Agroindustria, ganadería y megaproyectos amenazan a bosques

Programa: Verdades ocultas – La hora de la naturaleza

Los bosques amazónicos se enfrentan a grandes intereses extractivos: carreteras, megahidroeléctricas, monocultivos, ganadería, colonización o concesiones forestales, entre otros, que en los siguientes años podrían ampliar la expansión de deforestación que actualmente bordea las 300 mil hectáreas.

Esa alerta se realizó en el programa Verdades Ocultas: La Hora de la Naturaleza que se transmite por radio ERBOL, todos los viernes desde las 13:00 horas.

Según se recopiló para el programa, las comunidades indígenas advierten sobre los impactos en la producción de caña de azúcar en zonas no tradicionales de la Amazonía, así como la concesión de bosques en favor de campesinos colonizadores. De forma paralela, existen diferentes iniciativas que buscan impulsar el mantenimiento de bosques, alternativas productivas como el cacao o la castaña.

Funciones de los bosques

Alrededor de 1.600 millones de personas —incluidos más de dos mil pueblos indígenas— dependen de los bosques para sobrevivir: les proporciona alimentos, medicinas, combustible y abrigo, según Naciones Unidas. Desde un punto de vista biológico, los bosques son los ecosistemas terrestres más diversos, donde se albergan más del 80% de las especies animales y vegetales.

Son importantes en la reducción de la exposición de los riesgos climáticos extremos como el excesivo calor, sequía e inundaciones, por lo que forman parte sustancial de las estrategias para mitigar y adaptarse al cambio climático, explicó la investigadora Marielle Cauthin.

Una importancia central frente al cambio climático es que los bosques absorben los gases de efecto invernadero porque actúan como filtros naturales del aire, purificándolo (PNUD, 2014). Pero pese a los increíbles beneficios ecológicos, económicos y sociales que nos brindan los bosques, la desforestación continúa a un ritmo de 13 millones de hectáreas al año y esta deforestación es responsable de entre un 12 y un 20% de las emisiones de gases que producen el efecto invernadero y contribuyen al calentamiento global, advirtió Pablo Solón, al tiempo de añadir que en 8 años se perdería una superficie equivalente al territorio boliviano.

En el caso boliviano, en 2016 se llegó casi a 300 mil hectáreas deforestadas. Mucho antes, en la década del 80 el país contaba con una extensión importante de bosques y con pocas amenazas (Müller, 2014), debido sobre todo a que la principal actividad extractiva estaba vinculada a la minería en el occidente del país (Kaimowitz, 1997).

Podemos mencionar que es a partir de la década del 60 que los bosques de tierras bajas, sobre todo de Santa Cruz, comienzan a ser disputados por diferentes actores, comenzando por políticas de estímulo a la migración de japoneses y menonitas al norte del departamento de Santa Cruz. En la década de los 80 se inicia una ola de colonización del Chapare en Cochabamba; mientras se profundizaba el asedio de las empresas madereras en los años 80 y 90.

Ganadería, la amenaza a los bosques

Actualmente en Bolivia existen alrededor de 9 millones de cabezas de ganado, según el Censo agropecuario de 2013. El sector empresarial ganadero se plantea llegar a 12 millones de cabezas de ganado para el año 2025. La Agenda Patriótica del gobierno tiene como meta -hasta el 2025- triplicar la población de ganado y alcanzar la cifra de “al menos dos cabezas de ganado por habitante”, sostuvo Marielle Cauthin. Esto significa que para el 2025 Bolivia duplicaría su hato de ganado bovino, superando las 20 millones de cabezas y disparando la deforestación ¿por qué? porque el crecimiento del ganado implica mayor avance de la frontera agropecuaria en zonas de bosque chiquitano y amazónico: la deforestación por ganadería se produce sobre todo en la Chiquitanía (en las cercanías de San Ignacio de Velasco, Concepción, San José de Chiquitos y Puerto Suárez), y en segundo lugar en la provincia Vaca Diez del Beni, en el límite departamental entre Beni y Pando. En el período 2000 a 2010 la ganadería habría sido responsable de casi el 52% de la deforestación en el país. Si se toma en cuenta solamente el quinquenio 2005 a 2010, el 60% de la deforestación en Bolivia sería producto de actividades ganaderas. Este impacto del sector ganadero se incrementará de manera significativa a medida que se concreten los acuerdos de exportación de carne a Vietnam y China.

