3. Electricidad

cap 3-01

La CND de Bolivia no comprende todos los componentes que hacen al sector de energía sino sólo aquellos que están ligados a la generación de electricidad. El transporte, el uso de hidrocarburos en los procesos de industrialización, las emisiones fugitivas y otros representan el 12,61% de las emisiones totales mientras el subsector de electricidad alcanza un 3,36% de las emisiones de GEI de Bolivia.

3.1 La “contribución” en el sector de generación eléctrica

Según la CND las energías renovables pasarían de 39% a 79% entre el año 2010 y el año 2030, multiplicándose por 7,2 veces la potencia instalada del 2010 con un incremento de 11.762 MW.

cap 3-02

cap 3-03

La CND de Bolivia no detalla las características de las energías renovables que conformarían los 9.942 MW adicionales de potencia instalada hasta el año 2030. En el documento sólo existe la siguiente referencia genérica en la que el gobierno de Bolivia incluye dentro de las energías renovables a las grandes centrales hidroeléctricas y a las termoeléctricas de ciclo combinado que funcionan con gas natural.

“Cambio y diversificación de la matriz energética con el crecimiento de energías renovables a través de la construcción de hidroeléctricas (pequeñas y medianas centrales hidroeléctricos, grandes centrales hidroeléctricas y multipropósito), así como impulso a las energías alternativas (eólica, biomasa, geotérmica y solar), y uso de otras fuentes de energía (vapor ciclo combinado)” (NDC Bolivia, p. 10, 2016).

3.2 Megahidroeléctricas

El incremento de “energías renovables” que anuncia el gobierno de Bolivia se dará principalmente a través de megahidroeléctricas por diferentes informes del Ministerio de Energía y la Empresa Nacional de Electricidad.

cap 3-07

Los embalses de estas megahidroeléctricas provocarán inundaciones de gran envergadura en zonas boscosas de importante biodiversidad como la Amazonía. Sólo tres de estas megahidroeléctricas, que representan el 46% del total de potencia hidroeléctrica prevista que se pretende instalar, inundarán 1.196 km2 según los estudios encargados por el gobierno de Bolivia a las empresas Geodata de Italia y Eptisa de España. Una inundación de 1.196 km2 es igual a 20 veces la superficie de la isla de Manhattan o dos veces más grande que el lago Lemán de Suiza.

cap 3-05

Los embalses de represas en zonas tropicales emiten gas metano (CH4) por la descomposición de la materia orgánica que es inundada. Este gas es 25 veces más potente que el dióxido de carbono (CO2). Los embalses en zonas tropicales pueden producir más del doble de las emisiones que las plantas de generación eléctrica a carbón y cuatro veces más que las termoeléctricas que funciona a gas natural.

cap 3-06

Fuente: International Rivers, 2008[1].

Si tomamos un parámetro de 2kg de CO2eq por kWh, megahidroeléctricas en el amazonas como las del Chepete y El Bala emitirían durante sus primeros años alrededor de 35 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente que representan alrededor de un 25% de las emisiones de Bolivia en el año 2014.

 

Es de destacar que los estudios de Geodata y Eptisa sobre el Chepete, El Bala y Rositas no incluyen cuantificaciones de los gases de efecto invernadero, que producirían dichas megahidroeléctricas. Hasta la fecha no se cuenta con los Estudios de Evaluación de Impacto Ambiental de estas mega hidroeléctricas y los procesos de consulta para el consentimiento libre previo e informado han sido incumplidos por el gobierno de Bolivia.

Las megahidroeléctricas que son la piedra angular de la CND de Bolivia no pueden ser consideradas fuentes de energía renovable, puesto que incrementarían significativamente las emisiones de GEI, aparte de provocar otros graves impactos ambientales y sociales.

