículos eléctricos en varios países del mundo. Muchas de estas estaciones son gratuitas y se autoabastecen con energía solar.

¿Será negocio la exportación de electricidad?

La propuesta de convertir a Bolivia en centro energético de Suramérica exportando electricidad a Sudamérica  va a contra mano de la tendencia a la generación y consumo local de electricidad que se irá imponiendo cada vez más en los próximos 15 años. Exportar electricidad no será el gran negocio del mañana porque cada país avanzará en sus propios proyectos nacionales y locales de generación de electricidad a base de energía solar y eólica. Instalar grandes líneas de transmisión para transportar electricidad por más de mil kilómetros será cada vez más un resabio del pasado. Esto no quiere decir que los cables de alta tensión desaparecerán de la noche a la mañana, seguirán existiendo así como lo hacen los cables de teléfono, pero ¿a quién se le ocurriría hoy instalar miles de kilómetros de cables telefónicos cuando existe ya la telefonía celular?

Pretender exportar electricidad en un mundo que avanza hacia la generación distribuida de electricidad es anacrónico y antieconómico. La incorporación de una tecnología solar y eólica cada vez más barata no encarecerá los precios de la electricidad sino todo lo contrario.  Los proyectos eléctricos a base de combustibles fósiles, energía nuclear o mega hidroeléctricas cada vez tendrán que competir  con unos costos de generación más bajos de estas tecnologías renovables. Muchos megaproyectos subsistirán porque sus altas inversiones ya fueron realizadas y en algunos casos amortizadas.

La tendencia es a que cada vez se hagan menos mega proyectos de generación hidroeléctrica, nuclear o en base a combustibles fósiles. Para el año 2030 casi todos los nuevos proyectos de generación eléctrica que se emprendan en el mundo serán a base de energía solar o eólica.

INVIABILIDAD ECONÓMICA DEL CHEPETE Y EL BALA

El 27 de Julio del 2016, cuando se firmó con la consultora italiana Geodata el contrato para el Estudio a Diseño Final de la mega-hidroeléctrica de El Bala y el Chepete, el Ministro de Hidrocarburos y Energía anunció que este proyecto generaría 1.250 millones de dólares de ingresos anuales.

La cifra es por cierto muy significativa ya que el total de las exportaciones de Bolivia para el 2016, alcanzaría la cifra de 7.082 millones de dólares y las exportaciones de sólo hidrocarburos habrían sido de 2.115 millones de dólares. En otras palabras, las mega hidroeléctricas El Bala y el Chepete representarían más de las mitad de las exportaciones de hidrocarburos del año 2016.

Según sus fichas ambientales, el Chepete entraría en funcionamiento entre el 2025 y el 2030, tendría una potencia instalada de 3.300 MW y generaría anualmente 15.470 GWh. El Bala recién ingresaría en operaciones el 2040, tendría una potencia de 352 MW y una generación anual de 2.195 GWh.

De acuerdo a sus fichas ambientales, el Chepete costaría 6.912 millones de dólares y El Bala 1.151 millones de dólares, lo que hace un total de 8.063 millones de dólares. Esta cifra es superior en un tercio a los 6.000 millones de dólares de inversión que anuncian las autoridades. Según la ficha ambiental los 8.063 millones de dólares no incluyen la línea de transmisión de más de 1.000 km hasta Cuiabá, que es donde se estaría pensando vender la electricidad. Es de señalar que existen diferencias en las cifras de generación, inversión y otras en las fichas ambientales y en el Estudio de Identificación realizado por Geodata.

En síntesis, el costo total de los dos componentes (Chepete y El Bala) más la línea de transmisión al Brasil, según las fichas ambientales, estaría por encima de los 9.000 millones de dólares.  Esta cifra es equivalente a casi una vez y media la actual deuda externa de Bolivia que alcanzó el 2016 la cifra de 6.884 millones de dólares. Así mismo, esta inversión bordea casi la totalidad de nuestras reservas internacionales que en el 2016 bajaron a 10.081 millones de dólares .

En otras palabras sólo el Chepete y el Bala duplicarían nuestra deuda externa. Si a eso le añadimos Cachuela Esperanza, el complejo hidroeléctrico de Rio Grande y la binacional del rio Madera estaríamos por encima de los 25.000 millones de dólares. Esto significaría cuadruplicar nuestro actual endeudamiento externo.

Las fichas ambientales dicen que el 70% de la inversión del Chepete y El Bala se realizaría con financiamiento externo, pero no mencionan quien o quienes harían semejante inversión y cuáles serían las garantías que ofrecería el país.

Los costos de amortización, operación y mantenimiento del Chepete

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Según el Producto 4 del Estudio de Identificación del proyecto hidroeléctrico de El Bala y Chepete los costos de amortización, operación y mantenimiento de la hidroeléctrica del Chepete serían de 55 USD por Megawatt hora (MWh) para un financiamiento externo a una tasa de interés del 11,5 %.

Según Geodata los costos de amortización  ascenderían en un período de 50 años a la cifra de 40.599 millones de dólares. Los costos de operación y mantenimiento para ese mismo período sumarían 1.781 millones de dólares.  Esto significa que el costo total de amortización, operación y mantenimiento alcanzará en 50 años la cifra de 42.380 millones de dólares.

Durante estos 50 años el Chepete generaría 770.462 GWh (Gigawatts hora).
A continuación Geodata divide el costo total entre la generación total. Esta operación le da la cifra de un costo energía de 55 dólares por MWh para el Chepete.
Geodata hace el mismo cálculo para El Bala (ver cuadro) y llega a un costo por MWh de 81 dólares.

