REPAM: El extractivismo es la principal causa de conflictos en la Panamazonía

La Red Eclesial Panamazónica REPAM presentó recientemente su Atlas Panamazónico: Aproximación a la realidad eclesial y socioambiental en el cual expone diferentes datos sociales, económicos, ambientales, políticos y culturales de esta región. La panamazonía comprende el territorio conformado por la Cuenca del Amazonas. Políticamente este territorio alcanza parte de Brasil, Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador, Guayana, Guayana Francesa, Surinam y Venezuela. De conjunto comprende 8 millones de kilómetros cuadrados, que equivalen al 40% de la extensión de toda Sudamérica, y alberga aproximadamente a 33.6 millones de personas.

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La panamazonía contiene el bosque tropical continuo más extenso de la tierra. El 15% de toda la biodiversidad terrestre del planeta y el 15% de toda el agua dulce del mundo se encuentran en esta región. La cuenca amazónica alberga a 377 pueblos indígenas, y cuenta con más de 250 lenguas originarias. Por lo que, la panamazonía es una de las regiones de mayor diversidad biocultural del planeta.

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Amazonía y conflictos socioambientales

La panamazonía es una región de grandes conflictos socioambientales producto de las dinámicas económicas de carácter extractivista impulsadas por los diferentes Estados que conforman su territorio. De acuerdo a la REPAM, las principales actividades que provocan el conflicto socioambiental en esta región son la minería (tanto legal como ilegal), la explotación petrolífera, las hidroeléctricas, las quemas y la deforestación.

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Producto de las actividades extractivistas, la deforestación y la expansión de la frontera agraria, se generan una diversidad de problemáticas sociales. Según el sondeo realizado por la REPAM, las principales problemáticas sociales en la amazonia están relacionadas con:

  1. el extractivismo y los megaproyectos
  2. la crisis socioambiental
  3. la tenencia, legalización o presión sobre los territorios
  4. la ausencia institucional
  5. la fragilidad organizativa
  6. la pérdida cultural e identitaria
  7. la violencia, y
  8. la persecución política
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Sin duda, una de las poblaciones más vulnerable a las problemáticas suscitadas por el modelo extractivista son los Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario (PIAV) o “Pueblos libres”. En todo el territorio amazónico se estima que habitan alrededor de 130 PIAV. Estos pueblos, son los más vulnerables a los daños ambientales producto de la explotación económica de la amazonia; y están sujetos a constante desplazamiento, dislocación, persecución y perdida cultural por parte de los megaproyectos, empresas extractivas y deforestación.

De los principales problemas sociales arriba identificados, la REPAM destaca las más relevantes a nivel de cada país panamazónico, siendo estas: la ausencia institucional por parte de Gobiernos y otras instituciones (Brasil y Colombia), Salud (Venezuela y Guyana), rasgos de la crisis socioambiental (Bolivia y Ecuador), y Violencia (Perú).

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Los mayores problemas culturales en la amazonia se centran en: la perdida identitaria y cultural, la tenencia y la presión sobre los territorios, y el irrespeto al derecho de la consulta previa, libre e informada. Estas problemáticas se suman y articulan con la violación de los derechos básicos, como ser: el derecho de las minorías étnicas a vivir su cultura, el derecho a la identidad y nacionalidad, el derecho a la igualdad y no discriminación, entre otras.   

Específicamente, los problemas sociales identificados por el Atlas Panamazónico relativos a temas culturales por país se centrarían en: la perdida cultural e identitaria (Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Venezuela), la tenencia y la presión sobre los territorios (Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú), el irrespeto al derecho de la consulta previa, libre e informada (Colombia y Perú) y la falta de reconocimiento y valorización de la diversidad cultural (Ecuador).

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Experiencias de justicia socioambiental

A nivel panamazónico, existen diferentes experiencias que surgen como alternativas en búsqueda de una justicia socioambiental en la región. El estudio del REPAM se enfoca específicamente en tres experiencias: producción alternativa, cuidado ambiental y capacitación productiva. Bajo la propuesta de este marco comparativo se puede observar que, a nivel porcentual, Venezuela se posicionaría como el país con menor experiencias de justicia social y ambiental de la región, seguido por Perú y luego Bolivia. Mientras que, en contraste, Colombia se posiciona como el país amazónico con mayores experiencias de justica a las problemáticas socioambientales. Estos datos revelan la gran brecha que existe entre los diferentes países panamazónicos respecto a cómo crear experiencias para la búsqueda de una justicia socioambiental y para crea alternativas frente al modelo extractivista.

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El Atlas Panamazónico presentado por el REPAM es una herramienta valorable para una visualización y análisis global del territorio de la Cuenca Amazónica. Sin embargo, como su mismo nombre lo indica, más que un instrumento de referencia local que permita un análisis focalizado y especifico, el Atlas Panamazónico en realidad es una herramienta de aproximación a la realidad de la Amazonía. En este sentido, el Atlas Panamazónico solo permite una contextualización global de esta vasta región.     

Cambio climático: Sólo discurso

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tienen una intención de voto superior al 5%: Movimiento Al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia Dice No.

El cambio climático no es un aspecto central ni articulador de los programas de los partidos políticos. Sus propuestas en relación a los hidrocarburos, la electricidad, la deforestación, la agroindustria y otros sectores contienen propuestas que inciden a veces positivamente y la mayoría de las veces negativamente en las emisiones de gases de efecto invernadero. En esta oportunidad nos enfocaremos en qué proponen los programas de los partidos en relación a la Contribución Nacionalmente Determinada (CND) presentada por el gobierno del MAS en el marco del Acuerdo de París. La CND presentada por el actual gobierno de Bolivia ha sido elaborada utilizando criterios equivocados (las megahidroeléctricas serían energía renovable y las termoeléctricas de ciclo combinado serían energía alternativa), metas escondidas de deforestación (3 millones de hectáreas), y previsiones irresponsables e imposibles de reforestación (4,5 millones de hectáreas hasta el 2030).  Este CND ya lleva casi 5 años de implementación y sus resultados son muy negativos. ¿Qué dicen los partidos? Continúa leyendo Cambio climático: Sólo discurso

La oligarquía del agronegocio es el motor de la deforestación

Entrevista realizada a Pablo Solón por Isabel Mercado y Mery Vaca de Pagina Siete.

Pablo Solón es un activista de la defensa de la naturaleza, trabajó para el gobierno de Evo Morales y fue representante de su gobierno ante las Naciones Unidas entre el 2009 y  2011. Desde su rompimiento con Morales, Solón es uno de los críticos de sus políticas, especialmente las ambientales, de tierra y territorio. En esta entrevista considera al mandatario como uno de los culpables de la catástrofe provocada por los incendios en el oriente del país por haberse aliado con el modelo agroindustrial de las élites cruceñas, según dice.  Solón sostiene que el modelo incentiva los chaqueos que se han descontrolado en Santa Cruz y es una apuesta perversa para generar ganancias inmediatas a los empresarios a costa de las grandes pérdidas para el país por el daño a los bosques. 

¿Este es el peor desastre ambiental que ha tenido Bolivia y uno de los peores de la región?

El año en que mayor cantidad de focos de calor hubo fue el año 2010. En 2011 y en 2012 bajaron sustantivamente y después hemos empezado a subir hasta llegar a casi 300 mil hectáreas en 2016 y este año vamos a estar probablemente bordeando el millón de hectáreas desforestadas. Esto se veía venir, no fue un accidente porque la curva fue subiendo. El impacto de esto es terrible en términos de pérdida de bosques que van a tardar 200 años (en regenerarse), pérdidas de vida animal, de especies que ya estaban en peligro de extinción. Los bosques juegan un factor fundamental para los ríos voladores, para proveer de agua a otras regiones. Los bosques son nuestra arma secreta contra el calentamiento global del planeta y los estamos destruyendo. Es realmente una catástrofe lo que ha ocurrido y el tema más preocupante es que puede volverse a repetir el próximo año.

¿Hemos llegado a este nivel de deforestación debido a las leyes y las costumbres?