Etanol y biodiesel: producir para alimentar chatarra

El 15 de septiembre de 2018, el presidente Evo Morales promulgó la Ley de Etanol y de Aditivos de Origen Vegetal. La meta de 380 millones de litro de etanol hasta el 2025, según el gobierno y los ingenios azucareros, requiere duplicar las plantaciones de caña de azúcar pasando de 150.000 a 305.000 hectáreas, sostuvo Pablo Solón. Ello significa un incremento anual de 18.000 a 20.000 hectáreas de caña de azúcar hasta el 2025. Según autoridades y empresarios, la expansión de la frontera agrícola para caña de azúcar, sorgo, soya y maíz para biocombustibles no tiene límites y estará en función de la demanda nacional e internacional.

El 19 de marzo de 2019, el presidente Evo Morales aceptó llevar adelante el proyecto de biodiésel con el uso de dos semillas de soya que provienen de un tratamiento biotecnológico. En la actualidad ya se usa el evento RR1 (semilla resistente al glifosato) y que con la decisión del Gobierno se suman los eventos Intacta (semilla resistente a las plagas) y HB4 (grano tolerante a la sequía). Según el ministerio de energía, actualmente existe una superficie de producción de soya de 1,3 millones de hectáreas en Santa Cruz, que se destina para el mercado interno y para la exportación. El gobierno pretende el incremento de la frontera agrícola en 250.000 hectáreas más, cuya producción se destinará a otro mercado que es el de biodiésel. Según instituciones como Probioma, las semillas transgénicas de soya serían extendidas en unas 420.000 hectáreas de masa forestal nueva, es decir que la ampliación de la frontera agrícola duplicará la deforestación total anual.

En mayo de 2018, cinco meses antes de la promulgación de la Ley de Etanol, se reportaba que las ha. de caña de azúcar pasaron de 137.769 a 150.312 ha. (12.543 ha. adicionales), además de haberse plantado 32.125 ha. de caña nueva. Los datos provienen de las áreas de influencia de los ingenios Guabirá (Montero), Unagro (Minero) y Aguaí (comunidad Aguaí). Evo Morales decía en 2008 que no se podía producir alimentos para alimentar chatarra y ahora fomenta el cultivo de caña de azúcar y soya transgénica para este fin.

Megaproyectos amenazan bosques y comunidades indígenas

Según nos explica Cecilia Moyoviri, representante de la Subcentral TIPNIS, este parque nacional enfrenta serios problemas de pérdida de bosque, envenenamiento de aguas y muerte de peces producto de la construcción de la carretera Villa Tunari – San Igancio de Moxos y la consecuente profundización de la colonización cocalera. El TIPNIS ha perdido 46.000 hectáreas de bosque entre 2000 y 2014. El 58% de esta pérdida de bosques se ha producido en un radio de 5 kilómetros alrededor de la carretera que conecta Villa Tunari e Isinuta, explicó Cauthin, dentro lo que se conoce como polígono 7, zona avasallada por sindicados campesinos cocaleros (Current Biology, 2018).

Así como el TIPNIS, la TCO Tacana I enfrenta los impactos de otro proyecto extractivo, como es el avance de cultivos de caña de azúcar para la Empresa Azucarera San Buenaventura. Diego Uzquiano, vicepresidente del Concejo Indígena de los Pueblos Tacanas I, denuncia serios problemas en el medioambiente, el agua y la salud de las familias y comunidades de la zona: “en nuestra demanda territorial el gobierno dio como usufructo cinco mil hectáreas para la plantación de caña, y ya hubo deterioro de nuestro territorio como matanza de flora y fauna, y afectó a comunidades vecinas con enfermedades en consumo de agua y mortandad de animales”.

