Litio: ¿Qué proponen los partidos?

Todos los partidos políticos hablan del litio y lo destacan como un elemento central para el desarrollo del país. Sin embargo, más allá de la retórica, no hay propuestas concretas para hacer frente a la casi paralización del proyecto de industrialización del litio. Los programas de los partidos no se refieren a los problemas de la última década en la industrialización del litio. Tampoco hacen planteamientos para resolver los posibles escenarios de conflicto después de la abrogación por Evo Morales del Decreto Supremo 3738 que creó la empresa mixta entre Yacimientos del Litio Bolivianos (YLB) y la empresa alemana ACISA. En relación a los temas ambientales y de consulta previa libre e informada a las poblaciones indígenas se dice muy poco o nada.

Desde el 2013 Bolivia comenzó a producir a nivel piloto cloruro de potasio y carbonato de litio y a partir del 2017 también empezó a producir a nivel piloto materiales catódicos y baterías de ion litio. El 2018 comenzó la segunda fase de producción industrial con la inauguración de la primera planta industrial de cloruro de potasio, con capacidad instalada de 350.000 Toneladas/año. Esta planta industrial opera hasta la fecha a menos del 10% de su capacidad. Asimismo, se tiene planificado concluir el 2020 la construcción de la planta industrial de carbonato de litio; la misma que, hasta febrero de este año, contaba con un 38% de avance[1].

Hasta finales del 2019, la empresa estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) produjo en la planta industrial de cloruro de potasio a penas 26.741 toneladas de cloruro de potasio y en la planta piloto de carbonato de litio 420 toneladas. Hasta fines del 2019 se exportaron 21.036 toneladas de cloruro de potasio y 120 kilos (en calidad de muestra) de carbonato de litio[2].


Movimiento Al Socialismo

El programa de gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) del 2020 no sufrió cambios relevantes respecto al litio en relación a su propuesta del 2019. Al igual que el año pasado, destaca de manera grandilocuente los logros alcanzados en la industrialización del litio[3] y, por el otro lado, plantea continuar con la implementación del Plan Nacional de la Industrialización del litio desarrollado durante sus anteriores gestiones. No realiza ninguna evaluación autocrítica del hecho de que Bolivia es absolutamente marginal en el mercado del litio, ni plantea una ruta de acción para hacer frente a la situación después de la disolución de la empresa YLB-ACISA. El MAS sigue hablando como si nada hubiera pasado en la diversificación productiva, la industrialización de los recursos naturales y la inserción de Bolivia en los primeros eslabones de la cadena de industrialización de materiales catódicos y baterías de litio.

El programa de gobierno del MAS plantea en primer lugar, “concretar la tercera fase de inversiones, para lograr la producción de materiales catódicos y baterías de litio, completando así la industrialización del litio” y, en segundo lugar, “consolidar los mercados de exportación” e “implementar las plantas para la producción de hidróxido de litio e hidróxido de magnesio de sales residuales” así como materiales catódicos y baterías, todo ello en asociación con “empresas privadas nacionales y extranjeras”. Sobre la experiencia fallida con ACISA no dice una sola palabra.

A diferencia de su programa del 2019 donde mencionaba “montar plantas para la producción de hidróxido de litio e hidróxido de magnesio (…) en asociación con la empresa alemana ACI Systems” para el salar de Uyuni, ahora sólo habla de la asociación con la empresa china TBEA-Boacheng para los salares de Coipasa y Pastos Grandes.

Comunidad Ciudadana

La propuesta de Comunidad Ciudadana (CC) respecto al litio es la misma que del año pasado. Esta gira en torno a “estudios de pre-inversión e inversión en la denominada ´nueva´ minería”, en los que se contempla la industria de autos eléctricos y la priorización de proyectos de litio.  Asimismo, menciona la creación de “condiciones para que sea pública la información pertinente respecto a los criterios y parámetros financieros, económicos y técnicos sobre los que se estructuran los proyectos que son propiedad de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), así como las sociedades de YLB con empresas privadas”.

Uno de los puntos centrales de la propuesta en torno del litio de CC es convocar a “un pacto productivo” para diseñar “de modo conjunto (…) una Estrategia Nacional de la Industria del Litio”. Así, en función a esta estrategia, y al igual que el MAS, proponen insertar a Bolivia en “la cadena de valor global del litio, promoviendo relaciones de valor con las grandes empresas del mundo que producen autos eléctricos, otros vehículos y otros productos de alto valor, donde el litio es el material principal.” Esta sería la ruta para que Bolivia se inserte en “los grandes mercados del litio (Bolsa de Metales de Londres y la Bolsa de Shanghai)”.

