Energía eólica: alternativa a las megahidroeléctricas

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La energía eólica empezó con grandes augurios en 2014, pero después de Qollpana fase I y II se ha mantenido estancada en 27 MW de potencia instalada hasta 2019. En 2020 cuando se concluyan las 3 plantas eólicas que están en construcción en Santa Cruz habrá un salto a 108 MW y se alcanzará una potencia instalada de 135 MW. Entre tanto hasta hoy, en operación, sólo existen 27 MW de potencia eólica. Continúa leyendo Energía eólica: alternativa a las megahidroeléctricas

Energía solar: Crecimiento marginal

energia solar graf-05La energía solar es relativamente nueva en Bolivia. La primera planta de 5,2 MW entró en operaciones en la ciudad de Cobija el año 2015. Hasta septiembre de 2019, Bolivia cuenta con cinco plantas de energía solar: tres conectadas al Sistema Interconectado Nacional (SIN) y dos como parte de los Sistemas Aislados (SA). Actualmente la potencia instalada de estas cinco plantas suma 120,6 MW.

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Los sistemas aislados fotovoltaicos

Los sistemas aislados fotovoltaicos son Cobija (5,2 MW) y El Sena (0,4 MW). Ambos se encuentran en el departamento de Pando y su principal función es reducir el consumo y la importación de diésel para la generación de electricidad en estas localidades. Según la Memoria del año 2018 de ENDE Guaracachi, la planta fotovoltaica de Cobija reduce el consumo anual de diésel en 1,43 millones de litros y la planta de El Sena en 156.000 litros. El año 2018 la planta de Cobija habría generado 5.319,88 MWh y la de El Sena 95,87 MWh en sus tres primeros meses de operaciones.

La inversión de la planta solar de Cobija fue de 11 millones de dólares, lo que significa un costo por MW de potencia instalada de 2,11 millones de dólares. La planta de El Sena representó una inversión de 1,25 millones de dólares que representa un costo por MW de 3,12 millones de dólares. Ambos proyectos fueron financiados por la Cooperación Danesa – Danida y recursos propios de Bolivia. Los ejecutores de estos proyectos fueron las empresas SIE–Soventix e Isotron, respectivamente.

Plantas fotovoltaicas integradas al SIN

Los sistemas fotovoltaicos conectados al Sistema Interconectado Nacional (SIN) son Yunchará (5 MW), Uyuni (60 MW) y Oruro (50 MW), haciendo un total de 115 MW. El primero se encuentra en la localidad de Uyuni en el departamento de Potosí, el segundo en el municipio de Yunchará en Tarija y el tercero en el municipio de Caracollo en Oruro.

La planta solar de Yunchará se inauguró en abril de 2018, en septiembre de ese mismo año empezó a funcionar la de Uyuni, y un año más tarde –en septiembre de 2019- se inauguró la planta solar de Oruro Fase I. Según el Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC), se estima que la planta de Uyuni con sus 60 MW de potencia instalada generará al año 140 GWh y la de Yunchará con 5 MW de potencia instalada producirá 10 GWh anuales. No existen datos aún sobre Oruro Fase I. Con estas cifras el factor de planta de Uyuni es 26% y el de Yunchará 22%[1].

La planta de Uyuni ha requerido una inversión de 73,61 millones de dólares. Esto representa un costo de inversión por MW de potencia instalada de 1,22 millones de dólares. La inversión de la planta de Yunchará ha alcanzado los 11,4 millones de dólares, lo que significa una inversión de 2,28 millones de dólares por MW de potencia instalada. La inversión de la Fase I de la planta de Oruro es de 54 millones de dólares. Estas plantas se han financiado con recursos del Banco Central de Bolivia (BCB) y fondos de la cooperación internacional.

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Plantas solares en construcción

La Fase II de la planta de Oruro se encuentra en etapa de construcción y entrará en funcionamiento probablemente a fines del 2020. La Fase II tendrá una potencia instalada de 50 MW que se adicionaría a los 115 MW de energía solar que ya están conectados al SIN. El contrato de construcción para Fase II se firmó en febrero de 2019 con una inversión de 54,7 millones de dólares. El costo por MW de potencia instalado sería de 1,09 millones de dólares. El proyecto está financiado por la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y recursos propios.

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Plantas solares en estudio

En estudio están dos plantas solares híbridas (diésel – energía solar) en el departamento de Beni que formarán parte de los Sistemas Aislados (SA). Una es la de Riberalta (5,8 MW) y la otra es la de Guayaramerín (2,5 MW). En 2015, ENDE Guarachachi licitó la consultoría para los Estudios Integral Técnico Económico Social y Ambiental (TESA) para –entre otras cosas- “identificar la mejor zona en las proximidades del municipio de Riberalta y/o de Guayaramerín, para la implementación de uno o dos parques solares”[2].

energia solar graf-04Análisis del sector

Para el 2020 la potencia instalada fotovoltaica en el SIN y los SA alcanzará los 170,6 MW con la entrada en funcionamiento de la planta de Oruro Fase II. Es decir que en un período de 6 años la energía fotovoltaica pasará de 5,6 MW a 170,6 MW. Sin embargo para los años posteriores no se vislumbra la misma tasa de crecimiento ya que los proyectos en estudio son relativamente pequeños y no conectados al SIN.