3.3 Termoeléctricas de ciclo combinado

cap 3-08El gobierno de Bolivia incluye en su CND a las termoeléctricas de ciclo combinado que funcionan a gas natural y vapor de agua como energías renovables, e incluso las coloca como energías alternativas al igual que la solar y la eólica. Sin embargo, las termoeléctricas de ciclo combinado producen 0,54 kilogramos de CO2 por kWh, es decir sólo un 20% menos que las termoeléctricas convencionales.

Las termoeléctricas de ciclo combinado de 1.000 MW de potencia que están ya en construcción en Bolivia generarían 6.000 GWh al año, lo que significa aproximadamente emisiones de 3,2 millones de toneladas de CO2. A esto es necesario añadir las emisiones de óxidos nitrosos (NOx) que producen todas las termoeléctricas y que contribuyen a la generación de lluvias ácidas.

Las termoeléctricas de ciclo combinado son más eficientes que las convencionales pero siguen siendo energías a base de combustibles fósiles y no pueden ser incluidas como energías renovables y menos como energías alternativas junto a la solar y eólica.

3.4 Corazón energético de Sudamérica

El gobierno a través de este modelo de nuevas megahidroeléctricas (9.140 MW) y termoeléctricas (1.000 MW) busca hacer de Bolivia el corazón energético de Sudamérica (Agenda Patriótica 2025). Según datos de la CND de Bolivia, el 67% de la generación eléctrica en 2030 se destinaría a la exportación a países vecinos.

cap 3-09

La argumentación del gobierno es que no se puede privar a Bolivia de una oportunidad de desarrollo económico a través de la exportación de energía eléctrica, siendo que dicho país es uno de los que menos ha contribuido al cambio climático en el planeta. Sin embargo, de la revisión de los estudios económicos de las megahidroeléctricas de El Bala, Chepete y Rositas se puede constatar que sus costos de generación serían más altos que los precios promedios de compra de la última década en Brasil. El costo energía del Chepete sería de 55 USD/MWh, El Bala 81 USD/MWh y el costo monómico de Rositas 74 USD/MWh.

El Ministro de Hidrocarburos y Energía de Bolivia afirmó el 29 de octubre de 2016 que: “el precio de compra en Brasil por generación de hidroeléctricas entre el 2005 a 2016 tiene un precio de USD/52MWh”[2]. Para que las megahidroeléctricas de Bolivia sean rentables, los precios de compra en Brasil deben subir por encima de los 70 a 85 USD/MWh. Eso no es seguro que ocurra en el actual escenario de expansión de energías alternativas en la región.

La Agencia Nacional de Energía Eléctrica de Brasil (ANEEL) informó que el pasado 4 de abril de 2018 en la Subasta Nº 01 de 2018 (“A-4”) se adjudicaron 4 proyectos eólicos por un total de 114,4 MW a un precio de 20,35 USD/MWh, y 29 proyectos solares fotovoltaicos de 806,6 MW de capacidad a un precio de 35,55 USD/MWh[3], Estos proyectos deberán empezar a producir energía eléctrica a partir del 1 de enero de 2022, mucho antes de que se concluya cualquier de las mega hidroeléctricas que planifica Bolivia.

En el caso de Argentina a fines de 2017 se adjudicaron dos parques eólicos de 140,4 MW a un precio de 38,90 USD/MWh, y a nivel fotovoltaico se contrataron proyectos a un promedio de 43,5 USD/MWh[4].

El informe: “Subastas de Energía Renovable y proyectos ciudadanos participativos”, elaborado por Renewable Energy Policy Network for the 21st Century (REN21), señala que el año 2016 “Perú contrató energía procedente de 162 MW de parques eólicos a un precio medio de 37,49 USD/MWh, y energía solar procedente de 184,5 MW huertos fotovoltaicos a un precio medio de 47,98 USD/MWh”[5].