Bajo estos lineamientos plantea industrializar el litio “con tecnologías apropiadas que agreguen valor y minimicen los impactos ambientales sobre el entorno”. Esta es la única mención al tema ambiental del litio en los programas de los partidos políticos. 

Juntos

La agenda de gobierno de Juntos respecto al litio gira en torno a la alusión de garantizar una “estabilidad económica y crecimiento sostenido”. Para ello, Juntos apuesta por una “diversificación” de las fuentes de riqueza y empleo, y promueve “industrias con potencial exportador”, como ser el litio, entre otros recursos naturales[4]. Su meta es lograr una “revolución de las exportaciones”. 

Con el fin de industrializar el litio en las “condiciones más ventajosas para el país” Juntos – al igual que el programa del año pasado de Bolivia dijo No – propone hacer una “evaluación cuidadosa del proyecto de explotación e industrialización de litio”, para determinar la viabilidad tecnológica, financiera y comercial del proyecto estatal, y tomar “responsablemente las decisiones que permitan reencauzarlo” en plazos breves y movilizando inversión, tecnología y recursos humanos. Con esta redacción ambigua Juntos abre el escenario para la privatización del litio y, a diferencia de los demás programas de gobierno, su propuesta no menciona la cadena de valor ni la fabricación de las baterías de litio. 

El programa de Juntos ya no menciona que “garantizarán la participación activa de las regiones de localización de los recursos evaporíticos, como es el caso del departamento de Potosí” como estaba planteado en el programa de Bolivia dice No del año pasado.

El actual gobierno transitorio que concentra a la coalición Juntos ha dado señales favorables para continuar la iniciativa de asociación entre YLB y la subsidiaria alemana[5] y recientemente ha expresado que el país necesita “tecnología [e] inversión extranjera” para reactivar el proyecto del litio[6].

Alianza Libre 21

La Alianza Libre 21 plantea convertir a Bolivia en “la capital mundial de las baterías de litio” y, para ello, propone llevar a cabo un “cinturón del litio en el occidente” como uno de los “tres cinturones estructurales de desarrollo energético y tecnológico en el país[7]. En este sentido, plantea desarrollar el “cinturón occidental boliviano de baterías”, con “centros de manufactura de baterías” distribuidas a lo largo de la zona andina y con destino productivo especifico (baterías para electrodomésticos, computadoras, celulares y autos). De esta manera, el programa de Libre 21, al igual que el MAS y CC, enfoca su propuesta de industrializar el litio mediante la producción de baterías.

Si bien Libre 21 da señales de promover empresas estatales fuertes, un aspecto particular de su propuesta es la creación de una empresa de litio: LIBOL. No queda claro, sin embargo, si la nueva empresa de litio que plantea Libre 21 vendría a remplazar a YLB y cuál sería el futuro de la actual empresa estatal del litio.  Lo que sí es claro es que esta nueva empresa de litio entraría dentro de su propuesta de transferir – a través de títulos de valor intransferible, embargables y heredables – parte de las acciones de las empresas estatales a la ciudadanía.

Finalmente, en su propuesta de “Bolivia corazón verde de Sudamérica” menciona de forma genérica que en una década todos los automóviles en el país deberían funciona a gas o con baterías de litio. La Alianza Libre 21 no ahonda en detalles de cómo planean sustituir los 1.910.127 vehículos que conformaban el parque automotor nacional del 2018[8].

Creemos

El programa de gobierno de Creemos, en su subtitulo específico sobre Explotación de Litio, parte de la idea de “mejorar todo el proyecto de explotación industrial del yacimiento de litio de Uyuni” enfatizando que lo harán “en consenso con la sociedad civil del departamento de Potosí”. Así, y mediante la asociación de YLB con “un inversionista privado”, pretenden comenzar la explotación del litio a más tardar el 2022.

Al igual que la mayoría de los otros programas de gobierno analizados, Creemos apunta a una industrialización del litio mediante la producción de baterías de litio. Con el argumento de aumentar el valor agregado y generar mayores recursos por materia de exportación, la propuesta de Creemos gira en torno a instalar una fábrica de baterías de litio para vehículos eléctricos dentro del territorio nacional que “pertenezca a uno de los grandes jugadores existentes en esta industria que nos garantice el mercado”. Para esto, contemplan que el Gobierno se comprometa a “realizar todas las inversiones en infraestructura física necesaria para hacer atractivo el proyecto” e implementar reducciones fiscales y aportes de recursos a través de YLB. Esta fábrica de baterías de litio entraría en operaciones antes del 2025.