El Territorio Indígena Multiétnico (TIM) busca recuperar el llamado bosque Chimán, ubicado en la Amazonía beniana, que desde 1990 experimentó la penetración de varias grandes empresas madereras que provocaron conflictos y una acción movilizada conocida como la “Primera Marcha Indígena por el Territorio y la Dignidad”. Don Cecilio Gualu, como nos indicó, estuvo presente en esa marcha y hasta hoy día sigue luchando por la restitución territorial y la recuperación de bosques para sus comunidades. El TIM pide se cumpla el Decreto Supremo 22611 que establece la restitución de estos bosques al concluir los contratos de concesión forestal. Sin embargo, 28 años después, el conflicto se reactivó a raíz de que el INRA declaró tierras fiscales de libre disponibilidad a una parte del área de exconcesiones forestales del Bosque Chimán, para dotarlas a colonos campesinos.

La TCO Tacana II se enfrentó a la exploración sísmica de la empresa petrolera china BGP para cuidar y defender los árboles de castaña y las fuentes de agua. El aprovechamiento de la castaña otorga trabajo e ingresos económicos a las comunidades de la TCO, según nos relató Pablo Arauz, técnico de la organización indígena Tacana II. Así como la castaña se constituye en un fruto que otorga condiciones sustentables de vida a las comunidades y al bosque, ocurre lo mismo con otros cultivos como el cacao amazónico. En conjunto, la conservación de los bosques de castaña como de cacao permiten aplicar técnicas agroforestales, que protegen el bosque y no lo destruyen. Esta es la experiencia de CIPCA, según Edgar Izurieta, técnico de esta institución: “no solo es una alternativa de desarrollo e ingresos económicos sino como elementos para restitución y consolidación de territorios disputados por terceras personas. Los indígenas han tomado consciencia de la importancia de los bosques para hacer manejo sostenible de los mismos”.

Las funciones de los árboles y su importancia en las ciudades es parte de la campaña que emprende el colectivo árbol en Santa Cruz. Según Eliana Torrico, integrante de este Colectivo, anualmente se talan aproximadamente 300 árboles en ese municipio, por ello el trabajo de concientización en las ciudades para el cuidado del árbol urbano es urgente.

Publicado en: Bolivia en tus manos; Erbol.

TIPNIS: Justicia para la Madre Tierra

Por Pablo Solón

[Publicado en Animal Político, La Razón, 26/05/2019] Bolivia debería ser un ejemplo en el cumplimiento de los derechos de la Madre Tierra. En 2010 nuestro presidente, con la participación de más de mil invitados internacionales, organizó la cumbre de Tiquipaya que adoptó la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra. A fines de ese año promulgó la Ley 71 que reconoce dichos derechos.

Bolivia fue el país que más promovió a nivel internacional la idea de que para garantizar los derechos humanos es necesario reconocer los derechos de la Madre Tierra. En 2014 un conjunto de personalidades y defensores de la naturaleza, que en su mayoría vinieron a la cumbre de 2010, crearon el Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza (TIDN) que tiene un carácter ético y basa sus sentencias en la citada declaración. Según el propio tribunal, “sin ética ningún gobierno, institución o persona puede recuperar la humanidad que -hoy más que nunca- se necesita para evitar el colapso de los ciclos vitales de la Tierra”.

A dos años de haberse presentado al tribunal el caso del TIPNIS, y después de la visita de una comisión a Bolivia para verificar los hechos, el TIDN emitió una sentencia estableciendo que el Estado Plurinacional de Bolivia ha violado los derechos de la naturaleza e incumplido con su obligación de respetar, proteger y garantizar los derechos de la Madre Tierra.

Los 26 jueces y juezas que suscriben el fallo son o fueron amigos del “proceso de cambio” boliviano. Entre ellos figuran Vandana Shiva de la India, Fernando “Pino” Solanas senador de Argentina, Nnimmo Bassey de Nigeria, Enrique Leff de México, Arturo Escobar de Colombia y Blanca Chancoso presidenta de la Ecuarunari de Ecuador, a quien el presidente Evo Morales conoce desde antes de llegar al gobierno.

Las evidencias que sustentan la sentencia son varias; entre ellas destacan la no realización de Estudios de Evaluación de Impacto Ambiental (EEIA) integral del segundo tramo de la carretera que atraviesa por el corazón del TIPNIS, y tampoco de los tres puentes de gran envergadura construidos en el polígono 7. Así mismo, el tercer tramo de la carretera que en 2010 iba de San Ignacio de Moxos a Monte Grande fue extendido en 2015 hasta Santo Domingo, que está en la parte norte del TIPNIS, sin haber realizado el EEIA de los 48,3 km adicionales. A esto se suma la deforestación ya presente en el polígono 7 del TIPNIS, y -según un estudio del PIEB- el peligro de una deforestación de más de la mitad del TIPNIS por la construcción de la carretera.

