Video: Mega hidroeléctricas: ¿Energía Limpia o Negocio Sucio?

Según datos de las empresas consultoras Geodata, Eptisa y Tecsult que hicieron los estudios para las mega hidroeléctricas de El Bala, Chepete, Rositas y Cachuela Esperanza, estos proyectos requieren una inversión de 11.795 millones de dólares, sin tomar en cuenta sus respectivas líneas de transmisión. “Esta cifra es superior a la actual deuda externa de Bolivia de 9.945 millones de dólares”, sostuvo el activista y dirigente indígena Alex Villca. Las cifras se dieron a conocer en la quinta edición de Verdades Ocultas: La Hora de la Naturaleza, que se transmite por Erbol todos los viernes a las 13:00 horas, que estuvo dedicada a realizar un análisis comparativo de los impactos medioambientales, sociales y económicos de las mega hidroeléctricas de El Bala, Chepete, Rositas y Cachuela Esperanza. Continúa leyendo Video: Mega hidroeléctricas: ¿Energía Limpia o Negocio Sucio?

Video: Los derechos olvidados de la Madre Tierra

Bolivia ha sido el segundo país en el mundo en reconocer los derechos de la Madre Tierra pero sin embargo hasta la fecha estos derechos no se garantizan y son vulnerados a través de políticas y proyectos de gran impacto ambiental. Felipe Terán del Instituto Superior Ecuménico Andino de Teología (ISEAT) y Pablo Solón de la Fundación Solón explicaron que después de la adopción de los derechos de la Naturaleza en la Constitución de Ecuador el año 2008, Bolivia tomó la iniciativa al impulsar la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra que fue adoptada en la Cumbre de los Pueblos sobre el Cambio Climático en abril del 2010. El contenido de dicha declaración fue incorporada en la ley Nº71 de derechos de la Madre Tierra que fue promulgada el 21 de diciembre de dicho año. A nueve años de la promulgación de dicha ley, Felipe Terán y Pablo Solón hicieron una evaluación de su aplicación en el programa radial “Verdades Ocultas: La hora de la naturaleza” que se transmite cada viernes a las 13:00 horas por Radio Erbol. Continúa leyendo Video: Los derechos olvidados de la Madre Tierra

Video: Amenazas y alternativas para nuestros bosques

Los bosques amazónicos se enfrentan a grandes intereses extractivos: carreteras, megahidroeléctricas, monocultivos, ganadería, colonización o concesiones forestales, entre otros, que en los siguientes años podrían ampliar la expansión de deforestación que actualmente bordea las 300 mil hectáreas. Lo que necesitamos es una ley forestal que proteja efectivamente los derechos de los bosques y que no se limite a dar concesiones para explotar su madera. Continúa leyendo Video: Amenazas y alternativas para nuestros bosques

Video: ¿Qué pasa con la industrialización del litio en Bolivia?

Según el Decreto Supremo Nº 3738 del 7 de diciembre del 2018, el capital que pagó la empresa alemana ACISA, a tiempo de constituir la empresa publica mixta con Yacimientos del Litio Bolivianos (YLB), fue de 5.145.000 bolivianos, equivalente a 739.224 dólares, para un contrato de 70 años. Esta información fue dada a conocer por Héctor Córdova y Pablo Solón en el programa “Verdades Ocultas: La hora de la naturaleza” que se transmite cada viernes a las 13:00 horas por Radio Erbol. Pablo Solón, director de la Fundación Solón, sostuvo que el contrato con la empresa alemana es de mayor duración que los contratos que se otorgan en Chile, y citó como ejemplo que el contrato especial de litio de la empresa estatal CODELCO es de 39 años. Asimismo, Solón explicó que la empresa alemana ACISA no invertirá los 300 millones de dólares, como se dijo en los medios de comunicación, sino que buscará gestionará un crédito que será pagado a medias entre la empresa alemana y YLB.
Continúa leyendo Video: ¿Qué pasa con la industrialización del litio en Bolivia?

La “inversión” alemana para el litio se redujo a un crédito de 255 millones de dólares

Por Guillermo Villalobos

A principios del 2019 el periódico Cambio publicó una nota mencionado que ACI Systems, la socia alemana que YLB eligió para avanzar en la “industrialización del litio”, propuso una inversión de 1.329 millones de dólares para construir cuatro plantas: 1) hidróxido de litio, 2)hidróxido de magnesio, 3) materiales catódicos y 4) baterías.[1] Continúa leyendo La “inversión” alemana para el litio se redujo a un crédito de 255 millones de dólares

Bolivia otorga por 70 años recurso estratégico del litio a alemanes.

Por Guillermo Villalobos M.