Conclusiones

En general, todos los programas de gobierno analizados apuntan al litio como uno de los recursos naturales más estratégicos con el que cuenta el país; donde su industrialización garantizará tanto el desarrollo y crecimiento económico, así como el bienestar futuro del país. En todos los programas de gobierno a excepción del MAS, existe una crítica en términos muy generales al proyecto de industrialización del litio que se desarrolló hasta el momento. La mayoría de los partidos proponen revisar y/o desarrollar una nueva y mejor estrategia para su industrialización, mediante proyectos que incorporen tanto componentes financieros, tecnológicos como comerciales. Sin embargo, ninguno ahonda en los pormenores de estos proyectos ni en las diferencias en relación con el Plan Nacional de Industrialización del Litio desarrollado hasta el momento.

Todos, a excepción de Juntos, apuntan en mayor o menor medida a la cadena de valor de la producción de baterías de litio. En otras palabras, el objetivo no sería sólo explotar y exportar carbonato de litio e hidróxido de litio, sino producir materiales catódicos y baterías de ion de litio. 

El MAS, CC y Creemos buscan algún tipo de asociación con empresas internacionales que viabilicen tanto la producción de baterías en el país como la inserción de Bolivia en la cadena de valor global de las baterías de litio. Ningún partido aborda la cuestión de las regalías mineras por concepto de explotación de carbonato de litio e hidróxido de litio, conflicto que movilizó por más de cinco meses a diversos sectores en Potosí. Igualmente, ningún partido menciona a ACI Systems, ni cómo se procederá legal y financieramente  después de la abrogación del Decreto Supremo 3738 que creaba la empresa mixta YLB-ACISA.

Finalmente, llama profundamente la atención que, de las cinco propuestas analizadas, solo CC menciona de forma muy genérica el componente ambiental de la producción de litio, limitándose a un aspecto tecnológico y no así de productividad y balance socio-ambiental que tiene la extracción de litio en estos delicados ecosistemas.

*Este análisis comparativo abarca a la propuesta de gobierno presentado por: Movimiento Al Socialismo, Comunidad Ciudadana, Juntos, Alianza Libre 21 y Creemos


[1] https://www.ylb.gob.bo/resources/rendicion_cuentas/rendicion_inicial_2020.pdf

[2] https://www.ylb.gob.bo/archivos/notas_archivos/rendicion_de_cuentas_publicas_c.pdf y https://www.ylb.gob.bo/archivos/notas_archivos/np002_compressed.pdf

[3] Con menciones elocuentes tales como “se completó el circuito de la industrialización del litio a escala piloto y se dieron los primeros pasos hacia la producción a gran escala asegurando mercados internacionales para incursionar en la producción de baterías de litio y la industria automovilística.”

[4] Producción de alimentos, la agroindustria, el desarrollo forestal, la manufactura, la economía digital, el turismo, el transporte y otros servicios

[5] https://eldeber.com.bo/165736_embajada-alemana-asegura-que-su-pais-sigue-interesado-en-industrializacion-del-litio

[6] https://latinvestment.org/2020/04/25/el-litio-como-punta-de-lanza-para-reactivar-la-economia-post-coronavirus/

[7] Los otros dos “cinturones de desarrollo” serían: el cinturón gasífero (en el sur, centro y oriente) y el hidroeléctrico (en el centro y norte), a los cuales se agrega la generación focalizada de energía solar, geotérmica y eólica.   

[8] https://www.ine.gob.bo/index.php/prensa/boletines/actualidad-estadistica/category/225-parque-automotor#

Transgénicos: Ambigüedades agronegociantes

A pesar de que la Constitución Política del Estado en su artículo 255 prohíbe la importación, producción y comercialización de organismos genéticamente modificados, ninguno de los programas de los partidos políticos que están inscritos para las próximas elecciones plantea medidas concretas para efectivizar dicha prohibición. El MAS, Comunidad Ciudadana y Juntos eluden hablar con nombre y apellido de los transgénicos u organismos genéticamente modificados (OGM) y prefieren utilizar el término de biotecnología o de transferencia de tecnología para la agricultura. La alianza Creemos es la única que en su programa de gobierno se pronuncia abiertamente a favor de los OGM. En relación a los biocombustibles -que van de la mano de los transgénicos- el MAS, Juntos y Creemos se pronuncian explícitamente a favor de ellos mientras CC se muestra a favor de los combustibles de origen agrario.

Movimiento Al Socialismo

Al igual que en su propuesta de gobierno del año pasado, el Movimiento Al Socialismo (MAS) bajo la noción de “mejorar los rendimientos de los cultivos” propone en su pilar de Soberanía Alimentaria implementar “nuevas tecnologías”, donde destaca el uso de la “biotecnología”. Paralelamente, el MAS pone énfasis en la producción de biocombustibles (en particular biodiesel) que favorecen a la agroindustria y supuestamente reducen la importación de carburantes. A través de la producción de biocombustibles el MAS plantea “consolidar la soberanía productiva agroindustrial y de alimentos”. 