Para que un proyecto sea rentable el costo de producción tiene que ser menor al precio de venta.

¿Cuál es el precio de compra en el Brasil?

En los estudios de Geodata a los que hemos tenido acceso no encontramos un análisis de los actuales precios de compra del Brasil. Sin embargo, el Ministro de Hidrocarburos y Energía de Bolivia en una declaración registrada en la nota de prensa UCOM-MHE-27-10-2016 señala que “el precio de compra en Brasil por generación de hidroeléctricas entre el 2005 a 2016 tiene un precio de $us 52MW/hora”.

En conclusión, ni el proyecto del Chepete ni el proyecto de El Bala serían rentables con el precio promedio de compra de la última década en el Brasil. El Chepete perdería 3 USD por MWh y El Bala 29 USD por MWh.

¿Cuál tendría que ser el precio de compra en el Brasil para que sean rentables?

Geodata hace todos sus cálculos sobre un precio de compra en el Brasil de 70 USD por MWh por un período de 50 años. A partir de este precio de compra Geodata afirma que el proyecto del Chepete sería rentable. De los cálculos de Geodata se desprende que la  utilidad promedio anual sería de 231 millones de dólares.

En  el caso de la hidroeléctrica de El Bala esta seguiría siendo deficitaria aún con un precio de compra de 70 USD por MWh. Por ello, Geodata señala en sus recomendaciones “aplazar el desarrollo de la central hidroeléctrica El Bala 220, hasta cuando las condiciones del mercado energético de Bolivia y del exterior indiquen la conveniencia de su puesta en marcha”.

¿Subirá el precio de compra en el Brasil a 70 dólares por MWh para un período de 50 años?

En todos los documentos del Estudio de Identificación realizado por Geodata, a los que hemos tenido acceso, no encontramos ningún análisis de porque el precio de compra de energía de hidroeléctricas en el Brasil subiría a 70 USD por MWh a partir del 2025 para los próximos 50 años.

El gobierno antes de invertir 11,8 millones de dólares en un estudio a diseño final de ambas represas, primero debería realizar un estudio a fondo para ver si la hipótesis de 70 USD por MWh para el período 2025 – 2075 tiene un asidero.

Una inversión tan grande no se puede hacer sino existe un convenio y un contrato de venta al Brasil por un precio de 70 USD por MWh para los próximos 50 años.

El caso del Chepete y El Bala

Veamos de manera resumida algunos datos relevantes del Chepete y El Bala a partir de los documentos elaborados por Geodata.

El proyecto estaría formado por dos hidroeléctricas sobre el rio Beni: un primer componente estaría en la angostura del Chepete, 70 km aguas arriba de Rurrenabaque, y un segundo componente se encontraría cerca a la angostura de El Bala, 13,5 km aguas arriba de esa misma población.

La represa del Chepete elevaría el nivel del agua en 158 metros llegando a formar un lago a 400 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.). La presa flexible de El Bala elevaría el nivel del agua en unos 20 metros y su embalse estará a 220 m.s.n.m. A diferencia de la presa del Chepete que sería un muro de concreto, la presa de El Bala estaría formada por
compuertas y generadores que estarían en medio del rio.

El embalse del Chepete sería de 677 Km2, y el de El Bala abarcaría 94 km2. Ambos embalses inundarían un total de 771 Km2. Como referencia, la superficie de toda la mancha urbana de la ciudad de La Paz es de 149 km2. Es decir que los dos embalses cubrirían un área cinco veces superior a la mancha urbana de la ciudad de La Paz. Si el Lago Poopó no recupera su caudal, el Chepete sería el segundo lago más grande de Bolivia.

Dentro de las áreas inundadas por el Chepete y El Bala estarían 3.214 habitantes y en las areas colindantes a los embalses 1.950. En total deberían ser relocalizadas 5.164 personas, en su absoluta mayoría indígena-campesinos. Esta cifra equivale a toda la población que vive de manera permanente en la ciudad de San Buenaventura. En el área existen 424 especies de flora, 201 especies de mamíferos terrestres, 652 especies de aves, 483 especies de anfibios y reptiles y 515 especies de peces. Las fichas ambientales no precisan que especies podrían desaparecer para siempre ni cuantos ejemplares de cada especie serían afectados.

Los Estudios de Identificación realizados por Geodata afirman: “Las altas concentraciones de sedimentos podrían afectar la operación de varias estructuras como captaciones, conducciones, embalses, turbinas, y otros componentes, debido a la acumulación y al efecto abrasivo de los sólidos”.

Los embalses, caminos y líneas de transmisión eléctrica generarán una deforestación superior a las cien mil hectáreas.

Las fichas ambientales no cuantifican las emisiones de gases de efecto invernadero que se producirían por la perdida de miles de arboles que actualmente almacenan dióxido carbono (CO2).

Tampoco cuantifican las emisiones de gas metano (CH4) que se producirían por la descomposición de los arboles y la maleza bajo el agua de los embalses.
Durante los primeros 20 años, las emisiones de gas metano (CH4) atrapan 72 veces más calor que el dióxido de carbono que es el principal causante del cambio climático. En el Chepete se utilizarían 4.700 toneladas de explosivos. Para transportar esa cantidad se necesitan más de 200 camiones con capacidad de 23 toneladas cada uno.

