3. Electricidad

cap 3-01

La CND de Bolivia no comprende todos los componentes que hacen al sector de energía sino sólo aquellos que están ligados a la generación de electricidad. El transporte, el uso de hidrocarburos en los procesos de industrialización, las emisiones fugitivas y otros representan el 12,61% de las emisiones totales mientras el subsector de electricidad alcanza un 3,36% de las emisiones de GEI de Bolivia.

3.1 La “contribución” en el sector de generación eléctrica

Según la CND las energías renovables pasarían de 39% a 79% entre el año 2010 y el año 2030, multiplicándose por 7,2 veces la potencia instalada del 2010 con un incremento de 11.762 MW.

cap 3-02

cap 3-03

La CND de Bolivia no detalla las características de las energías renovables que conformarían los 9.942 MW adicionales de potencia instalada hasta el año 2030. En el documento sólo existe la siguiente referencia genérica en la que el gobierno de Bolivia incluye dentro de las energías renovables a las grandes centrales hidroeléctricas y a las termoeléctricas de ciclo combinado que funcionan con gas natural.

“Cambio y diversificación de la matriz energética con el crecimiento de energías renovables a través de la construcción de hidroeléctricas (pequeñas y medianas centrales hidroeléctricos, grandes centrales hidroeléctricas y multipropósito), así como impulso a las energías alternativas (eólica, biomasa, geotérmica y solar), y uso de otras fuentes de energía (vapor ciclo combinado)” (NDC Bolivia, p. 10, 2016).

3.2 Megahidroeléctricas

El incremento de “energías renovables” que anuncia el gobierno de Bolivia se dará principalmente a través de megahidroeléctricas por diferentes informes del Ministerio de Energía y la Empresa Nacional de Electricidad.

cap 3-07

Los embalses de estas megahidroeléctricas provocarán inundaciones de gran envergadura en zonas boscosas de importante biodiversidad como la Amazonía. Sólo tres de estas megahidroeléctricas, que representan el 46% del total de potencia hidroeléctrica prevista que se pretende instalar, inundarán 1.196 km2 según los estudios encargados por el gobierno de Bolivia a las empresas Geodata de Italia y Eptisa de España. Una inundación de 1.196 km2 es igual a 20 veces la superficie de la isla de Manhattan o dos veces más grande que el lago Lemán de Suiza.

cap 3-05

Los embalses de represas en zonas tropicales emiten gas metano (CH4) por la descomposición de la materia orgánica que es inundada. Este gas es 25 veces más potente que el dióxido de carbono (CO2). Los embalses en zonas tropicales pueden producir más del doble de las emisiones que las plantas de generación eléctrica a carbón y cuatro veces más que las termoeléctricas que funciona a gas natural.

cap 3-06

Fuente: International Rivers, 2008[1].

Si tomamos un parámetro de 2kg de CO2eq por kWh, megahidroeléctricas en el amazonas como las del Chepete y El Bala emitirían durante sus primeros años alrededor de 35 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente que representan alrededor de un 25% de las emisiones de Bolivia en el año 2014.

 

Es de destacar que los estudios de Geodata y Eptisa sobre el Chepete, El Bala y Rositas no incluyen cuantificaciones de los gases de efecto invernadero, que producirían dichas megahidroeléctricas. Hasta la fecha no se cuenta con los Estudios de Evaluación de Impacto Ambiental de estas mega hidroeléctricas y los procesos de consulta para el consentimiento libre previo e informado han sido incumplidos por el gobierno de Bolivia.

Las megahidroeléctricas que son la piedra angular de la CND de Bolivia no pueden ser consideradas fuentes de energía renovable, puesto que incrementarían significativamente las emisiones de GEI, aparte de provocar otros graves impactos ambientales y sociales.

3.3 Termoeléctricas de ciclo combinado

cap 3-08El gobierno de Bolivia incluye en su CND a las termoeléctricas de ciclo combinado que funcionan a gas natural y vapor de agua como energías renovables, e incluso las coloca como energías alternativas al igual que la solar y la eólica. Sin embargo, las termoeléctricas de ciclo combinado producen 0,54 kilogramos de CO2 por kWh, es decir sólo un 20% menos que las termoeléctricas convencionales.