Estas gravísimas violaciones a la Ley 1333 de Medio Ambiente eran de conocimiento de las más altas autoridades. En 2010, Juan Pablo Ramos renunció como viceministro de Medio Ambiente negándose a firmar la licencia ambiental para la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos y fue reemplazado por Cynthia Silva Maturana.

Cuando los pueblos indígenas marcharon en 2011 contra la carretera fueron reprimidos en Chaparina. Ante la gran indignación nacional, el gobierno de Evo Morales promulgó la Ley 180 que declara la intangibilidad del TIPNIS y prohíbe la construcción de la carretera. Sin embargo, meses después, aprobó la Ley 222 para llevar adelante una consulta póstuma en la que manipuló el término de intangibilidad para de anular la Ley 180.

En un canal de televisión Álvaro García Linera dijo: “¿Qué significa intangibilidad? Que usted no puede sacar una hoja. Eso es intangibilidad. Que usted no puede levantar una rama. Que usted no puede tocar nada. Es decir, no puede hacer una escuela. No puede perforar para agua potable. Eso es intangibilidad”. Esta tergiversación alucinante del vicepresidente contradice totalmente el Decreto Supremo 1146 de febrero de 2012, que reglamenta la Ley 180 de intangibilidad del TIPNIS. Este decreto no prohíbe nada de lo que afirma García Linera. Las tres prohibiciones expresas que establece son de: “1. Asentamientos humanos externos u ocupación ilegal de tierras al interior del TIPNIS; 2. Autorizar el aprovechamiento forestal maderable con fines comerciales y/o mercantiles; 3. Ejecutar megaproyectos, obras y actividades de gran escala, que provocan y/o pudieran provocar impactos ambientales y cambios socioeconómicos y culturales negativos”.

La sentencia ha puesto en evidencia las violaciones a los derechos de “la selva más hermosa del mundo”, como la calificó el famoso naturalista francés Alcides D’Orbigny, y nos convoca a redoblar esfuerzos para que en Bolivia efectivamente haya justicia para la Madre Tierra.

¿Qué hacemos por los Derechos de la Naturaleza?

Pablo Solón*

No hay derechos humanos sin derechos de la Naturaleza. No hay derechos de la naturaleza sin derechos indígenas. No hay derechos indígenas sin derechos de la naturaleza. Todos los derechos están interrelacionados. Sin embargo cada uno tiene su propia especificidad.

Los derechos de la naturaleza no son los derechos ambientales. Los derechos ambientales son esencialmente derechos humanos. La Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia expresamente garantiza el “Derecho AL medioambiente” de las personas, no “los derechos DEL medioambiente”.

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Video: El TIPNIS y los Derechos de la Naturaleza

El TIPNIS y los Derechos de la Naturaleza es un video producido por la Fundación Solón que en once minutos resume una historia de promesas, dignidad, lucha, represión, victoria y traición contra los derechos de la Madre Tierra y los pueblos indígenas en Bolivia. Continúa leyendo Video: El TIPNIS y los Derechos de la Naturaleza

El Unicornio Azul entre el TIPNIS y Silvio

[Pablo Solón, publicado en Pagina Siete, agosto 12, 2018]

Después de más de cuatro décadas de preguntarme qué realmente perdió Silvio Rodríguez por fin lo encontré en el TIPNIS. Es un ave única y bellísima que en verdad tiene un cuerno azul y a la cual la denominan el Unicornio Azul del Isiboro Secure o también pava Copete de Piedra. Esta ave es una de las 470 aves que se encuentran en el TIPNIS y es una de las que está en peligro crítico de extinción.

Pauxi unicornis unicornis, según su nombre científico, mide unos 85 centímetros y pesa un poco menos de 4 kilos. El plumaje de los machos es negro y brillante, su pico y patas son rojas. Anida en los árboles a unos 5 metros de altura alimentándose de frutos y semillas. El cortejo entre machos y hembras ocurre durante el comienzo de las lluvias en el mes de septiembre. El sonido de su canto es un mugido bajo y consistente que les permite delimitar su territorio y llamar la atención de las hembras.