En el área a ser inundada se encuentra un patrimonio arqueológico de hace 4.000 años que aún no ha sido propiamente estudiado.
La magnitud del impacto en la salud humana que provocarían las aguas estancadas no es analizada en las fichas ambientales.

Los peligros para la salud humana y la biodiversidad por la concentración de mercurio
en los embalses, no son analizados en las fichas ambientales. Aguas arriba del Chepete la minería del oro utiliza una cantidad importante de mercurio

El impacto de las represas del Chepete y El Bala aguas abajo y a lo largo de toda la sub cuenca no es detallado en las fichas ambientales. Gran parte de los sedimentos y nutrientes que fertilizan las tierras aguas abajo quedarían atrapados en las presas afectando la producción agrícola, el ciclo de los peces y la biodiversidad en la región.

Una de las pocas medidas de mitigación que figura en los documentos anexos de la ficha ambiental es un ascensor y una escalera de peces para mitigar el impacto sobre los peces que nadan aguas arriba para colocar sus huevos y que súbitamente se encontrarán en el Chepete con una muralla de concreto de más de 158 metros de altura.

El Chepete tardaría seis años en construirse y tomando en cuenta que aún no se ha terminado el Estudio de Diseño Técnico de Preinversión y se requiere una licitación publica internacional, esta hidroeléctrica estaría recién en funcionamiento entre el 2025 y el 2030. Según ambas fichas ambientales, el componente hidroeléctrico de El Bala se construiría 10 o 15 años después del Chepete, es decir que estaría en operación alrededor del 2040.

Frente a estos datos que están en las fichas ambientales, el gobierno informa que la afectación sería menor al 1 o 2% de las áreas protegidas del Madidi y el Pilón Lajas. Esta es una media verdad ya que un porcentaje depende de cual sea el total al cual se está haciendo referencia. Por ejemplo, en relación al total de la superficie del departamento
de La Paz (133.985 km2) la inundación del Chepete y El Bala (771 km2) sólo representaría un 0,005%.

Las fichas ambientales dividen el área inundada en tres partes y sólo toman en cuenta las dos áreas inundadas que estarían en las áreas protegidas. Por ejemplo, del total de 677 km2 que tendría el embalse del Chepete sólo toman en cuenta los 94 km2 que inundarían el Madidi, y los 6 km2 del Pilon Lajas.
Luego, dividen estas superficies entre la superficie total de las áreas protegidas del Madidi (18.895 km2) y del Pilón Lajas (4.000 km2) para concluir que se trata de una afectación menor al 1%. La tercer área de inundación en la represa del Chepete (577 km2) no es tomada en cuenta en el cálculo de porcentajes ,porque no estaría dentro de
una de las dos áreas protegidas.

Varios territorios de pueblos y naciones indígenas que habitan la zona serían inundados o afectados en su libre transitabilidad. Ese es el caso de los Territorios Comunitarios de Origen de Mosetenes, Chimanes, Lecos, Tacanas, Uchupiamonas y otros que están legalmente reconocidos dentro del Estado Plurinacional de Bolivia. La nación indígena más afectada en su territorio sería la Moseten.

Así como no se puede valorar el impacto de la picadura de un mosquito diciendo que sólo afecta el 0,00001% del cuerpo humano, tampoco se puede reducir el impacto de una represa al área de inundación y menos jugar con porcentajes para invisibilizar sus graves efectos negativos.

El río Beni, el amazonas, los valles, los yungas y el altiplano son parte de un todo articulado e interdependiente en el que la afectación de uno de sus elementos claves tiene efectos sobre los otros componentes de ese sistema.

De este recuento podemos concluir que estamos frente a un proyecto de gran afectación para la amazonia, los pueblos indígenas y otras poblaciones que habitan en la región. ¿Todo este daño ambiental puede compensarse con los réditos económicos que generaría el mega proyecto hidroeléctrico del Chepete y El Bala?

Matrices de impacto

¿Por qué extractivismo mega hidroeléctrico?

La idea de “Bolivia corazón energético de Sudamérica” siempre estuvo presente a lo largo de las últimas décadas. Sin embargo, hoy ha cobrado una gran relevancia por la caída de ingresos de exportación de hidrocarburos debido a la disminución de los precios del petróleo a nivel mundial.  El 2017, los ingresos por regalías e Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) retornarán a niveles muy cercanos a los de 2006, año de la nacionalización de los hidrocarburos.

El precio de venta a la Argentina, que en el año 2012 superó los 11 $US por millón de BTU (Unidad Térmica Británica), ha llegado a fines del 2016 a menos de 3 $US por millón de BTU.

Pero no solamente están cayendo los precios e ingresos del gas que se exporta al Brasil y Argentina, sino que además las reservas de gas natural están bajando. El consumo doméstico de gas natural se está incrementando y no es posible pensar en un aumento sustantivo de los volúmenes de exportación en el corto plazo.

La situación es tan grave que en el mes de Julio del 2016 la Argentina aplicó una multa de 2.224.068 dólares a Bolivia por incumplir con el suministro de gas al vecino país. Según la empresa Energía Argentina S.A. (ENARSA), Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB) debió haber entregado ese mes 21,55 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) y YPFB envió en promedio 15,40 MMm3/d. Es decir 6,15 MMm3/d menos de lo solicitado.

En el mes de Julio del 2016 la producción total de gas alcanzó en el país los 55,08 MMm3/d. De este volumen 12,49 MMm3/d fueron para abastecer el mercado interno, 27,19 MMm3/d se exportaron al Brasil y sólo quedaron 15,40 MMm3/d para vender a la Argentina.