[1] Comparación de las emisiones por kilovatio-hora (gCO2 eq/kWh) para diversas fuentes de energía. La barra del embalse tropical representa el promedio de emisión neto del embalse en tres embalses brasileños (Tucuruí, Curuá Una y Samuel). La barra de embalse boreal representa la media de las emisiones brutas de cinco embalses de Canadá (Sainte-Marguerite, Churchill/Nelson, Manic Complex, La Grande Complex, Churchill Falls). La barra de represa en el curso del río se refiere al embalse Wohlensee en Suiza. Las emisiones de los embalses incluyen emisiones de dióxido de carbono y de metano, pero no de óxido nitroso. Se utiliza un Potencial de Calentamiento Global 21 a 100 años para convertir el impacto del metano al equivalente de dióxido de carbono (CO2 eq).

[2]https://www.hidrocarburos.gob.bo/index.php/component/content/featured.html?id=featured&start=220&Itemid=437

[3] https://www.pv-magazine-latam.com/2018/04/04/brasil-cierra-la-subasta-a-4-con-precios-mas-bajos-de-su-historia/

[4] http://www.energiaestrategica.com/en-detalle-los-precios-record-que-arrojaron-las-ultimas-subastas-en-latinoamerica/

[5] http://www.ren21.net/wp-content/uploads/2017/09/LAC-Report_ES_web.pdf

2. La CND de Bolivia

Bolivia presentó ante el CMNUCC su contribución prevista nacionalmente determinada el 12 de noviembre del año 2015 y la ratificó como CND el 5 de octubre de 2016 según el portal del CMNUCC.

La CND de Bolivia es del tipo de políticas y acciones, y cubre tres sectores:

  1. Agua. Incrementar de forma integral la capacidad de adaptación y reducir sistemáticamente la vulnerabilidad hídrica del país.
  2. Energía. Incrementar la capacidad de generación eléctrica a través de energías renovables para el desarrollo local y de la región.
  3. Bosques y agricultura. Incrementar la capacidad de mitigación y adaptación conjunta a través del manejo integral y sustentable de los bosques.

Las contribuciones en los sectores de energía y bosques cubren acciones de mitigación, mientras la del sector agua es únicamente de adaptación al cambio climático. Para fines del presente informe nos concentraremos solamente en los sectores de energía, bosques y agricultura que incluyen medidas de reducción de emisiones de GEI.

La CND de Bolivia no hace ninguna referencia a las emisiones de GEI del país ni menciona cual será exactamente la reducción o incremento en términos de toneladas o variaciones porcentuales de CO2eq para los sectores de energía, bosques y agricultura.

2.1 Bolivia y sus emisiones de GEI 

No existen datos oficiales actualizados de emisiones de GEI de Bolivia. Los datos oficiales más recientes son del año 2004 y se basan en la segunda comunicación nacional presentada por Bolivia a la CMNUCC. A partir de esta segunda comunicación de Bolivia, la CMNUCC calcula que las emisiones de Bolivia eran de 92 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCO2eq).

El Potsdam Institute for Climate Impact Research (PIK) y el Climate Analysis Indicators Tool  (CAIT) del World Resources Institute tiene datos de emisiones de 2014 para Bolivia, a través de estimaciones con base en diferentes fuentes. El PIK estima que las emisiones totales de Bolivia para el año 2014 eran de 160 MtCO2eq, mientras el CAIT considera que fueron 134 MtCO2eq para ese mismo año. En este informe tomaremos como referencia los datos del CAIT por su grado de desagregación y detalle.

cap 2-01Según el CAIT, las emisiones de Bolivia han crecido un 24% entre el año 2000 y el 2014 pasando de 108 MtCO2eq a 134 MtCO2eq.

cap 2-02Los sectores de cambio de uso del suelo y agricultura que comprenden fundamentalmente a la deforestación suman el 81,2% de las emisiones de Bolivia. En el siguiente lugar está el sector de energía con un 16%. Según el CAIT las emisiones de este sector se pueden desagregar de la siguiente manera:

cap 2-03La CND de Bolivia cubre bosques y agricultura es decir un 81,2% de las emisiones de Bolivia, pero con relación al sector de energía sólo abarca -como veremos más adelante- el sector de electricidad, que representa el 3,36% de las emisiones totales de Bolivia.