Las costumbres siempre han existido y yo creo que las costumbres no siempre se tienen que mantener, hay que cambiarlas.  Sin embargo, los chaqueos no son un factor que ha generado nunca este nivel de deforestación, históricamente no es así. En el año 2016, el chaqueo pequeño comunitario fue responsable, según datos de la FAO, de incidir en un 20 a 25%. Las otras tres cuartas partes de las quemas son producto de la expansión de la frontera agrícola del gran sector agroindustrial y de la ganadería. Se produce esto porque hay una intención de fomentar la exportación del sector agroindustrial y ganadero y se han tomado medidas para ampliar el área del desmonte y quema, la ley del etanol y del biodiésel y las políticas de exportación de la carne a la China que recién está empezando. Si queremos atacar las causas estructurales hay que revertir las normas, pero también hay que ir un poco más allá, hay que discutir este modelo agroindustrial exportador. No es sostenible, tiene más daños que beneficios. De la deforestación de estos últimos años, el 80% se ha dado en Santa Cruz o sea el modelo agroexportador cruceño está quemando sus propios bosques y ese modelo hay que cambiarlo y hay que ponerlo en el banquillo del acusado.

¿Cuánta responsabilidad tiene el gobierno de Evo Morales, tomando en cuenta que ya existía este modelo y que la ley que permite la deforestación viene desde la época de Banzer?

Es que el Gobierno lo ha alentado, el Gobierno pudo y debió haber aplicado medidas para limitar las quemas, ampliar un plan de Amazonia sin fuego como el que existía en Brasil antes de la llegada de Bolsonaro. O sea, había cosas que podría haber hecho Evo Morales y no las hizo.

El Vicepresidente decía que no es culpa nuestra que haya cambio climático. ¿Qué incidencia tiene el cambio climático con los incendios de esta magnitud en la región?

Es cierto que es un fenómeno regional, pero uno esperaría que un Gobierno defensor de la Madre Tierra tome medidas diferentes de las de Bolsonaro para evitar los fuegos que se sabía que venían. Evo Morales no toma ninguna medida, más bien aprueba todas las medidas para incentivar el cambio climático. Entonces, no le podemos echar la culpa al cambio climático;  si al año va a ser más seco el ambiente hay más posibilidades de que el fuego se pueda expandir. No hizo nada durante todo este tiempo y a mí me parece una forma de querer lavarse las manos y no reconocer su responsabilidad.

Este Gobierno que ha nacido con el signo indígena hizo luego todo lo posible por tener una alianza con la agroindustria cruceña. ¿Cuánto de responsabilidad tiene esta alianza?

Yo creo que en el gobierno de Evo hubo dos momentos. El primer momento, en el cual hasta la aprobación de la Constitución estuvo muy confrontado con el sector del agronegocio, pero después que se aprueba la Constitución, adopta otro criterio, que es el de “mejor llegaremos a un acuerdo” y ese acuerdo empieza ya el año 2011 cuando se aprueba que haya el etiquetado de los transgénicos y sobre todo se da luz verde a los agroindustriales. Yo, en ese entonces, era parte del Gobierno y el argumento era “esto nos permite  vivir en paz con Santa Cruz, hay que darles lo que quieren. Si seguimos con la política sobre la defensa de la naturaleza vamos a ir a un choque”. Entonces, el criterio de sobrevivir y llevarse mejor políticamente hizo que se les diera esto. Yo creo que en la actualidad, esto todavía se ha diversificado más porque la estrategia electoral de Evo para esta su nueva reelección se basa en esta relación y en el permiso para masivos asentamientos en el oriente. El etanol y el biodiésel no traen realmente rédito económico, pero sí generan apoyo en sectores de Santa Cruz.

¿La oposición es tan culpable como el MAS en esta lógica de expansión agrícola?

Para mí, sí.  Hay alguna diferencia quizá en algunas personas, pero en conjunto yo he revisado los programas de todos los partidos políticos, de los principales: MAS, Comunidad Ciudadana, Bolivia Dice No. Todos en el fondo alientan abiertamente la generalización del modelo cruceño. Bolivia Dice No habla de exportar el modelo cruceño al resto del país y propone con nombre y apellido, el plan Amazonia exportadora. Lo que hace el MAS en su programa es más tibio, no habla de la deforestación en general, sólo habla de la deforestación ilegal. Comunidad Ciudadana tiene la propuesta muy desarrollada en relación a las ciudades, pero sobre el campo y sobre el sector del agronegocio evita meterse en los temas conflictivos. O sea, no dice “no estamos de acuerdo con los transgénicos”, no dice estamos en contra del biodiésel y los biocombustibles, no hace una crítica al modelo del agronegocio, no dice que está en contra de las megahidroeléctricas. Entonces, hay un silencio cómplice en los espacios activos de la oposición con esta política del MAS.

¿Cuáles son las consecuencias de los incendios para el medioambiente, la producción y la vida humana?

He oído a algunos que tenemos que hacer un plan de reforestación, pero reforestar es carísimo. Para reforestar, hay que plantar 1.000  plantines por hectárea. Cada uno vale un dólar como mínimo, sólo en plantines, sin hablar de los animales, de la biodiversidad. ¿Cuánto va a costar reforestar este millón de hectáreas? Mil millones de dólares. Es una cosa absolutamente antieconómica pensar en que yo destruyo algo para ganar 50 dólares o 100 dólares cuando el costo solamente de reforestar vale mil. Ahora, el impacto de esto es para la biodiversidad, para la naturaleza. La muerte de animales, de especies, de plantas. Normalmente cuando un bosque se deforesta en más de un tercio, se suicida, empieza a morir por sí solo y el grado de deforestación que tenemos en la Amazonia está prácticamente en la línea roja. Los bosques tienen múltiples funciones, proveen oxígeno, pero sobre todo agua. Una zona deforestada trae desertificación. Donde estaba el bosque, la tierra va a empezar a morir. El compromiso de Naciones Unidas que se llama el objetivo 15.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, fue aprobado el año 2015 y el presidente Evo Morales fue parte del acuerdo. En este se dice textualmente: “cero deforestación para el 2020”. O sea, nosotros no nos hemos acercado, no es que hemos incumplido la meta, la hemos ignorado.

¿Realmente existe una posibilidad de no hacer más deforestación y optar por otro modelo, o nos podemos morir de hambre si eso sucede?

Yo creo que eso es una gran mentira construida por el sector del agronegocio y de los grandes ganaderos porque, por ejemplo, Bolivia podría exportar carne ecológica a los mercados europeos a un precio incluso mucho más alto porque se la produce sin utilizar fuego, con un mecanismo de rotación que permite que no haya  estas quemas, que el ganado no sufra lo que está sufriendo. Podemos apostar por estos otros mercados.

¿No es una utopía?

No. Ahora, lo que vamos a tener de parte de Europa -porque este desastre ha causado tal impacto que el G7 se ha reunido- es que el propio tratado de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur esté en cuestionamiento, porque uno de los componentes que se iba a incrementar en la cuota de exportación era la carne. Además,  hay otras alternativas como castaña, asaí, hay una serie de otros productos de agroforestería que uno puede recolectar del bosque sin dañarlo. Lo que nos está llevando a esta situación es esta visión salvajemente exportadora. Cuando Evo llegó al Gobierno, el objetivo no era exportar y exportar, el objetivo era más bien buscar la soberanía alimentaria, la subsistencia en armonía con la naturaleza. Hoy de eso ya no queda nada, ni se habla.

 En cuanto a los biocombustibles, el biodiésel y el bioetanol se presentan como energía verde por el Gobierno.

Es una mentira, los biocombustibles no son energía verde, no son energía sostenible porque deforestas más, ocupas tierras que sirven para la alimentación para producir insumos, caña de azúcar, soya, sorgo con lo que se producen los carburantes para los automóviles. Es sostenible si reduce emisiones y también si en el proceso de producción genera menos emisiones. Es cierto, el alcohol, cuando yo lo quemo produce menos emisiones que si quemo gasolina, pero este alcohol en su proceso de producción emplea los tractores, el transporte en los ingenios azucareros, un montón de otras emisiones, más las emisiones de la deforestación, que sumadas resultan  más que lo que podría estar ahorrando al dejar el combustible fósil. Entonces, no son una alternativa. Hay otras alternativas: la energía solar, la energía eólica, la energía a partir de desechos orgánicos.