La caída de ingresos por exportaciones de gas tiene un impacto económico y político. La lógica dominante durante la última década ha sido la de un Estado  exportador de gas  que distribuye la renta entre las regiones y los bolivianos, a través de una serie de mecanismos y programas sociales. La fortaleza del gobierno depende de su capacidad de repartir esos dineros que provienen de la extracción y exportación del gas. La disminución radical de dichos ingresos abre no sólo una crisis económica sino una crisis política en el país. El Estado “padrino” ya no sería sostenible.

Para compensar la caída de ingresos por exportación de gas el gobierno busca construir varias mega hidroeléctricas que exportarían electricidad a los países vecinos. El plan es pasar de una potencia instalada de 1.600 MW a 13.382 MW hasta el 2025.

CAMBIO DE LA MATRIZ ELECTRICA

Según proyecciones del Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas -transformado en Ministerio de Energía desde enero del 2017- para el año 2025, Bolivia necesita una potencia instalada de 3.000 MW para satisfacer su demanda interna. Esto significa que habría un excedente de 10.000 MW para la exportación.

PROYECTOS DE MEGA HIDROELECTRICAS

El incremento en la generación eléctrica para la exportación se daría sobre todo a través de cuatro mega proyectos hidroeléctricos: 1) el Chepete y El Bala, 2) el Complejo hidroeléctrico de Río Grande que incluiría las represas de Jatun Pampa, Seripona,  Cañahuecal, Las Juntas, Ocampo, Peña Blanca, La Pesca y Rositas, 3) Cachuela Esperanza, y 4) la represa Binacional entre Bolivia y Brasil en el río Madera.

En el 2010 Sudamérica tenía una potencia instalada de 236.140 MW. Es decir que aunque se hicieran estos cuatro mega proyectos la potencia eléctrica instalada en Bolivia no representaría ni siquiera el 1% del total instalado en la actualidad en Sudamérica. ¿Con estas cifras es realista hablar de Bolivia como corazón energético de Sudamérica?

Las inversiones que se necesitan  para construir estas mega hidroeléctricas superarán los 25.000 millones de dólares y marcarán el futuro de Bolivia para los próximos 50 años.

¿Será este el camino más apropiado para Bolivia? ¿Vale la pena invertir tanto dinero y provocar una serie de impactos sociales y ambientales en las regiones donde serán emplazadas las represas? ¿Qué perderemos si ejecutamos estos proyectos y cuál será realmente la ganancia?

En términos más generales: ¿la tendencia a nivel mundial es hacia un creciente mercado de exportaciones eléctricas o hacia una generación más local y distribuida a partir de energías renovables?

En síntesis, ¿Con estas mega hidroeléctricas Bolivia va a exportar y Vivir Bien o por el contrario exportar y morir?

Analicemos la información disponible en relación al Chepete y El Bala que proviene de las fichas ambientales y el Estudio de Identificación que elaboró Geodata por encargo de ENDE.

Los bosques y el agua no tienen cumpleaños en Bolivia

Pablo Solón

El 21 de Marzo es el día internacional de los bosques y la noticia paso casi desapercibida en Bolivia. El día mundial del agua es el 22 de marzo y parece que correrá la misma suerte. Los titulares de los medios de comunicación y las autoridades omitieron reportar que el 2016 fue un año de gran deforestación y fuego descontrolado. La conexión entre la deforestación y la sequía que azotó Bolivia no fue destacada. Continúa leyendo Los bosques y el agua no tienen cumpleaños en Bolivia

Disrupción solar versus Mega hidroeléctricas

Por la presente queremos compartir la presentación “Disrupción solar en Bolivia” preparada por Pablo Solón para la XXXVII versión de la Cátedra Libre Marcelo Quiroga Santa Cruz de la UMSA que se llevó a cabo el 3 de marzo en el Paraninfo Universitario de la UMSA con el apoyo del Rectorado de la UMSA, la Carrera de Comunicación Social y la Fundación Solón, y que contó con la participación del ecólogo y economista catalan Joan Martínez Alier y de Alex Villca de San José de Uchupiamonas del parque Madidi.
Presentación en PDF: https://funsolon.files.wordpress.com/2017/03/disrupcion-solar-en-bolivia.pdf Continúa leyendo Disrupción solar versus Mega hidroeléctricas

¿Está preparada Bolivia para la disrupción solar?

Por Pablo Solón

Cada cierto tiempo se produce una innovación tecnológica que produce una ruptura radical con el pasado. Ese fue el caso de la telefonía celular que desplazó a los teléfonos fijos; de las cámaras digitales que hicieron desaparecer a las de película; de las computadores que convirtieron en reliquias a las maquinas de escribir. La edad de piedra no terminó por falta de piedras sino por la emergencia de la metalurgia del cobre y el bronce.

A estas tecnologías se las denomina disruptivas porque trastornan bruscamente el escenario imperante. Hoy la conjunción de la expansión de la energía solar fotovoltaica, el desarrollo de la generación distribuida de electricidad a partir de pequeñas fuentes de energía solar, el crecimiento del almacenamiento de electricidad en baterías y la estampida de autos eléctricos está provocando una disrupción solar.

El crecimiento exponencial de la energía solar fotovoltaica

La energía solar fotovoltaica ha sufrido un crecimiento exponencial en la última década. De 16 Gigavatios (GW) de potencia solar fotovoltaica instalada en el mundo el año 2008 hemos llegado a cerca de 230 GW en el 2015. Las previsiones afirman que la potencia instalada a nivel mundial de energía fotovoltaica puede alcanzar los 540 GW para el 2019.

