Propuestas para una Bolivia Solar

Para encarar satisfactoriamente la revolución solar en curso y sacar provecho de la alta radiación solar que tenemos en dos terceras partes de nuestro territorio necesitamos promover un amplio proceso de discusión sobre el futuro energético de Bolivia. La discusión no es sencilla pero de ninguna manera puede ser confinada al ámbito de sólo los expertos. Las decisiones que se adopten amarrarán al país por varias décadas a un cierto modelo de “desarrollo”. Acertar o errar, actuar de manera oportuna o tardía, tendrán importantes consecuencias. Estas son algunas propuestas para incentivar el dialogo y la reflexión.

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Reducir el consumo de gas con energías alternativas

La energía solar y eólica pueden ayudar a reducir el consumo interno de gas natural, permitiendo que: a) las reservas de gas duren más, b) se cumpla con los volúmenes de gas comprometidos para la exportación, c) se eviten multas por incumplimiento en la exportación de gas, y d) se amplíen los ingresos del país ya que dicho gas será vendido sin los subsidios que existen para el mercado domestico.

Según un informe de YPFB, durante el primer semestre del año 2015 mas de un 40% del gas natural que se dedica al consumo interno fue utilizado en la generación de electricidad por plantas termoeléctricas.

En el 2017 la cifra de consumo domestico de gas natural estaría ya en alrededor de 15 MMm3/d. Es decir que si se remplaza la generación de las termoeléctricas por una combinación de plantas de energía solar fotovoltaica, eólica y pequeñas hidroeléctricas se podría reducir entre un 30% a 40% el consumo domestico de gas natural. Esto significaría un ahorro de 4,5 a 6 MMm3/d de gas natural que podrían destinarse a la exportación y evitar el pago de multas por incumplimiento de volúmenes de exportación a la Argentina que en julio del 2016 fueron de más de dos millones de dólares. Este volumen de gas no consumido en la generación de las termoeléctricas contribuirá a ampliar la vida de las actuales reservas de gas natural de Bolivia.

Pero además de estos beneficios la sustitución de termoeléctricas por plantas de energía solar fotovoltaica, eólica y pequeñas hidroeléctricas de pasada generaría mas ingresos para el país ya que el precio del gas natural para la generación domestica de energía eléctrica está en 1,3 dólares por millar de pies cúbicos (MPC) mientras el precio de exportación se encuentra en 3 dólares/MPC. En otras palabras, por cada millar de pies cúbicos que ya no se consumen a nivel nacional habrían 1,7 dólares adicionales de ingreso si este gas se exportara. Entre los años 2011 al 2014, en los que el precio de exportación estaba en más de 10 dólares/MPC, el subsidio al mercado interno fue más de 8 dólares por millar de pies cúbicos de gas natural.

A su vez la instalación de plantas solares y eólicas pueden contribuir a reducir el consumo de gas oíl que actualmente se consume en varios sistemas aislados de generación eléctrica. El precio del gas oíl se encuentra fuertemente subsidiado en Bolivia. Según la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) el precio del gas oíl para el mercado interno es de 0,16 dólares por litro mientras el precio en el mercado internacional al cual importa el país es de 1,36 dólares por litro. Esto significa una subvención de 1,20 dólares por litro de gas oíl para la generación de energía eléctrica. Según el Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas “en la gestión 2012, el costo total del gas oíl utilizado en la generación de electricidad fue de 13,48 millones de dólares. El Estado tuvo que erogar 42,45 millones de dólares en la subvención del gas oíl para cubrir el costo que hubiera sido 55,93 millones de dólares”.

Uno de los obstáculos que varios técnicos mencionan para la expansión de la energía solar en Bolivia son precisamente los subsidios que actualmente existen para el gas natural que utilizan las termoeléctricas. Gracias a estos subsidios es que se puede contar con una tarifa eléctrica de Bs 0,60 (0,08 $US) por kilovatio hora (kW/h) para el sector residencial y de Bs 0,40 (0,06 $US) para el sector industrial.

Sin embargo, si tomamos en cuenta que el desarrollo de la energía fotovoltaica y eólica permitirá incrementar los ingresos del país por la exportación a precios internacionales de esos volúmenes de gas no consumidos a nivel nacional podemos concluir que desde una perspectiva más amplia y nacional el país saldrá favorecido.

Energía solar comunitaria, municipal y residencial

La generación de electricidad fotovoltaica se debe combinar necesariamente con otras formas de generación eléctrica como la eólica, las pequeñas hidroeléctricas de pasada y las generadoras que utilizan deshechos orgánicos que no amplían la frontera agrícola. Pero además de ello, dentro de la energía fotovoltaica se debe articular la producción de mediana y gran escala con la producción familiar, municipal y comunitaria.  Un enfoque basado sólo en plantas fotovoltaicas privadas o estatales en Bolivia sería desaprovechar una gran oportunidad de contribuir a transformar la economía del país a partir de una aplicación real y actualizada del Vivir Bien.

La energía solar puede tener un gran impacto en el país si se desarrolla a nivel comunitario.  La presencia de fuertes comunidades indígenas, campesinas y originarias, y la existencia de diversas organizaciones sociales en el ámbito urbano y semiurbano permiten desarrollar una energía solar no sólo a nivel residencial, municipal y de pequeños emprendimientos como se realiza en otros países, sino también a nivel comunitario. Una suerte de re-potenciamiento del ayllu y la comunidad a través de la producción de energía eléctrica no sólo para el autoconsumo de la comunidad sino para vender a la red.

Las comunidades en el altiplano pueden instalar pequeñas plantas comunitarias fotovoltaicas de 0,5 MW, 1 MW o 2 MW para satisfacer las necesidades de sus familias y las del conjunto de la comunidad a diferentes niveles (uso, doméstico, producción, bombeo de agua, etc). Estos emprendimientos colectivos serían más rentables que los individuales y residenciales por la economía de escala y generarían una fuente de ingreso económico que potenciaría a la comunidad y a sus familias. La comunidad pondría el terreno y se encargaría  del mantenimiento mientras el Estado apoyaría con la inversión, capacitación, instalación de equipos con la participación de la propia comunidad y la conexión a la red. En la actualidad con una inversión inferior a los 2 millones de dólares se puede instalar 1 MW de energía fotovoltaica. Si esto se hace en centenares de comunidades los costos serían aún más bajos. Según las características de cada comunidad entre un 70% y 90% de la energía fotovoltaica generada podría ser vendida a la red durante las horas de sol, y en las noches las familias de la comunidad comprarían electricidad de la red realizándose un balance neto al final de cada mes que produciría ingresos monetarios para la comunidad y las familias.

Además, la generación fotovoltaica permitiría una reducción del consumo de gas en garrafas, kerosene, velas, pilas y leña. Según el Programa de Electricidad para Vivir con Dignidad una familia gasta en dichas fuentes de energía un promedio de 47 Bs. al mes (560 Bs. al año) para poder satisfacer diferentes necesidades vinculadas al consumo de energéticos.

También a nivel municipal, establecimientos educativos, centros de salud y otras reparticiones publicas o privadas se pueden realizar proyectos similares que se complementarían con iniciativas mas individuales a nivel residencial produciendo una revolución energética en Bolivia que transformaría a los actuales consumidores en productores de energía empoderando al conjunto de la población.

Esta estrategia es absolutamente posible, real y rentable si salimos de la lógica del Estado como casi único y principal gestor de la energía en el país.

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Incentivos Económicos

Para promover la energía solar es necesario aplicar diferentes tipos de incentivos económicos como eliminación de pagos arancelarios, reducciones de impuestos,  créditos, precios de compra preferenciales y otros.

Actualmente la importación de “células fotovoltaicas, aunque estén ensambladas en módulos o paneles” está consignada en la partida arancelaria 85414010000 con un arancel cero y un impuesto al valor agregado (IVA) de 14,94%. Otros implementos necesarios para la instalación de un sistema fotovoltaico tienen un arancel que oscila entre 0 y 15% y un IVA de 14,94%. Un incentivo para abaratar el costo de instalación es suprimir el arancel a varios componentes involucrados en la generación de energía solar y eólica, y crear un régimen especial impositivo más bajo para los productos necesarios en la instalación de energías alternativas.

Las reducciones de impuestos pueden también aplicarse a las utilidades de empresas involucradas en la importación, instalación y provición de servicios en energía solar o eólica así como para las comunidades, pequeños emprendimientos e individuos que logren generar alguna ganancia por la venta de energía solar a la red. Así mismo se puede reducir o eliminar el impuesto a los bienes inmuebles para aquellas propiedades que instalen paneles solares en sus tejados. Estas reducciones arancelarias e impositivas pueden ser temporales o permanentes y sujetas a una serie de mecanismos de control que aseguren su buena utilización.

Otro mecanismo son los créditos preferenciales a bajas tasas de interés o interés cero para quienes quieran instalar estos sistemas fotovoltaicos en sus propiedades. El Estado puede apoyar con una parte del financiamiento y el emprendedor de energía solar con otra parte de los recursos. Para proyectos de carácter comunitario el Estado puede realizar una inversión social con periodos de recuperación parcial o total a mediano o largo plazo.

Así mismo puede existir un mecanismo para la compra a plazos y sin intereses de sistemas fotovoltaicos. Las opciones y los programas pueden varias según tipo de beneficiarios, tamaño de los emprendimientos y estar sujetos a diversos mecanismos de fiscalización.

Otro incentivo aplicado en algunos países es la garantía de compra de la energía fotovoltaica excedentaria a un precio fijo asegurado y/o preferencial más elevado que el precio de mercado en la red. Esto permite al que invierte en un pequeño sistema fotovoltaico contar con un ingreso seguro por un determinado lapso de tiempo que sobre todo comprende los primeros años de amortización de la inversión. Este mecanismo ha dado muy buenos resultados en varios países.

Una política nacional que incentive la instalación de paneles solares a nivel comunitario, municipal y residencial puede combinar varios de estos incentivos económicos para que existe una rentabilidad familiar y social que haga atractivo el emprendimiento.