Se dice que este desastre  va a impactar hasta en 2% del PIB. ¿Al final los empresarios van a terminar ganando menos por querer ganar más en el momento?

Puede ser que para algunos de ellos y sobre todo para los grandes, no sea un mal negocio. Ni para los ganaderos, ni para los grandes agroindustriales. El sector ganadero apuesta a ganar más plata y puede ser que lo haga este año o el próximo, pero en el largo plazo es un pésimo negocio porque en esas tierras cada vez se va a necesitar deforestar más. Ahora, para quién es un pésimo negocio es para el país, para los bolivianos porque nosotros estamos destrozando nuestros bosques para fomentar las ganancias temporales de una oligarquía.

 ¿Qué necesitamos hacer en el país para encarar lo que ha ocurrido? ¿Será necesario hacer un acuerdo nacional sobre qué tipo de economía queremos?

Primero, creo que hay que transparentar la información. Antes colocaban los datos de los focos de calor en la ABT y en el Ministerio de Desarrollo Sostenible, ahora ya no. Dos, empecemos a tratar la información haciendo estudios de impacto ambiental. Tres, tenemos que promover un debate de los candidatos presidenciales sobre lo que ha pasado y lo que proponen. Es de esperar que a partir de esto podamos avanzar hacia un acuerdo. Nuestra concepción de la democracia es una democracia sólo de seres humanos, aquí no votan los bosques. Si votaran los bosques, otra sería la situación de los partidos. Tendrían que cuidarse más de hacer lo que están haciendo (…) Tenemos que acabar con el totalitarismo de los que quieren reelegirse y no respetan la Constitución, pero también tenemos que ir contra este otro totalitarismo que trata a la naturaleza como un objeto. Creo que tiene que llegar el momento en el que tengamos representantes en los parlamentos que representen a la naturaleza, a los bosques, a los glaciares, a los ríos.

¿Cree que el manejo político por parte del MAS ha sido bueno o tendrá un alto costo para ellos?

Creo que el Gobierno tardó en actuar porque pensó que no le iba a afectar electoralmente y cuando vio que sí le iba a afectar dijo vamos a pagar por el SuperTanker porque así podemos tener una imagen de que hicimos algo. Este tema, en Bolivia y en todo el mundo, ha dejado de ser un tema en el cual podemos centrar nuestras esperanzas en los gobiernos, hay que empezar a hacer acciones desde la sociedad civil que presionen a los gobiernos, a los políticos a tomar en serio, a declarar un estado de emergencia por el tema del clima, a declarar un estado de emergencia nacional por la deforestación, a aceptar la ayuda internacional que el Gobierno ha tardado en aceptar porque quería vender la imagen de que es tan fuerte Evo Morales que no necesita del mundo, que puede solo.

Sobre los asentamientos de colonos en la Chiquitania. El agro cruceño dice que es de ellos la culpa del desastre, y del Gobierno que los promueve como acarreo de votos. ¿Qué opina?

Lo cierto es que el Gobierno a través del INRA ha permitido asentamientos y dotaciones de tierra a colonos en la región y esto ha incidido en las quemas. Ahora, no hay datos que arrojen claridad acerca del porcentaje en el que han incidido estos asentamientos en las quemas y un tema que debe verificarse es quién será el beneficiario ultimo de estas dotaciones que una vez consolidadas en algunos casos son vendidas a terratenientes. Que estas familias, que tienen 34.000  hectáreas como promedio, sean responsables de la quema de más de un millón de hectáreas lo veo exagerado. Creo que es un factor que incide pero no es el determinante y obviamente prefieren hablar de los colonos que de la oligarquía agroexportadora.

¿Cuál es el desenlace que ve en el corto plazo de esta catástrofe en la Chiquitania?

No hay incendio que dure 100 años. Aunque sea con la lluvia,   llegará un momento en que va a decrecer… no se puede quemar indefinidamente, pero el resultado va a ser trágico. Un tema que no quisiera dejar de mencionar es que existe esta visión que la alienta el Gobierno de que esto lo vamos a resolver con la tecnología, con los aviones que bombardean las nubes y hacen llover como hizo en la sequía aquí en La Paz y ahora el SuperTanker. Esto es una falsedad, es una mentira. Esto no lo vamos a resolver ni con uno, ni con dos, ni con tres Supertankers. Lo vamos a resolver el momento que empecemos a reorientar totalmente el sector agropecuario en Bolivia .

Publicado originalmente en Pagina Siete, 1/9/2019 https://www.paginasiete.bo/nacional/2019/9/1/pablo-solon-destrozamos-bosques-por-ganancias-temporales-de-una-oligarquia-229416.html

Biocombustibles y transgénicos: Entre el SI y el silencio

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tienen una intención de voto superior al 5%: Movimiento Al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia Dice No.

La producción de biocombustibles según el gobierno busca garantizar la seguridad energética en el país. La meta del gobierno es producir 380 millones de litros de etanol hasta el 2025 para lo cual se requiere duplicar las plantaciones de caña de azúcar pasando de 150.000 a 305.000 hectáreas.[1] Asimismo, para producir 100 millones de litros de biodiesel se requieren 250.000 hectáreas nuevas de soya[2]. En total estos agro-combustibles requieren de 400.000 hectáreas adicionales.

De otra parte, el gobierno en acuerdo con el agro negocio, a través del DS 3874, aprueba un procedimiento abreviado para evaluar la introducción de dos eventos de soya transgénica (biotecnología) para la producción de biodiesel[3]. Continúa leyendo Biocombustibles y transgénicos: Entre el SI y el silencio

Preparando la movilización mundial por el clima en Bolivia

El pasado 29 de agosto más de medio centenar de activistas, colectivos y organizaciones nos reunimos en La Paz para discutir acciones frente a las quemas de bosques en Bolivia y la preparación de la movilización mundial por el clima que será entre el 20 y el 27 de septiembre.

La movilización mundial por el clima es una iniciativa de diferentes colectivos y movimientos auto convocados entre los cuales figuran Friday strikes / Jóvenes por el clima, Rebelión contra la Extinción y otras.

En la reunión coincidimos en que es muy importante que la movilización mundial a nivel internacional destaque la problemática de la quema de los bosques que se viven en Sudamérica, África y Siberia. Con tal motivo se acordó enviar una carta a los organizadores de la Movilización Mundial por el Clima que estará abierta a la firma de todas las organizaciones y personas que quieran suscribirla hasta el jueves 12 de septiembre. (Ver carta)

El objetivo de nuestra articulación es apoyar las diferentes iniciativas y propuestas impulsando su socialización para que otros se sumen y difundiendo en los medios y las redes sociales sus actividades. La idea es tratar de compartir las acciones que se proponen y ver de armar una agenda de actividades para antes, durante y después de la semana del 20-27 de septiembre. Esa agenda recogerá todas las actividades, sean charlas educativas, funciones de teatro, reuniones de divulgación en los colegios, ferias, foros de debate, performance, protestas callejeras, eventos culturales, acciones de incidencia y otros. Esta agenda será definida en nuestra próxima reunión del jueves 12 de septiembre.

Algunas de las actividades preliminares que aún falta confirmar y que podrían ser puntos comunes de encuentro durante la semana del 20-27 de septiembre son:

Viernes 20 de septiembre: Marcha por el clima. Lugar y hora por confirmar.

Domingo 22 de septiembre: Feria dominical por el clima en el Prado de 9:00 a 13:00 horas.

Miércoles 25 o Jueves 26 de septiembre: Foro sobre la deforestación, la sexta extinción de la vida en la tierra, el movimiento mundial por el clima. Lugar y hora por definir.

Viernes 27 de septiembre: Evento creativo de clausura de la semana con tema por definir.

En medio de estas actividades se visibilizarán las acciones que grupos, colectivos, organizaciones e individuos quieran realizar en relación a la problemática del clima, la deforestación, el ecocidio, los derechos de la Madre Tierra y otros que están vinculados.

La próxima reunión será el jueves 12 de septiembre a las 18:30 en la Casa Museo Solón (Av. Ecuador 2517, La Paz)

Agroindustria: Énfasis en el agronegocio exportador

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tienen una intención de voto superior al 5%: Movimiento Al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia Dice No.