En términos porcentuales las plantas fotovoltaicas integradas al SIN representaron el 2,7% de la potencia total instalada en el SIN hasta fines del 2018 (65 MW sobre un total de 2.382 MW). El año 2019 llegarán a representar aproximadamente un 3,5 % de la potencia del SIN. A nivel de los Sistemas Aislados las plantas fotovoltaicas representaron un 3% de la potencia instalada de este sector el año 2018.

El costo de inversión por megawatt de potencia varía sustantivamente según el tamaño de la planta fotovoltaica (1,22 MM USD/MWh en Uyuni versus 2,18 MM USD/MWh en Yunchará). Comparando plantas de aproximadamente el mismo tamaño, existe una tendencia a la disminución del costo de inversión por MW de potencia instalada, de 1,22 millones de dólares en Uyuni a 1,08 millones de dólares en la Fase I de Oruro.

Los sistemas conectados al SIN no cuentan con sistemas de almacenamiento de energía en baterías lo que provoca fluctuaciones según el estado del clima y se traduce en un factor de planta de un cuarto a un quinto de su potencia instalada.

El crecimiento de la energía solar en Bolivia es notable en los últimos años pero no representa el principal destino de las inversiones en generación eléctrica. No existen planes concretos que aseguren que la energía solar supere el 5% de la potencia total instalada en los próximos años. Es más, una vez que se efectivizen algunas de las inversiones programadas en hidroeléctricas, su participación porcentual tenderá a descender. Así mismo es de destacar que los emprendimientos fotovoltaicos son esencialmente estatales y no existe hasta la fecha una modificación de la normativa para permitir y promover que los consumidores se transformen en productores de energía solar. En síntesis, la energía solar crece en Bolivia pero sigue siendo marginal en la transición energética que requiere el país.


[1] El factor de planta de una central eléctrica es el cociente entre la energía real generada por una central eléctrica y la energía generada si hubiera trabajado al 100% de su capacidad durante ese período.

[2] https://guaracachi.com.bo/images/contrataciones/internacionales/servicios/solar_riberalta/DBC_SOLAR_RIBERGUAYAR_FINAL_17-04-15.pdf

Generación distribuida: ¿Deben los consumidores ser productores?

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tiene una intención de voto superiores al 5%: Movimiento al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia dijo No.

En varios países las personas no sólo consumen energía sino que producen electricidad (solar y eólica) para su autoconsumo y para vender sus excedentes a la red. A este proceso se conoce como generación distribuida y es una forma de producción descentralizada, cerca de los lugares de consumo, a través de fuentes de energía renovable. La generación distribuida se articula con la producción y distribución centralizada de electricidad ya que en los momentos en que decae la generación distribuida -por ejemplo en las noches cuando no hay radiación solar para la energía fotovoltaica- el usuario consume electricidad de la red y al final del mes se hace un balance de cuánto compró y cuánto vendió a la red. La generación distribuida es uno de los componentes de la transición energética que se requiere para hacer frente al cambio climático, pues contribuye a reducir energía que se genera a partir de combustibles fósiles. ¿Qué proponen los programas de gobierno de los partidos políticos al respecto? Continúa leyendo Generación distribuida: ¿Deben los consumidores ser productores?

Video: Mega hidroeléctricas: ¿Energía Limpia o Negocio Sucio?

Según datos de las empresas consultoras Geodata, Eptisa y Tecsult que hicieron los estudios para las mega hidroeléctricas de El Bala, Chepete, Rositas y Cachuela Esperanza, estos proyectos requieren una inversión de 11.795 millones de dólares, sin tomar en cuenta sus respectivas líneas de transmisión. “Esta cifra es superior a la actual deuda externa de Bolivia de 9.945 millones de dólares”, sostuvo el activista y dirigente indígena Alex Villca. Las cifras se dieron a conocer en la quinta edición de Verdades Ocultas: La Hora de la Naturaleza, que se transmite por Erbol todos los viernes a las 13:00 horas, que estuvo dedicada a realizar un análisis comparativo de los impactos medioambientales, sociales y económicos de las mega hidroeléctricas de El Bala, Chepete, Rositas y Cachuela Esperanza. Continúa leyendo Video: Mega hidroeléctricas: ¿Energía Limpia o Negocio Sucio?