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En América Latina y el Caribe, la energía fotovoltaica tenía el año 2015 sólo una potencia instalada de 2,2 GW comparada con 172 GW de las hidroeléctricas, sin embargo, mostraba el índice de crecimiento más acelerado. En términos relativos, la energía solar fotovoltaica creció el 2015 un 166% mientras las hidroeléctricas lo hicieron en un 3%.

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La razón de este crecimiento exponencial está en la caída de los precios de la energía solar fotovoltaica. Las células solares de silicio cristalino han descendido desde 76,67 USD por vatio en 1977 hasta aproximadamente 0,36 USD por vatio en 2014. Los precios de los módulos solares están descendiendo un 20% cada vez que se duplica la capacidad de la industria fotovoltaica. Según la Agencia Internacional de Energía Renovable, el costo de las instalaciones solares de una escala promedio (incluyendo paneles solares, inversores, montaje e instalación) ya están por debajo de los 2.000 USD por kW de potencia instalada (menos de 2 millones USD/MW), y para el 2025 estarán por debajo de 1.000 USD/kW (menos de 1 millón USD/MW). Cada mes salen nuevos reportes con costos de energía solar aún mas bajos.

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En varios países, ya se está alcanzando la paridad de red que se logra cuando los costos de producción fotovoltaica son iguales o menores a los precios de la electricidad que paga el consumidor final. De un precio promedio mundial en el 2010 de 0,32 USD por kilovatio-hora (kWh) hemos llegado ya en el 2014 a 0,16 USD/kWh. Actualmente la electricidad producida en instalaciones solares conectadas a la red tiene un costo de 0,05 a 0,10 USD/kWh en varios países del mundo.

Sistemas residenciales, balance neto y generación distribuida

La energía solar fotovoltaica está produciendo una revolución en la forma de generar electricidad. En el año 2010, más del 80% de los 9.000 MW de energía fotovoltaica que tenía Alemania en funcionamiento estaba instalado sobre tejados. Los consumidores de electricidad están pasando a ser productores de energía eléctrica a través de pequeños sistemas fotovoltaicos. Los costos de estos pequeños sistemas han caído en Alemania de 7.200 USD por kW en el 2008 a 2.200 USD por kW en el 2014.

Esta generación a través pequeños sistemas de electricidad fotovoltaica no es sólo para el autoconsumo, sino para vender a la red. Esto se conoce balance neto: un esquema por el cual el pequeño productor residencial se conecta a la red y vende la energía fotovoltaica en las horas de mayor radiación solar para luego comprar electricidad durante la noche. A través del balance neto, la compañía eléctrica que proporciona electricidad durante las horas de oscuridad descuenta de la factura los excedentes de electricidad que compra de los pequeños sistemas solares fotovoltaicos durante las horas de sol. En un principio, estos pequeños sistemas residenciales gozaban de incentivos, sin embargo, estos subsidios comienzan a ser reducidos o suprimidos por la disminución de los costos de los módulos fotovoltaicos.

La generación distribuida de electricidad a partir de pequeños productores locales de energía solar o eólica reducirá la dependencia de las compañías eléctricas, disminuirá significativamente la cantidad de energía que se pierde en la red eléctrica y hará innecesario el transporte de electricidad a lo largo de cientos o miles de kilómetros. La importación de electricidad será cada vez menos necesaria debido a que la producción y consumo serán cada vez más locales.

El almacenamiento de la electricidad está llegando

Por más de un siglo la electricidad ha sido un bien de consumo inmediato. Lo que se produce se debe consumir en el acto. Las baterías eran para artefactos pequeños, y el almacenaje en grandes cantidades de electricidad no estaba al alcance por razones económicas y tecnológicas. Esta realidad está cambiando. Cada vez más se puede almacenar electricidad en grandes cantidades para usarla en las horas de mayor demanda. Esto hará obsoletas las plantas de generación más costosas y contaminantes que entran en las horas pico, y abaratará el costo de la electricidad durante todo el día. El informe de Bloomberg New Energy Finance, “Las previsiones de almacenamiento de energía a nivel mundial, 2016-2024” estima que los costos de almacenamiento por kWh bajarán de un promedio de USD 400 en la actualidad a USD 200 en el 2020, llegando a USD 160 o menos en el 2025.

La irrupción de los automóviles a electricidad

El año 2015 se superó la barrera del millón de carros eléctricos hasta llegar a la cifra de 1,26 millones de autos vendidos a nivel mundial. Esta cifra es cien veces superior a los autos eléctricos que había en el 2010 y es el doble de los carros eléctricos que se tenía en el 2014. A diferencia de los motores a combustión interna que sólo tienen una eficiencia del 17% al 21%, los motores eléctricos tienen una eficiencia del 85% al 99%. En el 2015, ya habían 190.000 estaciones públicas de recarga para vehículos eléctricos en varios países del mundo. Muchas de estas estaciones son gratuitas y se autoabastecen con energía solar.

Al igual que las computadoras y los celulares, esta disrupción solar llegará a Bolivia mucho antes de lo que nos imaginamos. La regulación, los incentivos financieros, las normas técnicas, la promoción, la formación y capacitación en las nuevas tecnologías, y sobre todo la visión de país que queremos construir pueden acelerar este proceso poniéndonos a la delantera del mismo o retrasarnos y anclarnos en un esquema de desarrollo obsoleto del siglo pasado. ¿Hacia donde va Bolivia?