Los programas de los partidos políticos en general destacan al sector agroexportador. BdN es el que más prioriza a este sector, seguido por CC y luego el MAS. Este último es el único que explícitamente habla de expandir la frontera agropecuaria aunque ya no habla de triplicar las cabezas de ganado como lo hacía en la Agenda Patriótica del 2013. Todos proponen “alianzas estratégicas entre el sector público y privado” y mencionan ciertos beneficios para incentivar la productividad del sector agropecuario exportador. El que más lejos va es BdN que propone eliminar las barreras y restricciones “injustificadas” a la exportación agroalimentaria y plantea negociar nuevos acuerdos (de libre) comercio.

Ninguno hace la conexión entre el sector agropecuario exportador y la deforestación galopante. Ninguno plantea evaluar los costos y beneficios reales de este sector. Ninguno hace mención a la fuerte presencia de extranjeros en el sector del agro negocio. Ninguno propone hacer una reingeniería del agro negocio por sus graves impactos ambientales. Continúa leyendo Agroindustria: Énfasis en el agronegocio exportador

La deforestación desnuda a los partidos

Pablo Solón

El infierno que ha desatado la ampliación de la frontera agrícola ha dejado descolocados a los partidos políticos. Todos han tenido que alterar su rutina electoral. El presidente vestido de bombero azul ha ido a sacarse unas fotos. Otros candidatos han hecho lo mismo sin usar mameluco. Todos guardan silencio sobre lo que dijeron y no dijeron en sus programas de gobierno en relación a los bosques, la deforestación y las áreas protegidas.

El MAS, Comunidad Ciudadana (CC) y Bolivia dijo No (BdN) no hacen ninguna mención a los bosques como sujetos de derechos en un país que ha reconocido los derechos de la Madre Tierra. Ninguno hace una sola propuesta para hacer que los derechos de la naturaleza se hagan realidad en Bolivia. Todos hablan de una gestión integral y sustentable de bosques pero en la mayoría de los casos enfatizan el aprovechamiento de la madera o son muy generales en sus propuestas. BdN plantea volver al régimen de concesiones forestales a largo plazo para la exportación, y CC propone un “sistema de concesiones mejorado” y “plantaciones forestales industriales”.

Los programas de los partidos le dedican poca atención a la deforestación y prefieren no hablar de los factores estructurales que desencadenan los incendios. Todos obvian mencionar la ampliación de la frontera agrícola para los biocombustibles y la exportación de carne a la China.

El MAS sólo habla de reducir la deforestación ilegal a través de “sistemas de monitoreo y medidas de control” que han fracasado estrepitosamente este año. El MAS viene legalizando la deforestación ilegal que de conjunto se ha cuadruplicado en relación al 2012. CC plantea “suspender todos los incentivos legales y financieros a la deforestación” pero no aclara cuales son estos y no se atreve a cuestionar el modelo agro-extractivista del oriente. El programa de BdN no dice nada sobre la deforestación.

Los programas de estos partidos dicen muy poco de las áreas protegidas donde según los satélites de la NASA se están produciendo casi un tercio de los incendios de Bolivia. CC dice que “la exploración de hidrocarburos y de minerales no se realizará en áreas protegidas” pero calla frente a la deforestación en áreas protegidas. BdN propone “aprovechar” las áreas protegidas y quiere impulsar un “Plan de Amazonía Exportadora” sin parpadear sobre sus graves impactos ambientales. El programa de gobierno del MAS simplemente no menciona a las áreas protegidas.

Publicado originalmente en Los Tiempos 1/9/19 https://www.lostiempos.com/actualidad/pais/20190901/madre-tierra-importa-mucho-poco-partidos-politicos

The Sloth and the Bonfire

By Pablo Solon
Translation by Tom Kruse

Of all the ways to die, the most painful is by fire. Feeling your skin char, the flames invading even your bone marrow and screaming until your voice melts, you plead for cardiac arrest.

In the times of the inquisition witches and heretics were burned at the stake. Today human bonfires are prohibited. Since World War II and the Nazi Holocaust, the cremation of the living is considered a crime against humanity. No government would consider promoting policies of human incinerations, yet torching other living beings is on the rise in various countries on Earth.

Supporting itself on a branch with its three claws, a sloth smiles, without sensing what is coming. It just finished eating a few leaves and it readies itself for its never-ending nap to help along digestion. Sloths are the slowest mammals on Earth. Their lives of repose have allowed them to survive for 64 million years, much longer than humans and other more agile animals.

The fire remains unseen but travels at the speed of the wind. The sloth sleeps.

“The fire was an accident,” exclaim the politicians. In 2019, how can there be a fire that razes 957,000 hectares (3,700 square miles)? This is sixty times the area of Bolivia’s capital of La Paz. It’s almost the entirety of the Isiboro Sécure National Park and Indigenous Territory (TIPNIS). A fire of these dimensions is not the product of one or one hundred accidents; it is the product of thousands of fires all started in recent days.

Every year there is chaqueo (slashing-and-burning) but this time it has been multiplied a thousand-fold by the government’s call to expand the agricultural frontier. Ethanol and biodiesel require hundreds of thousands of hectares for inputs like sugar cane and soy. To this, add meat exports to China which require millions of hectares of pasture for cattle. There are also the political land grants and illegal settlements in forest areas. What is happening is no accident. Five years ago, the Vice President Alvaro Garcia Linera challenged Bolivian agro-industrialists to expand the agricultural frontier by one million hectares (3,860 square miles, or two-thirds of Connecticut) per year. That target figure has been reached, but with lands devastated by fire, not productive agricultural lands.

The fire approaches. First a spark, then another. Ash falls on the fur that camouflages the sloth. It wakes, confused, without understanding what is happening. It feels burning pinpricks and lets out a painful moan as it slowly moves in search of refuge.

This is Bolivia. The country where Mother Earth has rights. Where there is a law that says forests, rivers and sloths have the right to life and to “maintain the integrity of the life systems and natural processes which sustain them.” A country where schizophrenia is in power. Where the President gives speeches at international meetings in defense of Pachamama, the Mother Earth revered by the indigenous people of the Andes, while in Bolivia the rights of Mother Earth are violated. A country where in just 24 hours the parliament unanimously approves a law for the massive expansion biofuel production. Not a single parliamentarian speaks for the forests that, even then crackling at more than 300 degrees centigrade. The legislators all celebrated Bolivia’s entry into the era of biofuels. The same happened with the export of meat to China. None demanded prior environmental impact studies.

The fires this year are the product of a reelection strategy for national elections to be held in October. From a prior position of opposition to biofuels, the government flipped 180 degrees – without even blushing – to promoting ethanol and biodiesel as “green energy” sources. The idea is to grow agribusiness of Bolivia’s eastern lowlands to win their support in the elections. The same with the cattle producers, and large refrigerated shipping companies. Following the example of Paraguay which devastated their forests to feed cattle, the Bolivian government cleared agribusiness a pathway to export meat to China.

The dry leaves start to catch fire. The sloth hangs, climbing in slow motion until it reaches another tree. Anguish is reflected in its face. Smoke filling its lungs, it breathes with difficulty. Without hurrying or pausing it continues its climb. Occasionally wavering, it’s sustained by claws and survival instinct.

The candidates, who have said little or nothing about deforestation, biofuels and meat exports, run to the disaster areas for photo opportunities. Among themselves they look for who to blame, but no one wants to point to the development model of agribusiness in the eastern lowland capital of Santa Cruz, which is responsible for most of Bolivia’s deforestation. In 2015, of the 240,000 hectares deforested in Bolivia, 204,000 hectares were in Santa Cruz. In 2012, when deforestation in Santa Cruz stood at 100,000 hectares, 91% was illegal. By 2017, with a stroke of the pen the government had declared legal one-third of that deforestation.

Nature should not be burned at the stake, legally or illegally. Setting fire to a forest or other living beings, human or not, is a crime that degrades the human condition.

The sloth reaches the top of the highest tree, an imposing mapajo (ceiba pentandra) 70 meters tall. The horizon is in flames. It is said the sloth lives slowly to not die fast. Now all depends on the fortitude of a 300-year-old tree. Hopefully the winds will help. No chance of rain. In the distance the President’s helicopter flies over the inferno. He talks of evacuating people without uttering a word about the sloth or the other beings of Mother Earth.