La “inversión” alemana para el litio se redujo a un crédito de 255 millones de dólares

Por Guillermo Villalobos

A principios del 2019 el periódico Cambio publicó una nota mencionado que ACI Systems, la socia alemana que YLB eligió para avanzar en la “industrialización del litio”, propuso una inversión de 1.329 millones de dólares para construir cuatro plantas: 1) hidróxido de litio, 2)hidróxido de magnesio, 3) materiales catódicos y 4) baterías.[1] Continúa leyendo La “inversión” alemana para el litio se redujo a un crédito de 255 millones de dólares

Bolivia otorga por 70 años recurso estratégico del litio a alemanes.

Por Guillermo Villalobos M.

La empresa alemana ACISA ha conseguido tener acceso a las salmueras residuales del salar de Uyuni por 70 años a través de la empresa pública mixta YLB-ACISA. Según el artículo 5 del Decreto Supremo Nº3738, dicha empresa que por el momento sólo emprenderá la producción de hidróxido de litio tendrá un “plazo de duración de 70 años, computables a partir de la fecha de inscripción en el Registro de Comercio de Bolivia. El plazo de duración de la Empresa podrá ser prorrogado conforme a la normativa en vigencia y el presente Estatuto.” (artículo 5 del Decreto Supremo N° 3738).  En otras palabras, los alemanes que tienen el 49% de las acciones pero controlan en los hechos la empresa (ver artículo Cómo la socia alemana controlará la nueva empresa mixta) acabarán teniendo una suerte de concesión por 70 años para aprovechar 1,8 millones de toneladas de salmueras residuales al año, que hacen un total de 126 millones de toneladas de salmuera residual en 70 años. Además de esta cantidad según el anexo del DS Nº3738 “Todo eventual incremento en la producción de la salmuera residual proveniente de las piscinas (20 líneas) existentes de evaporación será de aprovechamiento exclusivo de la Empresa.” Continúa leyendo Bolivia otorga por 70 años recurso estratégico del litio a alemanes.

Hidróxido de litio: Cómo la socia alemana controlará la nueva empresa mixta

Por Guillermo Villalobos M.

ACI Systems Alemania GmbH (ACISA) es una empresa constituida en Bolivia con capitales alemanes, responsable de la gestión de proyectos y de tecnología dentro del Grupo ACI System. A finales de 2018 fue elegida como la socia estratégica de Yacimientos del Litio Boliviano (YLB) para la “industrialización del litio”, constituyéndose la empresa pública mixta YLB ACISA – EM. Continúa leyendo Hidróxido de litio: Cómo la socia alemana controlará la nueva empresa mixta

¿Por qué sólo el 17,3% del hidróxido de litio se destinará a la industrialización?

Por Guillermo Villalobos M.

Bolivia tendrá dos planas que producirán litio a partir de las salmueras del salar de Uyuni. La primera producirá 15.000 toneladas de Carbonato de Litio (Li2CO3directamente de la salmuera del salar, la segunda producirá 30.000 toneladas de Hidróxido de Litio (LiOH) de las salmueras residuales de la primera planta de carbonato de litio. En otras palabras, el litio que no sea extraído por la primera planta de carbonato de litio y que quede como un residuo en la salmuera será reprocesado por la segunda planta para obtener hidróxido de litio. Continúa leyendo ¿Por qué sólo el 17,3% del hidróxido de litio se destinará a la industrialización?

Mega hidroeléctrica Binacional: La última podría ser la primera

La cuenca del río Madera, una de las más importantes del mundo, fue siempre observada por gobiernos brasileros y bolivianos como un recurso hídrico a ser explotado. En la actualidad ya hay dos hidroeléctricas funcionando del lado Brasilero Jirau y Santo Antonio, y en el lado boliviano se estudian dos emprendimientos: Cachuela Esperanza y una megahidroeléctrica que sería propiedad de ambos países. La hidroeléctrica Binacional, como se le denomina, es una de las más atrasadas, ya que a diferencia de las otras no tiene aun una ubicación definida en el río Madera ni existen estudios conocidos a nivel de ingeniería, viabilidad económica e impacto medio ambiental y social.

El año 2017 el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) conjuntamente con La Empresa Nacional de Electricidad de Bolivia (ENDE) y Centrais Elétricas Brasileiras S.A. (Eletrobras) contrataron a la empresa WorleyParsons Engenharia LTDA para que realice los “Estudios de Inventario Hidroeléctrico Binacional en Parte de la Cuenca del río Madera y Afluentes Principales Ubicados en Territorio Boliviano y Brasileño”. Dicho estudio tiene un costo de 7,5 millones de dólares, de los cuáles la CAF está aportando con 600 mil dólares y el resto son financiados por ENDE y Electrobras en partes iguales. Según los anuncios que se hicieron al momento de la firma del contrato de estos estudios este: “proyecto hidroeléctrico producirá 3.000 megavatios, de los que el 50% beneficiará a Bolivia y el otro 50% a Brasil”.