Siguiente parte: ¿Cuál el estado de situación de la energía solar en Bolivia?


Recuadro: 
Esperen lo inesperado.
Reporte de Carbon Tracker y the Grantham Institute at Imperial College London.

  • La energía solar fotovoltaica podría suministrar el 23% de la generación mundial de energía en 2040, eliminando totalmente al carbón y dejando al gas natural con sólo el 1% de la cuota del mercado.
  • La caída de los precios de los coches eléctricos y la rápida expansión de las energías renovables podrían frenar la demanda de petróleo a partir de 2020.
  • El crecimiento de los autos a electricidad desplazará aproximadamente dos millones de barriles de petróleo por día en 2025 una cifra similar a la que en 2014 hundió el mercado petrolero.
  • Entre el 2008 y el 2013, cinco grandes compañías energéticas perdieron en Europa cerca de 105.000 millones de dólares porque no estaban preparadas para el crecimiento de las energías renovables en un 8%.
    Fuente: http://www.carbontracker.org/report/expect-the-unexpected-disruptive-power-low-carbon-technology-solar-electric-vehicles-grantham-imperial/

Publicado el 19 de febrero de 2017 en el suplemento Ideas de Pagina Siete
http://www.paginasiete.bo/ideas/2017/2/19/esta-preparada-bolivia-para-disrupcion-solar-127619.html

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La ideología del progreso nos hizo olvidar la Naturaleza

Como un pequeño adelanto de la Conferencia de Joan Martínez Alier “El Ecologismo de los Pobres y el Anti-Extractivismo” que se llevará a cabo el 2 de Marzo a horas 18:30 en la Casa Museo Solón, transcribimos algunos fragmentos de la visión de este ecólogo político y economista catalán.

A primera vista, parece que el ecologismo es un movimiento de la clase media de algunos países nor-atlánticos, que creció a finales de los 60 y principios de los 70, y que al final de la década de los 80 se implantó electoralmente en Europa. Sin embargo, existe un ecologismo de los pobres, fácil de descubrir en los recientes y fuertes movimientos ecologistas.

Para algunos, el ecologismo sería únicamente un nuevo movimiento social monotemático, propio de sociedad prósperas, típico de una época post-materialista. Hay que rechazar totalmente esa interpretación. En primer lugar, el ecologismo – con otros nombres – no es nuevo. En segundo lugar, las sociedades prósperas, lejos de ser post-materialistas, consumen cantidades enormes e incluso crecientes de materiales de energía y, por tanto, producen cantidades crecientes de desechos. Ahora bien, la tesis de que el ecologismo tiene raíces sociales que surgen de la prosperidad, se podría plantear, no en términos de una correlación entre riqueza e interés “post-materialista” por la calidad de vida, sino precisamente en términos de una correlación entre riqueza y producción de desechos y agotamiento de recursos.  

Los movimientos sociales de los pobres están frecuentemente relacionados con sus luchas por la supervivencia, y son por tanto ecologistas – cualquiera que sea el idioma en que se expresen – en cuanto que sus objetivos son definidos en términos de las necesidades ecológicas para la vida: energía (incluyendo las calorías de la comida), agua, espacio para albergarse. También son movimientos ecologistas porque tratan de sacar los recursos naturales de la esfera económica, del sistema de mercado generalizado, de la racionalidad mercantil, de la valoración crematística (reducción del valor a costos-beneficios) para mantenerlos o devolverlos a la oikonomia (en el sentido con que Aristóteles usó la palabra, parecido a ecología humana, opuesto a crematística). Así, una “economía moral” viene a ser lo mismo que una economía ecológica.

La ecología de la supervivencia hace a los pobres conscientes de la necesidad de conservar los recursos. Esta consciencia a menudo es difícil de descubrir porque no utiliza el lenguaje de la ecología científica (aquí hay una diferencia con el ecologismo nor-atlántico), sino que utiliza lenguajes políticos locales, a veces religiosos. Ha habido y hay luchas sociales dirigidas a mantener el acceso popular a los recursos naturales contra la privatización (o contra la estatización).

El mercado (y también por otras razones el Estado) no valora los costos ecológicos, que siempre son de fondo, de tipo macro. Por tanto, las luchas sociales de los pobres para mantener el uso de los recursos naturales fuera de la economía mercantil (o fuera de la administración estatal) son, al mismo tiempo, luchas por la conservación de la naturaleza.

El eco-socialismo es más propio del Sur que del Norte, precisamente porque en el Sur las luchas anticapitalistas son muchas veces, aún sin saberlo sus protagonistas, luchas ecologistas.

Texto completo http://www.envio.org.ni/articulo/718

¿Es posible erradicar la sequía con la “lluvia soberana”?

Por Pablo Solón

Nos acabamos de enterar que para confrontar la sequía que afectó la provisión de agua de casi cien barrios de la ciudad de La Paz se llevó adelante el “bombardeo” de nubes para que llueva. Esta operación se llamó “lluvia soberana” y costó medio millón de dólares.

La noticia ha provocado diferentes tipos de reacciones, pero lo más preocupante es que empiece a cundir la falsa idea de que es posible acabar con la sequía en Bolivia extendiendo esta tecnología al resto del país, y peor aún, de que en última instancia, el clima puede ser alterado totalmente por la voluntad humana.