La empresa alemana ACISA ha conseguido tener acceso a las salmueras residuales del salar de Uyuni por 70 años a través de la empresa pública mixta YLB-ACISA. Según el artículo 5 del Decreto Supremo Nº3738, dicha empresa que por el momento sólo emprenderá la producción de hidróxido de litio tendrá un “plazo de duración de 70 años, computables a partir de la fecha de inscripción en el Registro de Comercio de Bolivia. El plazo de duración de la Empresa podrá ser prorrogado conforme a la normativa en vigencia y el presente Estatuto.” (artículo 5 del Decreto Supremo N° 3738).  En otras palabras, los alemanes que tienen el 49% de las acciones pero controlan en los hechos la empresa (ver artículo Cómo la socia alemana controlará la nueva empresa mixta) acabarán teniendo una suerte de concesión por 70 años para aprovechar 1,8 millones de toneladas de salmueras residuales al año, que hacen un total de 126 millones de toneladas de salmuera residual en 70 años. Además de esta cantidad según el anexo del DS Nº3738 “Todo eventual incremento en la producción de la salmuera residual proveniente de las piscinas (20 líneas) existentes de evaporación será de aprovechamiento exclusivo de la Empresa.” Continúa leyendo Bolivia otorga por 70 años recurso estratégico del litio a alemanes.

Hidróxido de litio: Cómo la socia alemana controlará la nueva empresa mixta

Por Guillermo Villalobos M.

ACI Systems Alemania GmbH (ACISA) es una empresa constituida en Bolivia con capitales alemanes, responsable de la gestión de proyectos y de tecnología dentro del Grupo ACI System. A finales de 2018 fue elegida como la socia estratégica de Yacimientos del Litio Boliviano (YLB) para la “industrialización del litio”, constituyéndose la empresa pública mixta YLB ACISA – EM. Continúa leyendo Hidróxido de litio: Cómo la socia alemana controlará la nueva empresa mixta

¿Por qué sólo el 17,3% del hidróxido de litio se destinará a la industrialización?

Por Guillermo Villalobos M.

Bolivia tendrá dos planas que producirán litio a partir de las salmueras del salar de Uyuni. La primera producirá 15.000 toneladas de Carbonato de Litio (Li2CO3directamente de la salmuera del salar, la segunda producirá 30.000 toneladas de Hidróxido de Litio (LiOH) de las salmueras residuales de la primera planta de carbonato de litio. En otras palabras, el litio que no sea extraído por la primera planta de carbonato de litio y que quede como un residuo en la salmuera será reprocesado por la segunda planta para obtener hidróxido de litio. Continúa leyendo ¿Por qué sólo el 17,3% del hidróxido de litio se destinará a la industrialización?

Agroindustria, ganadería y megaproyectos amenazan a bosques

Erbol, 22 de abril de 2019

Los bosques amazónicos se enfrentan a grandes intereses extractivos: carreteras, megahidroeléctricas, monocultivos, ganadería, colonización o concesiones forestales, entre otros, que en los siguientes años podrían ampliar la expansión de deforestación que actualmente bordea las 300 mil hectáreas.

Esa alerta se realizó en el programa Verdades Ocultas: La Hora de la Naturaleza que se transmite por radio ERBOL, todos los viernes desde las 13:00 horas.

Según se recopiló para el programa, las comunidades indígenas advierten sobre los impactos en la producción de caña de azúcar en zonas no tradicionales de la Amazonía, así como la concesión de bosques en favor de campesinos colonizadores. De forma paralela, existen diferentes iniciativas que buscan impulsar el mantenimiento de bosques, alternativas productivas como el cacao o la castaña.

Funciones de los bosques

Alrededor de 1.600 millones de personas —incluidos más de dos mil pueblos indígenas— dependen de los bosques para sobrevivir: les proporciona alimentos, medicinas, combustible y abrigo, según Naciones Unidas. Desde un punto de vista biológico, los bosques son los ecosistemas terrestres más diversos, donde se albergan más del 80% de las especies animales y vegetales.

Son importantes en la reducción de la exposición de los riesgos climáticos extremos como el excesivo calor, sequía e inundaciones, por lo que forman parte sustancial de las estrategias para mitigar y adaptarse al cambio climático, explicó  la investigadora Marielle Cauthin.

Una importancia central frente al cambio climático es que los bosques absorben los gases de efecto invernadero porque actúan como filtros naturales del aire, purificándolo (PNUD, 2014). Pero pese a los increíbles beneficios ecológicos, económicos y sociales que nos brindan los bosques, la desforestación continúa a un ritmo de 13 millones de hectáreas al año y esta deforestación es responsable de entre un 12 y un 20% de las emisiones de gases que producen el efecto invernadero y contribuyen al calentamiento global, advirtió Pablo Solón, al tiempo de añadir que en 8 años se perdería una superficie equivalente al territorio boliviano.