Las termoeléctricas de ciclo combinado de 1.000 MW de potencia que están ya en construcción en Bolivia generarían 6.000 GWh al año, lo que significa aproximadamente emisiones de 3,2 millones de toneladas de CO2. A esto es necesario añadir las emisiones de óxidos nitrosos (NOx) que producen todas las termoeléctricas y que contribuyen a la generación de lluvias ácidas.

Las termoeléctricas de ciclo combinado son más eficientes que las convencionales pero siguen siendo energías a base de combustibles fósiles y no pueden ser incluidas como energías renovables y menos como energías alternativas junto a la solar y eólica.

3.4 Corazón energético de Sudamérica

El gobierno a través de este modelo de nuevas megahidroeléctricas (9.140 MW) y termoeléctricas (1.000 MW) busca hacer de Bolivia el corazón energético de Sudamérica (Agenda Patriótica 2025). Según datos de la CND de Bolivia, el 67% de la generación eléctrica en 2030 se destinaría a la exportación a países vecinos.

cap 3-09

La argumentación del gobierno es que no se puede privar a Bolivia de una oportunidad de desarrollo económico a través de la exportación de energía eléctrica, siendo que dicho país es uno de los que menos ha contribuido al cambio climático en el planeta. Sin embargo, de la revisión de los estudios económicos de las megahidroeléctricas de El Bala, Chepete y Rositas se puede constatar que sus costos de generación serían más altos que los precios promedios de compra de la última década en Brasil. El costo energía del Chepete sería de 55 USD/MWh, El Bala 81 USD/MWh y el costo monómico de Rositas 74 USD/MWh.

El Ministro de Hidrocarburos y Energía de Bolivia afirmó el 29 de octubre de 2016 que: “el precio de compra en Brasil por generación de hidroeléctricas entre el 2005 a 2016 tiene un precio de USD/52MWh”[2]. Para que las megahidroeléctricas de Bolivia sean rentables, los precios de compra en Brasil deben subir por encima de los 70 a 85 USD/MWh. Eso no es seguro que ocurra en el actual escenario de expansión de energías alternativas en la región.

La Agencia Nacional de Energía Eléctrica de Brasil (ANEEL) informó que el pasado 4 de abril de 2018 en la Subasta Nº 01 de 2018 (“A-4”) se adjudicaron 4 proyectos eólicos por un total de 114,4 MW a un precio de 20,35 USD/MWh, y 29 proyectos solares fotovoltaicos de 806,6 MW de capacidad a un precio de 35,55 USD/MWh[3], Estos proyectos deberán empezar a producir energía eléctrica a partir del 1 de enero de 2022, mucho antes de que se concluya cualquier de las mega hidroeléctricas que planifica Bolivia.

En el caso de Argentina a fines de 2017 se adjudicaron dos parques eólicos de 140,4 MW a un precio de 38,90 USD/MWh, y a nivel fotovoltaico se contrataron proyectos a un promedio de 43,5 USD/MWh[4].

El informe: “Subastas de Energía Renovable y proyectos ciudadanos participativos”, elaborado por Renewable Energy Policy Network for the 21st Century (REN21), señala que el año 2016 “Perú contrató energía procedente de 162 MW de parques eólicos a un precio medio de 37,49 USD/MWh, y energía solar procedente de 184,5 MW huertos fotovoltaicos a un precio medio de 47,98 USD/MWh”[5].

[1] Comparación de las emisiones por kilovatio-hora (gCO2 eq/kWh) para diversas fuentes de energía. La barra del embalse tropical representa el promedio de emisión neto del embalse en tres embalses brasileños (Tucuruí, Curuá Una y Samuel). La barra de embalse boreal representa la media de las emisiones brutas de cinco embalses de Canadá (Sainte-Marguerite, Churchill/Nelson, Manic Complex, La Grande Complex, Churchill Falls). La barra de represa en el curso del río se refiere al embalse Wohlensee en Suiza. Las emisiones de los embalses incluyen emisiones de dióxido de carbono y de metano, pero no de óxido nitroso. Se utiliza un Potencial de Calentamiento Global 21 a 100 años para convertir el impacto del metano al equivalente de dióxido de carbono (CO2 eq).