El Unicornio Azul fue descrito por primera vez en 1939 por James Bond, no el agente secreto sino un experto ornitólogo norteamericano que junto a su colega Rodolphe Meyer de Schauensee lo clasificó a partir de un espécimen recolectado en Bolivia.

El Pauxi unicornis tiene dos subespecies. El Pauxis unicornis koepckae que se encuentra en el Perú y el Pauxis unicornis unicornis que habita en Bolivia. Los investigadores que trabajan con esta especie consideran la posibilidad de que se trate de dos especies diferentes, pero aun los estudios son insuficientes para sustentar esa afirmación. El Pauxi unicornis koepckae del Perú difiere del Pauxi unicornis unicornis del TIPNIS en la forma elipsoidal del cuerno y la posición del mismo inclinada hacia atrás. El cuerno de la subespecie boliviana es más cilíndrico, de color azul y su largo puede llegar hasta los 9,5 centímetros.

Imagenes A y B son del Pauxi unicornis koepckae del Perú. Imagen C es del Pauxi unicornis unicornis

El Unicornio Azul sólo existe en el TIPNIS y los parques nacionales Carrasco y Amboró. Es una de las especies menos conocida en su vida silvestre y está al borde de la extinción. El Servicio Nacional de Áreas Protegidas estimaba hace 15 años que no existen más de 200 aves de su clase. En el Libro Rojo de especies vertebradas de Bolivia del año 2009 figura entre las sietes aves con mayor riesgo de extinción. La principal causa para su desaparición es la destrucción de su hábitat, de los bosques de pie de monte provocado por la expansión de la frontera agrícola, el fuego de los chaqueos, la colonización, la tala de madera y la caza.

A todos estos problemas hay que añadir nuevos peligros como la construcción de la carretera que dividirá en dos el TIPNIS. Esta carretera, según diferentes estudios, incentivará procesos de asentamientos ilegales, tráfico de animales, deforestación, expansión de cultivos de coca… en síntesis la destrucción del hogar del Unicornio Azul.

La paradoja es que el mismo año que se levantó la intangibilidad al TIPNIS, el 2017, la Empresa de Correos de Bolivia le dedicó una estampilla de 3 Bs. al Pauxi unicornis con la leyenda “fauna en peligro de extinción”. ¿Coincidencia o epitafio? Lo cierto es que si no hacemos un alto en el camino, Silvio y la humanidad habrán perdido para siempre al Unicornio Azul. La letra de Silvio que cantarán las futuras generaciones tendrá un significado adicional: “Mi unicornio azul ayer se me perdió, no sé si se me fue, no sé si extravió, y yo no tengo más que un unicornio azul”. 

En una entrevista, Silvio Rodríguez dijo que la mayor virtud de su canción es justamente “lo inaprensible, como los unicornios que jamás pueden vivir en cautiverio”. El Unicornio Azul del TIPNIS como todos los unicornios no puede ser libre en un territorio cercenado.

¿A quien pueden apelar los últimos especímenes del unicornio azul del TIPNIS? ¿Qué juez está dispuesto a escucharlos en Bolivia que es el segundo país en el mundo en haber reconocido derechos a la naturaleza? ¿Por qué los gobernantes y parlamentarios que tanto hablan de derechos de la Madre Tierra, no toman en cuenta al Pauxi unicornis unicornis a la hora de anular la ley de intangibilidad del TIPNIS? ¿Qué clase de desarrollo, de progresismo, es este que promueve el ecocidio de los últimos sobrevivientes de una especie?

El próximo 17 de agosto una comisión del Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza celebrará una audiencia en el corazón del TIPNIS para comprobar in situ las denuncias presentadas por dirigentes de los pueblos indígenas Yuracarés, Tchimanes y Moxeño Trinitarios, y para escuchar precisamente casos cómo los del Unicornio Azul del TIPNIS.