In a few days the candidates will return to campaigning, some to challenge totalitarianism and others to camouflage it, but none to denounce the anthropocentric totalitarianism we carry inside.

Originally published in Spanish on 25 August 2019 in Rascacielo (Skyscraper), the Sunday magazine of Pagina Siete. https://www.paginasiete.bo/rascacielos/2019/8/25/el-perezoso-la-hoguera-228197.html

Bosques: No son sólo madera

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tiene una intención de voto superiores al 5%: Movimiento al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia dijo No.

Los bosques son ecosistemas esenciales para los ciclos vitales del planeta Tierra. Los bosques son mucho más que madera, recursos naturales, plantas medicinales, frutos para la exportación o simples almacenadores de dióxido de carbono. Los bosques son oxigeno, agua, sombra, abrigo, hogar y vida. Continúa leyendo Bosques: No son sólo madera

Deforestación: Que siga la hoguera

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tiene una intención de voto superiores al 5%: Movimiento al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia dijo No.

El 2016 se deforestaron 295.777 hectáreas según datos oficiales de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT). Hace unos días, la misma ABT habla de 953 mil hectáreas de bosques quemados en lo que va del 2019 y dice que en solo cinco días el fuego arrasó con 471 mil hectáreas de bosques en la Chiquitanía[1]. La deforestación es sin duda el tema de mayor preocupación en relación a la naturaleza, sin embargo los partidos le dedican poca atención en sus programas y prefieren no hablar de las causas de fondo que están alimentando esta hoguera de biodiversidad que se produce cada año en Bolivia. Todos obvian mencionar a la soya, al modelo cruceño del agro negocio, a la ganadería, a los biocombustibles, a los asentamientos ilegales y al chaqueo como los factores que se deben encarar para frenar este gran flagelo a la naturaleza. Continúa leyendo Deforestación: Que siga la hoguera

Video: Amenazas y alternativas para nuestros bosques

Los bosques amazónicos se enfrentan a grandes intereses extractivos: carreteras, megahidroeléctricas, monocultivos, ganadería, colonización o concesiones forestales, entre otros, que en los siguientes años podrían ampliar la expansión de deforestación que actualmente bordea las 300 mil hectáreas. Lo que necesitamos es una ley forestal que proteja efectivamente los derechos de los bosques y que no se limite a dar concesiones para explotar su madera. Continúa leyendo Video: Amenazas y alternativas para nuestros bosques

Infográfica: Medio Grado hace una GRAN diferencia

Así como la temperatura normal del cuerpo humano es de 37ºC, la temperatura promedio del planeta Tierra ha sido de 14ºC durante los últimos siglos. Sin embargo, debido a la extracción y quema de combustibles fósiles (carbon, petróleo, gas natural), la deforestación y el uso de agroquímicos la temperatura se ha incrementado en 1ºC hasta el 2015 y los impactos los estamos sufriendo en todas partes del planeta. Ahora, avanzamos hacia un incremento de 1,5ºC en las próximas décadas y un incremento de 2ºC para la segunda mitad de siglo. 91 expertos de 40 países del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático presentaron a fines del 2018 un informe especial sobre las implicaciones de un incremento de la temperatura de 1,5ºC y 2ºC. La siguiente infográfica sintetiza algunas de sus conclusiones.

Video: Inconsecuencia Climática

Este programa está dedicado a analizar la Contribución Nacionalmente Determinada de Bolivia presentada ante la Convención Marco de las Naciones Unidades sobre el Cambio Climático. El video devela las siguientes verdades ocultas. Continúa leyendo Video: Inconsecuencia Climática

Superficie equivalente a dos TIPNIS será deforestada hasta 2030

El gobierno de Bolivia presentó en 2015 su Contribución Prevista Nacionalmente Determinada ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC). Según este compromiso Bolivia deforestará 3 millones de hectáreas hasta el 2030. Esta superficie es equivalente a dos veces el área del TIPNIS que alcanza a 1,3 millones de hectáreas. Para compensar esta increíble deforestación el gobierno dice que en Bolivia se reforestarán 4,5 millones de hectáreas hasta el 2030. Sin embargo, la realidad es que la deforestación avanza a paso acelerado mientras la reforestación se mueve a paso de tortuga.

En el primer programa de Verdades Ocultas: La hora de la Naturaleza, que se transmite por Erbol todos los viernes a las 13:00 horas, Arturo Revollo, Marielle Cauthin y Pablo Solón explicaron que entre el 2015 y el 2018 se reforestaron con plantines menos de 50.000 hectáreas mientras en ese mismo período se deforestaron más de 700.000 hectáreas de bosque lleno de vida y biodiversidad.

Según Marielle Cauthin el costo de reforestar una hectárea con plantines que tardarán 20 o 40 años en convertirse en árboles es de 1.000 dólares, una cifra superior a la plantación de una hectárea de soya o una hectárea de azúcar. Arturo Revollo remarcó que es antieconómico deforestar para reforestar. “Es como demoler una casa hermosa para luego ir al banco a endeudarse para construir una casa mucho mas modesta que tardará 20 o 40 años en estar acabada. Nadie en su sano juicio haría eso”. Pablo Solón complementó que efectivamente el plan de deforestar para reforestar “es una locura que nunca se cumpliría porque para reforestar los 4,5 millones de hectáreas se requieren como mínimo, sólo en plantines, 4.500 millones de dólares, es decir la mitad de nuestra actual deuda externa”.

Otra verdad oculta que se transparentó en el programa es que en el Plan Nacional de Forestación y Reforestación aprobado por DS 2912 el gobierno nacional se asignó una cuota directa de sólo el 0,6% de la reforestación, mientras las comunidades indígenas y campesinas deberían reforestar el 42,6% de las 4,5 millones de hectáreas que supuestamente deberían reforestarse hasta el 2030.

Según Marielle Cautin “la reforestación con plantines en los últimos 3 años no ha alcanzado ni siquiera las 50.000 hectáreas, y varios de esos plantines seguramente ya han muerto”. Pablo Solón dijo que en cambio “la deforestación pasó de 128.043 ha. en 2012 a 295.777 ha. en el 2016, cifra que muestra que la deforestación se ha duplicado. Al ritmo actual, la deforestación superará las 3 millones de hectáreas, una cantidad equivalente a más de dos veces la superficie del TIPNIS que es de 1,37 millones de hectáreas”.

Arturo Revollo remarcó que “esta situación es en extremo preocupante porque la deforestación está agravando desastres naturales que sufrimos en Bolivia y el mundo. Según la ABC el derrumbe en la carretera a Caranavi fue producto de la deforestación que ocurrió en la parte superior del camino, igualmente hay estudios que muestran que la deforestación agrava las inundaciones en otras poblaciones del oriente”. Solón enfatizó que “el gobierno alienta la deforestación que contribuye a los desastres naturales. Nos estamos haciendo el haraquiri”.

La deforestación además contribuye al cambio climático que exacerba los desastres naturales. En Bolivia un 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero son producto de la deforestación para la agricultura y la ganadería.

Las actuales políticas del gobierno van a incrementar aun más la deforestación, concluyeron los participantes del programa Verdades Ocultas, y citaron como ejemplos: la ampliación del área de desmonte de 5 a 20 ha. para propiedades pequeñas y comunitarias establecido en la Ley 741 del año 2015, la Agenta Patriótica 2025 que fija como meta triplicar la población de ganado que es hoy el principal factor de deforestación, los planes de exportación de carne a China, Rusia y Vietnam, y el plan de duplicar las 150.000 ha. de plantaciones de caña de azúcar para satisfacer la demanda de Etanol”.

El programa Verdades Ocultas es una producción de la Fundación Solón, el ISEAT, la Fundación Jubileo y Eco Tambo miembros del Grupo de Trabajo de Cambio Climático y Justicia. El informe en el que se basó el programa tiene el título de “Inconsecuencia Climática” y se encuentra en este link.

Respuesta a un imitador de Trump

Por Pablo Solón

Como es su costumbre Alvaro Garcia Linera en su artículo “Alpacoma y el Racismo Ambiental” ataca a la Fundación Solón, entre otras instituciones, para desviar la atención del tema de fondo de la deforestación.