[2]https://www.hidrocarburos.gob.bo/index.php/component/content/featured.html?id=featured&start=220&Itemid=437

[3] https://www.pv-magazine-latam.com/2018/04/04/brasil-cierra-la-subasta-a-4-con-precios-mas-bajos-de-su-historia/

[4] http://www.energiaestrategica.com/en-detalle-los-precios-record-que-arrojaron-las-ultimas-subastas-en-latinoamerica/

[5] http://www.ren21.net/wp-content/uploads/2017/09/LAC-Report_ES_web.pdf

Introducción: Inconsecuencia Climática

El presente informe especial [TUNUPA Nº 106] busca analizar cuál es el desempeño de Bolivia en el cumplimiento de su contribución nacionalmente determinada (CND) para la reducción de gases de efecto invernadero (GEI), presentada en el marco del Acuerdo de París para el período 2016- 2030. Continúa leyendo Introducción: Inconsecuencia Climática

TUNUPA 105: Rositas, inundar y nada más

Invitamos a leer el TUNUPA Nº105 dedicado al tema de la megahidroeléctrica Rositas. Formato PDF

Índice:

Hidroeléctrica Rositas: Ni consulta previa y ni Acción Popular

Por: Marielle Cauthin

En el caso de la construcción de la mega hidroeléctrica Rositas, las comunidades a ser afectadas denuncian que el Estado boliviano está vulnerado su derecho a la consulta para el consentimiento libre, previo e informado, pues no se les ha preguntado si están de acuerdo con el proyecto; empero ya se han desarrollado acciones como disposiciones legales, ejecutivas y administrativas para realizar la hidroeléctrica, incluido el contrato de construcción de la obra con la empresa Asociación Accidental Rositas (AAR) firmado en septiembre de 2016.

Esta omisión contraviene a la Constitución Política del Estado (CPE) que mediante el Art. 256 eleva a rango constitucional el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, que establecen que la consulta es un derecho. De la misma manera la Constitución Política del Estado (CPE) en sus Artículos 30, 304, 352, 403 reconoce la consulta libre, previa, informada y de buena fe, como un derecho de las naciones y pueblos indígenas originario campesinos y como una obligación del Estado boliviano.

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Foto: Protesta en el Juzgado de Cochabamba

Comunidades inconsultas y desprotegidas

Según denunció el Comité de Defensa de Tierra y Territorio – Comunidades afectadas Rositas en octubre de 2017, la hidroeléctrica impactaría directamente a más de 500 familias de aproximadamente 14 comunidades indígenas y campesinas de cuatro municipios, así como a Tierras Comunitarias de Origen (TCO) guaraníes: Capitanía Kaaguasu y Iupaguasu. Las comunidades indígenas totalmente afectadas por la inundación serían Tatarenda Nuevo y Yumao, habitadas por 220 familias.

Precisamente, el 28 de marzo de 2018 estas comunidades interpusieron una acción popular denunciando la violación a lo establecido en el Art. 30 de la CPE sobre el “derecho a la consulta previa obligatoria, realizada por el Estado, de buena fe y concertada, respecto a la explotación de los recursos naturales no renovables en el territorio que habitan”.

La acción popular fue interpuesta en el juzgado de la provincia Cercado de Cochabamba y posteriormente derivada por el juez a la provincia Cordillera de Santa Cruz; a su vez el juez de Cordillera la remitió a la provincia Lagunillas. Las familias afectadas tenían un abogado en la audiencia mientras el gobierno se presentó con siete abogados de ENDE y la Procuraduría General del Estado. El juez de Lagunillas desestimó la causa sosteniendo que aunque existe la firma de contrato de préstamo y construcción entre el gobierno de Bolivia y la empresa china AAR realizada en 2016, “el contrato de préstamo no está vigente, es sólo una intención de contrato, en ese sentido es solo una idea de proyecto, es más podría decir que no hay proyecto[1].