En el caso boliviano, en 2016 se llegó casi a 300 mil hectáreas deforestadas. Mucho antes, en la década del 80 el país contaba con una extensión importante de bosques y con pocas amenazas (Müller, 2014), debido sobre todo a que la principal actividad extractiva estaba vinculada a la minería en el occidente del país (Kaimowitz, 1997).

Podemos mencionar que es a partir de la década del 60 que los bosques de tierras bajas, sobre todo de Santa Cruz, comienzan a ser disputados por diferentes actores, comenzando por políticas de estímulo a la migración de japoneses y menonitas al norte del departamento de Santa Cruz. En la década de los 80 se inicia una ola de colonización del Chapare en Cochabamba; mientras se profundizaba el asedio de las empresas madereras en los años 80 y 90.

Ganadería, la amenaza a los bosques

Actualmente en Bolivia existen alrededor de 9 millones de cabezas de ganado, según el Censo agropecuario de 2013. El sector empresarial ganadero se plantea llegar a 12 millones de cabezas de ganado para el año 2025. La Agenda Patriótica del gobierno tiene como meta -hasta el 2025- triplicar la población de ganado y alcanzar la cifra de “al menos dos cabezas de ganado por habitante”, sostuvo Marielle Cauthin. Esto significa que para el 2025 Bolivia duplicaría su hato de ganado bovino, superando las 20 millones de cabezas y disparando la deforestación ¿por qué? porque el crecimiento del ganado implica mayor avance de la frontera agropecuaria en zonas de bosque chiquitano y amazónico: la deforestación por ganadería se produce sobre todo en la Chiquitanía (en las cercanías de San Ignacio de Velasco, Concepción, San José de Chiquitos y Puerto Suárez), y en segundo lugar en la provincia Vaca Diez del Beni, en el límite departamental entre Beni y Pando. En el período 2000 a 2010 la ganadería habría sido responsable de casi el 52% de la deforestación en el país. Si se toma en cuenta solamente el quinquenio 2005 a 2010, el 60% de la deforestación en Bolivia sería producto de actividades ganaderas. Este impacto del sector ganadero se incrementará de manera significativa a medida que se concreten los acuerdos de exportación de carne a Vietnam y China.

Etanol y biodiesel: producir para alimentar chatarra

El 15 de septiembre de 2018, el presidente Evo Morales promulgó la Ley de Etanol y de Aditivos de Origen Vegetal. La meta de 380 millones de litro de etanol hasta el 2025, según el gobierno y los ingenios azucareros, requiere duplicar las plantaciones de caña de azúcar pasando de 150.000 a 305.000 hectáreas, sostuvo Pablo Solón. Ello significa un incremento anual de 18.000 a 20.000 hectáreas de caña de azúcar hasta el 2025. Según autoridades y empresarios, la expansión de la frontera agrícola para caña de azúcar, sorgo, soya y maíz para biocombustibles no tiene límites y estará en función de la demanda nacional e internacional.

El 19 de marzo de 2019, el presidente Evo Morales aceptó llevar adelante el proyecto de biodiésel con el uso de dos semillas de soya que provienen de un tratamiento biotecnológico. En la actualidad ya se usa el evento RR1 (semilla resistente al glifosato) y que con la decisión del Gobierno se suman los eventos Intacta (semilla resistente a las plagas) y HB4 (grano tolerante a la sequía). Según el ministerio de energía, actualmente existe una superficie de producción de soya de 1,3 millones de hectáreas en Santa Cruz, que se destina para el mercado interno y para la exportación. El gobierno pretende el incremento de la frontera agrícola en 250.000 hectáreas más, cuya producción se destinará a otro mercado que es el de biodiésel. Según instituciones como Probioma, las semillas transgénicas de soya serían extendidas en unas 420.000 hectáreas de masa forestal nueva, es decir que la ampliación de la frontera agrícola duplicará la deforestación total anual.

En mayo de 2018, cinco meses antes de la promulgación de la Ley de Etanol, se reportaba que las ha. de caña de azúcar pasaron de 137.769 a 150.312 ha. (12.543 ha. adicionales), además de haberse plantado 32.125 ha. de caña nueva. Los datos provienen de las áreas de influencia de los ingenios Guabirá (Montero), Unagro (Minero) y Aguaí (comunidad Aguaí). Evo Morales decía en 2008 que no se podía producir alimentos para alimentar chatarra y ahora fomenta el cultivo de caña de azúcar y soya transgénica para este fin.