En relación a que no habríamos expresado criticas al Gobierno Municipal de La Paz por el desastre de Alpacoma debido a que tendríamos afinidad de piel con Revilla, debo recordar que desde el primer día del desastre de Alpacoma exprese mis cuestionamientos en cuatro programas de Cabildeo Digital, APLP radio online, RTP y mi pagina de Facebook donde escribí el 17 de enero “La empresa Tersa, la alcaldía, los que hicieron los estudios de impacto ambiental, los que los aprobaron y debían dar seguimiento… tienen que responder por la tragedia de Alpacoma. Pero también cada uno de nosotros tenemos que preguntarnos sino estamos contribuyendo de alguna manera a estos desastres. Y sobre todo ¿que debemos cambiar?”.

Garcia Linera, que no es indígena, quiere escudarse detrás de los indígenas para ocultar su responsabilidad en la deforestación que sufre el país. Del análisis de un documento oficial del gobierno de Bolivia presentado el 2015 ante la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático se desprende que se deforestarán 3 millones de hectáreas en el país en el período 2016 al 2030. Esta superficie es equivalente a dos veces el área del TIPNIS que alcanza a 1,3 millones de hectáreas.

Garcia Linera para ocultar las manchas de sangre de este grave crimen contra la Madre Tierra recurre, al igual que Trump, a negar los efectos de la actividad humana sobre el cambio climático, y niega que la deforestación, que llegó a 295.777 hectáreas según la ABT sólo en el año 2016, tenga alguna incidencia en el agravamiento de las lluvias, sequías, inundaciones y desastres que cada vez afectan más a Bolivia.

4. Bosques

cap 4-01

La Contribución Nacionalmente Determinada (CND) de Bolivia parte de una línea base de 52,5 millones de hectáreas (ha.) de bosques pero otorga a dicha cifra dos años diferentes: en su página 4 señala que “Bolivia tiene una importante superficie de bosques que alcanzan a 52,5 millones de ha. al año 2015”, y en la página 11 al hacer su compromiso afirma: “Se ha incrementado al 2030 la cobertura neta de bosques a más de 54 millones de ha., respecto de las 52,5 millones del año 2010”.

La cifra de 52,5 millones de ha. de bosques para los años 2010 o 2015 no coincide con la cifra de 51,4 millones de ha. de bosques para el 2013, que está establecido como línea base oficial según el Ministerio de Medio Ambiente y Agua en la Memoria Técnica: Mapa de Bosques 2013.

4.1 ¿Reforestar 4,5 millones de hectáreas hasta el año 2030?

El compromiso de Bolivia es reforestar 4,5 millones de ha. hasta el 2030 en base a esfuerzo nacional y 6 millones de ha. si existiera apoyo de la cooperacion internacional.

La Agenda Patriótica 2025 del Estado Plurinacional de Bolivia plantea en el pilar de “soberanía ambiental con desarrollo integral”, que “Bolivia incremente anualmente la cobertura forestal con un árbol por cada boliviana y boliviano”, lo que representaría una reforestación anual de unos 10 millones de plantines, que a un promedio de 1.000 plantines por hectárea significan apenas 10.000 ha. año o 150.000 ha. en los 15 años que van desde 2016 hasta 2030. En otras palabras, la meta de la Agenda Patriótica sólo representa el 3% de la contribución de Bolivia.

La Estrategia Nacional de implementación del Programa Nacional de Forestación y Reforestación 2016-2030, aprobada por Decreto Supremo Nº 2912 del año 2016, es el documento oficial que explica cómo se llegarían a las 4,5 millones de ha. reforestadas hasta el 2030. La Estrategia establece las siguientes metas de forestación y reforestación.

cap 4-graf 4

Según esta gráfica que figura en el DS 2912, el año 2014 Bolivia habría reforestado 55.809 hectáreas. Cómo veremos más adelante no existe información oficial que respalde la línea base de 55.809 ha. reforestadas en el año 2014.

Para el primer quinquenio 2016-2020, la Estrategia prevé una forestación y reforestación anual promedio de 150.000 ha. para llegar a 750.000 ha. hasta el final de la presente década. En el segundo quinquenio 2021-2025 la reforestación promedio anual sería de 300.00 ha. y en el tercer quinquenio 2025-2030 sería de 450.000 ha. A un ritmo de reforestación de 150.000 ha. anuales en el primer quinquenio debería haberse reforestado 450.000 ha. hasta fines del 2018. Como veremos a continuación se está muy lejos de haber alcanzado una reforestación de 450.000 ha. en el período 2016-2018.

Según la Estrategia PNFR 2016, la reforestación de 4,5 millones de hectáreas hasta 2030 se haría a través de los siguientes tipos de plantaciones:

cap 4-graf 5• Sistemas agroforestales y silvopastoriles: “sistemas productivos sustentables que articulan en un mismo espacio prácticas agrícolas, ganaderas y de producción forestal maderable y no maderable” que aportarían un 39,8% de la forestación y reforestación.

• Plantaciones comerciales: “acciones privadas o comunitarias, que permiten mejorar los ingresos de las familias, comunidades y poblaciones locales de forma articulada a los complejos productivos territoriales” que contribuirían con un 37,3%.

• Plantaciones de protección ambiental: “comprende el desarrollo de actividades de protección de cuencas, suelos y fuentes de agua, fortaleciendo prácticas integrales de restauración de zonas de vida y degradación de suelos” que aportarían con un 20,2%.

• Plantaciones de silvicultura urbana: “comprenden el desarrollo de espacios ecológicos urbanos con la creación de densificación de bosques urbanos” que serían responsables del 2,7% de la forestación y reforestación.

Tomando como referencia la línea base del año 2014, las plantaciones comerciales deberían incrementarse un 60% para lograr una reforestación anual de 55.946 ha. durante el quinquenio 2016-2020, los sistemas agroforestales y silvopastoriales deberían incrementarse en 1.418% por año, las de silvicultura urbana un 210% y las plantaciones de protección ambiental un 93% anualmente, con relación al año base de 2014.

cap 4-tabla 13

Para alcanzar una forestación y reforestación de 750.000 ha. en el quinquenio 2016-2020, la línea base de 2014 de 55.809 ha. anuales debería incrementarse en 169% en promedio por año. El mencionado Decreto Supremo incluye el siguiente cuadro, que establece la distribución de metas por tipo de plantación y tipo de actor hasta el año 2030.

cap 4-tabla 14

Cómo se puede apreciar, el gobierno nacional (nivel central) sólo sería responsable exclusivo del 0,6% de las plantaciones de forestación y reforestación (27.282 ha.) hasta el año 2030.

Los gobiernos departamentales y municipales estarían a cargo de un 9,5% y 7,7% de la reforestación, respectivamente. Las comunidades indígenas y campesinas serían las que más tendrían que reforestar con un 46,2% e intervendrían en todos los tipos de plantaciones con excepción de la silvicultura urbana. A nivel de los sistemas agroforestales y silvopastoriles, las comunidades deberían reforestar un total de 1.255.024 ha., que representan el 70% de la reforestación de esta categoría. Por último, el sector privado tendría que hacer el 29,6% de la reforestación siendo responsable por un 66% de todas las plantaciones de tipo comercial. Las comunidades indígenas y campesinas serían responsables de la reforestación del otro 34% de las plantaciones comerciales.

En la estrategia del PNFR se establece el apoyo que darían los gobiernos nacional, departamental y municipal, así como las responsabilidades de las comunidades y privados según actividad y tipo de plantación. La mayoría de los costos de viveros, producción de plantines y asistencia técnica recaerían sobre los gobiernos departamentales y municipales. En cuanto al mantenimiento de los plantines y el resto de los costos para la producción de plantines, la responsabilidad sería de las comunidades y privados. El gobierno nacional apoyaría en algunas actividades y tipos de plantaciones con porcentajes que varían entre el 0% y el 50%, estableciendo en algunos casos que ese apoyo es sólo para casos específicos, dependiendo del esfuerzo departamental e incluso sólo para los primeros tres años. El artículo 16 sobre mecanismos de fomento del DS Nº 2912 establece que habrá “acceso a créditos de la banca privada para los actores privados y comunitarios para las plantaciones comerciales y agrosilvopastoriles”.

cap 4-tabla 15

La estrategia del PNFR desglosa las metas por tipo de plantación y departamento. El departamento de Santa Cruz -que ha contribuido con el 79% a 85% de la deforestación de Bolivia- ocupa el tercer lugar en la estrategia del PNFR con una forestación y reforestación de sólo el 15,2%. Chuquisaca y Cochabamba, que deforestaron menos del 5,6% del total de la superficie deforestada, ocupan los primeros lugares con una contribución del 16,2% y 15,9% respectivamente sobre el total a ser reforestado.