Juntos

El plan de gobierno de Juntos de la presidenta Añez, al igual que la alianza “Bolivia dijo No” que la precedió, no se pronuncia abiertamente sobre los transgénicos o los OGM y los encubre bajo el concepto de transferencia tecnológica en el proceso agropecuario. Su plan de gobierno plantea  eliminar todas “las barreras de entrada a los mercados y otros factores que restringen la competencia, la capacidad exportadora, la innovación, la productividad y el emprendimiento”, entre estos destacan “las prohibiciones injustificadas a las exportaciones y a la transferencia tecnología en el proceso productivo, especialmente agropecuario“.

Al igual que el MAS, Juntos está a favor de los biocombustibles. El programa de Juntos plantea “reconversión de la industria nacional orientada al mercado internacional” e “incorporar las nuevas tecnologías al aparato productivo para generar una nueva oferta de bienes y servicios (p.ej… biocombustibles, fertilizantes, productos químicos…)”. Igualmente, por medio de su “Plan Amazonía Exportadora” Juntos ofrece promover inversiones públicas y privadas orientadas a desarrollar “…un clúster de producción de biocombustibles y para generación eléctrica…”

Comunidad Ciudadana

Comunidad Ciudadana (CC) tampoco habla de manera explicita de los OGM y proponer llevar a cabo “investigación y desarrollo en biotecnología”. Así, bajo el “principio de precaución y el de bioseguridad” CC busca crear un Instituto Boliviano de Biotecnología, es decir un “órgano científico que conducirá y articulará con los actores relacionados, investigaciones soberanas de aplicación de la biotecnología a la agricultura, así como los análisis de sus impactos sobre la salud y el medio ambiente”. De esta manera, CC deja abierta la posibilidad de que -en función a las “investigaciones soberanas”- se pueda eventualmente introducir nuevos OGM en el país.

Por último, aunque CC no mencionan específicamente los biocombustibles, si proponen apoyaran “la producción de combustibles de origen agrario
con alta productividad y óptimas condiciones competitivas
” bajo su “política de transición energética y los compromisos internacionales como el Acuerdo de París“.

Creemos

El programa de gobierno de Creemos, al igual que el MAS,  propone expresamente autorizar el uso de biotecnología con el argumento de “mejorar los niveles de producción y productividad y hacer más eficientes las labores agrícolas”. Creemos plantea “…autorizar de manera inmediata el funcionamiento del Comité de Bioseguridad para que considere y autorice la realización de nuevos eventos biotecnológicos durante el año 2021 para los siguientes productos: soya, maíz, algodón y caña de azúcar”. Creemos propone elaborar una Ley que “regule a los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) en el Estado, que dé certeza y claridad en los procedimientos a seguir y las competencias institucionales de todos los involucrados”. 

Creemos, al igual que el MAS y Juntos, está abiertamente favor de la producción de biocombustibles. Para ello plantea “acelerar los procedimientos de adición de alcohol anhidro en la gasolina especial, hasta un 12% de su volumen”. Para la producción de biodiesel proponen “trabajar de forma coordinada con la industria oleaginosa y los productores de soya del país, para que a partir del año 2022 comience a comercializarse biodiesel en el mercado nacional”.

El discurso y la practica

Ninguno de los programas de los partidos mencionados reafirma la prohibición constitucional a los OGM ni plantea una propuesta de ley para su eliminación gradual como corresponde. La alianza Creemos es la que de manera explicita se pronuncia a favor de los OGM para soya, maíz, algodón y caña de azúcar. Con la promulgación del DS 4232, la presidenta transitoria Añez está implementando en la práctica el programa de Creemos sobre los transgénicos, lo ha ampliado al trigo y lo ha adelantado al 2020, antes de que siquiera se realicen las elecciones. El MAS, por oportunismo electoral, ha pasado a oponerse a los transgénicos para tratar de capitalizar el rechazo al Decreto Supremo de Añez sobre los OGM. CC ha asumido también una posición critica frente al Decreto de Añez, pero no se ha pronunciado categóricamente contra los transgénicos.

Lejos de defender una posición de principios y de respeto a la constitución sobre los transgénicos, los programas de estos partidos políticos prefieren una retórica ambigua sobre biotecnología para defender y/o ganarse el apoyo de los poderosos sectores de la oligarquía del agronegocio. En relación a los biocombustibles o combustibles de origen agrario se pronuncian a favor de los mismos a sabiendas de que estos agrocombustibles, en el contexto boliviano, representan necesariamente el uso de soya transgénica para la elaboración de biodiesel. 

 

Ecocidio de la Chiquitanía: ¿Qué aprendieron los partidos políticos?