Megaproyectos amenazan bosques y comunidades indígenas

Según nos explica Cecilia Moyoviri, representante de la Subcentral TIPNIS, este parque nacional enfrenta serios problemas de pérdida de bosque, envenenamiento de aguas y muerte de peces producto de la construcción de la carretera Villa Tunari – San Igancio de Moxos y la consecuente profundización de la colonización cocalera. El TIPNIS ha perdido 46.000 hectáreas de bosque entre 2000 y 2014. El 58% de esta pérdida de bosques se ha producido en un radio de 5 kilómetros alrededor de la carretera que conecta Villa Tunari e Isinuta, explicó Cauthin, dentro lo que se conoce como polígono 7, zona avasallada por sindicados campesinos cocaleros (Current Biology, 2018).

Así como el TIPNIS, la TCO Tacana I enfrenta los impactos de otro proyecto extractivo, como es el avance de cultivos de caña de azúcar para la Empresa Azucarera San Buenaventura. Diego Uzquiano, vicepresidente del Concejo Indígena de los Pueblos Tacanas I, denuncia serios problemas en el medioambiente, el agua y la salud de las familias y comunidades de la zona: “en nuestra demanda territorial el gobierno dio como usufructo cinco mil hectáreas para la plantación de caña, y ya hubo deterioro de nuestro territorio como matanza de flora y fauna, y afectó a comunidades vecinas con enfermedades en consumo de agua y mortandad de animales”.

El Territorio Indígena Multiétnico (TIM) busca recuperar el llamado bosque Chimán, ubicado en la Amazonía beniana, que desde 1990 experimentó la penetración de varias grandes empresas madereras que  provocaron conflictos y una acción movilizada conocida como la “Primera Marcha Indígena por el Territorio y la Dignidad”. Don Cecilio Gualu, como nos indicó, estuvo presente en esa marcha y hasta hoy día sigue luchando por la restitución territorial y la recuperación de bosques para sus comunidades. El TIM pide se cumpla el Decreto Supremo 22611 que establece la restitución de estos bosques al concluir los contratos de concesión forestal. Sin embargo, 28 años después, el conflicto se reactivó a raíz de que el  INRA declaró tierras fiscales de libre disponibilidad a una parte del área de exconcesiones forestales del Bosque Chimán, para dotarlas a colonos campesinos.

La TCO Tacana II se enfrentó a la exploración sísmica de la empresa petrolera china BGP para cuidar y defender los árboles de castaña y las fuentes de agua. El aprovechamiento de la castaña otorga trabajo e ingresos económicos a las comunidades de la TCO, según nos relató Pablo Arauz, técnico de la organización indígena Tacana II. Así como la castaña se constituye en un fruto que otorga condiciones sustentables de vida a las comunidades y al bosque, ocurre lo mismo con otros cultivos como el cacao amazónico. En conjunto, la conservación de los bosques de castaña como de cacao permiten aplicar técnicas agroforestales, que protegen el bosque y no lo destruyen. Esta es la experiencia de CIPCA, según Edgar Izurieta, técnico de esta institución: “no solo es una alternativa de desarrollo e ingresos económicos sino como elementos para restitución y consolidación de territorios disputados por terceras personas. Los indígenas han tomado consciencia de la importancia de los bosques para hacer manejo sostenible de los mismos”.

Las funciones de los árboles y su importancia en las ciudades es parte de la campaña que emprende el colectivo árbol en Santa Cruz. Según Eliana Torrico, integrante de este Colectivo, anualmente se talan aproximadamente 300 árboles en ese municipio, por ello el trabajo de concientización en las ciudades para el cuidado del árbol urbano es urgente.

Enlace: https://erbol.com.bo/noticia/economia/22042019/agroindustria_ganaderia_y_megaproyectos_amenazan_bosques

Cumbre por la naturaleza, los territorios y la vida

CONVOCATORIA

Las Organizaciones indígenas, Colectivos, activistas e instituciones agrupados en Ia Coordinadora Nacional para Ia Defensa de los Territorios con mucha preocupación observamos Ia profundización de una crisis sistémica cuyas dimensiones ambiental, climática, económica, política y social se agudizan de Ia mano de un modelo extractivista que no solo devasta Ia naturaleza, sino que socava las bases institucionales y democráticas de Ia sociedad boliviana. Como muestra de este nuevo escenario una marcha legitima de mas de 40 días de Ia nación Qara Qara cuya demanda fue burlada por el gobierno, Ia aprobación de semillas transgénicas para favorecer los intereses del agronegocio, Ia corrupción en el INRA y los recientes asentamientos y distribución de tierras en Ia Chiquitania y Ia reciente intervención violenta de Ia policía contra nuestros hermanos de Tariquia.