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Foto: Manifestación durante la audiencia en Lagunillas. Cortesía de Mauricio Vera

Consulta pública y no consulta libre, previa e informada

Los Términos de Referencia (TdR) del Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental (EEIA) usan la expresión “consulta pública” y no “consulta libre, previa e informada”, cómo manda la Constitución Política, con el objetivo de reducirla ésta a un mero procedimiento que no afecte la continuidad del proyecto, indicando que la “consulta pública”: “tiene el fin de absorber sugerencias y recomendaciones de la población afectada, para la mejora del proyecto”.

En septiembre de 2016, el entonces presidente de ENDE, Eduardo Paz, advirtió que el gobierno no realizaría ninguna consulta previa libre e informada: “La consulta esa corresponde y le pido por favor que quede claro, de acuerdo a la Constitución y a las leyes bolivianas, sólo al área de hidrocarburos, en el área de electricidad solo hacemos un proceso de socialización”. Similar declaración fue realizada por el Ministro de Hidrocarburos y Energía, Rafael Alarcón, recientemente: “una vez conocidos los impactos, una vez socializado en qué consiste el proyecto debemos recurrir a lo que establece la normativa medioambiental: recurrir a la consulta pública”.

Pese a que la normativa indica que la consulta previa libre e informada procede en casos de “explotación de  recursos naturales” y que para el caso de pueblos indígenas debe realizarse “mediante procedimientos apropiados, y en particular a través de sus instituciones” (art. 352 CPE), los TdR del EEIA sostienen que la normativa vigente “no cuenta con un procedimiento para la Consulta Pública en el Sector Energético”, por ello proponen una metodología que excluye normas y procedimientos de las poblaciones indígenas afectadas.

Esta metodología se basa en: un “mapa de actores sociales clave”, un documento de divulgación, cartillas sobre el proyecto, y la realización de al menos tres talleres de consulta pública con comunidades ubicadas en el Área de Influencia Directa (AID), municipios, organizaciones vecinales e incluso ministerios y otras instancias del gobierno central y departamental. Según los TdR, este proceso de “consulta pública” debe durar máximo 30 días calendario y en la última reunión se firmará un acta con los resultados. En síntesis, el procedimiento de la “consulta publica”, establecido por ENDE en los TdR del EEIA, es ajeno a la consulta para el consentimiento libre previo e informado establecido en nuestra CPE y acuerdos internacionales.

[1] https://www.noticiasfides.com/economia/rositas-tercer-juez-rechaza-accion-popular-de-guaranies-y-estos-anuncian-ir-a-la-cidh–388103

Rositas no es rentable

Por: Pablo Solón

Una inversión es buena si da ganancias, es decir si sus costos son inferiores a los precios de venta. Sin embargo, en el caso de una megahidroeléctrica la situación es más compleja porque no sólo hay que fijarse en los costos y la rentabilidad económica sino en las externalidades negativas a nivel ambiental y social.

Rositas será la represa que más inundará por megawatt (MW) de potencia instalada. Si comparamos la potencia instalada con relación al área de inundación, esta megahidroeléctrica será la más ineficiente y de mayor impacto ambiental. Mientras el Chepete y El Bala inundarían 0,20 y 0,27 km2 por MW de potencia instalada -cifra que ya es de gran impacto-, Rositas inundará 0,75 km2 por MW de potencia instalada.

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449 km2 de inundación es una superficie equivalente a 45 mil canchas de fútbol o casi una vez y medida la superficie de la ciudad de Santa Cruz (325 km2). Al realizarla se perderán miles de hectáreas de bosques, se destruirá el hábitat de plantas y animales, y cientos de familias serán obligadas a reubicarse.

La electricidad que genere Rositas será para el mercado nacional y la exportación de electricidad a países vecinos dependerá de que se construyan las otras represas del complejo hidroeléctrico de Río Grande.

Rositas generará electricidad a un costo de 74,33 USD/MWh cuando el precio promedio de compra de generadoras eléctricas en Bolivia está en 39,81 USD/MWh.