Modificar la ley de electricidad para posibilitar la generación distribuida

La ley de electricidad Nº 1604 fue aprobada en 1994 durante el periodo neoliberal de las privatizaciones. Es una ley que busca que los concesionarios o titulares de licencias sean sociedades anónimas constituidas de acuerdo al Código de Comercio con el oobjetivo de promover la libre competencia entre empresas privadas de electricidad.

El gobierno de Evo Morales mediante Ley N° 3783 de 23 de Noviembre de 2007 modificó únicamente el artículo 65 de la ley de electricidad para permitir que Empresas Públicas y también Sociedades de Economía Mixta, Sociedades de Responsabilidad Limitada y Cooperativas presten servicios en el sector eléctrico.

ARTÍCULO 65. (OTORGACIÓN DE NUEVAS CONCESIONES O LICENCIAS). Se faculta al organismo regulador del sector eléctrico, a partir de la fecha de promulgación de la presente Ley, otorgar Concesiones, Licencias y Licencias Provisionales a personas colectivas constituidas como Empresas Públicas que al momento de la vigencia de la presente norma se hallen constituídas con el objeto de ejercer la industria eléctrica o que sean autorizadas para tal ejercicio mediante Decreto Supremo, y a personas colectivas constituidas como Sociedades Anónimas, Sociedades de Economía Mixta, Sociedades de Responsabilidad Limitada y Cooperativas.

Esta modificación permitió que la mayoría de las empresas privadas del sector fueron paulatinamente compradas y/o nacionalizadas por el Estado. En la actualidad más de un 80% de las empresas generadoras, transportadoras y distribuidoras son parte de la empresa estatal de electricidad ENDE.

La Ley Nº 1604 no habla de energías alternativas. Recién el 2 de julio de 2014 mediante Decreto Supremo Nº 2048, se estableció un mecanismo de remuneración para la generación de electricidad a partir de energías alternativas en el Sistema Interconectado Nacional. En la realidad este mecanismo esta dirigido a permitir el desarrollo de proyectos eólicos y solares de la empresa estatal ENDE y no así de pequeños productores individuales, comunitarios o municipales que desean conectarse y vender energía eléctrica a la red.

La ley de electricidad y la normativa vigente permiten que una persona o negocio genere energía solar para su autoconsumo, para vender a terceros o para un sistema aislado, pero no le autorizan a que se conecte y venda electricidad a la red sin contar con una concesión o licencia.

Las concesiones o licencias se obtienen fundamentalmente a través de licitación pública (Ley Nº 1604, Art. 26, inc. 2). Además la concesión y la licencia exige una serie de requisitos que son prácticamente imposibles para una comunidad o una vivienda que quiera instalar un sistema fotovoltaico conectado a la red.

La normativa de electricidad vigente no establece mecanismos que permitan el balance neto a través del cual un pequeño productor puede vender energía solar durante el día y comprar electricidad en la noche.

En consecuencia lo que se necesita es una modificación a la normativa de electricidad que permita a los pequeños conectarse a la red y vender electricidad fotovoltaica. De esta forma se allanaría el camino para la generación distribuida de electricidad y para el desarrollo de un tercer actor, no privado ni estatal, en la generación de electricidad alternativa.

Estas reformas del marco normativo del sector eléctrico ya están en curso en otros países. Por ejemplo, en Chile la Ley 20.571 de 6 de septiembre del 2014 y su reglamento tienen por objetivo regular “el pago de las tarifas eléctricas de las generadoras residenciales”:

Artículo 149 bis.- Los usuarios finales sujetos a fijación de precios, que dispongan para su propio consumo de equipamiento de generación de energía eléctrica por medios renovables no convencionales o de instalaciones de cogeneración eficiente, tendrán derecho a inyectar la energía que de esta forma generen a la red de distribución a través de los respectivos empalmes.

Actualmente el Ministerio de Energía de Bolivia está realizando una propuesta de modificación a la Ley Nº 1604 que incluirá el tema de las energías alternativas. No se conoce si esa modificación incorporará el tema la generación distribuida, la interconexión a la red y el pago a generadoras residenciales y comunitarias. La modificación de la ley de electricidad que esta en curso requiere de la activa participación de las gobernaciones, municipios, sectores sociales, empresariales y académicos.

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Producir gradualmente paneles solares y baterías

La producción de paneles solares en Bolivia es posible de manera gradual. En un primer momento se podría importar celdas fotovoltaicas de la China a un costo de 0,5 dólares por vatio, y encapsular y ensamblar los paneles solares en Bolivia a un costo de 1 a 1,5 dólares por vatio.

En una subsiguiente fase habría que explorar la producción de celdas fotovoltaicas ya que el mineral de cuarcita del cual se extrae el silicio se puede encontrar en Bolivia y es posible lograr la transferencia de la tecnología necesaria para la obtención de dióxido de silicio (SiO2) y la producción de las células fotovoltaicas.

La tecnología de producción de baterías para vehículos eléctricos y almacenamiento de energía para viviendas, empresas y ciudades está en una fase de expansión y Bolivia puede convertirse en un actor de este proceso de transformación.

La producción escalonada de sistemas fotovoltaicos y de almacenamiento de electricidad es una inversión que generaría fuentes de empleo y de ingreso para el país contribuyendo a cambiar el carácter extractivista de materias primas que Bolivia tiene desde tiempos coloniales.

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Formación y Capacitación

La formación y capacitación en energía solar es escencial. Bolivia en vez de invertir recursos en un Centro de Investigación Nuclear debería promover el establecimiento de un Centro de  Investigación de energía Solar y sistemas de Almacenamiento de Electricidad. Un centro de investigación de dichas características debería combinar las labores de investigación, capacitación y formación en energía solar y producción de sistemas de almacenamiento de electricidad destinados a fortalecer el desarrollo de la ciencia y tecnología en Bolivia  y a capacitar a cientos de técnicos y trabajadores para que produzcan paneles solares, instalen sistemas fotovoltaicos y de almacenamiento, y realicen el mantenimiento de los mismos.

En la actualidad en varias universidades públicas y privadas hay iniciativas en curso a nivel de maestrías pero aun no existe cursos de formación de mayor profundidad. Ingenieros con formación práctica en energía solar y sistemas de almacenamiento aun no egresan en nuestras universidades. Los que existen se han especializado en el extranjero. Programas de intercambio y estudio en centros internacionales de investigación necesitan ser promovidos para potenciar el desarrollo de la investigación y la formación en nuestro país.

Promoción e Información

El avance de la energía solar fotovoltaica y aun mucho más el desarrollo de sistemas de almacenamiento de electricidad es en general desconocido por la población. La energía solar, por un lado es vista como algo que sólo sirve para prender algunos focos en lugares alejados del país y por otro lado es considerada como una tecnología que está fuera del alcance de los bolivianos. Para encarar una revolución energética solar en Bolivia es necesario cambiar esta percepción en la población. Sin una sociedad civil informada y actualizada en los avances y posibilidades de la ciencia y la tecnología es muy difícil crear las condiciones favorables para su expansión.

La promoción e información se puede desarrollar a través de espacios donde participen e interactúan empresas, asociaciones, proveedores, financiadores, especialistas, académicos y autoridades municipales, departamentales y nacionales.  Estos espacios pueden ser tanto técnicos como de difusión, combinando la exhibición de experiencias locales con la exposición de los últimos avances tecnológicos y la reflexión a nivel económico, técnico, ambiental, social y normativo. Los medios de comunicación como la televisión, la radio y las redes sociales son claves para la difusión de una información clara, sencilla y que tome en cuneta nuestra realidad.

Reorientar Plan de Electricidad 2015-2025

El modelo de desarrollo eléctrico en el que se ha enfrascado el gobierno es obsoleto. Proyectos mega hidroeléctricos como El Bala y Cachuela Esperanza vienen de mediados del siglo pasado y varias veces han sido desechados después de costosos estudios. Además de los graves impactos ambientales y sociales no son rentables. Los costos de inversión de los componentes 1 y 2  del Proyecto Hidroeléctrico de El Bala incluyendo la línea de transmisión de más de mil kilómetros hasta Cuyaba, Brasil, superarían los 9.000 millones de dólares según sus fichas ambientales. Una cifra superior a  la actual deuda externa de Bolivia.

La propuesta de convertir a Bolivia en centro energético de Suramérica exportando energía eléctrica  va a contra mano de la tendencia a la generación y consumo local de electricidad que se ira imponiendo en las próximas décadas. Exportar electricidad no será el gran negocio del mañana porque cada país avanzará en sus propios proyectos nacionales y locales de generación de electricidad a base de energía solar y eólica. Instalar grandes líneas de transmisión para transportar electricidad por mas de mil kilómetros será cada vez más un resabio del pasado. Esto no quiere decir que los cables de alta tensión desaparecerán de la noche a la mañana, seguirán existiendo así como lo hacen aun los cables de teléfono, pero ¿a quién se le ocurriría hoy instalar miles de kilómetros de cables telefónicos cuando existe ya la telefonía celular que permite además la transmisión de datos? Pretender exportar electricidad en un mundo que avanza hacia la generación distribuida de electricidad es anacrónico y antieconómico.

Los proyectos de generación eléctrica a base de combustibles fósiles, energía nuclear o mega hidroeléctricas tendrán que competir  cada vez con costos de generación más baratos de las tecnologías renovables. Muchos megaproyectos subsistirán porque sus altas inversiones ya fueron realizadas y en algunos casos amortizadas, otros proyectos que utilizan combustibles fósiles más costosos empezarán a cerrar. Para el año 2030 casi todo los nuevos proyectos de generación eléctrica que se emprendan en el mundo serán a base de energía solar o eólica. La tendencia del futuro es a que cada vez se hagan menos mega proyectos de generación hidroeléctrica, nuclear o en base a combustibles fósiles.