Según la ABT, entre los años 2012 a 2016 en Bolivia se desmontaron un total de 1.083.725 hectáreas.[1] Sólo el 2019 se quemaron un total de 5.358.492 hectáreas[2], esto es 3.431.368 hectáreas más que el año 2014, donde el área total quemada fue de 1.927.124 hectáreas[3]. Por ello, no sorprende que Bolivia ocupe el séptimo lugar en el ranking de los diez países que perdieron mayor superficie de bosque en los últimos 25 años a nivel mundial[4].

Debido a que los incendios suscitados el año pasado en la Chiquitanía se antepusieron al proceso electoral del 2019, muchos de los partidos políticos en ese momento absorbieron el tema de los incendios, los bosques y la deforestación en su discurso político. Pero, ¿Qué dicen ahora los principales partidos políticos respecto a los bosques y a la deforestación? ¿En qué cambió su propuesta de gobierno de 2019 con la 2020 con relación al tema de deforestación y bosques? ¿Qué proponen frente al ecocidio que arrasó con el bosque chiquitano y amazónico del año pasado?

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Introducción a la “La Naturaleza en la Agenda de los Partidos”

A continuación, presentamos un análisis comparativo de 16 temas vinculados a la naturaleza, consignados en los programas de gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), Comunidad Ciudadana (CC) y la alianza Bolivia dice No (BdN), partidos que tienen una intención de voto superior al 5%, según las últimas encuestas nacionales.

Si tuviéramos que sintetizar la posición de los programas de gobierno de cada uno de estos partidos con relación a la naturaleza se podría decir que:

  • El MAS mantiene una retórica con relación a la Madre Tierra carente de propuestas concretas para evitar los impactos negativos sobre la naturaleza de diferentes políticas extractivas: minería, hidrocarburos, agroindustria y otras.
  • CC cuestiona el extractivismo y habla de respetar la capacidad regenerativa de los ecosistemas, pero obvia pronunciarse sobre temas claves como las megahidroeléctricas, los transgénicos, la energía nuclear, los biocombustibles, entre otros.
  • La alianza BdN es la que menos atención le dedica al medio ambiente y la que abiertamente propone generalizar a todo Bolivia el modelo extractivista-exportador del oriente.

Los programas de gobierno fueron entregados el 19 de julio de 2019 al Órgano Electoral Plurinacional, quince días antes que comenzara la tragedia de los incendios en Bolivia. A todas luces estos programas de gobierno son insuficientes para hacer frente al ecocidio desatado este año en el país. Hasta la fecha ningún partido ha realizado una reflexión autocrítica sobre su programa de gobierno.

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Cambio climático: Sólo discurso

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tienen una intención de voto superior al 5%: Movimiento Al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia Dice No.

El cambio climático no es un aspecto central ni articulador de los programas de los partidos políticos. Sus propuestas en relación a los hidrocarburos, la electricidad, la deforestación, la agroindustria y otros sectores contienen propuestas que inciden a veces positivamente y la mayoría de las veces negativamente en las emisiones de gases de efecto invernadero. En esta oportunidad nos enfocaremos en qué proponen los programas de los partidos en relación a la Contribución Nacionalmente Determinada (CND) presentada por el gobierno del MAS en el marco del Acuerdo de París. La CND presentada por el actual gobierno de Bolivia ha sido elaborada utilizando criterios equivocados (las megahidroeléctricas serían energía renovable y las termoeléctricas de ciclo combinado serían energía alternativa), metas escondidas de deforestación (3 millones de hectáreas), y previsiones irresponsables e imposibles de reforestación (4,5 millones de hectáreas hasta el 2030).  Este CND ya lleva casi 5 años de implementación y sus resultados son muy negativos. ¿Qué dicen los partidos? Continúa leyendo Cambio climático: Sólo discurso

Soberanía alimentaria: La brújula perdida

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tienen una intención de voto superior al 5%: Movimiento Al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia Dice No.

La Constitución Política del Estado establece que “el desarrollo rural integral sustentable” debe tener “énfasis en la seguridad y en la soberanía alimentaria” (art. 405) y “promover la producción y comercialización de productos agro ecológicos” (art. 407). La seguridad alimentaria hace referencia fundamentalmente a la disponibilidad de alimentos para satisfacer las necesidades de la población mientras la soberanía alimentaría va más allá y promueve la agroecología como alternativa frente a la agroindustria; prioriza la producción local; garantiza el derecho de los ciudadanos a saber y definir qué consumen; destaca el derecho de consumir lo que es necesario; impulsa la producción de alimentos por productores familiares y comunitarios; apoya el uso de semillas indígenas y el conocimiento tradicional; garantiza la redistribución de los latifundios y el acceso a la tierra, al agua y otros recursos para los productores pequeños y comunitarios; impulsa emprendimientos sociales y públicos para la producción y distribución de alimentos; asegura el derecho a una alimentación sana, variada y nutritiva; y promueve prácticas que contribuyan a restablecer la armonía con la naturaleza, evitando una mayor desertificación, deforestación y destrucción de la diversidad biológica. Continúa leyendo Soberanía alimentaria: La brújula perdida

Biocombustibles y transgénicos: Entre el SI y el silencio

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tienen una intención de voto superior al 5%: Movimiento Al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia Dice No.

