Estado de situación de las megahidroeléctricas en Bolivia

En los últimos años el gobierno de Evo Morales ha colocado como un tema de prioridad nacional la construcción de megahidroeléctricas para transformar a Bolivia en el corazón energético de Sudamérica. El plan del gobierno es exportar electricidad a partir de 10.000 megavatios (MW) de potencia instalada de megahidroeléctricas. Esta cifra es cinco veces la actual potencia instalada de Bolivia. Sin embargo, aunque se cumpliera esta meta, las exportaciones de Bolivia no llegarían a representar ni el 2% de la potencia instalada en Sudamérica, por lo que la frase “Bolivia, corazón energético de Sudamérica”, con la que el gobierno inauguró su tercera gestión de gobierno, es un slogan sin asidero en la realidad.

Los 10.000 MW de potencia hidroeléctrica para la exportación estarían principalmente constituidos por un conjunto de cuatro grandes megaproyectos: 1) las megahidroeléctricas de El Bala y Chepete en el río Beni, 2) siete hidroeléctricas en el Río Grande (Santa Cruz) de las cuáles Rositas sería la primera en construirse [1] , 3) la hidroeléctrica binacional en el río Madera entre Bolivia y Brasil y 4) la hidroeléctrica de Cachuela Esperanza, casi en la desembocadura del río Beni.

La información con relación a estos megaproyectos no es de fácil acceso y algunos no tienen todavía estudios preliminares. Por esta razón, en esta publicación nos concentraremos en el análisis comparativo de cuatro megahidroeléctricas: Chepete, El Bala, Rositas y Cachuela Esperanza. El análisis comparativo de estos cuatro proyectos muestra: a) altos impactos ambientales en al menos seis áreas protegidas megabiodiversas, b) significativa afectación social a miles de personas que serán desplazadas sin haberse realizado hasta la fecha procesos de consulta para el consentimiento previo, libre e informado, c) endeudamiento sin precedentes en la historia del país para producir energía a costos que no son competitivos a nivel internacional, y d) gran oportunidad de negocios para empresas constructoras chinas, bancos extranjeros chinos, empresas consultoras, supervisoras y autoridades involucradas en las diferentes fases de estos megaproyectos.

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Estos megaproyectos no son novedosos, todo lo contrario, son antiguos proyectos que nunca terminaron de realizarse el siglo pasado. Rositas y El Bala – Chepete surgieron en las décadas de los años 50 y 60, fueron impulsadas bajo el régimen militar de Hugo Bánzer en los 70 y se realizaron estudios en la década del 80. La historia de Cachuela Esperanza es parecida.

En 1978 la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) hizo estudios en la cuenca Alto Beni para viabilizar El Bala; en 1983 la misma empresa estatal realizó el estudio de aprovechamiento hidroenergético de Cachuela Esperanza [3] ; y en 1987 mediante Ley 940 se declaró como “prioridad nacional” el Proyecto Múltiple Río Grande – Rositas” [4] . Sin embargo, ninguno llegó a concretarse.

Ya en el siglo XXI, ENDE volvió a incorporar estos proyectos en su cartera de proyectos. En 2008 El Bala fue retomado y en 2015 se lanzó la convocatoria para el Estudio de Identificación [5] , que se adjudicó la empresa italiana Geodata. También en 2008, el gobierno de Bolivia contrató a la empresa canadiense Tecsult–Aecom para realizar el estudio de factibilidad y diseño final del Proyecto Hidroeléctrico Cachuela Esperanza, un análisis de los impactos de las represas de Jirau y San Antonio y el estudio de prefactibilidad de las alternativas hidroeléctricas y de navegación. Tanto Cachuela Esperanza como la Binacional volvieron a ser retomadas en el marco de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional de Suramérica (IIRSA).

En 2012, el gobierno de Evo Morales presentó los proyectos Rositas y Cachuela Esperanza a la empresa china Hydrochina Corporación para que realice una “actualización” de ambos. Rositas fue licitada en 2014 y se adjudicó la consultoría la empresa española Eptisa, que debía hacer la actualización del estudio de factibilidad, el diseño final, los documentos de licitación para su construcción y los estudios ambientales.

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¿Rositas continúa o no?

Rositas ya cuenta con el Estudio a Diseño Final, elaborado por la empresa española/china Eptisa; la Ficha Ambiental; el contrato para su construcción adjudicado a la Asociación Accidental Rositas (AAR), formada principalmente por empresas chinas; un crédito anunciado pero aun no firmado ni desembolsado de 1.000 millones de dólares del Exim Bank de China; y con la elaboración en proceso del Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental (EEIA) a cargo de la propia Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).