Dialogo Nacional sobre el futuro energético de Bolivia

No sólo se trata de promover una tecnología y las posibilidades de la energía solar sino de discutir abiertamente las diferentes alternativas. La población, las organizaciones sociales y los pueblos indígenas no pueden ser reducidos simplemente a la condición de consumidores de electricidad. El desafío no es sólo convencer sino involucrar a la población en la toma de decisiones. Explorar de manera colectiva los diferentes escenarios con sus posibilidades y sus riesgos. Analizar de manera objetiva las distintas posibilidades sin caer en la polarización gobierno-oposición que nubla la razón y que conduce a tomar decisiones en base a rechazos políticos antes que a afirmaciones propositivas sustentadas en argumentos.

Este dialogo y debate nacional debe ser desarrollado a nivel local y nacional, aprovechando todas las posibilidades que se presentan, utilizando los espacios de discusión municipal y departamental, debatiendo en las asambleas vecinales, sindicales, gremiales, estudiantiles y de diferentes sectores.

 

El Plan de la Energía Eléctrica para el 2025

El plan del gobierno de Evo Morales es multiplicar por ocho la generación eléctrica de Bolivia en los próximos diez años pasando de 1.600 MW en el 2015 a 13.382 MW de potencia instalada en el 2025 según la memoria anual de ENDE 2015.

Este incremento en la capacidad de generación eléctrica estará destinado fundamentalmente a la exportación de energía eléctrica ya que, según los estudios del Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas, la demanda nacional de energía superará los 3.000 MW para el 2025, lo que significa que habría un excedente de más de 10.000 MW para exportación.

La estrategia para llegar a 13.382 MW de potencia instalada en el 2025 se basa, sobre todo, en la construcción de mega hidroeléctricas. Como se puede apreciar en la gráfica, las hidroeléctricas pasarán de una participación del 25% en el 2015 a una presencia del 74% en cuanto a potencia instalada. Este salto en la producción se dará sobre todo a través de mega proyectos hidroeléctricos como el Chepete, El Bala y Cachuela Esperanza ubicados en el río Beni, la represa binacional entre Bolivia y Brasil ubicada en el rio Madera y el Complejo hidroeléctrico de Río Grande que contará con las represas de Seripona, Jatun Pampa, Cañahuecal, Las Juntas, Ocampo, Peña Blanca, La Pesca y Rositas. El gobierno señala que estas represas producirán energía renovable, sin embargo a nivel internacional varios paises consideran renovables sólo las hidroeléctricas de menos de 30 o 20 MW, por los grandes impactos ambientales que generan las de mayor tamaño.

Según el informe de ENDE que difiere del presentado por la Autoridad de Fiscalización y Control Social de electricidad el 2016, todas las energías alternativas incrementarán su participación del 2% en el 2015 a un 4% para el 2025.

La proyección de ENDE para el 2025 estaría mostrando que los proyectos fotovoltaícos tendrían sólo una participación del 1% al 2% de la generación eléctrica. El principal slogan del gobierno es transformar a Bolivia en el corazón energético de Sudamérica. Sin embargo esta estrategia enfrenta varios problemas; uno de los cuales es la tendencia a la baja de los precios de la electricidad debido, entre otros, a la expansión de las energías solar y eolicas.

 

Estado de situación de la energía solar en Bolivia

¿Cómo estamos aprovechando la radiación solar en Bolivia? ¿Cuánta potencia de energía fotovoltaica tenemos instalada? ¿Cuánta de esta potencia está conectada al Sistema Interconectado Nacional? ¿Cuáles son las proyecciones para el futuro? ¿Cómo lo estamos haciendo en comparación a otros países de la región que también tienen una alta radicación solar?

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TIPNIS: la saga por los derechos de la naturaleza y los pueblos indígenas

Por Pablo Solón

[English version] La historia de TIPNIS es una historia de dignidad, lucha, gloria, traición, heroísmo, represión, victoria y nueva traición contra los derechos de la Madre Tierra y de los pueblos indígenas.

El territorio

TIPNIS es al mismo tiempo un área protegida y un territorio indígena en Bolivia. El nombre TIPNIS significa Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Seguro. Isiboro y Secure son los nombres de dos ríos que limitan este territorio que originalmente tenía una extensión de 1,225,347 hectáreas. Si el TIPNIS fuera un país, sería más grande que Puerto Rico, Líbano o Kosovo.

Este territorio fue declarado Parque Nacional en 1965 y fue reconocido como territorio indígena en 1990 después de la “Primera Marcha por el territorio y la dignidad indígena“. Trescientos indígenas de las tierras bajas de Bolivia iniciaron esta “primera marcha” y caminaron 640 km durante 34 días desde la selva hasta las altas montañas de la ciudad de La Paz para conseguir el derecho a su territorio.

Diecinueve años después de la victoria de la “primera marcha”, el gobierno de Evo Morales otorgó a los pueblos indígenas de TIPNIS el título colectivo de su territorio, pero solo por 1.091.656 hectáreas. Para el año 2009, varios asentamientos de campesinos productores de coca habían ingresado al parque nacional y al territorio indígena, ocupando lo que se conoce ahora como el “Polígono 7”.

El TIPNIS es el territorio de los Yuracares, Tchimanes y Moxeños Trinitarios que son naciones indígenas reconocidas en la Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia de 2009.

El TIPNIS también es hogar de 858 especies registradas de animales vertebrados. Entre ellos se encuentran 470 especies de aves, 108 mamíferos, 39 reptiles, 53 anfibios y 188 especies de peces. A nivel de los insectos hay 178 especies registradas y se calculan unas 2.500 especies de plantas que no están registradas. Varias de estas especies de animales, insectos y plantas son endémicas y están en peligro.[1]

En el TIPNIS, podemos encontrar diferentes tipos de bosques y ecosistemas. La altitud del territorio pasa de 180 a 3.000 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), con un promedio de 350 m.s.n.m. El TIPNIS es la región donde hay más lluvia en Bolivia, con una precipitación que supera los 3.000 mm por año. El TIPNIS es uno de los pulmones de oxígeno y una de las bombas de agua más importantes del país debido a sus bosques. El famoso naturalista francés Alcides D’Orbigny (1802-1857) exploró la región y dijo que es “la selva más hermosa del mundo“.

El escudo legal

De acuerdo con el artículo 385 de la Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia del año 2009, “las áreas protegidas constituyen un bien común y forman parte del patrimonio natural y cultural del país” y, “donde exista una sobreposición de áreas protegidas y territorios indígena originario, la gestión compartida se realizará con sujeción a las normas y procedimientos propios de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, respetando el objeto de creación de estas áreas”.

En Bolivia la naturaleza y por lo tanto las áreas protegidas, la biodiversidad y los ecosistemas tienen derechos según la Ley Nº 71 de los Derechos de la Madre Tierra del 2010. Esta ley dice que las “comunidades complejas y dinámicas de plantas, animales, micro organismos y otros seres y su entorno” tienen derechos legales entre los cuales están el derecho a la vida, a la integridad de sus sistemas, a un entorno saludable, a la diversidad de la vida y a preservar su capacidad de regeneración. La Ley Nº 71 establece la obligación del Estado de “desarrollar políticas públicas y acciones sistemáticas de prevención, alerta temprana, protección, precaución, para evitar que las actividades humanas conduzcan a la extinción de poblaciones de seres, la alteración de los ciclos y procesos que garantizan la vida”.

El camino asesino

La historia de un camino para conectar las ciudades de Cochabamba y Trinidad es muy antiguo en Bolivia. El proyecto de carretera de Villa Tunari, Cochabamba, hasta San Ignacio de Moxos aparece en varios decretos y leyes adoptados por gobiernos neoliberales hasta el 2003. Sin embargo, el proyecto empezó a materializarse cuando el año 2008 el gobierno de Evo Morales otorgó un contrato de 415 millones de dólares a la constructora brasileña OAS. Un año después, en 2009, el presidente Ignacio Lula da Silva de Brasil firmó un protocolo para financiar el 80% de este costo.

El gobierno de Evo Morales dividió el camino en tres tramos. El primero de Villa Tunary a Isinuta (47 km), el segundo de Isinuta a Monte Grande (177 km) y el tercero de Monte Grande a San Ignacio de Moxos (82 km). El segundo tramo es el que corta TIPNIS en dos.

Antes de otorgar el contrato para la construcción del camino, el gobierno nacional no realizó un estudio de impacto ambiental (EIA) integral de los tres tramos de la carretera. Solo el primer y tercero tramo cuentan con un EIA elaborado el año 2010. Hasta ahora no se ha realizado el EIA del segundo tramo.

Resistencia, represión y victoria

El 15 de agosto de 2011 alrededor de mil indígenas de las tierras bajas de Bolivia iniciaron en la ciudad de Trinidad la “Octava Marcha de los Pueblos Indígenas” en defensa de TIPNIS. La marcha fue rechazada por el gobierno desde el principio. Cuando llegó el 25 de septiembre a la localidad de Chaparina, quinientos policías intervinieron y disolvieron violentamente la marcha deteniendo a cientos de marchistas.

La opinión pública reaccionó alarmada por las imágenes de represión policial. El presidente Evo Morales tuvo que declarar que él ni ninguno de sus ministros dio la orden de intervenir la marcha. Después de seis años de investigaciones, todo un equipo de fiscales no ha aclarado quién dio la orden para esta represión. Sin embargo un informe especial del Defensor del Pueblo de noviembre de 2011 apunta a altas autoridades del gobierno.[2] 

Los indígenas lograron reorganizar la “Octava Marcha” y después de 65 días llegaron a La Paz en medio de gran solidaridad. Evo Morales no tuvo otra opción que firmar el 24 de octubre la ley Nº 180 que declara la intangibilidad del TIPNIS y establece que la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos no pasará por el TIPNIS. Fue un momento de gloria y victoria.

La contra ofensiva

Unos meses después, en febrero de 2012, el gobierno contraataco y aprobó la Ley Nº 222 que establece un proceso de “consulta” a las comunidades de TIPNIS para ver si se debe mantener la “intangibilidad” y si se debe construir la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.

En abril de 2012, se inició la “Novena Marcha” de los pueblos indígenas en rechazó a la Ley Nº 222 que contravenía la Ley Nº 180 que solo había sido aprobada hace seis meses atrás. Los indígenas llegaron a La Paz y durante diez días pidieron una entrevista con el presidente Morales que nunca se dio. Con gran dolor y tristeza los marchistas regresaron a TIPNIS.