El Procurador del Estado Plurinacional de Bolivia ha dicho que los fallos de este tribunal no son vinculantes para el país porque Bolivia “no ha otorgado su consentimiento para que tenga jurisdicción”. Sin embargo, la autoridad del tribunal emana de un poder que va más allá de la letra de un tratado. La autoridad del tribunal emana precisamente de la voz de la naturaleza que se expresa precisamente en la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra que fue aprobada en Bolivia el año 2010, y que es el documento base sobre el cual dicho tribunal emite sus fallos. La autoridad del Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza se nutre del unicornio azul que aunque en “peligro crítico de extinción” habita en cada uno de nosotros.

Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza visitará Bolivia por caso TIPNIS

El 8 de noviembre de 2017, el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza en su cuarta sesión realizada en Bonn, Alemania, escuchó el caso del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Secure (TIPNIS) presentado por el presidente de la Subcentral de Pueblos Indígenas del TIPNIS, Fabián Gil y la presidenta de la Organización de Mujeres del TIPNIS Marqueza Teco Moyoviri de Maleca (ver resolución del TIDN sobre el TIPNIS). Continúa leyendo Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza visitará Bolivia por caso TIPNIS

TUNUPA 104: Consulta para el Consentimiento Libre Previo e Informado de los Pueblos Indígenas

Invitamos a leer el TUNUPA Nº104 dedicado al tema de la Consulta y Consentimiento a los pueblos indígenas en Bolivia. Formato PDF

Índice: 

TIPNIS: la saga por los derechos de la naturaleza y los pueblos indígenas

Por Pablo Solón

[English version] La historia de TIPNIS es una historia de dignidad, lucha, gloria, traición, heroísmo, represión, victoria y nueva traición contra los derechos de la Madre Tierra y de los pueblos indígenas. Continúa leyendo TIPNIS: la saga por los derechos de la naturaleza y los pueblos indígenas

TIPNIS: the saga for the rights of nature and indigenous people

by Pablo Solón

[Versión en español] The story of TIPNIS is a story of dignity, struggle, glory, betrayal, heroism, repression, victory and renewed betrayal against the rights of Mother Earth and of indigenous people. Continúa leyendo TIPNIS: the saga for the rights of nature and indigenous people

Bolivia: cada dos minutos se deforesta el equivalente a una cancha de futbol

[Pablo Solón] El año 2013 se arrasó en Bolivia con el equivalente a 26 canchas de futbol de bosques por hora. Esto representa la superficie de una cancha de futbol llena de arboles casi cada dos minutos. Cuando usted termine de leer esta nota la deforestación habrá acabado con una superficie de bosques superior a una cancha de futbol. Continúa leyendo Bolivia: cada dos minutos se deforesta el equivalente a una cancha de futbol

El TIPNIS y la coca según UNODC

[Pablo Solón] ¿Qué está pasando con los cultivos de coca en el “Polígono 7” que se encuentra dentro del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Secure (TIPNIS)? ¿Hay un crecimiento de la producción de hoja de coca dentro del parque y las zonas aledañas?

El Monitoreo de Cultivos de Coca en Bolivia del año 2016 de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) aporta una serie de datos interesantes para responder a estas y otras cuestiones.

Según UNODC entre el 2015 y el 2016 la cantidad de hectáreas cultivadas de coca en Bolivia se ha incrementado de 20.200 a 23.100, lo que significa un aumento de 2.900 hectáreas.

El incremento en el trópico de Cochabamba entre el 2015 y el 2016 ha sido de 1.200 hectáreas pasando de 6.000 a 7.200 hectáreas.

Cómo se puede ver en la anterior tabla de UNODC, el Chapare contribuyó con 953 hectáreas de aumento entre el 2015 y el 2016. Es decir que de las 1.200 hectáreas que se incrementaron en el trópico de Cochabamba, el Chapare fue el que más aportó con un 79%.

En el Polígono 7 que es parte del Chapare y el TIPNIS las hectáreas cultivadas de coca pasaron en sólo un año de 861 a 1.233 hectáreas. Es decir un incremento del 372 hectáreas que representan casi un tercio de todas las hectáreas de coca que se aumentaron en ese año en el Chapare.

En términos relativos, el Polígono 7 ha visto un incremento de cultivos de coca de un 43% entre el 2015 y el 2016. Este incremento es:

  • tres veces el porcentaje de incremento promedio a nivel nacional (14%),
  • dos veces el porcentaje de incremento promedio del trópico de Cochabamba (20%), y
  • superior al porcentaje de incremento promedio en el Chapare (35%).