Luego de varias acciones de protesta por parte de la población afectada, en septiembre de 2018, el ministro de Energías, Rafael Alarcón, refiriéndose a Rositas anunció que “el sueño cruceño” se postergaba debido al rechazo de la población local: “En la medida que la gente tome conciencia de la necesidad de inversión, de la necesidad de realizar proyectos de envergadura en Bolivia, nosotros retomaremos las tareas en Rositas [6] ”. Sin embargo, en diciembre de ese mismo año, el presidente Evo Morales retomó la idea de proseguir con el proyecto mediante un referendo en el departamento de Santa Cruz [7].

El Bala y Chepete a medio camino

Por su parte, El Bala y Chepete ya disponen de la siguiente documentación: un Estudio de Identificación que define su ubicación –estudio que fue realizado por la consultora italiana Geodata-, las Fichas Ambientales y un Estudio de Diseño Técnico de Preinversión (EDTP) que está en elaboración e incluye a) el diseño final de ambas hidroeléctricas, b) el EEIA y la “consulta pública” a diferentes actores involucrados y c) la preparación de los Términos de Referencia para la licitación internacional de la construcción de ambas hidroeléctricas.

Como se puede apreciar, la hidroeléctrica Rositas está mucho más avanzada que El Bala y Chepete porque ya tiene una asociación de empresas contratadas para su construcción y una expresión de interés de una fuente de financiamiento china. Sin embargo, hasta la fecha estas tres hidroeléctricas no cuentan con licencias ambientales porque no han concluido ni presentado sus respectivos EEIA, no han realizado las correspondientes consultas de manera previa, libre e informada a los pueblos indígenas y poblaciones afectadas, ni tampoco disponen de contratos de exportación o acuerdos de intención de compra de la electricidad que generarían.

Cachuela Esperanza 11 años sin resultados

Los estudios de Cachuela Esperanza fueron licitados en 2008 y hasta 2011 Tecsult -la empresa que se adjudicó los estudios- habría entregado cinco de los siete informes previstos, por lo que recibió el 90% del pago total, quedando pendiente la entrega del EEIA y el informe final (Justiniano, 2011). Hasta la fecha no hay claridad sobre qué pasó con el contrato con Tecsult. En una comunicación del Ministerio de Energías de 31 de diciembre de 2017 se dice que el caso del contrato con Tecsult continúa en la fase de “relevamiento de Información para la ejecución de una Auditoría Especial al cumplimiento de contrato de la Empresa Tecsult International Limitée”. A fines de 2012, el gobierno de Bolivia contrató a la empresa china Sinohydro -que está implicada en el escándalo de la hidroeléctrica Coca-Codo Sinclair en Ecuador- a que revise la documentación técnica, de diseño y factibilidad del proyecto Cachuela Esperanza. A la fecha no existe información pública sobre los próximos pasos a seguir con relación a esta hidroeléctrica.


[1] Las siete hidroeléctricas a construirse en el Río Grande son Seripona, Las Juntas, Ocampo, Peña Blanca, Cañahuecal, La Pesca y Rositas.

[2] Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), en: http://plataformaenergetica.org/sites/default/files/proyecto_cachuela.pdf

[3] Descripción del proyecto estudio de identificación del proyecto hidroeléctrico El Bala “componente 1 Angosto Chepete 400”, en: http://200.7.160.214:8080/documents/10184/596519/DESCRIPCI%C3%93N+DEL+PROYECTO+ESTUDIO+DE+IDENTIFIACI%C3%93N+PROYECTO+HIDROEL%C3%89CTRICO/f2d67c1d-d9b9-4418-bd4d-aae833b04326

[4] https://fundacionsolon.org/2018/07/02/comenzar-por-el-final-la-historia-del-megaproyecto-rositas/

[5] https://www.ende.bo/public/licitaciones/CDCPP-ENDE-2015-017ESTUDIOPROYECTOBALA.pdf

[6] https://www.eldeber.com.bo/economia/Gobierno-frena-Rositas-y-la-Gobernacion-ve-fracaso-del-MAS-20181005-0003.html

[7] http://www.lostiempos.com/actualidad/economia/20181231/evo-sugiere-referendo-definir-si-se-construye-hidroelectrica-rositas

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