Por ello, planteamos Ia imperiosa necesidad de articulación en torno a Ia construcción de una Agenda Nacional que retome las alternativas que tanto pueblos indígenas como otros sectores sociales preocupados por esta situación vienen planteando ante el modelo de desarrollo basado en Ia generación de ingresos económicos. Es urgente trabajar en una propuesta que respete Ia vida de todos los seres de Ia naturaleza y del uso eficiente y responsable de los bienes y bondades de Ia naturaleza, velando por el bienestar de todos y todas, y de mantener Ia vida para las siguientes generaciones, una agenda que nazca desde una perspectiva integral y holística con Ia participación de diferentes sectores de Ia sociedad civil.

En este sentido, convocamos a Ia primera “Cumbre por la naturaleza, los territorios y Ia vida” que se desarrollara los días jueves 4 y viernes 5 de abril del presente año en el salón María Eugenia Canedo de APCOB ubicado en Ia Calle Alfredo Jordán No.79 de la Ciudad de Santa Cruz a partir de las 8:30.

Podrán participar lideres y lideresas de las Organizaciones indígenas, ambientalistas, plataformas, ONGs y personas vinculadas a las temáticas de los derechos humanos, ambientales, de los pueblos indígenas y de Ia naturaleza.

Por Ia Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios

Firman:

Central indígena de Comunidades Originarias de Lomerío – CICOL

Subcentral de Cabildos lndigenales del Territorio indígena Multiétnico 1- TIM1

Subcentral de Cabildos lndigenales del Territorio indígena Mojeño lgnaciano TIMI

Capitanía Charagua Norte – CCHN

Subcentral de Cabildos lndigenales del Territorio indígena y Parque Nacional lsiboro Secure- TIPNIS

Central de Pueblos Étnicos Mojeños del Beni-CPEMB

Organización Indígena Chiquitana – OICH

Asamblea del Pueblo Guaraní APG

Colectivo Árbol

cumbre por la naturaleza

 

TUNUPA 107: Megahidroeléctricas, ¿energía limpia o negocio sucio?

TUNUPA 107 PORTADA

Invitamos a leer el TUNUPA Nº107 que realiza un análisis comparativo de los proyectos hidroeléctricos de Rositas, Chepete, El Bala y Cachuela Esperanza. Formato PDF

Índice:

 

Mega hidroeléctrica Binacional: La última podría ser la primera

La cuenca del río Madera, una de las más importantes del mundo, fue siempre observada por gobiernos brasileros y bolivianos como un recurso hídrico a ser explotado. En la actualidad ya hay dos hidroeléctricas funcionando del lado Brasilero Jirau y Santo Antonio, y en el lado boliviano se estudian dos emprendimientos: Cachuela Esperanza y una megahidroeléctrica que sería propiedad de ambos países. La hidroeléctrica Binacional, como se le denomina, es una de las más atrasadas, ya que a diferencia de las otras no tiene aun una ubicación definida en el río Madera ni existen estudios conocidos a nivel de ingeniería, viabilidad económica e impacto medio ambiental y social.

El año 2017 el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) conjuntamente con La Empresa Nacional de Electricidad de Bolivia (ENDE) y Centrais Elétricas Brasileiras S.A. (Eletrobras) contrataron a la empresa WorleyParsons Engenharia LTDA para que realice los “Estudios de Inventario Hidroeléctrico Binacional en Parte de la Cuenca del río Madera y Afluentes Principales Ubicados en Territorio Boliviano y Brasileño”. Dicho estudio tiene un costo de 7,5 millones de dólares, de los cuáles la CAF está aportando con 600 mil dólares y el resto son financiados por ENDE y Electrobras en partes iguales. Según los anuncios que se hicieron al momento de la firma del contrato de estos estudios este: “proyecto hidroeléctrico producirá 3.000 megavatios, de los que el 50% beneficiará a Bolivia y el otro 50% a Brasil”.

El estudio será concluido hasta septiembre de 2019 y su propósito es analizar el tramo del río Madera y sus afluentes, considerando los tramos binacionales de los ríos Mamoré, Guaporé/Itenez, Abuná y parte del río Beni en territorio boliviano.

La hidroeléctrica binacional a pesar de que está en una fase preliminar podría avanzar más rápido que las otras hidroeléctricas por las siguientes razones:

a) La construcción de la binacional aumentaría el tiempo de vida útil de Jirau y San Antonio porque retendría una buena parte de los sedimentos que hoy fluyen hacia estas dos represas que están aguas abajo del río Madera.
b) La construcción de la hidroeléctrica binacional haría muy difícil futuras demandas contra Brasil, por inundaciones provocadas por Jirao y San Antonio, a territorio boliviano como ocurrió el año 2014.
c) Al ser un emprendimiento entre Bolivia y Brasil, el vecino país garantizaría el mercado para esta hidroeléctrica en caso de llegarse a un acuerdo.
d) A diferencia de las otras megahidroeléctricas que se proyectan en Bolivia, ésta sería copropiedad de ambos países, lo que es mucho más atractivo para el Brasil ya que tendría un control sobre el emprendimiento y su administración.