En los sectores de bosques y energía (más propiamente de electricidad), la contribución de Bolivia plantea objetivos: a) con esfuerzo nacional y b) con cooperación internacional.

1. Características de las CND

En general las contribuciones a nivel de mitigación de emisiones de GEI contienen metas sin condiciones y con condiciones. Por ejemplo, Argentina señala que de manera incondicional no emitirá anualmente más de 483 millones de toneladas de GEI hasta el año 2030, y de manera condicional podría reducir esa cifra a 369 millones de toneladas si existe: a) financiamiento internacional, b) transferencia de tecnología (por ejemplo para monitorear y medir la reducción y captura de emisiones) y c) apoyo para el desarrollo de capacidades.

1.1 Cinco tipos de CND

Las CND presentadas por los distintos países son muy diversas y se las puede clasificar en cinco grandes grupos: Continúa leyendo 1. Características de las CND

Introducción: Inconsecuencia Climática

El presente informe especial [TUNUPA Nº 106] busca analizar cuál es el desempeño de Bolivia en el cumplimiento de su contribución nacionalmente determinada (CND) para la reducción de gases de efecto invernadero (GEI), presentada en el marco del Acuerdo de París para el período 2016- 2030. Continúa leyendo Introducción: Inconsecuencia Climática

El mundo de la carne

La producción de carne bovina ha alcanzado los 61 millones de toneladas en el mundo. Los países que más carne producen son Estados Unidos, Brasil, Unión Europea, China e India. Estos cinco países producen el 65 % de la carne de vaca que se produce a nivel mundial. Continúa leyendo El mundo de la carne

TUNUPA 102: Cambio Climático y Deforestación en Bolivia

Invitamos a leer el TUNUPA Nº102 dedicado al tema del cambio climático y la deforestación en Bolivia. Formato PDF

Indice

Temperaturas sin precedentes
¿Por qué sube la temperatura?
Acuerdo de París falla en reducir 19 GtCO2e
81% de las emisiones de Bolivia son por DEFORESTACIÓN y AGRICULTURA
Bolivia: Deforestar para… ¿Reforestar?

 

Bolivia: Deforestar para… ¿Reforestar?

La propuesta irracional de Bolivia en el marco del Acuerdo de Paris

La “contribución” de Bolivia en el marco del Acuerdo de Paris abarca tres sectores: agua, energía y bosques. A diferencia de otras Contribuciones Determinadas Nacionalmente (CDN) no establece una clara línea base a partir de la cual evaluar el incremento o disminución de sus emisiones de gases de efecto invernadero. En su “contribución”* no se dice en ningún momento cuáles fueron, son o serán las emisiones de gases de efecto invernadero de Bolivia. Lo que se hace es fijar una serie de metas en esos tres sectores sin cuantificarlas en términos de CO2e. Continúa leyendo Bolivia: Deforestar para… ¿Reforestar?

¿Por qué sube la temperatura?

Por el aumento de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmosfera. Los principales gases de efecto invernadero que están provocando este calentamiento global son el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el oxido nitroso (N2O). Estos gases siempre han estado en la atmosfera y la cantidad adecuada de los mismos ha permitido mantener una temperatura promedio de 14ºC en la Tierra. Sin embargo, como se puede apreciar en la siguiente tabla, la concentración de estos gases ha aumentado entre un 122% y un 257% desde el año 1750 provocando un incremento de 1,1ºC en la temperatura promedio del planeta.

