En los últimos días ha recrudecido la acusación de que el rechazo de pueblos indígenas al proyecto hidroeléctrico de El Bala y el Chepete, es producto de algunas ONGs, y el pasado 12 de noviembre un asambleísta departamental de La Paz del MAS declaró: “que desde la Asamblea Legislativa Departamental se identificó a varias ONG, entre ellas la Fundación Solón, que se oponen al proyecto hidroeléctrico y que en las próximas semanas enviarán una lista al Gobierno para que las investiguen y luego las expulsen”.(ver artículo)
Afirmar que las hermanas y hermanos indígenas que se oponen al proyecto de El Bala y el Chepete son manipulados por ONGs, y en particular por la Fundación Solón, es una infamia para desacreditar y deslegitimar su lucha y constituye una falta de respeto a su inteligencia y dignidad.
Esta es la tercera alusión directa de altas autoridades y representantes del MAS a la Fundación Solón en relación a El Bala. La primera la hizo el Ministro de Autonomías y la segunda el Ministro de Hidrocarburos y Energía. En www.fundaciónsolon.org encuentran nuestras respuestas.
Sin embargo, esta última declaración va más allá y constituye un atropello a la Constitución Política del Estado. Las bolivianas y bolivianos tenemos derecho “a la libertad de asociación”, “a expresar y difundir libremente pensamientos u opiniones”, “a acceder a la información, interpretarla, analizarla y comunicarla libremente” (Art. 21, CPE). Un representante parlamentario puede discrepar o cuestionar las opiniones de una persona o institución pero jamás puede amenazarla con la “expulsión”.
La Fundación Solón comparte y analiza la información a la que tiene acceso y lo seguirá haciendo. En nuestro accionar nos apegarnos lo más posible al texto de las fichas ambientales y otros documentos de este proyecto hidroeléctrico, proponiendo siempre un diálogo en base a argumentos, que evite la polarización gobierno-oposición, en un tema tan importante para el país.
Advertimos a la opinión pública de posibles ataques y medidas coercitivas que pueda sufrir la Fundación Solón. Apelamos a la solidaridad y pronunciamiento de todos quienes conocen el arte de Solón y nuestro accionar a lo largo de 23 años de vida institucional.
A quienes nos amenazan con la expulsión les queremos recordar una frase de Solón: «no se puede poner rejas al viento«.
La Paz, Noviembre 14 del 2016.
Pablo Solón
Director Ejecutivo
Fundación Solón
En los últimos días ha recrudecido la acusación de que el rechazo de pueblos indígenas al proyecto hidroeléctrico de El Bala y el Chepete, es producto de algunas ONGs, y el pasado 12 de noviembre un asambleísta departamental de La Paz del MAS declaró: “que desde la Asamblea Legislativa Departamental se identificó a varias ONG, entre ellas la Fundación Solón, que se oponen al proyecto hidroeléctrico y que en las próximas semanas enviarán una lista al Gobierno para que las investiguen y luego las expulsen”.(ver artículo)
Afirmar que las hermanas y hermanos indígenas que se oponen al proyecto de El Bala y el Chepete son manipulados por ONGs, y en particular por la Fundación Solón, es una infamia para desacreditar y deslegitimar su lucha y constituye una falta de respeto a su inteligencia y dignidad.
Esta es la tercera alusión directa de altas autoridades y representantes del MAS a la Fundación Solón en relación a El Bala. La primera la hizo el Ministro de Autonomías y la segunda el Ministro de Hidrocarburos y Energía. En www.fundaciónsolon.org encuentran nuestras respuestas.
Sin embargo, esta última declaración va más allá y constituye un atropello a la Constitución Política del Estado. Las bolivianas y bolivianos tenemos derecho “a la libertad de asociación”, “a expresar y difundir libremente pensamientos u opiniones”, “a acceder a la información, interpretarla, analizarla y comunicarla libremente” (Art. 21, CPE). Un representante parlamentario puede discrepar o cuestionar las opiniones de una persona o institución pero jamás puede amenazarla con la “expulsión”.
La Fundación Solón comparte y analiza la información a la que tiene acceso y lo seguirá haciendo. En nuestro accionar nos apegarnos lo más posible al texto de las fichas ambientales y otros documentos de este proyecto hidroeléctrico, proponiendo siempre un diálogo en base a argumentos, que evite la polarización gobierno-oposición, en un tema tan importante para el país.
Advertimos a la opinión pública de posibles ataques y medidas coercitivas que pueda sufrir la Fundación Solón. Apelamos a la solidaridad y pronunciamiento de todos quienes conocen el arte de Solón y nuestro accionar a lo largo de 23 años de vida institucional.
A quienes nos amenazan con la expulsión les queremos recordar una frase de Solón: «no se puede poner rejas al viento«.
La Paz, Noviembre 14 del 2016.
Pablo Solón
Director Ejecutivo
Fundación Solón
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