Según el siguiente mapa, el Polígono 7 experimentó entre el 2015 y el 2016 uno de los más visible “incrementos significativos” de hectáreas cultivadas de hoja de coca. Este incremento se ha dado sobretodo hacia el norte del Polígono 7 en dirección al TIPNIS.

Cambio de Densidad de Cultivos de Coca en el Trópico de Cochabamba 2015-2016Fuente UNDOC

El informe de UNODC muestra que, además del incremento de hectáreas cultivadas de coca en el Polígono 7, existe un incremento de 12 a 30 hectáreas de coca en el TIPNIS, lo que representa un incremento del 150% entre el 2015 y el 2016.

Además, el Monitoreo de los Cultivos de Coca en Bolivia reporta que en Moxos, provincia del Beni, hay un incremento de 18 a 59 hectáreas de cultivos de coca, lo que en términos relativos significa un aumento del 228% (ver tabla 5)

En síntesis, según el informe de UNODC se registra entre el 2015 y el 2016 un incremento de cultivos de coca de:

  • 14% a nivel nacional (2.900 hectáreas)
  • 20% en el trópico de Cochabamba (1.200 hectáreas)
  • 35% en el Chapare (953 hectáreas)
  • 43% en el Polígono 7 (372 hectáreas)
  • 150% en el TIPNIS excluyendo el Polígono 7 (18 hectáreas)
  • 228% en Moxos (31 hectáreas)

Este crecimiento de cultivos coca está mostrando una tendencia a la expansión de cultivos de coca hacia y en el TIPNIS. Está presión que ya está en curso se verá favorecida por la anulación de la intangibilidad y la construcción de una carretera por el TIPNIS.

Fuente: https://www.unodc.org/documents/crop-monitoring/Bolivia/2016_Bolivia_Informe_Monitoreo_Coca.pdf

TIPNIS: De la tragedia a la farsa

[Pablo Solón, 8 de Agosto de 2017] Carlos Marx escribió en El 18 Brumario de Luis Bonaparte: “Hegel dice, en alguna parte, que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se repiten, para decirlo de alguna manera, dos veces. Pero se olvidó agregar: la primera, como tragedia, y la segunda, como farsa”. 

Hoy la historia del TIPNIS se vuelve a repetir seis años más tarde. Ayer fue como tragedia del proceso de cambio, hoy es una farsa inexplicable en el cual se invoca una consulta amañada a los indígenas en nombre de un pretendido “desarrollo” que supuestamente estaría prohibido por la “intangibilidad” del TIPNIS, que establece la ley 180 aprobada por la mayoría parlamentaria del gobierno, y promulgada por el propio presidente Evo Morales el 24 de Octubre de 2011.

El debate sobre por qué quieren anular ahora la ley 180 se ha vuelto una discusión que sólo engendra vergüenza ajena cuando escuchamos decir al Vicepresidente: “estamos hablando de la intangibilidad, que significa que usted no puede sacar una hoja, usted no puede levantar una rama, usted no puede tocar nada, es decir, no puede hacer una escuela, un hospital, no puede hacer perforaciones para colocar agua potable para los compañeros”. ¿Será que los indígenas del TIPNIS han vivido sin levantar ni una sola rama durante estos últimos seis años? o ¿creerá el vicepresidente que no sabemos leer noticias como esta del 15 de agosto del 2015 en la que el titular dice “El Gobierno entrega escuelas en el TIPNIS“?

Para ponerle más condimento a esta comedia, el Viceministro de Transporte declara cuatro días después del Vicepresidente “Podemos señalar que tenemos un territorio del TIPNIS con explotación forestal, hay concesiones en el área de turismo, pistas clandestinas que están instaladas, hay caminos y sendas que abrieron las empresas madereras, hay concesiones de pesca y caza, hay 50 mil hectáreas de actividad ganadera y hay una industria de cuero y carne de lagarto“. ¿En que quedamos? ¿No que “no se puede tocar nada” por la “intangibilidad” del TIPNIS según el Vicepresidente,  y ahora su Viceministro afirma que hay de todo en el TIPNIS? Si la intangibilidad prohibe hasta “levantar una sola rama” ¿cómo es posible que el gobierno ha permitido que se instalen concesiones de turismo, aprovechamiento de madera, caza, pesca, industrias de cuero y carne de lagarto e incluso pistas de aterrizaje?