El estudio será concluido hasta septiembre de 2019 y su propósito es analizar el tramo del río Madera y sus afluentes, considerando los tramos binacionales de los ríos Mamoré, Guaporé/Itenez, Abuná y parte del río Beni en territorio boliviano.

La hidroeléctrica binacional a pesar de que está en una fase preliminar podría avanzar más rápido que las otras hidroeléctricas por las siguientes razones:

a) La construcción de la binacional aumentaría el tiempo de vida útil de Jirau y San Antonio porque retendría una buena parte de los sedimentos que hoy fluyen hacia estas dos represas que están aguas abajo del río Madera.
b) La construcción de la hidroeléctrica binacional haría muy difícil futuras demandas contra Brasil, por inundaciones provocadas por Jirao y San Antonio, a territorio boliviano como ocurrió el año 2014.
c) Al ser un emprendimiento entre Bolivia y Brasil, el vecino país garantizaría el mercado para esta hidroeléctrica en caso de llegarse a un acuerdo.
d) A diferencia de las otras megahidroeléctricas que se proyectan en Bolivia, ésta sería copropiedad de ambos países, lo que es mucho más atractivo para el Brasil ya que tendría un control sobre el emprendimiento y su administración.

En síntesis, la megahidroeléctrica Binacional abarca una dimensión geopolítica para el Brasil que no tienen las otras megahidroeléctricas que proyecta el gobierno de Bolivia. Sin embargo, hasta la fecha en el país existe poca transparencia, discusión y análisis sobre el avance de los estudios y las reales implicaciones para Bolivia de esta megahidroeléctrica.

Impactos económicos de El Bala, Chepete, Rositas y Cachuela Esperanza

El costo de inversión de estas hidroeléctricas ha ido variando en el tiempo y siempre con una tendencia ascendente.

Cachuela Esperanza tendría un costo de 2.465 millones de dólares, de los cuáles 2.218 millones de dólares corresponderían a la central hidroeléctrica y 247 a las líneas de transmisión y subestaciones (Tecsult, 2009 [1]). Continúa leyendo Impactos económicos de El Bala, Chepete, Rositas y Cachuela Esperanza

Impactos sociales del Chepete, El Bala, Rositas y Cachuela Esperanza

Comunidades desplazadas

De manera preliminar, las megahidroeléctricas El Bala, Chepete y Rositas pueden llegar a desplazar entre 7.000 y 8.000 personas. En el caso de El Bala y el Chepete hay un cálculo en las fichas ambientales y sus anexos de cuántas personas estarían dentro de los embalses (3.214) y cuántas en las áreas colindantes (1.950). En el caso de Rositas sólo se menciona que 23 comunidades serían afectadas sin cuantificarse la cantidad de personas que deberían ser relocalizadas. Según las propias comunidades, aproximadamente 500 familias serían afectadas. Continúa leyendo Impactos sociales del Chepete, El Bala, Rositas y Cachuela Esperanza

¿Baterías de litio? DS 3738 desmiente a Alvaro Garcia Linera

Por Pablo Solón

El pasado 30 de diciembre el vicepresidente Álvaro García Linera dijo “Vislumbramos para el 2019 buen año económico, la Pachamana será nuevamente generosa con los bolivianos, el litio, será el gran boom continental para los bolivianos” (ABI). En su alocución a los medios de prensa según la agencia de informaciones del gobierno dijo que “el acuerdo con la empresa alemana ACI Systems para la implementación de la Empresa Pública Mixta YLB-ACISA-EM, tiene el objetivo principal de producir baterías de ion litio en el Salar de Uyuni”. Y acotó “Bolivia con el 51% junto a Alemania producirá en Uyuni hidróxido de litio, sulfato de potasio, hidróxido de magnesio, sulfato de sodio, cátodos y baterías con una inversión de 1.200 millones de dólares“.

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Estado de situación de las megahidroeléctricas en Bolivia

En los últimos años el gobierno de Evo Morales ha colocado como un tema de prioridad nacional la construcción de megahidroeléctricas para transformar a Bolivia en el corazón energético de Sudamérica. El plan del gobierno es exportar electricidad a partir de 10.000 megavatios (MW) de potencia instalada de megahidroeléctricas. Esta cifra es cinco veces la actual potencia instalada de Bolivia. Sin embargo, aunque se cumpliera esta meta, las exportaciones de Bolivia no llegarían a representar ni el 2% de la potencia instalada en Sudamérica, por lo que la frase “Bolivia, corazón energético de Sudamérica”, con la que el gobierno inauguró su tercera gestión de gobierno, es un slogan sin asidero en la realidad.

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TUNUPA 106: Inconsecuencia Climática

Invitamos a leer el TUNUPA 106: Inconsecuencia Climática que contiene un análisis de la contribución nacionalmente determinada presentada por el gobierno de Bolivia en el marco del Acuerdo de Paris. Formato PDF.

Introducción

184 países de un total de 196 miembros de la Convención Marco de la Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) han ratificado el Acuerdo de París y 181 miembros/países de este acuerdo presentaron su CND hasta diciembre del 2018.