El Resumen Ejecutivo del Informe Final de Diseño Final de la Central Hidroeléctrica 7.3.4.1, realizado por Eptisa, explica que para una tasa de descuento del 12% el costo monómico de la central hidroeléctrica de Rositas sería de 74,33 USD/MWh . Por su parte, el Anuario Estadístico de la gestión 2016 de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Electricidad (AE) señala que el precio monómico por MWh para generadoras en Bolivia estuvo en 39,81 USD/MWh en diciembre de 2016. En otras palabras, la energía de Rositas cuesta casi el doble de lo que actualmente se paga a las generadoras eléctricas.

Para intentar demostrar que Rositas sería rentable, el informe de Eptisa compara  los costos de esta hidroeléctrica no con los actuales precios de generación eléctrica en Bolivia, sino con el costo de generación de termoeléctricas que funcionarían a precios de 3, 6 y 9  de dólares por millar de BTU para una tasa de descuento de 12 %.

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A partir de estos cálculos de Eptisa, podemos ver que Rositas no sería competitiva con relación a termoeléctricas que operan con gas natural a 3 USD/MMBTU. Rositas sería competitiva sólo a partir de que el precio del gas natural para las termoeléctricas se aproxime a los 6 USD/MMBTU.

En Bolivia, las termoeléctricas compran el millar de pies cúbicos de gas natural a un precio subvencionado de 1,3 USD/MMBTU. Para ser competitiva a nivel nacional con relación a las termoeléctricas habría que eliminar la subvención al gas natural para las termoeléctricas, situación que es totalmente descabellada por el incremento dramático de las tarifas de electricidad que se produciría.

Según Eptisa, Rositas sería “rentable” no porque sus costos de generación serían menores a los actuales precios de generación eléctrica en Bolivia, sino debido a que permitiría “ahorrar gas natural” para exportarlo en vez de ser consumido a precios subsidiados. Aplicando esta lógica tendríamos una suerte de “trueque de subsidios” entre el gas natural de las termoeléctricas y la generación eléctrica de Rositas. Sin embargo, aun en esta suerte de “trueque de subsidios” existen muchas incertidumbres, ya que el precio del gas en los últimos años ha venido fluctuando, estando muy por debajo de los 6 USD/MMBTU en varias ocasiones, situación que volverá a repetirse durante los 50 años de vida supuestamente útil de Rositas.

Para que Rositas sea rentable en el mercado internacional deben existir previamente contratos de exportación por encima de sus costos monómicos de 74,33 USD/MWh. Esos contratos en la actualidad no existen, y los estudios de mercado en los informes de Eptisa son totalmente insuficientes como para asegurar por los próximos 50 años un precio superior a los 80 USD/MWh.

tabla5

Costo de hidroeléctrica Rositas: 1.514 millones de dólares y subiendo

Por: Pablo Solón

El costo de Rositas viene subiendo mes tras mes. En la Ficha Ambiental de 10 de agosto de 2016 se decía que la construcción del proyecto de 600 MW de potencia instalada sería de 850 millones de dólares. Un año después, el Resumen Ejecutivo del Informe Final 7.3.4.1. de Eptisa dice que costará 1.514 millones de dólares.

tabla1

La cifra de 1.514 millones de dólares no incluye las líneas de transmisión eléctrica ni tampoco los otros componentes del proyecto multipropósito Rositas como son el riego y el abastecimiento de agua potable. En síntesis, el costo total y final del proyecto multipropósito Rositas será mucho más alto y según un estudio de la Universidad de Oxford sobre megarrepresas del año 2013, los costos finales de megahidroeléctricas normalmente se duplican con relación a sus presupuestos iniciales.

tabla2

Según las autoridades de ENDE, 1.000 millones de dólares para el proyecto hidroeléctrico Rositas serán financiados por un crédito del Exim Bank de China. Esta cifra es equivalente al saldo de la deuda con China que llegó a los 1.042 millones de dólares al 31 de marzo de 2018. Rositas duplicará el actual saldo de la deuda externa con China. La deuda externa per cápita total de los 11 millones de ciudadanos bolivianos pasará de 857 dólares en la actualidad a 948 dólares por cabeza, sólo por el impacto de la hidroeléctrica Rositas sin tomar en cuenta otros créditos de deuda externa.