En el segundo semestre del 2012, el gobierno comenzó el proceso de “consulta” dentro del TIPNIS. Después de algunos meses, el gobierno anunció que la mayoría de las comunidades indígenas no quieren supuestamente la “intangibilidad” de su territorio y tampoco están en contra de la carretera. Dos informes paralelos de la Iglesia Católica y la Asamblea de Derechos Humanos de Bolivia con la participación de la Federación Internacional de Derechos Humanos cuestionan la validez de esta “consulta”[3]. En sus informes dicen que, de acuerdo a estándares internacionales, no existió un proceso de consulta libre previa e informada a los pueblos indígenas, y que se produjeron varias violaciones como la manipulación del término “intangibilidad” por parte del gobierno que dijo a las comunidades del TIPNIS que no tendrían acceso a proyectos de salud, educación, turismo u otros si no se eliminaba de la ley ese concepto.

El gobierno esperó varios años para implementar los resultados de ese proceso manipulado de consulta. Cuando muchos de los líderes del TIPNIS habían cambiado, en agosto de 2017 el gobierno aprobó en un abrir y cerrar de ojos, la Ley Nº 929 que elimina la intangibilidad de TIPNIS y abre las puertas para la construcción del segundo tramo de la carretera. Al firmar esta ley, el presidente Morales dijo que quienes están en contra son enemigos del desarrollo de los pueblos indígenas que viven en TIPNIS.

Ecocidio y etnocidio

El camino no traerá desarrollo a los pueblos indígenas de TIPNIS porque la mayoría de las 69 comunidades que se encuentran dentro de este territorio indígena están a más de 50 km del trazo de la carretera. Una Evaluación Ambiental Estratégica del TIPNIS realizada en 2011 por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP) advierte que este tipo de proyectos impactarán negativamente en la vida de los pueblos indígenas y socavarán su cultura forzándolos a adoptar patrones de producción y consumo que hoy les son ajenos. [4] 

La carretera beneficiará principalmente a los nuevos colonos y productores de coca que ya han invadido el parque nacional. El 60% del área del “Polígono 7” ya ha sido deforestada para plantar coca [5]. Según el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) entre el 2015 y el 2016 se registró un aumento de 43% en las plantaciones de coca en el “Polígono 7” [6].

Un estudio del Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB) del 2011 muestra que si la carretera se construye a través del corazón del TIPNIS, el 64,5% del bosque se perderá en 18 años. Esto significa despejar 610,848 hectáreas de la selva que es el hábitat de cientos de animales, insectos, plantas y territorio de Yuracares, Tchimanes y Moxeños Trinitarios [7].

El impacto no será solo en el territorio de TIPNIS, sino también en las áreas vecinas, incluidas las grandes ciudades como Cochabamba que ya padecen sequías. Menos árboles significa menos humedad en el aire y menos lluvia. Construir un camino a través del corazón de TIPNIS es un ecocidio y un etnocidio.

El regreso de TIPNIS

Ha comenzado un nuevo proceso de resistencia. La situación es más difícil que en el 2011. Varios líderes de muchas comunidades indígenas fueron cooptados por el gobierno o ingresaron a la política de la mano de partidos de derecha. En el TIPNIS está surgiendo una nueva generación jóvenes líderes indígenas. En las ciudades, cientos de activistas ambientales se están movilizando. En las áreas urbanas existe una conciencia creciente de la conexión entre las lluvias y los bosques debido a que el año pasado hubo una fuerte sequía en ciudades importantes.

En el frente de la carretera, el contrato con la empresa constructora OAS se rompió porque se comprobó que había sobreprecio. El Banco Nacional de Brasil para el Desarrollo Económico y Social (BNDSE) canceló la concesión para construir la carretera. Los tramos uno y tres de la carretera están siendo construidos por compañías nacionales con fondos públicos y varios retrasos. El tramo dos que cortará el TIPNIS no ha comenzado y el gobierno acaba de declarar que no tienen dinero para financiar este sector de la carretera. El peligro es que algunos puentes se están construyendo ilegalmente en el área y que el proceso de asentamientos ilegales se puede extender dentro del Parque Nacional.

El TIPNIS en Bolivia es una palabra que ahora tiene un espíritu propio. TIPNIS significa que los derechos de la naturaleza y los pueblos indígenas que tienen pleno reconocimiento legal en el país deben implementarse en la práctica. TIPNIS significa que lo que dices es lo que debes hacer. El clamor del TIPNIS fue expresado por una joven activista el día en que Evo Morales era condecorado por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) en el salón de la Vicepresidencia. El TIPNIS resiste y necesita nuestro apoyo.

[1] Fernández, E. y Altamirano, S., 2004

[2] http://www.defensoria.gob.bo/archivos/Informe_Defensorial_Intervencion_Marcha_Indigena_DP.pdf

[3] https://www.fidh.org/IMG/pdf/bolivia609esp2013.pdf

[4] http://www.cambioclimatico.org.bo/derechosmt/092011/280911_1.pdf

[5] http://fobomade.org.bo/2017/09/02/tipnis-deforestacion-poligono-7/

[6] https://fundacionsolon.org/2017/08/11/el-tipnis-y-la-coca-segun-unodc/

[7] http://www.pieb.com.bo/sipieb_somos.php

TIPNIS: the saga for the rights of nature and indigenous people

by Pablo Solón

[Versión en español] The story of TIPNIS is a story of dignity, struggle, glory, betrayal, heroism, repression, victory and renewed betrayal against the rights of Mother Earth and of indigenous people.

The home

TIPNIS is at the same time protected area and indigenous territory in Bolivia. The name TIPNIS stands for Indigenous Territory and National Park Isiboro Secure. Isiboro and Secure are the names of two rivers that limit this land that had originally an extension of 1.225.347 hectares. If TIPNIS would be a country it would be bigger than Puerto Rico, Lebanon or Kosovo.

The national park of Isiboro Secure was declared in 1965 and the recognition of the indigenous territory happened in 1990 after the “First March for indigenous territory and dignity”. Three hundred indigenous people of the lowlands of Bolivia started this “first march” and walked 640 km for 34 days from the jungle to the high mountains until they arrived to the city of La Paz.

Nineteen years after the victory of the “first march”, the government of Evo Morales gave the indigenous people of TIPNIS the collective title of their territory but for only 1.091.656 hectares. By the year 2009, several settlements of peasants that are mainly coca producers had entered the national park and indigenous territory, occupying what is called the “Polygon 7”.

TIPNIS is the territory of Yuracares, Tchimanes and Moxeños Trinitarios that are indigenous nations recognized in the Constitution of the Plurinational State of Bolivia of 2009.

TIPNIS is also home of 858 registered species of vertebrate animals. Among them are 470 species of birds, 108 mammals, 39 reptiles, 53 amphibians and 188 species of fishes[1]. When it comes to insects, there are 178 species registered. At the level of plants there are around 2.500 species. Several of these species of animals, insects and plants are endemic and in danger.

In TIPNIS, we can find different types of forests and ecosystems. The altitude of the territory goes from 180 to 3.000 meters above sea level (m.a.s.l.), with an average of 350 m.a.s.l.. TIPNIS is the region where there is more rain in Bolivia, with a rainfall that exceeds 3.000 mm per year. TIPNIS is one of the most important oxygen lungs and water pumps of the country because of its forests. The famous French naturalist Alcides D’Orbigny (1802-1857) explored the region and said it is “the most beautiful jungle in the world”.

The legal shield

According to article 385 of the constitution of the Plurinational State of Bolivia of 2009 “protected areas constitute a common good, and they form part of the natural and cultural patrimony of the country” and wherever there is an overlapping of “protected areas and indigenous territories, the shared management shall be undertaken, subject to the norms and procedures of the indigenous nations and peoples, and respecting the goal for which these areas were created”.

In Bolivia nature and therefore protected areas and all the biodiversity and ecosystems have rights according to Law Nº 71 of the Rights of Mother Earth adopted in 2010. This law says that “the dynamic and complex communities of plants, animals, micro organisms, other beings and their environment” have legal standing and several rights including the right to live, to the integrity of their systems, to a healthy environment, to diversity of life, and to preserve its capacity to regenerate. Law Nº 71 establishes the obligation of the State to “develop public policies and systematic actions to prevent, early warning, protect, precaution to avoid that human activities lead to the extinction of populations of beings and the alteration of the cycles and processes that guarantee their life”.

The assassin road

The story of a road to connect the cities of Cochabamba and Trinidad is very old in Bolivia. The project of a road from the population of Villa Tunari in Cochabamba to San Ignacio de Moxos on the way to Trinidad appears in several decrees and laws adopted by neoliberal governments until 2003. But the project began to have real shape when in 2008 the government of Evo Morales granted a contract of 415 million dollars to the Brazilian construction company OAS. One year later, in 2009 president Ignacio Lula da Silva from Brazil signed a protocol to finance 80% of this cost.

The government of Evo Morales divided the road into three tranches. The first from Villa Tunary to Isinuta (47 km), the second from Isinuta to Monte Grande (177 km) and the third from Monte Grande to San Ignacio de Moxos (82 km). The second tranche is the one that cuts TIPNIS in two.

Before granting any contract to build the road the national government didn’t do an integral environmental impact assessment (EIA) of the three tranches of the road. There is only an EIA of the first and third tranches done in 2010. Until now there is no EIA of the second tranche.

Resistance, repression and victory

On August 15th 2011 around one thousand indigenous people of the lowlands of Bolivia started in the city of Trinidad the “Eight March of Indigenous people” in defense of TIPNIS. The march was dismissed by the government from the beginning. When it arrived the 25th of September to the locality of Chaparina five hundred policemen intervened violently and dissolved the march detaining hundreds of people.

The public in Bolivia was shocked by the images of police repression and president Evo Morales had to declare that he or none of his ministers gave the instruction to intervene in the march. After six years of investigations, the attorney’s office has not clarified who gave the order for this repression, but a special report of the Ombudsman dated November 2011[2] points to high authorities of the government.

