La serie “El Quijote y la Rosa” está formada por cientos de dibujos que Solón hizo para el video “El Valle de las Piedras. De utopias perdidas y rosas cautivas” estrenado en 1993.

La historia que inspira esta serie es la siguiente: El Quijote está preso y desilusionado cuando se entera que los “ángeles” (los militares y políticos reciclados de las dictaduras) pisotean a diario los valores que representa la rosa, mientras evocan a la rosa en sus discursos.

Para salir de su encierro, el Quijote debe recuperar la fe en sus ideales y buscar el Valle de las Piedras que simboliza la memoria que yace en el inconsciente colectivo del pueblo. Al reencontrarse con la historia grabada en piedra, la prisión del Quijote se derrumba y este sale al rescate de la rosa.

El Quijote llega a un poblado gobernado por “ángeles” y los descubre cuando a escondidas pisotean en la realidad a la rosa. Los “ángeles” le aseguran que ellos son fieles a la rosa y en prueba le muestran una estatua construida en homenaje a la rosa. El Quijote se da cuenta del engaño y arremete contra el monumento de la rosa para que el pueblo se de cuenta que han cosificado su imagen para poder continuar pisoteando su esencia. Los “ángeles” sacan a los perros para reprimir al caballero de la triste figura, quién después de duro combate, es atacado a traición por un perro.

El Quijote está crucificado en la pared. Jose Carlos, el nieto de Solón que ha acompañado esta historia en la mesa de dibujo del artista, deposita una rosa a los pies de nuestro personaje. El Quijote levanta la mirada y al ver la rosa su espíritu nuevamente parte al encuentro de “El Valle de las Piedras”.

Varios de los dibujos que se muestran no acabaron ingresando en el video pero como se podrá apreciar formaron el alma de esta historia entre el abuelo artista y su nieto de cuatro años.