Los tentáculos chinos

Por: Juan Pablo Neri

La megahidroeléctrica de Rositas no sólo da cuenta de cuál es el objetivo a largo plazo del gobierno: pasar de la dependencia de los hidrocarburos, a la dependencia en la generación y venta de energía; también devela un aspecto problemático de las relaciones de Bolivia con otras potencias globales, en este caso China. El proceso de licitación para la construcción de la represa devela la creciente presencia de esta potencia en Bolivia, ante la mirada aprobatoria de las autoridades bolivianas.

En las tres licitaciones que se realizaron para la construcción de la megahidroeléctrica Rositas se presentaron sólo empresas chinas, porque el crédito del Exim Bank de China -que financiará este megaproyecto- requiere que el ejecutor de la obra sea una empresa china.

Para viabilizar la contratación de empresas chinas el gobierno aprobó dos decretos supremos: El DS 2574 de 3 de noviembre de 2015, que establece que en el caso de proyectos financiados por el Exim Bank de China, el Ministerio de Obras Públicas, la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM) y ENDE deben contratar a empresas con capital mayoritario chino; y el DS 2646 de 6 de enero de 2016, que autoriza de forma específica a ENDE a “suscribir el contrato para la ejecución del Proyecto Hidroeléctrico de Generación de Energía – Rositas (…) en la presente gestión” (año 2016).

Todas las empresas chinas que se presentaron a las licitaciones fueron empresas estatales chinas. Es decir que el esquema de financiamiento e inversiones extranjeras chinas consiste en un sistema en el que China siempre gana.  Algunas de las candidatas fueron:

Dongfang Electric International Corporation, empresa estatal china especializada en la construcción de equipos para la generación de energía, así como la construcción de centrales de energía térmica, hidroeléctrica, nuclear y a gas.

Powerchina Limited, empresa estatal china especializada en la construcción de plantas de generación de energía de distinta índole. Entre sus principales subsidiarias se encuentran: Sinohydro, Kunming Engineering Corp. Ltd., e Hydrochina.

China Gezhouba Group (CGGC) empresa especializada en la construcción de plantas hidroeléctricas, subsidiaria de la estatal China Energy Engineering Group Co. (CEEC).

Harbin Electronic Company Limited (HEC), empresa especializada en la construcción de hidroturbinas y otros equipos.

Los ganadores de Rositas

Al final, la seleccionada fue la Asociación Accidental Rositas (AAR) que está compuesta por:

  1. La China Three Gorges Corporation (TGC), empresa estatal autónoma china, fundada en 1993, para la realización del megaproyecto hidroeléctrico de “Las Tres Gargantas”, en el río Yangtze (el tercero más grande del mundo, después del Nilo y el Amazonas). Este megaproyecto, que dio origen a la creación de TGC, llevó al desplazamiento de más de un millón de personas y en 2011 la Administración Sísmica China admitió que la represa incrementó significativamente la actividad sísmica de la región.
  2. La China International Water & Electric Corporation (CWE), empresa contratista de construcción en el extranjero, que fue adquirida en 2008 por Las Tres Gargantas y que le sirve como plataforma para emprender negocios en el extranjero. CWE junto con Sinohydro construyó entre 2004 y 2009 la represa de Merowe, en Sudán, que es el proyecto hidroeléctrico más importante de África y que ha llevado al desplazamiento por la fuerza de 55.000 a 70.000 personas.
  3. Reedco SRL, empresa constructora boliviana sobre la cual existe escasa información, y entre cuyos principales trabajos se encuentran la construcción de puentes, tinglados y la rehabilitación de carreteras. Uno de los pocos datos que existen sobre esta empresa en la web son denuncias por incumplimiento de pagos a la AFP.