The indigenous people managed to reorganize the “Eight March” and after 65 days arrived to La Paz in the middle of a great welcome of solidarity. Evo Morales had no choice but to sign on October 24th the law Nº 180 that declares the intangibility of TIPNIS and establishes that the road Villa Tunari – San Ignacio de Moxos will not pass through TIPNIS. It was the moment of glory.

The counter offensive

A few months later, in February 2012, the government struck back and approved Law Nº 222 that establishes a process of “consultation” to the communities of TIPNIS to see if the “intangibility” should be maintained and the road Villa Tunari-San Ignacio de Moxos be built.

In April 2012, the “Ninth March” of indigenous people started rejecting Law Nº 222 and defending Law Nº180 that only six months ago was adopted. The indigenous people arrived to La Paz and for ten days they asked for an interview with president Morales that never happened. With great pain and sorrow they returned to TIPNIS.

In the second semester of 2012, the government began the process of “consultation” inside TIPNIS. After some months the government announced that the majority of indigenous communities don’t want the “intangibility” of their territory and are not against the road. Two shadow reports of the Catholic Church and the Human Rights Assembly of Bolivia with the participation of the International Federation of Human Rights[3] question the validity of that “consultation”. They say that according to international standards there was not a proper prior informed process of consultation and that several violations happened like the manipulation of the term “intangibility” by government that said that TIPNIS communities would not have access to health, education and tourist projects if that concept was not erased from the law.

The government waited for several years to implement the results of that manipulated process of consultation. When many of the leaders of TIPNIS had changed, in August 2017 the government approved in the blink of an eye, Law Nº 929 that eliminates the intangibility of TIPNIS and opens the door for the construction of the second tranche of the road. When signing this law, president Morales said that those that are against are enemies of the development of indigenous people that live in TIPNIS.

Ecocide and ethnocide

The road will not bring development to the indigenous people of TIPNIS because the majority of the 69 communities that are inside this indigenous territory will be more than 50 km away from the road. A Strategic Environmental Evaluation of the TIPNIS done in 2011 by the National State Office of Protected Areas (SERNAP) warns against these kinds of projects saying that they will impact on indigenous peoples lives, undermine their culture and force them to adopt patterns of production and consumption that are based on a different logic[4].

The road will benefit mainly the new settlers and coca producers that have already invaded the national park. Already 60% of the area of “Polygon 7” has been deforested to plant coca[5]. According to the report of the United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC) between 2015 and 2016 there has been an increase of coca plantations of 43 % in “Polygon 7”[6].

A study from the Program of Strategic Research in Bolivia (PIEB) of 2011 shows that if the road is built through the heart of TIPNIS, 64,5% of the forest will be lost in 18 years[7]. This means to clear 610.848 hectares of jungle that is the habitat of hundreds of animals, insects and plants and territory of Yuracares, Tchimanes and Moxeños Trinitarios

The impact will not be only in the territory of TIPNIS but also in neighboring areas including big cities like Cochabamba that already suffer from droughts. Less trees means less humidity in the air and less rain. To build a road through the heart of TIPNIS is an ecocide and an ethnocide.

The return of TIPNIS

A new process of resistance has begun. The situation is more difficult than in 2011. The leaders of many indigenous communities are being coopted by the government or went into politics joining right wing parties. A new young generation of indigenous leaders taking up the struggle is emerging in TIPNIS. In the cities, hundreds of environmental activists are mobilizing. In urban areas there is an increasing consciousness that rain and forests are linked because last year there was a big drought in important cities.

In the front of the road, the contract with the construction company OAS was broken because it was overpriced. The Brazilian National Bank for Economic and Social Development (BNDSE) cancelled the grant to build the road. Tranches one and three of the road are being built by national companies with public funds and several delays. Tranche two that will cut TIPNIS has not started and the government just declared that they don’t have the money to finance this sector of the road. The danger is that some bridges are being built illegally in the area and that the process of illegal settlements can spread inside the National Park.

TIPNIS in Bolivia is a word that now has a spirit of its own. TIPNIS means that the rights of nature and indigenous people that have full legal recognition in the country should be implemented in practice. TIPNIS means that what you say is what you should do. The cry of TIPNIS was delivered in the Vice-presidency hall by a young woman activist the day that Evo Morales was being awarded by the Latin American Council of Social Science (CLACSO). TIPNIS is here and needs your support.

[1] Fernández, E. y Altamirano, S., 2004

[2] http://www.defensoria.gob.bo/archivos/Informe_Defensorial_Intervencion_Marcha_Indigena_DP.pdf

[3] https://www.fidh.org/IMG/pdf/bolivia609esp2013.pdf

[4] http://www.cambioclimatico.org.bo/derechosmt/092011/280911_1.pdf

[5] http://fobomade.org.bo/2017/09/02/tipnis-deforestacion-poligono-7/

[6] https://fundacionsolon.org/2017/08/11/el-tipnis-y-la-coca-segun-unodc/

[7] http://www.pieb.com.bo/sipieb_somos.php

Cepite, agua misteriosa

Quijote de Solon

Alfonso Gumucio, Bitácora memoriosa

Además de su obra plástica monumental y de su compromiso con Bolivia, nuestro querido Walter Solón Romero nos dejó otro legado: la Fundación Solón que desde 1994 se ha dedicado no solo a mantener, conservar, exhibir y difundir en la casa-museo de la Av. Ecuador la obra de de nuestro gran artista plástico, sino también a indagar de manera inédita la realidad del país y aportar investigaciones sobre temas tan cruciales como el agua.

Imbuido por la figura emblemática del Quijote en su lucha contra la injusticia, Walter con el apoyo de su esposa Gladys inspiraron a sus hijos José Carlos, Pablo y Walter, y a su nieto José Carlos. La madre de este último, Elizabeth Peredo Beltrán, trajo su propia trayectoria de lucha, sumando su experiencia a la tarea de hacer de la Fundación Solón un centro de referencia sobre los derechos fundamentales que deben prevalecer en la sociedad boliviana contra toda amenaza de corroer los principios y la ética social necesaria para salir adelante como país.

Con el liderazgo de Elizabeth y ahora de Pablo, y el apoyo de un directorio del que me honra ser parte, la Fundación Solón ha realizado investigaciones que se han convertido en numerosas publicaciones, ponencias en revistas especializadas y en eventos internacionales, que dan cuenta de la seriedad con que se tratan los temas que preocupan a la sociedad boliviana.

Cepite 8

El más reciente aporte es la producción del documental Cepite (2017), que aborda los problemas que generaría la instalación de mega hidroeléctricas en las gargantas de ElBala y El Chepete, sobre el río Beni. El film se estrenó a mediados de septiembre y fui invitado a compartir reflexiones con el dirigente indígena Alex Villca y con Pablo Solón.

A pesar de la “guerra del agua” y de otras banderas que sirvieron de escalera al Movimiento al Socialismo (MAS) para llegar al poder, y de los planteamientos pioneros que el gobierno hizo al inicio de su gestión en escenarios internacionales en defensa de los recursos naturales, de la madre tierra y del buen vivir, las cosas han cambiado mucho en once años de desgaste en el poder y de autoritarismo sin precedentes.

Cepite 6El oportunismo económico y la filosofía extractivista cortaron de un tajo las esperanzas de liderar la lucha por el medio ambiente. La mediocridad de los agentes gubernamentales convirtió el discurso en un cascarón vacío, a tiempo que abrazaba nociones del “capitalismo andino”, sofisma de un capitalismo extractivista puro y duro que plantea arbitrariedades como la de abrir a la explotación espacios de reserva ambiental y cultural como el TIPNIS, o de implantar proyectos de minería, exploración petrolera y gasífera, centrales nucleares o mega hidroeléctricas.

Si no fuera por organizaciones de la sociedad civil como la Fundación Solón, CEDIB, Tierra, CEDLA y varias otras, probablemente la ciudadanía estaría desinformada por el bombardeo propagandístico del gobierno que hace ver como grandes avances lo que en realidad son enormes riesgos para el futuro económico, social y cultural del país.

Cepite 7La Fundación Solón aborda con seriedad científica el tema de las plantas hidroeléctricas sobredimensionadas que el gobierno pretende imponer sin consultar con la población nacional (ni local), con el propósito enunciado de “exportar energía” cueste lo que cueste en términos ambientales, culturales o económicos.

Este “nuevo extractivismo” es denunciado por la Fundación Solón en el Boletín N° 100 de su revista Tunupa, donde con profusión de datos pone al desnudo la propaganda triunfalista y engañosa del régimen sobre una “nueva matriz energética”. Lo interesante es que los datos vienen de la empresa italiana Geodata contratada por el gobierno y de la Empresa Nacional de Energía (ENDE), y no son invento de alguna ONG ambientalista.

Cepite 2

Las represas proyectadas en las angosturas del río Beni conocidas como El Bala y El Chepete producirían inundaciones de 94 km2 la primera y 677 km2 la segunda, afectando a poblaciones indígenas, cinco de las cuales la Constitución Política del Estado (CPE) considera naciones con derechos propios.

Cepite 4Los datos son contundentes pero a veces inasibles para la mayoría de los lectores, de ahí que la Fundación Solón encaró la producción de Cepite que en 22 minutos se convierte en el complemento visual indispensable de la publicación mencionada.

Una cosa es leer que en el área potencialmente afectada hay 424 especies de flora, 201 especies de mamíferos terrestres, 652 especies de aves, 483 especies de anfibios y reptiles y 515 especies de peces, y otra es ver en imágenes ese conjunto armonioso de selva virgen que los indígenas tienen la sabiduría de usar y mantener sin destruir.

Cuando uno piensa los efectos que tendría el uso de 4.700 toneladas de explosivos, la deforestación y emisión de gas metano, la apertura de carreteras y las inundaciones, se estremece ante la temeridad de un régimen con un doble discurso cínico, por decir lo menos.