El bombardeo de lluvias se practica desde principios del siglo pasado y sus resultados son limitados y controversiales. El “bombardeo” sólo es posible si hay nubes. Además, no todas las nubes tienen las condiciones para recibir yoduro de plata. Incluso en Israel, después de analizar los resultados de varias décadas de experiencia en el bombardeo de nubes, diferentes estudios afirman que su impacto puede haber sido quizás de sólo un 10%. La efectividad del bombardeo es relativa y no funciona en todo contexto ni circunstancia.

Los peligros asociados a la salud humana y a la biodiversidad por la utilización del yoduro de plata, el yoduro de amoniaco, cloruro de calcio u otros químicos con el que se bombardean las nubes están en debate. Así mismo hay controversia entorno al efecto que pueden tener las precipitaciones forzadas de lluvia en el clima de otras regiones. Y por último está el tema del costo beneficio. ¿Cuál es el costo por unidad de agua adicional? ¿Qué cantidad de agua se ha precipitado gracias al bombardeo de nubes?¿Es posible cuantificarlo? ¿Cuanto habría que invertir para extender ese bombardeo a todas las regiones que padecen sequías en el país?

Pero además de estas consideraciones, el más grande peligro es que acabemos promoviendo la falsa creencia de que no importa lo que hagamos con la Madre Tierra todo al final se puede arreglar con la ciencia y la tecnología. ¿Si hoy hubo “lluvia soberana” porque mañana no puede haber “geoingeniería pachamámica” para resolver la crisis climática? Es decir que en vez de planificar de manera adecuada y oportuna la gestión del agua, reducir la deforestación y disminuir la extracción de combustibles fósiles (gas, petróleo y carbón) que están calentando el planeta, empecemos a depositar expectativas en las soluciones tecnológicas de quienes creen que el planeta Tierra puede ser “reparado” con la “acidificación del océano”, o la “gestión de la radiación solar” que comprende por ejemplo esparcir compuestos sulfúricos en la atmósfera o sembrar nubes de hollín que den sombra al planeta.

En verdad no existe la “lluvia soberana”. Los seres humanos no somos dueños ni controlamos la lluvia. Como nos enseña el Vivir Bien de las comunidades andinas el clima no se puede domesticar, lo que si podemos hacer es convivir con la Madre Tierra, respetar sus ciclos vitales y superar esta falsa modernidad que está generando una crisis planetaria precisamente porque que antepone el capital y la tecnología a la vida.

Entre la crisis del agua y el Dakar

Por Pablo Solón

Hoy no debí haber leído el periódico. No sé por qué esa noticia me hizo renegar tanto a pesar de que era de mi amplio conocimiento. Quizás tenía la esperanza ingenua de que el 2017 sería distinto y que las cosas se empezarían lentamente a enderezar. Pero la realidad es cruel. El 2017 comenzará en Bolivia con el Dakar. Un espectáculo colonizante sobre la naturaleza y la conciencia humana que contradice todos los principios del Vivir Bien.

¿Cómo puede ser que en tiempos de una crisis del agua tan severa como la que estamos viviendo se gasten 4 millones de dólares del pueblo de Bolivia en la franquicia del Dakar? El Perú canceló su participación en el Dakar del 2016 para atender el fenómeno de El Niño. ¿Cómo puede ser que Bolivia en medio de semejante crisis ambiental continúe con este circo romano? Casi cada edición del Dakar hay muertos, carros que se salen de la pista, pilotos o espectadores imprudentes, daños ambientales y arqueológicos, en fin tragedias previsibles inadmisibles en una sociedad que quiere construir la armonía entre los seres humanos y con la naturaleza.

El Dakar es un espectáculo de promoción de las marcas de las transnacionales que mas daño hacen a la Madre Tierra con sus combustibles fósiles. Participar en la competencia requiere cómo mínimo unos 80.000 dólares y algunos auspiciadores. Los valores que promueve son los de la conquista y la colonización. Por eso escogen rutas supuestamente inexploradas y espectaculares para mostrar como sus bólidos son capaces de dominar la naturaleza.

Los defensores del Dakar dicen que así se promueve Bolivia, que los turistas llegan por miles y que al país le ingresan millones de dólares. Si fuera así, ¿por qué el Perú prefirió en el 2016 concentrarse en los impactos de El Niño en vez de recolectar los cientos de millones de dólares que supuestamente el Dakar genera?

Normalmente cuando hay una tragedia las diversiones se ponen de lado y los espectáculos se cancelan porque son un insulto para quienes están sufriendo. Hoy estamos viviendo una gran tragedia. Cientos de miles de bolivianos sólo tienen un poco de agua cada tres días. Muchas actividades y negocios que dependen del agua trabajan a medias. La pequeña agricultura está devastada en varias partes del país por la sequía. Y en medio de semejante panorama el anuncio que supuestamente nos debe alegrar a todos en el 2017 es que la autopista de La Paz a El Alto se abrirá sólo por unos días para permitir el paso del Dakar.

Si queremos promocionar el país a nivel internacional deberíamos promover otra clase de encuentros acordes con nuestra realidad y los principios del Vivir Bien. Una idea podría ser por ejemplo organizar eventos donde diferentes grupos de estudiantes, comunarios, vecinos y especialistas recorran el país a pie o en bicicleta promoviendo diferentes experiencias sobre el agua, alertando sobre la deforestación, compartiendo prácticas ancestrales y modernas (atajados de agua, cosecha de agua, potabilización, etc.) impulsando la previsión, el cuidado y la solidaridad en torno a este liquido esencial para la vida. Algo que quizás se podría llamar El Chasqui del Agua.