El potencial de calentamiento de cada uno de estos gases es diferente. Una tonelada de metano (CH4) tiene el potencial de calentamiento de 25 toneladas de dióxido de carbono (CO2), y una tonelada de oxido nitroso (N2O) equivale a 298 toneladas de CO2. Para comparar y poder agrupar estos diferentes gases bajo una misma unidad generalmente se utiliza la medida de CO2e o dióxido de carbono “equivalente”. En el año 2016 las emisiones anuales de CO2e (equivalente) alcanzaron las 51,9 gigatoneladas (Gt) (una gigatonelada es igual a mil millones de toneladas).

Aproximadamente de estas 51,9 Gt de CO2e que se emitieron el 2016, el 76,7% fueron dióxido de carbono, el 14,3% metano, el 7,9% oxido nitroso y el 1,1% otros gases como los fluorocarbonados.

El dióxido de carbono (CO2) es provocado fundamental por la quema de combustibles fósiles cómo el petróleo, el carbón y el gas, y también por la deforestación y el cambio de uso del suelo. El uso de combustibles fósiles es responsable por más de 2/3 del dióxido de carbono emitido, en cambio la deforestación y el cambio de uso del suelo es responsable por casi 1/3 del dióxido de carbono.Captura de pantalla 2017-12-12 a la(s) 11.08.21

Temperaturas sin precedentes

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El 2017 fue el año más caliente que no fue afectado por el fenómeno de El Niño. El pasado mes de octubre fue el segundo más caliente octubre en los últimos 137 años. La temperatura registrada en dicho mes fue +0,90ºC más caliente que la media registrada entre 1951 y 1980 para dicho mes. Octubre del 2015 sigue manteniéndose en el primer lugar de los mas calientes con +1,08ºC.

LaOrganización Meteorológica Mundial (OMM) señala que en promedio la temperatura de enero a septiembre del 2017 fue 1,1ºC más alta que la temperatura promedio de la época preindustrial.

Los científicos afirman que este incremento en la temperatura está contribuyendo a hacer más frecuentes y más intensos una serie de efectos climáticos. El calentamiento global contribuye a precipitaciones pluviales más fuertes, al derretimiento de glaciares, a sequías más prolongadas, a la expansión de fuegos forestales, y a otros desastres naturales. El Secretario General de la OMM, Petteri Taalas, dijo del 2017: “hemos sido testigos de fenómenos meteorológicos extraordinarios, temperaturas que han llegado a +50 °C en Asia, huracanes sin precedentes en el Caribe y en el Atlántico que han llegado hasta Irlanda, devastadoras inundaciones monzónicas que han afectado a muchos millones de personas y una sequía implacable en África oriental”.

EL MUNDO

  • En Somalia, África, 6,2 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria y falta de agua limpia por la muerte de ríos y la escasa lluvia. En el mes de marzo al menos 110 personas (principalmente mujeres y niños) murieron por inanición y enfermedades relacionadas a la sequía.
  • En la India, Bangladesh y Nepal 41 millones de personas han sido afectadas por las inundaciones y 1.200 han muerto en el mes de agosto.
  • En el Perú más de 100 mil personas han perdido sus hogares por los estragos causados por el fenómeno del Niño Costero.
  • Portugal afronta este año una sequía extrema en el 94% de su territorio, con una ola de incendios forestales, perdidas humanas, restricciones de agua y fuertes impactos para la agricultura.
  • Los huracanes Irma y María han provocado más de 1.416 muertes y pérdidas de 223 mil millones de dólares.
  • En Sierra Leone, África, 300 personas murieron, 600 están desaparecidas y 3.000 quedaron sin hogar por los deslaves e inundaciones de agosto.
  • En Chile, millones de personas se quedaron sin agua en el mes de febrero luego de graves lluvias en una época usualmente seca del año.
  • En Congo, África, 200 personas murieron por los deslaves provocados por fuertes lluvias en el mes de agosto.

EN BOLIVIA

Bolivia sufrió la peor sequia de los últimos 25 años a finales del 2016. Más de 100 barrios y 256 mil personas de la ciudad de La Paz fueron afectadas por el racionamiento del agua.