Cepite 3El documental tiene la virtud de dar la voz a las comunidades indígenas que siempre han estado allí y que serían desplazadas. Ellas no quieren otra cosa que seguir viviendo como siempre, en armonía con su territorio. Los ríos son sus caminos y el bosque su farmacia. Para ellas, ese es el buen vivir que tanto cacarea el gobierno. Algunos no lo saben, pero el agua de nuestros ríos viene en primera instancia de los bosques. La destrucción de la selva mermaría la humedad que se condensa en las altas montañas.

20-embalse_chepete_400_bala_220Más allá de la destrucción de la naturaleza está la deuda de 6.000 millones de dólares y la inviabilidad económica de las mega hidroeléctricas, que no toman en cuenta la evolución del planeta. El abaratamiento de la energía solar y eólica está haciendo que muchos gobiernos abandonen la energía atómica e hidroeléctrica. Incluso con los precios actuales Bolivia no podría vender esa energía hidroeléctrica porque el costo de producción sería más alto.

A lo anterior se suma la corrupción con que el gobierno acomete sus empresas, corrupción interna y empresarial, y corrupción de dirigentes locales a los que soborna para validar a posteriori los proyectos que ya ha decidido hacer, pese a quien pese.

Donde los burócratas del gobierno ven oro, petróleo, energía eléctrica y otros bienes comerciables, los indígenas ven ríos navegables, peces para alimentarse, plantas medicinales, aves y mamíferos que no tienen dónde ser “relocalizados”. Como dice Alex Villca: “Los recursos naturales protegidos tienen un valor superior a lo que ganaría el Estado vendiendo energía”.

Bitácora memoriosa

CEPITE: La realidad viviente detrás de las hidroeléctricas

Este video trata sobre las mega hidroeléctricas del Chepete y El Bala que el gobierno quiere construir en el amazonas de Bolivia. El audiovisual es una invitación a reflexionar sobre la realidad viviente que está amenazada por estas mega hidroeléctricas.  Continúa leyendo CEPITE: La realidad viviente detrás de las hidroeléctricas

Bolivia: cada dos minutos se deforesta el equivalente a una cancha de futbol

[Pablo Solón] El año 2013 se arrasó en Bolivia con el equivalente a 26 canchas de futbol de bosques por hora. Esto representa la superficie de una cancha de futbol llena de arboles casi cada dos minutos. Cuando usted termine de leer esta nota la deforestación habrá acabado con una superficie de bosques superior a una cancha de futbol.

Usted preguntará ¿de donde sacamos estos datos? Hagamos un poco de matemática.

Tomemos como referencia la cancha de futbol del Estadio Hernando Siles de la ciudad de La Paz que tiene una dimensión de 105 m × 68 m y un área de = 7.140 m2.

Ahora veamos las estadísticas de deforestación de los últimos años y tomemos la cifra oficial más baja de deforestación que sería de 163.000 hectáreas anuales para el año 2013. Este dato se encuentra en la Memoria Técnica de Deforestación del Ministerio de Medio Ambiente y Agua del 2015.

Una hectárea es equivalente a 10.000 m2. 163.000 hectáreas de deforestación significan mil seiscientos treinta mil millones de metros cuadros (1.630.000.000 m2). Ahora dividamos esa cantidad entre los 7.140 m2 que tiene la cancha del Estadio Hernando Siles. Esta operación nos da que en el 2013 se deforestaron en Bolivia 228.291 canchas de futbol. Eso quiere decir que cada día del 2013 se deforestaron el equivalente a 625 canchas de futbol y cada hora 26 canchas de futbol, es decir casi una cancha de futbol cada dos minutos.

Este cálculo es para el año de menor deforestación en Bolivia. Si tomamos el dato de 256.901 hectáreas de deforestación para el año 2014 que está en el sitio de Global Forest Watch (http://www.globalforestwatch.org/country/BOL) cada hora del 2014 se deforestaron 41 canchas de futbol.

Ahora la situación es mucho mas grave si tomamos la superficie quemada en Bolivia. Según la Memoria Técnica de Monitoreo de focos de Calor y Áreas Quemadas del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, en la gestión 2014 se quemaron casi dos millones de hectáreas (1.927.124 ha) de pajonales, pastizales y otras áreas de las cuáles una parte eran bosques. Para que usted tenga una idea de la magnitud de esta área quemada, todo el TIPNIS tiene 1.236.296 hectáreas. Es decir que anualmente se quema en Bolivia una superficie mucho más grande que todo el TIPNIS. O volviendo a nuestra calculadora de canchas de futbol: cada hora se quema una superficie equivalente a 308 canchas del Estadio Hernando Siles, lo que significa que cada minuto se quema la superficie de 5 canchas de futbol.

¿Esta deforestación y quemas están contribuyendo al desarrollo del país o son un suicidio? ¿Cuantas vidas (humanas y no humanas) se pierden por este fuego asesino? ¿Cómo pueden decir las autoridades que no seamos guardabosques cuando nuestro hogar está en llamas?

 

El TIPNIS y la coca según UNODC

[Pablo Solón] ¿Qué está pasando con los cultivos de coca en el “Polígono 7” que se encuentra dentro del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Secure (TIPNIS)? ¿Hay un crecimiento de la producción de hoja de coca dentro del parque y las zonas aledañas?

El Monitoreo de Cultivos de Coca en Bolivia del año 2016 de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) aporta una serie de datos interesantes para responder a estas y otras cuestiones.

Según UNODC entre el 2015 y el 2016 la cantidad de hectáreas cultivadas de coca en Bolivia se ha incrementado de 20.200 a 23.100, lo que significa un aumento de 2.900 hectáreas.

El incremento en el trópico de Cochabamba entre el 2015 y el 2016 ha sido de 1.200 hectáreas pasando de 6.000 a 7.200 hectáreas.

Cómo se puede ver en la anterior tabla de UNODC, el Chapare contribuyó con 953 hectáreas de aumento entre el 2015 y el 2016. Es decir que de las 1.200 hectáreas que se incrementaron en el trópico de Cochabamba, el Chapare fue el que más aportó con un 79%.

En el Polígono 7 que es parte del Chapare y el TIPNIS las hectáreas cultivadas de coca pasaron en sólo un año de 861 a 1.233 hectáreas. Es decir un incremento del 372 hectáreas que representan casi un tercio de todas las hectáreas de coca que se aumentaron en ese año en el Chapare.

En términos relativos, el Polígono 7 ha visto un incremento de cultivos de coca de un 43% entre el 2015 y el 2016. Este incremento es:

  • tres veces el porcentaje de incremento promedio a nivel nacional (14%),
  • dos veces el porcentaje de incremento promedio del trópico de Cochabamba (20%), y
  • superior al porcentaje de incremento promedio en el Chapare (35%).

Según el siguiente mapa, el Polígono 7 experimentó entre el 2015 y el 2016 uno de los más visible “incrementos significativos” de hectáreas cultivadas de hoja de coca. Este incremento se ha dado sobretodo hacia el norte del Polígono 7 en dirección al TIPNIS.

Cambio de Densidad de Cultivos de Coca en el Trópico de Cochabamba 2015-2016Fuente UNDOC

El informe de UNODC muestra que, además del incremento de hectáreas cultivadas de coca en el Polígono 7, existe un incremento de 12 a 30 hectáreas de coca en el TIPNIS, lo que representa un incremento del 150% entre el 2015 y el 2016.

Además, el Monitoreo de los Cultivos de Coca en Bolivia reporta que en Moxos, provincia del Beni, hay un incremento de 18 a 59 hectáreas de cultivos de coca, lo que en términos relativos significa un aumento del 228% (ver tabla 5)

En síntesis, según el informe de UNODC se registra entre el 2015 y el 2016 un incremento de cultivos de coca de:

  • 14% a nivel nacional (2.900 hectáreas)
  • 20% en el trópico de Cochabamba (1.200 hectáreas)
  • 35% en el Chapare (953 hectáreas)
  • 43% en el Polígono 7 (372 hectáreas)
  • 150% en el TIPNIS excluyendo el Polígono 7 (18 hectáreas)
  • 228% en Moxos (31 hectáreas)

Este crecimiento de cultivos coca está mostrando una tendencia a la expansión de cultivos de coca hacia y en el TIPNIS. Está presión que ya está en curso se verá favorecida por la anulación de la intangibilidad y la construcción de una carretera por el TIPNIS.

Fuente: https://www.unodc.org/documents/crop-monitoring/Bolivia/2016_Bolivia_Informe_Monitoreo_Coca.pdf

TIPNIS: De la tragedia a la farsa

[Pablo Solón, 8 de Agosto de 2017] Carlos Marx escribió en El 18 Brumario de Luis Bonaparte: “Hegel dice, en alguna parte, que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se repiten, para decirlo de alguna manera, dos veces. Pero se olvidó agregar: la primera, como tragedia, y la segunda, como farsa”. 

Hoy la historia del TIPNIS se vuelve a repetir seis años más tarde. Ayer fue como tragedia del proceso de cambio, hoy es una farsa inexplicable en el cual se invoca una consulta amañada a los indígenas en nombre de un pretendido “desarrollo” que supuestamente estaría prohibido por la “intangibilidad” del TIPNIS, que establece la ley 180 aprobada por la mayoría parlamentaria del gobierno, y promulgada por el propio presidente Evo Morales el 24 de Octubre de 2011.

El debate sobre por qué quieren anular ahora la ley 180 se ha vuelto una discusión que sólo engendra vergüenza ajena cuando escuchamos decir al Vicepresidente: “estamos hablando de la intangibilidad, que significa que usted no puede sacar una hoja, usted no puede levantar una rama, usted no puede tocar nada, es decir, no puede hacer una escuela, un hospital, no puede hacer perforaciones para colocar agua potable para los compañeros”. ¿Será que los indígenas del TIPNIS han vivido sin levantar ni una sola rama durante estos últimos seis años? o ¿creerá el vicepresidente que no sabemos leer noticias como esta del 15 de agosto del 2015 en la que el titular dice “El Gobierno entrega escuelas en el TIPNIS“?