La producción de biocombustibles según el gobierno busca garantizar la seguridad energética en el país. La meta del gobierno es producir 380 millones de litros de etanol hasta el 2025 para lo cual se requiere duplicar las plantaciones de caña de azúcar pasando de 150.000 a 305.000 hectáreas.[1] Asimismo, para producir 100 millones de litros de biodiesel se requieren 250.000 hectáreas nuevas de soya[2]. En total estos agro-combustibles requieren de 400.000 hectáreas adicionales.

De otra parte, el gobierno en acuerdo con el agro negocio, a través del DS 3874, aprueba un procedimiento abreviado para evaluar la introducción de dos eventos de soya transgénica (biotecnología) para la producción de biodiesel[3]. Continúa leyendo Biocombustibles y transgénicos: Entre el SI y el silencio

Agroindustria: Énfasis en el agronegocio exportador

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tienen una intención de voto superior al 5%: Movimiento Al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia Dice No.

Los programas de los partidos políticos en general destacan al sector agroexportador. BdN es el que más prioriza a este sector, seguido por CC y luego el MAS. Este último es el único que explícitamente habla de expandir la frontera agropecuaria aunque ya no habla de triplicar las cabezas de ganado como lo hacía en la Agenda Patriótica del 2013. Todos proponen “alianzas estratégicas entre el sector público y privado” y mencionan ciertos beneficios para incentivar la productividad del sector agropecuario exportador. El que más lejos va es BdN que propone eliminar las barreras y restricciones “injustificadas” a la exportación agroalimentaria y plantea negociar nuevos acuerdos (de libre) comercio.

Ninguno hace la conexión entre el sector agropecuario exportador y la deforestación galopante. Ninguno plantea evaluar los costos y beneficios reales de este sector. Ninguno hace mención a la fuerte presencia de extranjeros en el sector del agro negocio. Ninguno propone hacer una reingeniería del agro negocio por sus graves impactos ambientales. Continúa leyendo Agroindustria: Énfasis en el agronegocio exportador

Derechos de la Madre Tierra: Antropocentrismo al desnudo

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tienen una intención de voto superior al 5%: Movimiento Al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia Dice No.

El Artículo 33 de la CPE establece que las personas “tienen derecho a un medio ambiente saludable, protegido y equilibrado”. Así como cualquier persona puede “ejercitar las acciones legales en defensa del derecho al medio ambiente” (Art. 34).  La Ley  de Derecho de la Madre Tierra promulgada el 2010 establece que la Madre Tierra tiene derechos y señala en su artículo 2 que “El Estado en sus diferentes niveles y la sociedad, en armonía con el interés común, deben garantizar las condiciones necesarias para que los diversos sistemas de vida de la Madre Tierra puedan absorber daños, adaptarse a las perturbaciones, y regenerarse sin alterar significativamente sus características de estructura y funcionalidad, reconociendo que los sistemas de vida tienen límites en su capacidad de regenerarse, y que la humanidad tienen límites en su capacidad de revertir sus acciones”. Así mismo en su artículo 10 “crea la Defensoría de la Madre Tierra, cuya misión es velar por la vigencia, promoción, difusión y cumplimiento de los derechos de la Madre Tierra”. Continúa leyendo Derechos de la Madre Tierra: Antropocentrismo al desnudo

Infraestructura: Omisión de Estudios de Impacto Ambiental

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tienen una intención de voto superior al 5%: Movimiento Al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia Dijo No.

Los programas de todos los partidos ofrecen construir más infraestructura de intercomunicación en la forma de carreteras, trenes e hidrovías. Todos destacan el corredor bioceánico del Pacífico hacía el Atlántico pero ninguno hace mención a sus Estudios de Evaluación de Impacto Ambiental (EEIA) ni se compromete a optar por la opción y el trazo menos dañino para los bosques y la naturaleza en su conjunto. Todos obvian mencionar la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos por el TIPNIS y la prohibición de construir carreteras en áreas protegidas. Continúa leyendo Infraestructura: Omisión de Estudios de Impacto Ambiental

Tierra y territorio: ¿qué dicen de la concentración de tierras y el latifundio?