¿En qué consiste la CND de Bolivia? ¿Es una CND coherente y consistente con la lucha contra el cambio climático? ¿Cuáles son sus metas a nivel de bosques y energía para reducir las emisiones de GEI del país? ¿Qué medidas y acciones contempla? ¿Cómo se está avanzando o no en su implementación?

Estas y muchas otras cuestiones más serán abordadas en este informe especial que analiza la CND de Bolivia y sobre todo su implementación durante los últimos tres años que representan un 20% del período 2016-2030.

Índice

  1. Características de las CND
  2. La CND de Bolivia
  3. Electricidad
  4. Bosques
    Conclusiones
    Infográfica: Medio grado hace una gran diferencia

 

5. Conclusiones

1. La Contribución Nacional Determinada (CND) de Bolivia no cuenta con una línea base en términos de millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCO2eq.), a partir de la que se pueda apreciar cuál será la reducción o incremento de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) del país en el período 2016-2030.

2. En el año 2014, el 81,2% de las emisiones de Bolivia fueron producto del cambio de uso de suelo, la deforestación y la agricultura, y el 3,35% producto de la generación eléctrica (CAIT, 2014). La CND de Bolivia, en términos de reducción de emisiones de GEI se circunscribe a estos dos sectores.

Electricidad

3. La CND de Bolivia en el sector de electricidad afirma que las energías renovables pasarán de 39% a 79% entre el año 2010 y el año 2030, y que habrá un incremento de 11.762 MW de potencia instalada hasta el 2030 con relación al 2010. Este incremento de energías renovables y potencia instalada se daría sobre todo a través de cuatro grandes complejos mega hidroeléctricos (Complejo de Río Grande-Rositas, Chepete – El Bala, Binacional y Cachuela Esperanza).

4. Los embalses de tres de estas megahidroeléctricas (Chepete, El Bala y Rositas), que representan el 46% del total de potencia hidroeléctrica prevista, inundarán 1.196 km2 de bosques, que es equivalente a veinte veces la superficie de la isla de Manhattan, dos veces el lago Lemán de Suiza o siete veces la mancha urbana de la ciudad de La Paz.

5. Los embalses de megahidroeléctricas en bosques tropicales como el amazonas emiten en promedio dos veces más gases de efecto invernadero que las generadoras eléctricas a carbón por la descomposición de la materia orgánica que al ser inundada produce gas metano (CH4), que es 25 veces mas potente que el dióxido de carbono (CO2). Tomando el parámetro de emisiones de 2kg de CO2eq por kWh para megahidroeléctricas en el Amazonas; El Bala y el Chepete emitirían durante sus primeros años alrededor de 35 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente, que representan el 25% de las emisiones totales de Bolivia en el año 2014.

6. El gobierno de Bolivia hace trampa en su CND al incluir cómo energías renovables a las megahidroeléctricas. Los estudios de Geodata, Eptisa y Tecsult sobre el Chepete, El Bala, Rositas y Cachuela Esperanza no incluyen cuantificaciones de los gases de efecto invernadero que producirían dichas megahidroeléctricas (gas metano, CH4).

7. Las termoeléctricas de ciclo combinado que el gobierno incluye en su CND no pueden ser consideradas energías renovables ni alternativas, porque producen 0,54 kilogramos de CO2 por kWh, es decir sólo un 20% menos que las termoeléctricas convencionales.

8. La exportación de 8.930 MW hasta el 2030 que el gobierno señala en su CND, además de provocar un grave impacto ambiental y social no es rentable económicamente en vista de sus altos costos (55 a 81 USD/MWh), en relación a subastas de generación eléctrica en países vecinos: Brasil eólica 20,35 USD/MWh y solar 35,55 USD/MWh en 2018; Argentina eólica 38,90 USD/MWh y solar 43,5 USD/MWh en 2017; Perú eólica 37,49 USD/MWh y solar 47,98 USD/MWh en 2016.

Bosques

9. La meta de reforestar 4,5 millones de ha. de bosques hasta el 2030 con sólo esfuerzo nacional y 6 millones de ha. con cooperación internacional es demagógica e inalcanzable a los ritmos actuales de reforestación.

10. La Agenda Patriótica 2025 plantea que “Bolivia incremente anualmente la cobertura forestal con un árbol por cada boliviana y boliviano”, esto representaría una reforestación anual de apenas 10.000 ha. por año o 150.000 ha. hasta el 2030. De cumplirse la meta de la Agenda Patriótica sólo representaría el 3% de las 4,5 millones de ha. que deberían reforestarse, según la CND.