En síntesis, la megahidroeléctrica Binacional abarca una dimensión geopolítica para el Brasil que no tienen las otras megahidroeléctricas que proyecta el gobierno de Bolivia. Sin embargo, hasta la fecha en el país existe poca transparencia, discusión y análisis sobre el avance de los estudios y las reales implicaciones para Bolivia de esta megahidroeléctrica.

Infográfica: 14 razones para decir NO a las megahidroeléctricas

TUNUPA 107 CONTRATAPA

Haz click aquí para verlo en pantalla completa

1. Los embalses de las mega hidroeléctricas son una de las principales causas de la deforestación y destrucción del hábitat de pueblos, animales y plantas. El Bala y el Chepete deforestará más de 80.000 hectáreas de bosque amazónico.

2. Las mega hidroeléctricas provocan grandes inundaciones. El Chepete creará el cuarto lago y Rositas el quinto lago más grande de Bolivia.

3. Las mega hidroeléctricas desplazan a miles de familias e inundan territorio de las Naciones y Pueblos indígenas.

4. Las mega hidroeléctricas no se hacen garantizando la consulta para el consentimiento previo, libre, informado y de buena fe de los pueblos indígenas y las poblaciones afectadas.

5. Las mega hidroeléctricas obstaculizan la libre circulación de las embarcaciones, los peces y provocan perdida del volumen de agua río abajo, reducción de la cantidad de peces autóctonos y efectos negativos sobre la fertilidad de los suelos y humedales.

6. Las represas de las mega hidroeléctricas aumentan la concentración de componentes químicos tóxicos como el mercurio en los ríos y embalses.

7. Las medidas de mitigación de los graves impactos sociales y ambientales de las mega hidroeléctricas generalmente fallan.

8. Las mega hidroeléctricas no son energía renovable y contribuyen al cambio climático con grandes emisiones de gas metano que se produce por la descomposición de la vegetación sumergida bajo el agua.

9. Las mega hidroeléctricas terminan generando mucha menos energía de la que anuncian en un principio, y acaban costando mucho más de lo presupuestado.

10. Las mega hidroeléctricas constituyen una gran fuente de endeudamiento externo. Si se hace las represas del Chepete, El Bala y Rositas la deuda externa de Bolivia se multiplicará por dos.

11. La construcción de mega hidroeléctricas ha sido fuente de gran corrupción en muchas partes del mundo.

12. En la actualidad existen fuentes alternativas de generación eléctrica menos dañinas y más rentables cómo la energía solar, eólica y las pequeñas hidroeléctricas de pasada.

13. Endeudarse para construir mega hidroeléctricas sin tener un mercado asegurado de exportación es asesinar el futuro de Bolivia.

14. Las mega hidroeléctricas son un modelo obsoleto de desarrollo del siglo pasado. El futuro no es la exportación de electricidad a lo largo de miles de kilómetros sino la producción, almacenamiento y consumo locales de energía renovable.

Día Internacional de Acción contra las Represas y por los Ríos, el Agua y la Vida

Impactos económicos de El Bala, Chepete, Rositas y Cachuela Esperanza

El costo de inversión de estas hidroeléctricas ha ido variando en el tiempo y siempre con una tendencia ascendente.

Cachuela Esperanza tendría un costo de 2.465 millones de dólares, de los cuáles 2.218 millones de dólares corresponderían a la central hidroeléctrica y 247 a las líneas de transmisión y subestaciones (Tecsult, 2009 [1]). Continúa leyendo Impactos económicos de El Bala, Chepete, Rositas y Cachuela Esperanza

Impactos sociales del Chepete, El Bala, Rositas y Cachuela Esperanza

Comunidades desplazadas

De manera preliminar, las megahidroeléctricas El Bala, Chepete y Rositas pueden llegar a desplazar entre 7.000 y 8.000 personas. En el caso de El Bala y el Chepete hay un cálculo en las fichas ambientales y sus anexos de cuántas personas estarían dentro de los embalses (3.214) y cuántas en las áreas colindantes (1.950). En el caso de Rositas sólo se menciona que 23 comunidades serían afectadas sin cuantificarse la cantidad de personas que deberían ser relocalizadas. Según las propias comunidades, aproximadamente 500 familias serían afectadas. Continúa leyendo Impactos sociales del Chepete, El Bala, Rositas y Cachuela Esperanza

Impactos en la naturaleza de El Bala, Chepete, Rositas y Cachuela Esperanza

Áreas a ser inundadas

De las cuatro hidroeléctricas, Cachuela Esperanza inundaría la mayor extensión: 690 km2 sin contar el efecto remanso (Molina, 2010). En segundo lugar, estaría el Chepete, que inundaría 677 km2 de bosque amazónico en una de las regiones más biodiversas de Bolivia y el mundo. Luego le sigue Rositas con un embalse de 449 km2 y por último El Bala con una inundación de 94 km2. En total las inundaciones de los embalses de las cuatro hidroeléctricas ascienden a los 1.910 km2. Para tener una idea de la magnitud de estas áreas inundadas es necesario señalar que la mancha urbana de la ciudad de La Paz es de 149 km2.