Para ponerle más condimento a esta comedia, el Viceministro de Transporte declara cuatro días después del Vicepresidente “Podemos señalar que tenemos un territorio del TIPNIS con explotación forestal, hay concesiones en el área de turismo, pistas clandestinas que están instaladas, hay caminos y sendas que abrieron las empresas madereras, hay concesiones de pesca y caza, hay 50 mil hectáreas de actividad ganadera y hay una industria de cuero y carne de lagarto“. ¿En que quedamos? ¿No que “no se puede tocar nada” por la “intangibilidad” del TIPNIS según el Vicepresidente,  y ahora su Viceministro afirma que hay de todo en el TIPNIS? Si la intangibilidad prohibe hasta “levantar una sola rama” ¿cómo es posible que el gobierno ha permitido que se instalen concesiones de turismo, aprovechamiento de madera, caza, pesca, industrias de cuero y carne de lagarto e incluso pistas de aterrizaje?

Pero la farándula continua cuando el Viceministro afirma que “el TIPNIS es la ruta del narcotráfico”. De ser así ¿cuál es el origen de la materia prima que utiliza dicha ruta del narcotráfico? ¿Será la hoja de coca del Perú o quizás la de Colombia que es traída en avionetas a esas pistas clandestinas para ser transformada en pasta base o cocaína? Cualquiera que conoce la zona sabe la respuesta y el Viceministro lo único que hace es dispararle en el pie a los productores de hoja de coca del Chapare.

Hace cuatro días el TIPNIS era un rincón marginado del progreso por “ambientalistas coloniales” según el Vicepresidente, hoy resulta que el TIPNIS es un antro del narcotráfico que será limpiado gracias a una carretera. Cada día los voceros del gobierno esgrimen un argumento diferente: árboles intocables, imposibilidad de hacer escuelas, existencia de 50 mil hectáreas de actividad ganadera y rutas del narcotráfico de una materia prima de origen desconocido… Hemos pasado de la tragedia a la farsa, como diría Carlos Marx.

Hace casi seis años escribí esta carta pública al Presidente Evo Morales cuando consideraba que el conflicto de la carretera por el TIPNIS era una tragedia. Hoy la releo pensando en este nuevo momento en el cuál la burla a la inteligencia de los bolivianos ha tomado el centro de la escena.

 

Septiembre 28 del 2011 – [English version]

Presidente y Hermano Evo Morales

Desde el 2006 Bolivia ha mostrado liderazgo al mundo en entorno a los desafíos mas cruciales de nuestro tiempo. Hemos logrado la aprobación del Derecho Humano al Agua y el Saneamiento en las Naciones Unidas, e impulsado una visión de sociedad basada en el Vivir Bien en vez del consumismo.

No obstante, debe haber coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. No se puede hablar de defensa de la Madre Tierra y al mismo tiempo promover la construcción de una carretera que hiere a la Madre Tierra, no respeta los derechos indígenas y viola de manera “imperdonable” los derechos humanos.

Cómo país impulsor del Día Internacional de la Madre Tierra tenemos la gran responsabilidad de dar el ejemplo a nivel mundial. Nosotros no podemos repetir las recetas del “desarrollismo” fracasado que ha llevado a la relación de la humanidad con la Madre Tierra a un punto de quiebre.

Es incomprensible que promovamos la realización de una Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre los Pueblos Indígenas para el 2014 si no somos vanguardia en la aplicación de la “consulta previa, libre e informada” a los pueblos indígenas dentro de nuestro propio país.

La Octava Marcha Indígena tiene planteamientos incoherentes e incorrectos en relación a temas como hidrocarburos y la venta de bonos de carbono de los bosques que mercantilizan la Madre Tierra (conocido como REDD). Pero su preocupación por la construcción de la carretera es justa.

Miles de delegados de los cinco continentes que participaron en la Primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los derechos de la Madre Tierra están profundamente contrariados por la posición del gobierno de Bolivia.

El conflicto del TIPNIS nunca debió haber existido. La integración caminera es necesaria pero no a través del “Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Secure” (TIPNIS). Es cierto que será mas caro construir una carretera que no va a través del TIPNIS. Pero tratar de ahorrar 200 o 300 millones de dólares sin tomar cuenta los costos socio ambientales es ir en contra de los principios del Vivir Bien.

Para cerrarle el paso a la derecha que quiere instrumentalizar la protesta para retornar al pasado debemos ser mas consecuentes que nunca en la defensa de los derechos humanos, los derechos de los pueblos indígenas y los derechos de la Madre Tierra.

Aun es posible resolver esta crisis si se suspende definitivamente la construcción de la carretera a través del TIPNIS, llevamos a la justicia a los responsables de la represión a la marcha indígena, e iniciamos un amplio proceso participativo de debate nacional para definir una nueva agenda de acciones en el marco del Vivir Bien.

Pablo Solón

Más allá del TIPNIS

Confesiones de un ex viceministro sobre los verdaderos móviles 

[Pablo Solón, agosto 4-2017] El 24 de septiembre del 2011, un día antes de la intervención a la VIII marcha del TIPNIS, Marcos Farfán, en esa entonces Viceministro de Gobierno, dio la siguiente explicación a un grupo de policías que quedó registrada en un video que se filtró a la prensa:

“Hay que tener una visión global, integral del tema, aunque se reduzca al operativo que vamos a llevar mañana adelante, pero tiene que ver con temas de fondo en relación a lo que establece nuestra Constitución Política y el programa por supuesto que se ha planteado, que radica en industrializar, carreteras, hidroeléctricas, electricidad, energía.

Pero están con este programa tratando de evitar que se lleve adelante. Tienen sus objetivos políticos ahí atrás. (Mientras) menos pueda dar cumplimiento a sus programas este gobierno, menos posibilidades va tener en el futuro de ganar más votos.

Porque si no producimos, no creamos industrias, no construimos carreteras, no diversificamos la producción, no transformamos nuestro gas en otro elemento, no generamos valor agregado a nuestro producto, este gobierno va a fracasar. Todo se viene al tacho. Este es el objetivo de fondo que se tiene, para decir estuvo el Evo con sus lindas propuestas pero no las cumplió. No las cumplió porque hay este tipo de elementos que ponen trabas y obstáculos para que se pueda dar cumplimiento a eso que no es en función de nadie mas que del país. Un país que hemos estado reducidos al atraso, a la dependencia económica, a la dependencia política durante años y años y años.

Lo que necesitamos es consolidar nuestra soberanía como nación. Para ser soberanos tenemos que ser productivos, ricos como nación, para ser ricos tenemos que producir e industrializar nuestro país.

Gracias por escucharme no tenía mucho que ver con el tema pero creo que es importante aclarar estos elementos que tienen que ver con todos los bolivianos, policías no policías, con todo el país. Pero en ese marco es que estamos, lamentablemente, entrando a realizar este operativo… Mañana vamos a estar trabajando”.

El tema central del “operativo” no era el peligro de enfrentamiento entre indígenas y colonizadores, ni la importancia de la carretera por si misma, sino la necesidad de evitar que algunos “elementos” sigan poniendo “trabas y obstáculos” al “programa” de “industrializar, carreteras, hidroeléctricas, electricidad, energía”.

El TIPNIS es más que el TIPNIS. En el TIPNIS, el gobierno no sólo ve el problema de una carretera sino la necesidad de sentar un precedente, de afirmar su autoridad para imponer sus obras que supuestamente harían rica y soberana a Bolivia y… le traerían más votos para su reelección. A seis años de haber sufrido la derrota de la aprobación de la ley 180, el gobierno relanza el tema de la carretera por el TIPNIS para enviar una señal contundente de que no va a permitir más que “pequeños grupos” frenen o pongan en duda sus mega proyectos.

El gobierno de Evo Morales tiene la mayoría en el parlamento para aprobar una ley que abrogue la intangibilidad del TIPNIS. Sin embargo: ¿tiene la razón?

¿Es posible realmente en el siglo XXI implementar una visión de industrialización del siglo pasado con mega represas, ingenios azucareros, industrias del plástico, agroindustria transgénica, minería a cielo abierto y energía nuclear? ¿No está siguiendo el gobierno del MAS los mismos pasos de Trump que fracasará en el intento de reabrir las minas de carbón porque ya no son competitivas frente a una energía solar y eólica en franca expansión?

La visión de industrialización que tiene el gobierno es suicida. No son unos pequeños grupos los que se oponen a sus grandes proyectos: es la realidad.

El Bala y el Chepete no verán la luz porque no son rentables con los precios actuales de la electricidad. Si llegan a construirlos serán una lapida gigante en el Amazonas que triplicará la deuda externa de Bolivia. Lo mismo ocurrirá con el centro de investigación nuclear. Generar electricidad a partir de fisión nuclear será cada vez más un resabio del pasado. Es un verdadero despropósito hervir agua para mover un generador eléctrico con una reacción nuclear que deja deshechos radiactivos, cuando las tecnologías de aprovechamiento de la energía solar están en pleno auge. Es como apostar a las maquinas de escribir cuando ya estamos entrando a la era de las computadoras de inteligencia artificial.

El siglo XXI es un siglo marcado por el desequilibrio del sistema de la Tierra que tiene una de sus manifestaciones en el cambio climático. Los países más avanzados del siglo XXI serán aquellos que logren preservar, regenerar y convivir con la naturaleza. Un país sin bosques y con ríos secos o contaminados será más vulnerable a los impactos ambientales crecientes. Cada año será más caliente que el anterior. Desforestar cientos de miles de hectáreas por año, en nombre de una expansión agroindustrial que nunca llega, y que sobre todo beneficia a unas pocas elites ligadas a capitales extranjeros es una verdadera locura. Apostar a ser un país extractor y exportador de combustibles fósiles (gas y petróleo) cuando en el siglo XXI la realidad empuja a dejarlos bajo la tierra es otra política suicida. Lo mismo podemos decir del plástico, del azúcar, del papel… Todos ellos fueron grandes símbolos de desarrollo en el siglo XX, pero son un gran flagelo en este siglo.