Entre el 2015 y el 2017 siete de las principales ciudades del país sufrieron un déficit crítico de agua: La Paz, El Alto, Cochabamba, Sucre, Oruro y Potosí. Las cifras oficiales indican que esta situación llegó a afectar a 173 municipios, a más de 600.000 hectáreas de cultivos y a casi 600.000 cabezas de ganado. En enero del 2017, el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras reportó que las perdidas alcanzaban ya los 125 millones de dólares. A la sequía hay que añadir las granizadas nunca vistas, los fuertes ventarrones y la aparición de casos de malaria en Oruro.

La sequía no es responsable directa de los casi 69.000 focos de calor que se registraran el 2017, pero con seguridad contribuyó a los mismos.

En el oriente del país se declaró alerta naranja en el mes de agosto por altas temperaturas de hasta casi 40ºC. En Potosí se superó la temperatura más alta registrada en el año 1977.

En septiembre de este año, 30 municipios se declararon en emergencia en los departamentos de Tarija, Chuquisaca, Cochabamba, Santa Cruz y el Beni. En noviembre la cifra subió a 50 municipios en el sur del país con 20.000 familias afectadas.

Acuerdo de Paris falla en reducir 19 GtCO2e

Para limitar el incremento de la temperatura a 1,5ºC el Acuerdo de Paris debió haber reducido las emisiones de gases de efecto invernadero en 22,5 GtCO2e y lo que realmente va a reducir según las contribuciones “incondicionales” de los países es sólo 3,5 GtCO2e. En otras palabras el Acuerdo de Paris reducirá sólo el 15% de lo que habría que reducir y colocará al planeta en una trayectoria de calentamiento superior a los 3ºC.

Las emisiones de gases de efecto invernadero no han parado de subir. En el año 2016 llegaron a 51,9 GtCO2e y el 2017 sufrirán un nuevo crecimiento según recientes estudios. Con las actuales políticas de los diferentes países dichas emisiones llegarían a 59 GtCO2e para el año 2030. Es decir un incremento de 7 GtCO2e para el final de la próxima década.

¿A cuánto habría que reducir las emisiones anuales para el 2030 si se quiere evitar que la temperatura suba más de 2ºC?

Las emisiones anuales de gases de efecto invernadero deberían bajar a 42 GtCO2e anuales para el 2030.

¿Y si se quiere evitar que la temperatura se incremente en un 1,5ºC?

Las emisiones anuales deberían ser de sólo 36,5 GtCO2e en el 2030.

¿A cuanto disminuirían las emisiones de gases de efecto invernadero en el 2030 con el Acuerdo de Paris?

Según el informe “Brecha de Emisiones” del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente con las contribuciones nacionalmente determinadas (CNDs) “incondicionales” de los países se reduciría apenas 3,5 GtCO2e. Es decir que en vez de llegar a las 59 GtCO2e en el 2030 se llegaría a 55,5 GtCO2e.

En otras palabras para evitar consecuencias   catastróficas   para la vida en la Tierra y limitar el incremento de la temperatura a 1,5ºC habría que reducir no los 3,5 GtCO2e que están en las “contribuciones” del Acuerdo de Paris sino 22,5 GtCO2e. En síntesis el Acuerdo de Paris está corto en 19 GtCO2e.

Reforzar acciones contra cambio climático en respuesta a Trump

[Pablo Solón] El Acuerdo de Paris es insuficiente y las contribuciones de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que han presentado los países en el marco de ese acuerdo nos llevan a un mundo con un incremento de la temperatura de 2,8ºC a 4ºC. Trump busca empeorar aun más esa situación.

La respuesta a Trump se debe dar sobre todo en los hechos más que en los discursos: reforzando las acciones concretas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, haciendo más ambiciosos los compromisos de reducción de emisiones de todos los países, regiones y municipios del planeta, y estableciendo mecanismos efectivos que garanticen su cumplimiento.