Hasta la fecha, a pesar de la suscripción del contrato 11695 entre ENDE y la AAR no ha empezado la construcción de Rositas debido a que no existe el Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental ni la respectiva licencia ambiental, no se ha realizado la consulta previa libre e informada a los pueblos indígenas y a las poblaciones afectadas como manda la Constitución Política del Estado Plurinacional, no se ha concretado el financiamiento chino y existe una fuerte oposición de varias comunidades que se verían afectadas por la megarrepresa.

Rositas, Hidroituango y el EEIA

Por Juan Pablo Neri y Pablo Solón

Hidroituango debía ser la más grande hidroeléctrica de Colombia y hoy es una tragedia de incalculables proporciones. Cuando se empezó a llenar la presa de manera apresurada uno de los túneles se obstruyó por un derrumbe. El agua se empezó a acumular peligrosamente amenazando con colapsar la presa que aún no estaba terminada. Para que el agua fluyera la empresa decidió inundar la casa de máquinas de la hidroeléctrica. Decenas de miles de personas fueron evacuadas. Debido a la presión del agua, el cerro alrededor de la represa empezó a tener rajaduras y cientos de miles de toneladas de tierra se desplomaron. Los 1.500 trabajadores de la presa han sido evacuados en varias ocasiones.

Los más optimistas prevén que la hidroeléctrica podría entrar en funcionamiento en dos años, con un incremento significativo de sus gastos que ya llegan a los 5.000 millones de dólares. Las personas afectadas y la asociación Ríos Vivos de Antioquia plantean desmantelar de manera controlada la presa para que el río fluya normalmente, termine la situación de alerta roja y la gente vuelva a su vida de antes. Esta es sin duda uno de los más grandes desastres de megaconstrucciones en Sudamérica.

Esta tragedia provocada por la irresponsabilidad de quienes definieron, construyeron y supervisaron la construcción de Hidroituango nos debe hacer reflexionar a los bolivianos y en particular al gobierno de Evo Morales y a las autoridades del Ministerio de Energía, al Ministerio de Medio Ambiente y Agua y a la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).

Una megahidroeléctrica requiere amplios estudios que deben ser verificados por entidades independientes, que no tienen ningún interés económico en el proyecto ni están sujetos a los caprichos políticos de las autoridades que buscan realizar a como dé lugar la obra.

Para que exista una valoración lo más objetiva de los riesgos que involucra una hidroeléctrica de esta magnitud toda la documentación debe ser pública, de fácil acceso y puesta bajo el escrutinio de la población en general, de las comunidades más próximas a la megaobra y de las instituciones técnicas especializadas a nivel geológico, hidrológico, medioambiental, social, antropológico, etc.

El Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental (EEIA) no puede ser visto como una simple formalidad que hay que cumplir para obtener la licencia ambiental y para construir el megaproyecto. El EEIA es clave para evaluar los impactos, riesgos y peligros de una megaobra como Rositas. Este estudio debe ser realizado por entidades independientes especializadas que puedan libremente expresar una posición crítica e incluso contraria al proyecto. Actualmente el EEIA de la hidroeléctrica Rositas está siendo realizado por la propia empresa ENDE, interesada en la construcción de esta megaobra.

Jamás se debió haber firmado un contrato con la Asociación Accidental Rositas (AAR) para la construcción de la presa antes de contar con el EEIA. Las irregularidades en el proceso de licitación, adjudicación y ejecución del EEIA de Rositas son varios, y ENDE ha incumplido el plazo impostergable del 16 de marzo de 2018 para entregar este estudio al Ministerio de Medio Ambiente y Agua.

Los estudios y el diseño de estas megaobras, que deben tener una vida útil de más de 50 años, deben ser extremadamente exhaustivos y tomar situaciones extremas de graves desastres naturales que se irán agravando por el cambio climático. No se puede diseñar una obra sólo con base en los datos de las últimas décadas porque el futuro no será una mera repetición del pasado.