11. La Estrategia del Plan Nacional de Forestación y Reforestación, aprobada por DS 2912, que es la base de la CND de Bolivia, contiene varios errores e incongruencias flagrantes:

a) Las 55.809 ha. que supuestamente se habrían reforestado en el año 2014 y que figuran como línea base no tienen asidero real. Después de una minuciosa revisión de diferentes informes de entidades gubernamentales y privadas es posible afirmar que la reforestación del año 2014 no superó las 10.000 ha.

b) Para alcanzar la meta de reforestación de 750.000 ha. durante el quinquenio 2016-2020, según dicha Estrategia, los sistemas agroforestales y silvopastoriles deberían incrementarse en 1.418% por año con relación a la línea base del año 2014.

c) De las 4,5 millones de ha. que se deberían reforestar hasta el 2030, el 42,6% de la reforestación estaría a cargo de las comunidades campesinas e indígenas y el 39,6% sería responsabilidad de los privados. El gobierno nacional se asigna una cuota directa de sólo el 0,6% de la reforestación total y el apoyo que ofrece a los otros actores es visiblemente insuficiente.

d) El departamento de Santa Cruz, que ha contribuido con el 79% a 85% de la deforestación de Bolivia, sólo tendría que reforestar el 15,2% de la meta de las 4,5 millones de hectáreas. Chuquisaca y Cochabamba, que deforestaron menos del 5,6% del total de la superficie deforestada del país, ocupan los primeros lugares con una contribución del 16,2% y 15,9%.

e) Las plantaciones forestales comerciales figuran con un cuadro en blanco y con la palabra “¡#REF!“ en el DS 2912, publicado en la Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de Bolivia.

12. A un ritmo de reforestación de 150.000 ha. anuales -en el primer quinquenio- debería haberse reforestado 450.000 ha. hasta fines de 2018. De la revisión de diferentes informes de entidades involucradas en la reforestación, se puede concluir que en el período 2015-2018 no se ha reforestado y mantenido de manera sostenible ni siquiera 45.000 ha., que representan un 10% de la meta prevista.

13. El costo de reforestar 4,5 millones de ha. hasta el 2030 requiere sólo en plantines una inversión de 4.500 millones de dólares, una cantidad que bordea la mitad de la deuda externa de Bolivia.

14. La CND de Bolivia evita mencionar claramente cuál será la deforestación en el período 2016- 2030, sin embargo, es posible concluir que su previsión es de 3 millones de ha. de bosques deforestados hasta el 2030, lo que significa un promedio de 200.000 ha. deforestadas anualmente.

15. Entre 2012 y 2017 la deforestación promedio anual habría sido de 220.000 ha. habiendo alcanzado un pico en 2016 de 295.777 ha. deforestadas (ABT, 2018).

16. Al ritmo actual, la deforestación superará las 3 millones de ha., mientras la reforestación efectiva y sostenible estará por las 300.000 ha. en el período 2016-2030. Esto significa que la masa boscosa de Bolivia no será de 54 millones en 2030 como sostiene la CND, sino de 49,5 millones de ha.

17. La CND de Bolivia propone eliminar la deforestación ilegal hasta el 2020. Hasta el presente se ha avanzado en legalizar la deforestación ilegal pero no en disminuir la deforestación real. La deforestación ilegal que el 2012 era del 92,1% bajó al 64% el 2015, sin embargo, en términos absolutos la deforestación ilegal ha aumentado de 117.950 ha. el 2012 a 155.396 ha. el 2015. En ese mismo período la deforestación total (ilegal y legal) se ha casi duplicado, pasando de 128.044 ha. a 240.467 ha.

18. Los factores que provocan la deforestación en Bolivia tenderán a agravarse en los próximos años por varias disposiciones legales y políticas, como son:

– La ampliación del área de desmonte de 5 a 20 ha. para propiedades pequeñas y comunitarias (Ley 741).
– La Agenta Patriótica 2025 que se fija como meta triplicar la población de ganado.
– La suscripción de contratos de exportación de carne vacuna a China, Vietnam y otros países.
– El plan de duplicar las 150.000 ha. de plantaciones de caña de azúcar para satisfacer la demanda de la Ley de Etanol.

19. En síntesis, la CND de Bolivia en su componente de mitigación ha sido elaborada de mala manera, con criterios errados (las megahidroeléctricas serían energía renovable y las termoeléctricas de ciclo combinado serían energía alternativa), datos equivocados (superficie boscosa existente), previsiones irresponsables (reforestación de 4,5 millones de ha.) y estimaciones tramposas (54 millones de ha. para el 2030), que no se están cumpliendo ni se pueden cumplir.

Recomendación

Se debe elaborar una nueva Contribución Nacionalmente Determinada (CND) de manera participativa y responsable, con base en datos reales y proyecciones que estén sustentadas a nivel técnico, económico, social y ambiental. La elaboración de esta nueva CND debe hacerse con el objetivo de reducir efectivamente las emisiones de Gases de Efecto Invernadero de Bolivia, en particular aquellas provenientes de la deforestación que contribuyen al cambio climático y acentúan la vulnerabilidad de los bolivianos y bolivianas frente a eventos extremos (sequías e inundaciones), que afectan al país de manera creciente.