De todos los embalses Cachuela Esperanza es el de mayor riesgo tomando en cuenta la topografía bastante plana del terreno, la inundación provocada por esta megahidroeléctrica podría expandirse a más de 1.000 km2 en caso de producirse una época de intensas lluvias, como ocurrió con las hidroeléctricas Jirao y San Antonio en el lado brasilero.

Si analizamos cuál inunda más por megawatt de potencia instalada, Rositas ocupa el primer lugar con 70 hectáreas por MW seguido muy de cerca por Cachuela Esperanza con 69 hectáreas por MW. En tercer lugar, se encuentra El Bala con 27 hectáreas por MW y en cuarto lugar, debido a tener la potencia instalada más grande (3.300 MW), está el Chepete con 20 hectáreas por MW.

En el caso de Cachuela Esperanza, el área inundada por el embalse (690 km2) en territorio boliviano supera de lejos a las inundaciones de las represas del lado brasileño: Jirau 271 km2 y San Antonio 258 km2. Con base en esto, Molina (2010) sostiene que Cachuela Esperanza inundaría una superficie diez veces mayor por unidad de potencia instalada.

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Las hidroeléctricas de Rositas, Cachuela Esperanza, El Bala y Chepete afectarán por lo menos a seis áreas protegidas. Uno de los primeros impactos que sufrirán es la deforestación por los embalses ya mencionados y que alcanzan los 1.910 km2.
Miles de animales serán expulsados o morirán en el intento de escapar a la destrucción de su hábitat. Zonas de tránsito de mamíferos serán alteradas por las obras. Las presas obstruirán la libre circulación de los peces y evitarán que alcancen las regiones aguas arriba donde anualmente desovan. Las fichas ambientales proponen construir estanques para agrupar peces, y ascensores y escaleras de peces que serán una trampa mortal para muchos de ellos.

El metano de los embalses

La descomposición de los bosques y la biodiversidad inundada provocará importantes gases de efecto invernadero (GEI). EL estudio de Eptisa (2017) sobre Rositas afirma que habrá una gran producción de GEI, señala que ni con el desmonte del 90% de los bosques se reducirían las emisiones de gas metano emitido por “desgasificación del agua que pasa por las turbinas, la descomposición anaerobia de materia orgánica que se genera por organismos autótrofos en la misma represa y por la degradación de la biomasa que queda inundada en la misma represa”.

Algunos estudios reportan que “las plantas hidroeléctricas en el Amazonía producen más gases de efecto invernadero que las centrales termoeléctricas, debido a la descomposición de la vegetación del área que fue invadida por el agua y a las altas temperaturas, que proporcionan la emisión de metano” (Costa; Vibian et al. 2015). Estudios en otras represas de la Amazonía como Balbina demostraron que las emisiones de éstas son peores que los combustibles fósiles (Fearnside, 2009): “Estos estudios prueban que represas en la región amazónica tienen un impacto climático que es peor que la electricidad generada a través de carbón, diésel o gas” (Costa; Vibian et al. 2015). Tomando en cuenta que según un estudio publicado por International Rivers en 2008 las megahidroeléctricas en el Amazonas producen 2 Kg de dióxido de carbono equivalente por kWh podemos concluir que El Bala, Chepete y Cachuela Esperanza generarán 46 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCO2eq), una cifra que es igual a un tercio de las emisiones de Bolivia en el año 2014.

07Frente a estos datos, el gobierno y ENDE han buscado minimizar los impactos señalando que un pequeño porcentaje de áreas protegidas serán afectadas. Por ejemplo, en el caso del Chepete sólo toman en cuenta la inundación de 100 km2 dentro del Madidi y el Pilón Lajas y callan frente a los otros 577 km2 de bosques que serán inundados en superficies colindantes a las áreas protegidas.

El río Beni, la Amazonía, los valles, los yungas y el altiplano son parte de un todo articulado e interdependiente en el que la afectación de uno de sus elementos claves tiene efectos sobre los otros componentes de ese sistema. Así como no se puede valorar el impacto de la picadura de un mosquito diciendo que sólo afecta el 0,00001% del cuerpo humano, tampoco se puede reducir el impacto de una represa al área de inundación y menos jugar con porcentajes para invisibilizar sus graves efectos negativos.