En el caso de Bolivia es fundamental reducir radicalmente la deforestación para ser coherentes en los hechos con nuestro discurso de lucha contra el cambio climático.

El retiro de Trump del Acuerdo de Paris y su intención de reabrir minas de carbón en los Estados Unidos se va a dar de narices con la realidad de que las nuevas inversiones en generación eléctrica a carbón ya son obsoletas y más caras que las energías alternativas.

La locura de Trump tendrá un efecto boomerang y lejos de debilitar, veremos un fortalecimiento del movimiento contra el cambio climático en los Estados Unidos y a nivel mundial.

¿Es posible erradicar la sequía con la “lluvia soberana”?

Por Pablo Solón

Nos acabamos de enterar que para confrontar la sequía que afectó la provisión de agua de casi cien barrios de la ciudad de La Paz se llevó adelante el “bombardeo” de nubes para que llueva. Esta operación se llamó “lluvia soberana” y costó medio millón de dólares.

La noticia ha provocado diferentes tipos de reacciones, pero lo más preocupante es que empiece a cundir la falsa idea de que es posible acabar con la sequía en Bolivia extendiendo esta tecnología al resto del país, y peor aún, de que en última instancia, el clima puede ser alterado totalmente por la voluntad humana.

El bombardeo de lluvias se practica desde principios del siglo pasado y sus resultados son limitados y controversiales. El “bombardeo” sólo es posible si hay nubes. Además, no todas las nubes tienen las condiciones para recibir yoduro de plata. Incluso en Israel, después de analizar los resultados de varias décadas de experiencia en el bombardeo de nubes, diferentes estudios afirman que su impacto puede haber sido quizás de sólo un 10%. La efectividad del bombardeo es relativa y no funciona en todo contexto ni circunstancia.

Los peligros asociados a la salud humana y a la biodiversidad por la utilización del yoduro de plata, el yoduro de amoniaco, cloruro de calcio u otros químicos con el que se bombardean las nubes están en debate. Así mismo hay controversia entorno al efecto que pueden tener las precipitaciones forzadas de lluvia en el clima de otras regiones. Y por último está el tema del costo beneficio. ¿Cuál es el costo por unidad de agua adicional? ¿Qué cantidad de agua se ha precipitado gracias al bombardeo de nubes?¿Es posible cuantificarlo? ¿Cuanto habría que invertir para extender ese bombardeo a todas las regiones que padecen sequías en el país?

Pero además de estas consideraciones, el más grande peligro es que acabemos promoviendo la falsa creencia de que no importa lo que hagamos con la Madre Tierra todo al final se puede arreglar con la ciencia y la tecnología. ¿Si hoy hubo “lluvia soberana” porque mañana no puede haber “geoingeniería pachamámica” para resolver la crisis climática? Es decir que en vez de planificar de manera adecuada y oportuna la gestión del agua, reducir la deforestación y disminuir la extracción de combustibles fósiles (gas, petróleo y carbón) que están calentando el planeta, empecemos a depositar expectativas en las soluciones tecnológicas de quienes creen que el planeta Tierra puede ser “reparado” con la “acidificación del océano”, o la “gestión de la radiación solar” que comprende por ejemplo esparcir compuestos sulfúricos en la atmósfera o sembrar nubes de hollín que den sombra al planeta.

En verdad no existe la “lluvia soberana”. Los seres humanos no somos dueños ni controlamos la lluvia. Como nos enseña el Vivir Bien de las comunidades andinas el clima no se puede domesticar, lo que si podemos hacer es convivir con la Madre Tierra, respetar sus ciclos vitales y superar esta falsa modernidad que está generando una crisis planetaria precisamente porque que antepone el capital y la tecnología a la vida.