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3. Electricidad

cap 3-tabla 5

La Contribución Nacionalmente Determinada (CND) de Bolivia no comprende todos los componentes que hacen al sector de energía sino sólo aquellos que están ligados a la generación de electricidad. El transporte, el uso de hidrocarburos en los procesos de industrialización, las emisiones fugitivas y otros representan el 12,61% de las emisiones totales, mientras el subsector de electricidad alcanza un 3,36% de las emisiones de GEI de Bolivia.

3.1 La “contribución” en el sector de generación eléctrica

Según la CND, las energías renovables pasarían de 39% a 79% entre el año 2010 y el año 2030, multiplicándose por 7,2 veces la potencia instalada de 2010 con un incremento de 11.762 MW.

cap 3-graf 2

cap 3-tabla 6

La CND de Bolivia no detalla las características de las energías renovables que conformarían los 9.942 MW adicionales de potencia instalada hasta el año 2030. En el documento sólo existe la siguiente referencia genérica, en la que el gobierno de Bolivia incluye dentro de las energías renovables a las grandes centrales hidroeléctricas y a las termoeléctricas de ciclo combinado que funcionan con gas natural.

“Cambio y diversificación de la matriz energética con el crecimiento de energías renovables a través de la construcción de hidroeléctricas (pequeñas y medianas centrales hidroeléctricos, grandes centrales hidroeléctricas y multipropósito), así como impulso a las energías alternativas (eólica, biomasa, geotérmica y solar), y uso de otras fuentes de energía (vapor ciclo combinado)” (NDC Bolivia, p. 10, 2016).

3.2 Megahidroeléctricas

El incremento de “energías renovables” que anuncia el gobierno de Bolivia se dará principalmente a través de megahidroeléctricas, según diferentes informes del Ministerio de Energía y la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).

cap 3-tabla 7

Los embalses de estas megahidroeléctricas provocarán inundaciones de gran envergadura en zonas boscosas de importante biodiversidad como la Amazonía. Sólo tres de estas megahidroeléctricas, que representan el 46% del total de potencia hidroeléctrica prevista que se pretende instalar, inundarán 1.196 km2 según los estudios encargados por el gobierno de Bolivia a las empresas Geodata de Italia y Eptisa de España. Una inundación de 1.196 km2 es igual a a veinte veces la superficie de la isla de Manhattan, dos veces el lago Lemán de Suiza o siete veces la mancha urbana de la ciudad de La Paz.

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Los embalses de represas en zonas tropicales emiten gas metano (CH4) por la descomposición de la materia orgánica que es inundada. Este gas es 25 veces más potente que el dióxido de carbono (CO2). Los embalses en zonas tropicales pueden producir más del doble de las emisiones que las plantas de generación eléctrica a carbón y cuatro veces más que las termoeléctricas que funciona a gas natural.

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Fuente: International Rivers, 2008[1].

Si tomamos un parámetro de 2kg de CO2eq por kWh, megahidroeléctricas en la Amazonía como las del Chepete y El Bala emitirían durante sus primeros años alrededor de 35 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente, que representan alrededor de un 25% de las emisiones de Bolivia en el año 2014.

cap 3-tabla 9Es de destacar que los estudios de Geodata y Eptisa sobre el Chepete, El Bala y Rositas no incluyen cuantificaciones de los Gases de Efecto Invernadero que producirían dichas megahidroeléctricas. Hasta la fecha no se cuenta con los Estudios de Evaluación de Impacto Ambiental de estas megahidroeléctricas y los procesos de consulta para el consentimiento libre, previo e informado han sido incumplidos por el gobierno de Bolivia.

Las megahidroeléctricas que son la piedra angular de la CND de Bolivia no pueden ser consideradas fuentes de energía renovable, puesto que incrementarían significativamente las emisiones de GEI, aparte de provocar otros graves impactos ambientales y sociales.

3.3 Termoeléctricas de ciclo combinado

cap 3-tabla 10El gobierno de Bolivia incluye en su CND a las termoeléctricas de ciclo combinado, que funcionan a gas natural y vapor de agua como energías renovables, e incluso las coloca como energías alternativas al igual que la solar y la eólica. Sin embargo, las termoeléctricas de ciclo combinado producen 0,54 kilogramos de CO2 por kWh, es decir sólo un 20% menos que las termoeléctricas convencionales.

Las termoeléctricas de ciclo combinado de 1.000 MW de potencia que están ya en construcción en Bolivia generarían 6.000 GWh al año, lo que significa aproximadamente emisiones de 3,2 millones de toneladas de CO2. A esto es necesario añadir las emisiones de óxidos nitrosos (NOx) que producen todas las termoeléctricas y que contribuyen a la generación de lluvias ácidas.