Comenzar por el final, la historia del megaproyecto Rositas

Por: Marielle Cauthin

Rositas es un viejo proyecto hidroeléctrico del siglo pasado que fue desenterrado y puesto a caminar “patas arriba”, ya que ENDE comenzó por el final: contrató a las empresas constructoras antes de completar los estudios a diseño final del proyecto, de terminar los estudios de evaluación de impacto ambiental y de realizar la consulta previa libre e informada a las comunidades afectadas. Continúa leyendo Comenzar por el final, la historia del megaproyecto Rositas

Hidroeléctrica Rositas: ¿qué le dice Eptisa a ENDE en su informe final?

En junio de 2017 la empresa española con capitales chinos Eptisa presentó a la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) el informe de diseño final de la central hidroeléctrica Rositas. Si bien el documento extenso no es público, el resumen ejecutivo detalla aspectos relevantes sobre la obra y los impactos previsibles para la zona de Rositas. Continúa leyendo Hidroeléctrica Rositas: ¿qué le dice Eptisa a ENDE en su informe final?

La megahidroeléctrica Rositas explicada en ocho mapas

Los mapas generados para la elaboración de la ficha ambiental de la hidroeléctrica Rositas en Santa Cruz indican que al menos ocho comunidades de cuatro municipios se encuentran dentro el área de impacto de la inundación, también confirman que serán afectadas dos Tierras Comunitarias de Origen (TCO) guaraní y así como el municipio de Muyupampa en la provincia Villa Vaca Guzmán de Chuquisaca. Continúa leyendo La megahidroeléctrica Rositas explicada en ocho mapas

11 revelaciones de la Ficha Ambiental de Rositas

Por Marielle Cauthin y Pablo Solón

La ficha ambiental para la “construcción de la hidroeléctrica Rositas” tiene 131 páginas, incluidos sus anexos, y fue presentada el 10 de agosto de 2016 con una declaración jurada de “veracidad” firmada por el presidente de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) de ese entonces. Este documento que da inicio al proceso de obtención de la licencia ambiental para la construcción de esta hidroeléctrica tiene información que -aunque insuficiente- es muy reveladora. Aquí presentamos once aspectos que usted debe conocer sobre el proyecto hidroeléctrico Rositas. Continúa leyendo 11 revelaciones de la Ficha Ambiental de Rositas

ENDE incumplió plazo impostergable para Estudio de Impacto Ambiental de Rositas

Después de que ENDE presentó la ficha ambiental para el proyecto hidroeléctrico Rositas, la viceministra de Medio Ambiente le comunicó el 12 de septiembre de 2016 mediante nota  Nº2088/2016 que debía presentar el Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental Analítico Integral (EEIA–AI) del mencionado proyecto en “un plazo no mayor a doce meses según lo establece el artículo 51 del Reglamento de Prevención y Control Ambiental”. Continúa leyendo ENDE incumplió plazo impostergable para Estudio de Impacto Ambiental de Rositas

TUNUPA 100: Megahidroeléctricas, exportar y morir (versión actualizada)

Invitamos a leer la versión actualizada del TUNUPA Nº100, dedicado a las megahidroeléctricas de El Bala y Chepete. Formato PDF

Indice:

81% de las emisiones de Bolivia son por DEFORESTACIÓN y AGRICULTURA

134 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCO2e) fueron las emisiones de Bolivia en el año 2014 según el Climate Data Explorer (CAIT). Continúa leyendo 81% de las emisiones de Bolivia son por DEFORESTACIÓN y AGRICULTURA

TUNUPA 101: Propuestas para una Bolivia Solar

Invitamos a leer el TUNUPA Nº101 dedicado a la energía solar en Bolivia. Formato PDF

Estado de Situación de la Energía Solar en Bolivia
El Plan de Energia eléctrica para el 2025
Propuestas para una Bolivia Solar
1. Reducir el consumo de gas con energías alternativas
2. Energía solar comunitaria, municipal y residencial
3. Incentivos económicos
4. Modificar la ley de electricidad para posibilitar la generación distribuida
5. Producir gradualmente paneles solares y baterias
6. Formación y Capacitación
7. Promoción e Información
8. Reorientar el Plan de Electricidad 2015-2025
9. Dialogo Nacional sobre el futuro energético de Bolivia
Bolivia: Privilegiada por el Sol