El siglo XXI nos obliga a repensar nuestro futuro. No se trata de volver al pasado de una vida silvestre sino de imaginarnos un tipo diferente de porvenir en el que saltemos etapas y no sigamos el ejemplo trágico de los país desarrollados que destrozaron la Tierra.

El potencial más grande que tiene Bolivia está en sus pueblos y en la naturaleza. Lejos de partir en dos el TIPNIS para construir una carretera que muy bien podría tener otro trazo, deberíamos pensar en como recuperar nuevas áreas de nuestro territorio para que sean como el TIPNIS. El futuro de la humanidad y de la vida en la Tierra depende de que cada vez hayan más TIPNIS en el planeta. Esto significa que envés de pensar en términos de una agroindustria de transgénicos tenemos que promover una agro-forestería ecológica. Destruir el bosque para producir alimentos es un absurdo. El bosque es una gran fuente de alimentos, medicinas y lluvia cuando sabemos convivir con él.

En el siglo XXI, un desarrollo a costa de la naturaleza es una locura suicida. Construir un nuevo modelo de bienestar para todos no es una tarea que se puede hacer de la noche a la mañana. Requiere de una transición y de que se vayan abandonando gradualmente una serie de prácticas obsoletas para ir incorporando lo más pronto posible otras alternativas ecológicas más acordes con las necesidades de nuestro tiempo. El gran problema es que el gobierno apuesta por una visión del siglo pasado como si fuera la salvación del mañana. La oposición parlamentaria de derecha enarbola la bandera del TIPNIS pero en realidad no entiende su verdadero significado porque está anclada igualmente en el pasado.

El verdadero debate sobre el TIPNIS es muy profundo. La confesión filmada del ex viceministro de Gobierno no condujo al enjuiciamiento de quienes reprimieron a la VIII marcha Indígena por el TIPNIS. Sin embargo, sus palabras develan la locura de un gobierno empecinado en implementar un modelo de desarrollo que esta a contramarcha de la realidad del siglo XXI.

Gobierno de Bolivia enfrenta presión internacional para levantar falsas acusaciones contra Pablo Solón y Rafael Archondo y frenar mega represas de El Bala y el Chepete.

Comunicado de prensa, 27 de julio de 2017 [English version] 

Mas de 70 organizaciones y 700 personas de más de 50 países han llamado al Gobierno boliviano a levantar las falsas acusaciones en contra de sus ex representantes en las Naciones Unidas, Pablo Solón y Rafael Archondo y para detener los mega proyectos hidroeléctricos de El Bala y el Chepete. Continúa leyendo Gobierno de Bolivia enfrenta presión internacional para levantar falsas acusaciones contra Pablo Solón y Rafael Archondo y frenar mega represas de El Bala y el Chepete.

Bolivian government comes under international pressure to drop false charges against Pablo Solón and Rafael Archondo, and stop the El Bala and Chepete dams

Press Release, 27 July 2017 [Versión en español]

More than 70 organisations and 700 people from over 50 countries have called on the Bolivian government to drop its false charges against its former UN representatives, Pablo Solón and Rafael Archondo and to stop the proposed hydroelectric power projects, El Bala and Chepete. Continúa leyendo Bolivian government comes under international pressure to drop false charges against Pablo Solón and Rafael Archondo, and stop the El Bala and Chepete dams

¿Bolivia líder en energía solar?

[Pablo Solón] Bolivia tiene todas las condiciones para convertirse en un país que está a la cabeza de la energía solar en Sudamérica. Sin embargo, estamos retrasados.

Durante los últimos años se ha puesto en funcionamiento 5MW de energía fotovoltaica en Cobija. Este es un sistema aislado que no está integrado a la red interconectada de electricidad del país y que usa la energía fotovoltaica para reducir el consumo de diésel en la provisión de electricidad para Cobija. Así mismo, está en curso otro proyecto no integrado a la red de 5 MW para Riberalta y Guayanamerín.

Integrados al Sistema Interconectado Nacional tenemos actualmente en construcción una planta de 60 MW de potencia en Uyuni, otra planta de 50 MW en Oruro y una más pequeña de 5 MW en Yunchara, Tarija. Cuando estas plantas entren en funcionamiento Bolivia tendrá por primera vez 115 MW de energía fotovoltaica conectados a la red. A estos proyectos hay que añadir la fase II de la planta fotovoltaica de Oruro de 50 MW que estaría en construcción el 2018 o 2019.

En síntesis, integrados a la red se tendrían en operación 165 MW de energía fotovoltaica para el 2018-2019 y más de 10 MW de energía solar en proyectos aislados no integrados a la red.

Proyectos de energía solar conectados al SIN

Este avance es muy modesto si lo comparamos con el de Chile que tiene una radiación solar similar a la de Bolivia.

Si todos los proyectos solares de Bolivia estarían en funcionamiento para el 2018 sólo representarían un 6% de las iniciativas fotovoltaicas que tendrían en operación Chile para ese mismo año.

Vivimos tiempos de una revolución de la energía solar. Cómo se puede apreciar, en el 2012 Chile apenas tenía 3 MW instalados y en el 2016 supero los 1800 MW de energía fotovoltaica. El crecimiento de la energía solar es exponencial y Bolivia debe colocarse a la altura del desafío.

Lo peor que las autoridades pueden hacer es creer que somos líderes en energías renovables cuando la realidad es que debemos acelerar el paso y repensar el futuro energético del país, dejando de una vez por todas proyectos inviables como los de las mega hidroeléctricas de El Bala y Chepete, y apostar agresivamente por una mezcla de energías alternativas como la solar, la eólica y las pequeñas hidroeléctricas de pasada.

El futuro de la electricidad no es la energía nuclear. Es un grave error invertir 300 millones de dólares en un centro de investigación nuclear cuando muy bien se podría invertir ese dinero en un Centro de Investigación de energía Solar y sistemas de Almacenamiento de Electricidad, y catapultar el desarrollo de proyectos de energía solar en el país.

Pensar que Bolivia jugará un papel destacado en la energía nuclear del siglo XXI es un sueño trasnochado y suicida. Bolivia tiene todas las posibilidades de ser una vanguardia en energía solar si se abandonan los modelos obsoletos de desarrollo del siglo pasado y se hace una lectura correcta de los desafíos de este siglo en el cuál, para salvar la vida en la Tierra, debemos avanzar hacia el fin de la era de los combustibles fósiles y las energías contaminantes y destructoras de la naturaleza.

 

 

Denuncia posible daño económico al Estado por contratos ENDE-GEODATA sobre El Bala

Carta de Pablo Solón dirigida al Ministerio de Transparencia Institucional en formato PDF

La Paz, 11 de Julio del 2017

Sr.
Dr. Hector Arce Zaconeta
Ministro de Justicia y Transparencia Institucional Continúa leyendo Denuncia posible daño económico al Estado por contratos ENDE-GEODATA sobre El Bala

La inconsistencia de la acusación contra Archondo y Solón

Entrevista a Pablo Solón sobre las acusaciones del gobierno:

La prueba de que no hubo ningún delito es que ninguna autoridad, ni el Canciller, ni el Vicecanciller, ni el Director de Multilaterales, ni tampoco los otros ministros y el Presidente que lo visitaron a Rafael Archondo durante sus 14 meses de gestión al frente de la Mision Permanente de Bolivia ante la ONU denunciaron los supuestos delitos de “nombramiento ilegal” y “anticipación o prolongación de funciones”.

El tema de fondo son las mega hidroeléctricas

Entrevista a Pablo Solón sobre las acusaciones del gobierno:

Tenemos que discutir el tema de fondo que es el de las mega hidroeléctricas que se piensan construir para salir del callejón sin salida a mediano plazo del subsidio insostenible al gas de las termoeléctricas. La alternativa no son estos mega proyectos inviables sino una combinación de energía solar, eólica y de pequeñas hidroeléctricas para ir remplazando gradualmente a las termoeléctricas y salir poco a poco del subsidio al gas que se hará cada vez más insostenible.

Aunque nos metan a la cárcel El Bala y el Chepete son inviables

[Pablo Solón] La noticia no fue una sorpresa. A raíz de nuestro análisis crítico de las mega hidroeléctricas de El Bala y el Chepete, varios amigos y amigas me habían advertido que buscarían debajo las piedras para acusarme de algo, intimidarme y hacerme callar.

El pasado viernes vinieron a dejarme la citación para que vaya a declarar. Sin embargo, no pudieron hacerlo porque había un error en mi apellido. Quedamos en que volverían a entregarme la citación esta semana y que yo iría a declarar. Continúa leyendo Aunque nos metan a la cárcel El Bala y el Chepete son inviables

Es tiempo de hacer girar los medidores de luz al revés

¿Es posible que los medidores de luz eléctrica giren al revés y que los consumidores de electricidad se conviertan en productores de electricidad; comprando no sólo electricidad sino vendiendo también energía a la red? En varios países los medidores de electricidad ya han empezado a girar al revés y ese es el futuro de la generación eléctrica.

Hasta hace poco la electricidad sólo se producía en grandes o medianas empresas de generación eléctrica a carbón, petróleo, gas, energía nuclear o energía hidráulica. Esta situación ha empezado a cambiar. La electricidad comienza a ser producida en los techos de las casas a través de paneles solares. Durante las horas de alta intensidad solar las familias que poseen dichos paneles solares venden la electricidad a la red y sus medidores giran al revés. En la noche compran de la red la electricidad que necesitan y sus medidores marchan hacia delante. Al final del mes, cuando llega la factura de luz, se hace un balance de la cantidad de energía que vendieron y compraron de la red. El resultado es una factura de luz mucho más baja y en algunos casos la compañía de electricidad les debe dinero porque han vendido más electricidad de la que han consumido.

¿Es posible que los medidores de luz giren hacia atrás en Bolivia? ¿Qué se necesita para hacerlo realidad? Este miércoles 28 de Junio a horas 18:30 les invitamos al conversatorio “Propuestas para promover la energía solar en Bolivia” a realizarse en la Casa Museo Solón, Av. Ecuador 2517 de la ciudad de La Paz.