Las termoeléctricas de ciclo combinado son más eficientes que las convencionales, pero siguen siendo energías a base de combustibles fósiles y no pueden ser incluidas como energías renovables, y menos como energías alternativas junto a la solar y eólica.

3.4 Corazón energético de Sudamérica

El gobierno, a través de este modelo de nuevas megahidroeléctricas (9.140 MW) y termoeléctricas (1.000 MW), busca hacer de Bolivia el corazón energético de Sudamérica (Agenda Patriótica 2025). Según datos de la CND de Bolivia, el año 2030, el 67% de la generacion electrica se destinaria a la exportacion, a los paises vecinos.

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La argumentación del gobierno es que no se puede privar a Bolivia de una oportunidad de desarrollo económico a través de la exportación de energía eléctrica, siendo que dicho país es uno de los que menos ha contribuido al cambio climático en el planeta. Sin embargo, de la revisión de los estudios económicos de las megahidroeléctricas de El Bala, Chepete y Rositas se puede constatar que sus costos de generación serían más altos que los precios promedios de compra de la última década en Brasil. El costo energía del Chepete sería de 55 USD/MWh, El Bala 81 USD/MWh y el costo monómico de Rositas 74 USD/MWh.

El Ministro de Hidrocarburos y Energía de Bolivia afirmó el 29 de octubre de 2016 que: “el precio de compra en Brasil por generación de hidroeléctricas entre el 2005 a 2016 tiene un precio de USD/52MWh” [2]. Para que las megahidroeléctricas de Bolivia sean rentables, los precios de compra en Brasil deben subir por encima de los 70 a 85 USD/MWh. Eso no es seguro que ocurra en el actual escenario de expansión de energías alternativas en la región.

La Agencia Nacional de Energía Eléctrica de Brasil (ANEEL) informó que el pasado 4 de abril de 2018 a través de una subasta*, se adjudicaron 4 proyectos eólicos por un total de 114,4 MW a un precio de 20,35 USD/MWh, y 29 proyectos solares fotovoltaicos de 806,6 MW de capacidad a un precio de 35,55 USD/MWh[3]. Estos proyectos deberán empezar a producir energía eléctrica a partir del 1 de enero de 2022, mucho antes de que se concluya cualquier de las megahidroeléctricas que planifica Bolivia.

En el caso de Argentina, a fines de 2017 se adjudicaron dos parques eólicos de 140,4 MW a un precio de 38,90 USD/MWh, y a nivel fotovoltaico se contrataron proyectos a un promedio de 43,5 USD/MWh[4].

El informe: “Subastas de Energía Renovable y proyectos ciudadanos participativos”, elaborado por Renewable Energy Policy Network for the 21st Century (REN21), señala que el año 2016 “Perú contrató energía procedente de 162 MW de parques eólicos a un precio medio de 37,49 USD/MWh, y energía solar procedente de 184,5 MW huertos fotovoltaicos a un precio medio de 47,98 USD/MWh”[5].


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* Subasta Nº 01 de 2018 (“A-4”)

[1] Comparación de las emisiones por kilovatio-hora (gCO2 eq/kWh) para diversas fuentes de energía. La barra del embalse tropical representa el promedio de emisión neto del embalse en tres embalses brasileños (Tucuruí, Curuá Una y Samuel). La barra de embalse boreal representa la media de las emisiones brutas de cinco embalses de Canadá (Sainte-Marguerite, Churchill/Nelson, Manic Complex, La Grande Complex, Churchill Falls). La barra de represa en el curso del río se refiere al embalse Wohlensee en Suiza. Las emisiones de los embalses incluyen emisiones de dióxido de carbono y de metano, pero no de óxido nitroso. Se utiliza un Potencial de Calentamiento Global 21 a 100 años para convertir el impacto del metano al equivalente de dióxido de carbono (CO2 eq).

[2]https://www.hidrocarburos.gob.bo/index.php/component/content/featured.html?id=featured&start=220&Itemid=437

[3] https://www.pv-magazine-latam.com/2018/04/04/brasil-cierra-la-subasta-a-4-con-precios-mas-bajos-de-su-historia/

[4] http://www.energiaestrategica.com/en-detalle-los-precios-record-que-arrojaron-las-ultimas-subastas-en-latinoamerica/

[5] http://www.ren21.net/wp-content/uploads/2017/09/LAC-Report_ES_web.pdf

Introducción: Inconsecuencia Climática

El presente informe especial [TUNUPA Nº 106] busca analizar cuál es el desempeño de Bolivia en el cumplimiento de su contribución nacionalmente determinada (CND) para la reducción de gases de efecto invernadero (GEI), presentada en el marco del Acuerdo de París para el período 2016- 2030. Continúa leyendo Introducción: Inconsecuencia Climática

TUNUPA 105: Rositas, inundar y nada más

Invitamos a leer el TUNUPA Nº105 dedicado al tema de la megahidroeléctrica Rositas. Formato PDF

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