Los gobiernos municipales que más silvicultura realizarían serán los del departamento de La Paz, que tienen una meta de 29.297 ha. hasta el año 2030, lo que representa el 24,4% del total de este tipo de plantaciones. Los municipios del departamento de Santa Cruz figuran en segundo lugar, con un 16,2% del total en la categoría de plantaciones de silvicultura urbana.

cap 4-tabla 16

4.1.1 Las cifras de la reforestación

Como resultado de la Ley 337 de Apoyo a la Producción de Alimentos y Restitución de Bosques de 11 de enero de 2013, se procedió a regularizar desmontes ilegales que se produjeron en el país entre 1996 y 2011. Hasta el 31 de diciembre de 2017, que concluyó el último plazo, se regularizaron 1.586.380 ha. de desmontes ilegales. De esta cantidad sólo el 3% -equivalente a 51.015 ha.- debía ser reforestado por las empresas privadas, las propiedades medianas y pequeñas, y las comunidades indígenas. Hasta el 31 de diciembre de 2017 y durante cinco años desde el año 2013, sólo se reforestaron 24.939 ha. que representan 48% de lo que debía reforestarse. Dividiendo las 24.939 ha. entre los cinco años que duró el proceso de regularización, los privados y comunidades reforestaron anualmente un promedio de 5.000 hectáreas. Esta cifra representa sólo el 14% de las 34.876 ha. que figuran haber sido reforestadas en el año 2014 en la categoría de plantaciones comerciales, y que es la línea base de la estrategia del PNFR.

En la respuesta a la Petición de Informe Escrito (PIE) 1473/2016-2017 de 29 de noviembre de 2016, el Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA) señala que sumando los resultados de las entidades EMAGUA, SUSTENTAR, PNC, Fonabosque y Mi Árbol, a lo largo de casi cinco años entre el 2012 y noviembre del 2016 se habrían reforestado 17.929 hectáreas. Esta reforestación, que entra fundamentalmente en el tipo de plantaciones de protección ambiental, tiene un promedio anual de reforestación de 3.600 hectáreas. Esta cifra representa sólo el 12% de las 30.319 ha. que, según la estrategia del PNFR, se habrían reforestado el año 2014 en la categoría de plantaciones de protección ambiental.

cap 4-tabla 17

El promedio anual de 3.600 ha. reforestadas para el período 2012-2016 está incluso por encima de otros informes de reforestación emitidos por el Viceministro de Medio Ambiente.

De una revisión exhaustiva de la información disponible es posible afirmar que la línea base de 2014 de 55.809 ha. está muy por encima del promedio anual de reforestación que figura en diferentes reportes de entidades del Ministerio de Medio Ambiente y Agua. Datos que no superan en el mejor de los casos un total de 10.000 ha. el año 2014.

cap 4-tabla 18

La realidad para el período 2016 a 2018 no ha mejorado significativamente y continúa por debajo de la línea base del año 2014 (55.809 ha.); y muy lejos de las 150.000 ha. anuales en promedio que se necesitan reforestar para llegar a la meta de 750.000 ha. hasta el 2020.

Según el informe de resultado de gestión del año 2017 de Fonabosque, se habrían reforestado 16.999 hectáreas, de las cuáles 10.000 ha. estarían en Cochabamba y 5.029 ha. en Chuquisaca. Asumiendo que la totalidad de estas hectáreas habrían sido forestadas y reforestadas en 2017, ello representaría solamente el 56% de la meta en plantaciones de protección ambiental y el 11% de la meta anual de reforestación en todos los tipos de plantaciones.

El sitio web de Fonabosque, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, menciona que se habrían forestado y reforestado 153.535 hectáreas (6). Sin embargo, de una revisión de sus resúmenes por tipo de proyecto se puede concluir que sólo se reforestaron 14.902 ha. en un periodo de 5 años y que la cifra ha sido inflada al incluir -por ejemplo- 117.647 ha. como reforestadas, cuando se trata de “mantenimiento de plantaciones forestales establecidas” del proyecto Mi Árbol – Sustentar, que se inició en 2012 y que figuran como Proyectos Cerrados (7).

cap 4-tabla 19Con relación a las plantaciones de sistemas agroforestales y silvopastoriles, éstas no se visibilizan en los informes anuales del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, sólo se encuentran datos parciales y desactualizados como aquel que figura en el PIE de noviembre de 2016, en la cual dicho Ministerio señala que en el marco del proyecto piloto para la Amazonia del norte de los años 2009 al 2011 se habrían establecido 300 ha. de sistemas agroforestales, cifra que está nuevamente muy por debajo de las 3.937 ha. para este tipo de plantaciones que figuran en la línea base de 2014.

En la Estrategia del Plan Nacional de Forestación y Reforestación, que forma parte del Decreto Supremo 2912 y que ha sido publicado en la gaceta oficial del Estado Plurinacional de Bolivia, figura la siguiente gráfica que muestra cuál es el grado de sustentación y seriedad de la proyección de forestación y reforestación.

Los informes del Ministerio de Medio Ambiente y Agua y de las entidades involucradas en forestación no contienen análisis integrales de cuántos arbolitos han sobrevivido después de 3 a 5 años de haber sido plantados. A la fecha no existe una evaluación de las 17.929 ha. que habrían sido forestadas y reforestadas entre 2012 y 2016. Según la zona ecológica, los eventos climáticos, la variedad de especies, la protección y el mantenimiento de los plantines, diferentes reportes extremadamente parciales hablan de pérdidas que van entre un 20% y un 90%.

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4.1.2 El costo de la reforestación

A un costo promedio de 1 dólar (USD) por plantín y una cantidad promedio de 1.000 plantines por hectárea, se necesitan 1.000 USD para reforestar una hectárea. Esto implica que para reforestar 750.000 ha. hasta fines de 2020 se requieren 750 millones USD, lo que implica un promedio de 165 millones USD anuales. Esta cifra es superior a todo el presupuesto del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, que incluyendo gastos corrientes, inversiones y transferencias corrientes y de capital, fue de 121,8 millones USD (847.665.494 Bs.) en 2018.

Reforestar 4,5 millones de hectáreas costaría -solamente a nivel de plantines- 4.500 millones de dólares, una cantidad que bordea la mitad de la deuda externa de Bolivia. Reforestar una hectárea de bosques (1.000 USD) tiene un costo superior a sembrar y cosechar una hectárea de soya (811 USD)(8).

El costo de reforestación de 1.000 USD por hectárea no incluye los costos de mantenimiento de los arbolitos durante los primeros años, costo que según el PNFR debe ser cubierto en su gran mayoría por las comunidades y los privados.

En términos estrictamente económicos, es muchísimo más rentable preservar una hectárea de bosques que deforestarla para luego intentar reforestar otra hectárea gastando más de 1.000 USD.

Las entidades encargadas de llevar adelante la Estrategia del Plan Nacional de Forestación y Reforestación, encabezadas por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, la Dirección General de Gestión y Desarrollo Forestal, el Sistema de Información y Monitoreo de Bosques establecido por DS 2912, el Programa de Monitoreo y Control de la Deforestación y Degradación de Bosques – “Nuestros bosques” creado por el DS 2914, el Mecanismo Conjunto de Mitigación y Adaptación para el Manejo Integral y Sustentable de los Bosques de la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra, la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) y otras no hacen un seguimiento al cumplimiento de las metas de reforestación establecidas en la CND de Bolivia a tres años de ejecución.