Declaración del Espacio Social Alternativo “Agua y Energía para la Vida”

Les compartimos la declaración del Espacio Social Alternativo “Agua y Energía para la Vida”. Evento que se realizó en Cochabamba el 10 y 11 de noviembre de 2016. Fue un espacio para compartir y reflexionar sobre dos temas claves que hoy aquejan a todo el  país. El espacio autoconvocado y autogestionado contó con la participación de varios activistas, jóvenes y representantes de pueblos indígenas que se dieron cita para analizar las problemáticas del agua y la energía, y construir alternativas y estrategias de acción. Continúa leyendo Declaración del Espacio Social Alternativo “Agua y Energía para la Vida”

¿Por qué Bolivia está en llamas?

Por Pablo Solón

El último reporte de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) de fecha 17 de Agosto del 2016 señala que este año los focos de calor, que comprenden tanto incendios forestales como quemas de pajonales y arbustos, se han multiplicado casi cinco veces en relación al 2015 y el 2014. Textualmente el Boletín de la ABT señala que “Durante la Gestión 2016 se registraron un total de 52.056 focos de calor. En comparación a la gestión pasada (mes en curso) se nota un incremento significativo…”

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Registro de focos de calor en territorio nacional. Gestión 2010-2016. Fuente ABT

Continúa leyendo ¿Por qué Bolivia está en llamas?

El Bala: el segundo “lago” más grande de Bolivia que vivirá 100 años

Por Pablo Solón

Hace un par de días formulamos 20 preguntas sobre el Bala y ayer unas almas generosas con la transparencia y la información nos hicieron llegar la FICHA AMBIENTAL DEL ESTUDIO DE IDENTIFICACIÓN PROYECTO HIDROELÉCTRICO EL BALA “COMPONENTE 1 ANGOSTO CHEPETE 400”.

Los documentos son en extremo interesantes, reveladores y surrealistas. En esta primera nota queremos destacar solo algunos aspectos: a) el tamaño del embalse, b) el impacto sobre las poblaciones humanas, c) las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático y d) la vida útil del proyecto. Continúa leyendo El Bala: el segundo “lago” más grande de Bolivia que vivirá 100 años

¿Los bosques correrán la misma suerte que el lago Poopó?

por Pablo Solón

Fue una gran alegría que el pasado 25 de septiembre los gobiernos de 193 países aprobaran en las Naciones Unidas el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15.2 que plantea “poner fin a la deforestación” para el 2020. Por fin una medida concreta y urgente, ya que cada año se queman en el mundo 13 millones de hectáreas de bosques que generan alrededor de un 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero.

IMG_0280 (1)Sin embargo, tres meses más tarde en la COP21, los mismos gobiernos no incluyeron esa meta en el Acuerdo de París y los países con más altos índices de deforestación como Brasil, Indonesia, Myanmar, Nigeria, Tanzania, Paraguay, Argentina y Bolivia en sus contribuciones para reducir emisiones de gases de efecto invernadero, no se comprometieron “a poner fin a la deforestación” para el 2020. A lo mucho que llegaron países como Brasil y Bolivia, fue a plantear la eliminación de la deforestación “ilegal” para el 2020. Continúa leyendo ¿Los bosques correrán la misma suerte que el lago Poopó?

From Paris with love for lake Poopó

By Pablo Solón

Lake Poopó becomes a desert while in Paris, governments conclude an agreement they call “historic” to address climate change. Will the Paris Agreement save over 125,000 lakes that are in danger of disappearing in the world due to climate change?

08 MujerTemp1947The second largest lake in Bolivia did not disappear by magic. The causes of their demise are many and complex, but among them is the rise in temperature and increased frequency of natural disasters like El Niño caused by climate change. The lake Poopó that had an expanse of 2,337 km2 and a depth of 2.5 meters, is now a desert with a few puddles in the middle with no more than 30 centimeters of water depth. Continúa leyendo From Paris with love for lake Poopó