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tienen una intención de voto superior al 5%: Movimiento Al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia Dijo No.

Según el Censo Nacional Agropecuario de 2013, el 20% de las unidades productivas agropecuarias (UPA) más grandes a nivel agrícola, ganadero y forestal concentran el 93,5% de la tierra (32,4 millones de hectáreas), mientras el restante 80% de las UPA apenas tienen el 6,5% de la tierra (2,2 millones de hectáreas)[1]. En el departamento de Santa Cruz un 40% de la tierra está en manos de extranjeros, principalmente brasileros y un 20% es propiedad de  menonitas[2]. Continúa leyendo Tierra y territorio: ¿qué dicen de la concentración de tierras y el latifundio?

Agua: El olvido de sus múltiples dimensiones

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tiene una intención de voto superiores al 5%: Movimiento al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia dijo No.

Bolivia fue uno de los primeros países en reconocer el derecho humano al agua en su texto constitucional (art. 20), y en afirmar que el agua es un “derecho fundamentalisimo para la vida” (art. 373). Sin embargo la crisis del agua del 2016 en La Paz y otras ciudades, la desaparición del lago Poopo en el 2015, la contaminación de ríos, represas y del propio lago Titicaca, sumados a los altos niveles de deforestación, muestran que no existen políticas de conservación, protección, preservación, restauración, uso sustentable y gestión integral del agua en el país.

Los programas de los partidos se centran en los servicios de agua potable y riego, y son extremadamente generales en relación a la gestión integral del agua.  El tema de la contaminación de los ríos, lagos y aguas subterráneas es apenas mencionado por algunos e ignorado por otros. La relación entre deforestación y agua es inexistente en todos. La gestión del agua es sobre todo vista desde la perspectiva de los seres humanos y no de los ecosistemas y la naturaleza como un todo. Continúa leyendo Agua: El olvido de sus múltiples dimensiones

Consulta previa: incertidumbre y omisiones

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tienen una intención de voto superior al 5%: Movimiento Al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia Dijo No.

La consulta previa libre e informada para toda población afectada (indígena o no indígena) por la explotación de recursos naturales está consignada en el artículo 352 de la Constitución Política del Estado. La consulta libre, previa e informada debe realizarse cada vez que se “prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectar” a los pueblos indígenas (art. 32 CPE) y no sólo cuando se esté por iniciar la construcción de una obra. La consulta a los pueblos indígenas debe realizarse “mediante procedimientos apropiados, y en particular a través de sus instituciones (art. 352 CPE). El convenio 169 de la OIT, que establece que la consulta es para el consentimiento y no sólo para informar a los pueblos indígenas, es parte del bloque de constitucionalidad de Bolivia por el art. 256 de la CPE. Continúa leyendo Consulta previa: incertidumbre y omisiones

Bosques: No son sólo madera

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tiene una intención de voto superiores al 5%: Movimiento al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia dijo No.

Los bosques son ecosistemas esenciales para los ciclos vitales del planeta Tierra. Los bosques son mucho más que madera, recursos naturales, plantas medicinales, frutos para la exportación o simples almacenadores de dióxido de carbono. Los bosques son oxigeno, agua, sombra, abrigo, hogar y vida. Continúa leyendo Bosques: No son sólo madera

Deforestación: Que siga la hoguera

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tiene una intención de voto superiores al 5%: Movimiento al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia dijo No.

El 2016 se deforestaron 295.777 hectáreas según datos oficiales de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT). Hace unos días, la misma ABT habla de 953 mil hectáreas de bosques quemados en lo que va del 2019 y dice que en solo cinco días el fuego arrasó con 471 mil hectáreas de bosques en la Chiquitanía[1]. La deforestación es sin duda el tema de mayor preocupación en relación a la naturaleza, sin embargo los partidos le dedican poca atención en sus programas y prefieren no hablar de las causas de fondo que están alimentando esta hoguera de biodiversidad que se produce cada año en Bolivia. Todos obvian mencionar a la soya, al modelo cruceño del agro negocio, a la ganadería, a los biocombustibles, a los asentamientos ilegales y al chaqueo como los factores que se deben encarar para frenar este gran flagelo a la naturaleza. Continúa leyendo Deforestación: Que siga la hoguera

Exportación de electricidad: Silencio sobre mega hidroeléctricas y excedentes sin mercado

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tiene una intención de voto superiores al 5%: Movimiento al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia dijo No.

