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Nuevos récords de focos de calor y nuevos permisos de quema en la Amazonía

El pasado 01 de octubre Bolivia festejaba el Día Nacional del Árbol con el fin de concientizar sobre la importancia de los árboles y promover su conservación. Como parte de estos festejos, la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosque y Tierra (ABT) dotó de varios plantines de árboles a diferentes gobiernos municipales[1]. Sin embargo, paralelamente al festejo del Día del Árbol – y cayendo en una absoluta irónica – en el país los focos de calor rompían nuevamente los récords históricos.

De acuerdo al Sistema de Información y Monitoreo de Bosques (SIMB) del Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MAAyA) – portal que el gobierno identifica como única fuente oficial – durante el mes de septiembre de 2021 se registraron 118.484 focos de calor en todo el territorio nacional. Esto es uno de los registros más altos en comparación a los meses de septiembre de las gestiones 2010 al 2020.

El registro de focos de calor del mes de septiembre 2021 es uno de los más elevados de los últimos 10 años, solo superado por el mes de octubre de 2020, cuando se registraron 122.738 focos de calor.

La mayoría de estos focos de calor – el 53 % – se dieron en áreas boscosas. Dicho de otra manera, 63.270 focos de calor se dieron sobre un área conformada por una cobertura arbórea que conforman diferentes tipos de bosques. De lejos el bosque chiquitano fue el bioma más afectado, con más de 39 mil focos durante el mes pasado. En segundo lugar, le siguió la Amazonía con casi 12 mil focos; y en menor medida el bosque de pantano con poco más de 7 mil focos de calor.

El festejo del Día del Árbol en medio del alarmante aumento de los focos de calor no fue el único hecho irónico que se vivió recientemente en el país. El pasado 30 de septiembre, y ante la petición de “sectores sociales y productivos”, la ABT por medio de su Resolución Administrativa No 183/2021 aprobó un calendario de quema específico para el departamento de Pando, para la provincia Abel Iturralde del departamento de La Paz y para los municipios de Rurrenabaque, Guayaramerín y San Borja del departamento de Beni.

Para dicha aprobación, se resolvió, asimismo, modificar la Resolución Administrativa No 121/2021 del 02 de agosto del 2021 – que paraliza temporalmente la autorización y ejecución de quemas autorizadas por la ABT en todo el territorio nacional – para el departamento, la provincia y los municipios anteriormente señalados.

De esta manera, esta resolución abre una nueva puerta a que se incremente el índice de incendios en el bosque amazónico. El mismo que de por sí – y a pesar de la paralización de las quemas a nivel nacional – durante este año contabiliza uno de los registros de focos de calor más elevados en comparación a las gestiones 2020 y 2021[2]. Por ello, no es casual que actualmente persisten incendios de magnitud en este bioma, como es el caso del Parque Nacional Madidi[3].

Si bien es cierto que un foco de calor no se traduce necesariamente en fuego o en un incendio[4], es un indicador importante de la posible presencia de fuego en estas áreas con cobertura boscosa. Además, esta Resolución Administrativa llega también en un momento en que Bolivia contabiliza una importante cantidad de superficie quemada.

Los datos de superficie quemada, así como del tipo de superficie que se está quemando, también lo proporciona el SIMB. No obstante, lamentablemente – y a pesar de ser la fuente oficial de información proporcionada por el gobierno – la base de datos accesible al público se encuentra desactualizada, con apenas registros hasta el 2016.

Sin embargo, recientemente en un programa radial la ABT señaló que hasta el 21 de septiembre en todo el territorio nacional se registran 2.1 millones hectáreas quemadas acumuladas[5]. A pesar de que la ABT apuntaba a señalar lo contrario, esta cifra significa que hasta la fecha estamos con una superficie quemada muy similar al total acumulado hasta septiembre durante la gestión de 2020, cuando se llegó a las 2.5 millones de hectáreas quemadas.

Bajo este escenario ¿cómo es que la ABT puede justificar la aprobación de la RA 183/2021? ¿Cuál será el costo ambiental, social y económico de permitir mayores quemas en el país? ¿Puede este costo ser “justificado” bajo el discurso de reactivación económica? ¿A que “sectores sociales y productivos” terminará beneficiando la autorización de quemar aún más la Amazonía?


[1] https://www.facebook.com/abtbolivia/videos/446250190158201/

[2] https://fundacionsolon.org/2021/08/12/los-focos-de-calor-se-concentran-en-los-bosques/

[3] https://www.eldiario.net/portal/2021/10/03/el-madidi-se-incendia-y-auxilio-se-hace-esperar/

[4] https://fundacionsolon.org/2021/08/12/tunupa-117-bolivia-arde-focos-de-calor-que-rompen-records/

[5] Fuentes, J. [Radio Expresión] (01 de septiembre 2021). Plan operativo para combatir los incendios con rastrillajes a nivel nacional y la chiquitania, en coordinación con el ministerio de gobierno. Ing. Jesús Fuentes, Jefe Nacional de Control y Fiscalización de la ABT. Disponible en: https://www.facebook.com/watch/live/?ref=watch_permalink&v=3093434604259714

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