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Rositas

Rositas afectará al Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado (ANMI) Serranía del Iñao, el Área Natural de Manejo Integrado (ANMI) Río Grande – Valles Cruceños y el Área Protegida Municipal Parabanó, mientras El Bala y Chepete afectarán al Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado (ANMI) Madidi y la Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen (TCO) Pilón Lajas.

Según la Ficha Ambiental de Rositas, los impactos ambientales en estas áreas protegidas serán “muy altos” para el hábitat de la fauna terrestre, “críticos” para los peces y afectarán la composición físico-química del agua superficial y la pérdida de recursos hídricos.

El Bala y Chepete

El Bala y el Chepete afectarán las áreas protegidas del Madidi y el Pilón Lajas. Sus fichas ambientales mencionan entre otros el riesgo de degradación del suelo, desaparición de playones en las márgenes de los ríos, alteración de la migración y reproducción de peces, y mortandad de especies de fauna silvestre por inundación. Las fichas ambientales de estas megahidroeléctricas enumeran las especies de flora y fauna que se encuentran en la región, destacando aquellas que son vulnerables y están en peligro de extinción, sin embargo, no cuantifican ni valoran el impacto que tendrán estas megaobras en la existencia de estas formas de vida. La magnitud de estas megarrepresas contribuirá y provocará una suerte de ecocidio para ciertas especies de flora y fauna endémicas de la región.

Los impactos no serán sólo en las áreas inundadas, sino afectarán al conjunto de esos ecosistemas tanto aguas arriba de los embalses como aguas abajo. Las fichas ambientales de ambas hidroeléctricas no detallan los impactos en el área de influencia indirecta de los mismos, y tampoco existen estudios sobre lo que serán los impactos de la línea de transmisión eléctrica que se tendería desde las megahidroeléctricas del Chepete y El Bala hasta la ciudad de Cuiabá en Brasil.

Cachuela Esperanza

Cachuela Esperanza tendrá impacto en una zona próxima al Área Protegida Municipal Lago San José en Riberalta, Beni, que cuenta con una extensión de 16.471 hectáreas; que junto a la hidroeléctrica Binacional repercutirán en el área próxima a la Reserva de Vida Silvestre Departamental Bruno Racua en Nueva Esperanza, Pando [1] , que cuenta con una extensión de 74.054 hectáreas (Justiniano, 2011).

La cuenca del río Madera alberga más de 750 especies de peces, 800 especies de aves y otras en peligro de extinción. Con la construcción de las hidroeléctrica se prevé aumento de la deforestación, avance de la frontera agrícola, mayor actividad ganadera (Laats, 2010). Por su parte, los impactos ambientales que la empresa Tecsult (2009) previó para Cachuela Esperanza son variaciones en la calidad del agua, devastación de vegetación, alteración en la migración de peces y aves, además de emisión de gases de efecto invernadero.

[1] http://www.wwf.org.bo/?111360

¿Baterías de litio? DS 3738 desmiente a Alvaro Garcia Linera

Por Pablo Solón

El pasado 30 de diciembre el vicepresidente Álvaro García Linera dijo “Vislumbramos para el 2019 buen año económico, la Pachamana será nuevamente generosa con los bolivianos, el litio, será el gran boom continental para los bolivianos” (ABI). En su alocución a los medios de prensa según la agencia de informaciones del gobierno dijo que “el acuerdo con la empresa alemana ACI Systems para la implementación de la Empresa Pública Mixta YLB-ACISA-EM, tiene el objetivo principal de producir baterías de ion litio en el Salar de Uyuni”. Y acotó “Bolivia con el 51% junto a Alemania producirá en Uyuni hidróxido de litio, sulfato de potasio, hidróxido de magnesio, sulfato de sodio, cátodos y baterías con una inversión de 1.200 millones de dólares“.

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Estado de situación de las megahidroeléctricas en Bolivia

En los últimos años el gobierno de Evo Morales ha colocado como un tema de prioridad nacional la construcción de megahidroeléctricas para transformar a Bolivia en el corazón energético de Sudamérica. El plan del gobierno es exportar electricidad a partir de 10.000 megavatios (MW) de potencia instalada de megahidroeléctricas. Esta cifra es cinco veces la actual potencia instalada de Bolivia. Sin embargo, aunque se cumpliera esta meta, las exportaciones de Bolivia no llegarían a representar ni el 2% de la potencia instalada en Sudamérica, por lo que la frase “Bolivia, corazón energético de Sudamérica”, con la que el gobierno inauguró su tercera gestión de gobierno, es un slogan sin asidero en la realidad.

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