Uno de los principales proyectos del actual gobierno del MAS es convertir a Bolivia en el corazón energético de Sud América. Según el Ministro de Energía “este año se cerrará con una demanda de 1.600 MW y una oferta de 3.200 MW[1].  Sin embargo, hasta la fecha no hay ningún contrato firmado para exportar ese excedente de electricidad. Según ENDE, el objetivo es alcanzar excedentes de 10.000 MW a través de la construcción de varias mega hidroeléctricas para exportarlos el 2025. ¿Qué dice el programa de gobierno del MAS sobre su propia propuesta? ¿Qué dicen los programas de CC y BdN en relación a la exportación de electricidad? ¿Qué partidos políticos apoyan o rechazan las mega hidroeléctricas de El Bala, Chepete, Rositas, Cachuela Esperanza y la Binacional? ¿Qué dicen sobre los cuantiosos excedentes de electricidad que aún no tienen mercado?

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Generación distribuida: ¿Deben los consumidores ser productores?

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tiene una intención de voto superiores al 5%: Movimiento al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia dijo No.

En varios países las personas no sólo consumen energía sino que producen electricidad (solar y eólica) para su autoconsumo y para vender sus excedentes a la red. A este proceso se conoce como generación distribuida y es una forma de producción descentralizada, cerca de los lugares de consumo, a través de fuentes de energía renovable. La generación distribuida se articula con la producción y distribución centralizada de electricidad ya que en los momentos en que decae la generación distribuida -por ejemplo en las noches cuando no hay radiación solar para la energía fotovoltaica- el usuario consume electricidad de la red y al final del mes se hace un balance de cuánto compró y cuánto vendió a la red. La generación distribuida es uno de los componentes de la transición energética que se requiere para hacer frente al cambio climático, pues contribuye a reducir energía que se genera a partir de combustibles fósiles. ¿Qué proponen los programas de gobierno de los partidos políticos al respecto? Continúa leyendo Generación distribuida: ¿Deben los consumidores ser productores?

Hidrocarburos: Más extractivismo a pesar de sus impactos en el cambio climático

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tiene una intención de voto superiores al 5%: Movimiento al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia dijo No.

La exploración, extracción y consumo de hidrocarburos tiene diferentes impactos sobre la naturaleza. El más destacado son las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático. Le siguen los impactos en la contaminación del agua y el medio ambiente que se agravan con tecnologías como el fracking (fractura hidráulica) y las actividades hidrocarburíferas en áreas protegidas y diferentes ecosistemas. En general los programas de los partidos políticos no están enfocados en como desarrollar políticas para dejar gradualmente los combustibles fósiles bajo tierra. Con diferentes lenguajes todos apuestan a más inversión para más exploración, explotación y exportación de hidrocarburos. Continúa leyendo Hidrocarburos: Más extractivismo a pesar de sus impactos en el cambio climático

Minería: ¿Qué harán con sus impactos ambientales?

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tiene una intención de voto superiores al 5%: Movimiento al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia dijo No.

La minería, conjuntamente con los hidrocarburos y litio, es el rubro económico más desarrollado en los programas de gobierno de los principales partidos políticos, sin embargo lo que dicen sobre que hacer frente a los graves impactos ambientales de la minería es poco o nada. Ninguno hace referencia a los graves impactos de la explotación aurífera en Bolivia y la amazonia en particular. El centro de sus propuestas son principalmente elaborar una estrategia nacional sobre minería, incrementar las inversiones y la producción, fomentar actividades de exploración y explotación de nuevas reservas, incrementar las exportaciones, industrialización y valor agregado, políticas de incentivos para empresas y alianzas estratégicas con el sector privado. En resumidas cuentas: inversión-explotación-producción-exportación. Continúa leyendo Minería: ¿Qué harán con sus impactos ambientales?

Litio: Mucho ruido y pocas nueces

* Este análisis comparativo abarca a los partidos políticos que tiene una intención de voto superiores al 5%: Movimiento al Socialismo, Comunidad Ciudadana y Bolivia dijo No.

El litio es después de los hidrocarburos el recurso natural que mayor atención ha recibido en el discurso electoral de los partidos políticos que encabezan las encuestas. Sin embargo como veremos hay mucho ruido y pocas nueces. Es decir muchas declaraciones genéricas y pocas propuestas concretas y en algunos casos una premeditada manipulación de la información en el caso del MAS.

Desde el 2013, Bolivia comenzó – en fase piloto – a producir cloruro de potasio, carbonato de litio y materiales catódicos. En el 2018, se inauguró la primera planta industrial de cloruro de Potasio y se espera que para el 2020 se termine de construir la planta industrial de carbonato de litio. Paralelamente, a finales del 2018, se firmó un acuerdo con la empresa alemana ACI-Systems para la conformación de la empresa mixta YLB-ACISA, para la construcción de una planta de hidróxido de litio. Continúa leyendo Litio: Mucho ruido y pocas nueces