4.2 Deforestación en Bolivia

La CND de Bolivia no dice cuántas hectáreas serán deforestadas en el período 2016-2030. La CND afirma que existen 52,5 millones de hectáreas y que se reforestaran 4,5 millones de hectáreas haciendo que la cobertura neta de bosques para el 2030 sea de 54 millones de hectáreas. Esto significa que la CND propone, sin decirlo explícitamente, deforestar 3 millones de hectáreas hasta el 2030:

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4.2.1 Las cifras de la deforestación

Según la Memoria Técnica: Mapa de Deforestación de Bolivia 2010-2013, elaborada en el marco del proyecto Monitoreo de la Deforestación en la Región Amazónica, se desforestaron 487.812 ha. en dicho período. De acuerdo a esta memoria técnica, ello representa un promedio anual de 163.000 ha. deforestadas.

La respuesta del Ministerio de Medio Ambiente y Agua a la petición de informe escrito del Senado de 6 de diciembre de 2016 señala que la deforestación se habría incrementado de 128.043 ha. en 2012 a 240.466 ha. en 2015.

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Según la Memoria Técnica: Mapa de Deforestación de Bolivia 2010-2013, elaborada en el marco del proyecto Monitoreo de la Deforestación en la Región Amazónica, se desforestaron 487.812 ha. en dicho período. De acuerdo a esta memoria técnica, ello representa un promedio anual de 163.000 ha. deforestadas.

La respuesta del Ministerio de Medio Ambiente y Agua a la petición de informe escrito del Senado de 6 de diciembre de 2016 señala que la deforestación se habría incrementado de 128.043 ha. en 2012 a 240.466 ha. en 2015.

cap 4-graf 6

Según estas cifras, la tasa de incremento promedio de la deforestación en Bolivia sería de casi 30% al año entre 2012 y 2015. Santa Cruz sería el departamento con los más altos índices de deforestación, representando entre 78% y 85% de la deforestación total de Bolivia.

Una presentación reciente de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) corrobora estos datos, y señala que para 2016 la deforestación subió a 295.777 ha. y en el 2017 a 258.462 ha.

A un ritmo de deforestación de casi 220.000 ha. anuales, en 15 años se alcanzaría la cifra de 3,3 millones de ha. deforestadas en el período 2016-2030.

4.2.2 Deforestación más reforestación

Mientras la deforestación anual promedio en el período 2012-2017 fue de 220.000 ha., la reforestación no alcanza ni a la décima parte de esta cifra. Esto significa que en 15 años la deforestación superaría las 3 millones de ha. de bosque mientras la reforestación efectiva, que se mantiene y sostiene en el tiempo, sería de alrededor de 300.000 ha.

Esto significa que el año 2030 la cobertura neta de bosques no estaría en los 54 millones de ha., como afirma la CND de Bolivia, sino en 49,5 millones de ha.

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A este cálculo es necesario añadir que no se puede comparar la calidad de los bosques deforestados con aquellos que serían reforestados. El 40% de los bosques deforestados (1,3 millones de ha.) serían bosques amazónicos, según la Memoria Técnica de Deforestación de 2013. A ello hay que añadir que para que una hectárea de bosques alcance la misma masa boscosa de una hectárea de bosque virgen, hay que esperar en algunos casos más de 50 años según el tipo de bosque.

4.3 Deforestación ilegal

La CND de Bolivia propone acabar totalmente con la deforestación ilegal hasta 2020. Según el siguiente cuadro la deforestación ilegal estaría disminuyendo pero en términos absolutos continúa creciendo. En 2012 la deforestación ilegal era de 92,1% y en 2015 bajó al 64%, sin embargo la deforestación ilegal aumentó de 117.950 ha. el 2012 a 155.396 ha. el 2015, y la deforestación total (ilegal y legal) casi se dupplicó entre 2012 y 2015, pasando de 128.044 ha. a 240.467 ha.

cap 4-tabla 21

En Tarija la deforestación ilegal bajó de 98% a 60%, reduciendo de 5.208 ha. a 1.785 ha. en el período 2012-2015. En cambio, en Santa Cruz, aunque la deforestación ilegal bajó de 90% a 59%, en términos absolutos se incrementó de 91.369 a 120.910 hectáreas. En el Beni la deforestación ilegal representa el 98% del área total deforestada y en cuanto a extensión se ha duplicado, pasando de 8.423 ha. a 18.634 hectáreas. El departamento en el que la deforestación ilegal se ha incrementado es La Paz, pasando de 96% a 98%: de 4.033 ha. a 5.465 ha. deforestadas ilegalmente en dicho período.

Las ecorregiones más deforestadas son el Gran Chaco, el Sudoeste de la Amazonía y el Bosque Seco Chiquitano. Estas tres ecorregiones concentran el 80% de la superficie total deforestada de Bolivia. En términos de deforestación ilegal, el Sudoeste de la Amazonia ocupa el primer lugar en el periodo 2012-2015, con un total de 209.323 ha. deforestadas ilegalmente. Como se puede apreciar, el 98,5% de la deforestación en esta ecorregión es ilegal. Las regiones donde se estaría legalizando la deforestación ilegal en mayor escala son el Gran Chaco, el Bosque Chiquitano y el Cerrado.

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4.4 Factores que empujan al incremento de la deforestación

Los factores que provocan la deforestación en Bolivia tenderán a agravarse en los próximos años. Son tres las actividades económicas que más contribuyen al proceso de destrucción de los bosques: la agricultura mecanizada a gran escala, la agricultura a pequeña escala y la expansión ganadera hacia áreas boscosas (PNUD, 2013; Müller et al. 2012).

cap 4-graf 7

La producción de soya transgénica es uno de los principales motores de la expansión de la frontera agrícola. En los próximos años, los pronósticos de producción de carne vacuna para la exportación y etanol agravarán aun más la deforestación.

Es necesario señalar que producto de la Ley 741 de 29 de septiembre de 2015, se ha ampliado el área de desmonte de 5 a 20 ha. en pequeñas propiedades para actividades agrícolas y pecuarias.

4.4.1 Ganadería

El estudio de Müller (2014) observa un fuerte avance de la expansión ganadera entre 2005 y 2010, estimando que el 60 % de la deforestación ha sido causada por la ganadería. Este impacto del sector ganadero se incrementará de manera significativa a medida que se concreten los acuerdos de exportación de carne a Vietnam y China, que incrementarían los ingresos por exportación de 13 millones de USD a 60 millones de USD. La Agenda Patriótica del gobierno tiene como meta -hasta el 2025- triplicar la población de ganado y alcanzar la cifra de “al menos dos cabezas de ganado por habitante”. Esto significa que para el 2025 Bolivia duplicaría su hato de ganado bovino, superando las 20 millones de cabezas y disparando la deforestación.

4.4.2 Etanol y los biocombustibles

El 15 de septiembre de 2018, el presidente Evo Morales promulgó la Ley de Etanol y de Aditivos de Origen Vegetal, que fue aprobada por unanimidad en la Asamblea Legislativa Plurinacional. La meta de 380 millones de litro de etanol hasta el 2025, según el gobierno y los ingenios azucareros, requiere duplicar las plantaciones de caña de azúcar pasando de 150.000 a 305.000 hectáreas. Ello significa un incremento anual de 18.000 a 20.000 hectáreas de caña de azúcar hasta el 2025. Según autoridades y empresarios, la expansión de la frontera agrícola para caña de azúcar, sorgo y maíz para agrocombustibles no tiene límites y estará en función de la demanda nacional e internacional.

En mayo de 2018, cinco meses antes de la promulgación de la Ley de Etanol, se reportaba que las ha. de caña de azúcar pasaron de 137.769 a 150.312 ha. (12.543 ha. adicionales), además de haberse plantado 32.125 ha. de caña nueva. Los datos provienen de las áreas de influencia de los ingenios Guabirá (Montero), Unagro (Minero) y Aguaí (comunidad Aguaí). En este último caso se evidenció que la caña desplazó zonas tradicionales de producción de soya (El Deber, 27/05/18). El ingenio Guabirá produce anualmente un área de 5.000 ha., pero en 2018 proyectaron extender los cultivos de caña a 9.500 ha. (90% más de terreno) para biocombustibles. Según la empresa, con esta extensión se llegaría casi a las 52 mil ha. de cultivos de caña “en el área de influencia de Guabirá” (El Deber, 07/06/2018).


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