La Madre Tierra nos ha dado un duro sacudón el 2016 y no podemos seguir con Dakars cómo si aquí nada pasará. La gravedad de la crisis del agua y ambiental es más profunda de lo que parece y no se resolverá con un par de obras de infraestructura. Construir un nuevo embalse o un nuevo trasvase ayudará en lo inmediato pero no resolverá el tema de fondo. Tenemos que repensar y reconstruir nuestra relación con el agua y la naturaleza si queremos preservar la vida. Debemos abordar el tema del agua de manera holística y no utilitaria para salir del paso.

Lo que ocurre con la minería, la combustión de petróleo, los chaqueos, la contaminación de los ríos, la forma en la que construimos las ciudades, el abandono del campo, la estructuración del  poder político, los usos del agua, lo que comemos, todo esta ligado y es fundamental que reaccionemos ahora para encarar de manera duradera este problema en sus múltiples dimensiones.

Por eso, la noticia que mi inconsciente desesperadamente quería leer esta mañana era: ¡Cancelamos el Dakar para concentrarnos en la crisis del agua!

Declaración del Espacio Social Alternativo “Agua y Energía para la Vida”

Les compartimos la declaración del Espacio Social Alternativo “Agua y Energía para la Vida”. Evento que se realizó en Cochabamba el 10 y 11 de noviembre de 2016. Fue un espacio para compartir y reflexionar sobre dos temas claves que hoy aquejan a todo el  país. El espacio autoconvocado y autogestionado contó con la participación de varios activistas, jóvenes y representantes de pueblos indígenas que se dieron cita para analizar las problemáticas del agua y la energía, y construir alternativas y estrategias de acción. Continúa leyendo Declaración del Espacio Social Alternativo “Agua y Energía para la Vida”

Primera victoria en El Bala-Chepete

Desde el 9 de noviembre varios pueblos indígenas y pobladores del lugar han estado movilizados en una vigilia en el rio Beni para expresar su rechazo y resistencia al proyecto hidroeléctrico de El Bala y Chepete. Un mega proyecto que no solo dañaría la integridad de las comunidades y la biodiversidad de la zona, sino que además representaría un gasto de más de 9.000 millones de dólares, superior a la actual deuda externa del país. Continúa leyendo Primera victoria en El Bala-Chepete

Pronunciamiento de la Coordinadora para la Defensa de la Amazonia

“Mediante la presente la Coordinadora Para la Defensa de la Amazonia (CODA) grupo cívico – social que nace en el mes de Septiembre de 2016 en la Ciudad de Rurrenabaque aclara a la opinión pública que este movimiento ciudadano nace a raíz de la vulneración de los derechos de los pueblos indígenas y atropellos a los derechos de nuestra Amazonía con proyectos que ponen en total riesgo la calidad medio ambiental, hábitats, formas de vida diversas, patrimonios culturales de nuestra Amazonia Bolivia, hoy nuestra lucha centra principal atención en el Mega Proyecto Represa en el Chepete e hidroeléctrica de pasada a 2,5 km aguas abajo del estrecho del Bala. […] Continúa leyendo Pronunciamiento de la Coordinadora para la Defensa de la Amazonia

¿Cómo será la consulta libre previa e informada según TDR de ENDE?

Los términos de referencia (TDR) del “ESTUDIO DE DISEÑO TÉCNICO DE PREINVERSIÓN (EDTP) – PROYECTO HIDROELÉCTRICO EL BALA” (Código ENDE N° CDSPP-ENDE-2016-045) no mencionan “la consulta previa, libre e informada” a los pueblos indígenas establecida en la Constitución Política del Estado. Los TDR hablan de una “Consulta Publica y Divulgación” en su inciso 6.34. Continúa leyendo ¿Cómo será la consulta libre previa e informada según TDR de ENDE?

Respuesta a las amenazas de expulsión a la Fundación Solón

En los últimos días ha recrudecido la acusación de que el rechazo de pueblos indígenas al proyecto hidroeléctrico de El Bala y el Chepete es producto de algunas ONGs, y el pasado 12 de noviembre un asambleísta departamental de La Paz del MAS declaró “que desde la Asamblea Legislativa Departamental se identificó a varias ONG, entre ellas la Fundación Solón, que se oponen al proyecto hidroeléctrico y que en las próximas semana enviarán una lista al Gobierno para que las investiguen y luego las expulsen”.(ver artículo) Continúa leyendo Respuesta a las amenazas de expulsión a la Fundación Solón

EL PEZ MUERE POR LA BOCA Respuesta al Ministro de Hidrocarburos y Energía sobre El Bala

Por Pablo Solón

¿Qué nervio tan sensible he tocado para que el Ministro de Hidrocarburos y Energía salga en persona a atacarme? Su respuesta no da lugar a dudas: el proyecto Hidroeléctrico de El Bala NO tiene asegurado el ingreso de 1.250 millones de dólares al año que él anunció el 27 de Julio del 2016 durante la firma del contrato con Geodata. Continúa leyendo EL PEZ MUERE POR LA BOCA Respuesta al Ministro de Hidrocarburos y Energía sobre El Bala

ENDE: ¿Quién desinforma?

[Pablo Solón] Esta publicidad de ENDE que circula en facebook me llamó la atención. ¿Que quieren decir? ¿Que implicaciones con lleva? ¿Es así cómo se informa adecuadamente a la opinión pública? 3.124.600 hogares serán iluminados por la hidroeléctrica EL BALA. Continúa leyendo ENDE: ¿Quién desinforma?