Pero la farándula continua cuando el Viceministro afirma que “el TIPNIS es la ruta del narcotráfico”. De ser así ¿cuál es el origen de la materia prima que utiliza dicha ruta del narcotráfico? ¿Será la hoja de coca del Perú o quizás la de Colombia que es traída en avionetas a esas pistas clandestinas para ser transformada en pasta base o cocaína? Cualquiera que conoce la zona sabe la respuesta y el Viceministro lo único que hace es dispararle en el pie a los productores de hoja de coca del Chapare.

Hace cuatro días el TIPNIS era un rincón marginado del progreso por “ambientalistas coloniales” según el Vicepresidente, hoy resulta que el TIPNIS es un antro del narcotráfico que será limpiado gracias a una carretera. Cada día los voceros del gobierno esgrimen un argumento diferente: árboles intocables, imposibilidad de hacer escuelas, existencia de 50 mil hectáreas de actividad ganadera y rutas del narcotráfico de una materia prima de origen desconocido… Hemos pasado de la tragedia a la farsa, como diría Carlos Marx.

Hace casi seis años escribí esta carta pública al Presidente Evo Morales cuando consideraba que el conflicto de la carretera por el TIPNIS era una tragedia. Hoy la releo pensando en este nuevo momento en el cuál la burla a la inteligencia de los bolivianos ha tomado el centro de la escena.

 

Septiembre 28 del 2011 – [English version]

Presidente y Hermano Evo Morales

Desde el 2006 Bolivia ha mostrado liderazgo al mundo en entorno a los desafíos mas cruciales de nuestro tiempo. Hemos logrado la aprobación del Derecho Humano al Agua y el Saneamiento en las Naciones Unidas, e impulsado una visión de sociedad basada en el Vivir Bien en vez del consumismo.

No obstante, debe haber coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. No se puede hablar de defensa de la Madre Tierra y al mismo tiempo promover la construcción de una carretera que hiere a la Madre Tierra, no respeta los derechos indígenas y viola de manera “imperdonable” los derechos humanos.

Cómo país impulsor del Día Internacional de la Madre Tierra tenemos la gran responsabilidad de dar el ejemplo a nivel mundial. Nosotros no podemos repetir las recetas del “desarrollismo” fracasado que ha llevado a la relación de la humanidad con la Madre Tierra a un punto de quiebre.

Es incomprensible que promovamos la realización de una Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre los Pueblos Indígenas para el 2014 si no somos vanguardia en la aplicación de la “consulta previa, libre e informada” a los pueblos indígenas dentro de nuestro propio país.

La Octava Marcha Indígena tiene planteamientos incoherentes e incorrectos en relación a temas como hidrocarburos y la venta de bonos de carbono de los bosques que mercantilizan la Madre Tierra (conocido como REDD). Pero su preocupación por la construcción de la carretera es justa.

Miles de delegados de los cinco continentes que participaron en la Primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los derechos de la Madre Tierra están profundamente contrariados por la posición del gobierno de Bolivia.

El conflicto del TIPNIS nunca debió haber existido. La integración caminera es necesaria pero no a través del “Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Secure” (TIPNIS). Es cierto que será mas caro construir una carretera que no va a través del TIPNIS. Pero tratar de ahorrar 200 o 300 millones de dólares sin tomar cuenta los costos socio ambientales es ir en contra de los principios del Vivir Bien.

Para cerrarle el paso a la derecha que quiere instrumentalizar la protesta para retornar al pasado debemos ser mas consecuentes que nunca en la defensa de los derechos humanos, los derechos de los pueblos indígenas y los derechos de la Madre Tierra.

Aun es posible resolver esta crisis si se suspende definitivamente la construcción de la carretera a través del TIPNIS, llevamos a la justicia a los responsables de la represión a la marcha indígena, e iniciamos un amplio proceso participativo de debate nacional para definir una nueva agenda de acciones en el marco del Vivir Bien.

Pablo Solón