¿Por qué Bolivia está en llamas?

Por Pablo Solón

El último reporte de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) de fecha 17 de Agosto del 2016 señala que este año los focos de calor, que comprenden tanto incendios forestales como quemas de pajonales y arbustos, se han multiplicado casi cinco veces en relación al 2015 y el 2014. Textualmente el Boletín de la ABT señala que “Durante la Gestión 2016 se registraron un total de 52.056 focos de calor. En comparación a la gestión pasada (mes en curso) se nota un incremento significativo…”

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Registro de focos de calor en territorio nacional. Gestión 2010-2016. Fuente ABT

El 2014 fue el año de en que menos focos de calor fueron registrados en el país y sin embargo ese año según “La Memoria Técnica de Monitoreo de Focos de Calor y Areas Quemadas de la Gestión 2014” del Ministerio de Medio Ambiente y Agua la superficie quemada fue de casi dos millones de hectáreas incluyendo bosques, matorrales, herbazales y chaqueos en tierra agrícolas.

captura-de-pantalla-2016-09-11-a-las-12-45-40Superficies de áreas quemadas por departamento. Fuente MMAyA 

En otras palabras, si con 41.930 focos de calor en el 2014 se quemaron casi dos millones de hectáreas, se imaginan la cantidad de áreas quemadas que habrá en el 2016 cuando sólo hasta el 17 de agosto ya tenemos 52.026 focos de calor registrados.

¿Por qué Bolivia está en llamas?

El boletín de la ABT señala que “la presente gestión tendrá gran cantidad de eventos de este tipo, posiblemente relacionado al incremento de los derechos forestales otorgados, a las practicas consuetudinarias del sector agropecuario, y a las políticas de ampliación de la cobertura agrícola y ganadera en el país (PDDES, 2016 – 2020)“. Y en otra parte del mencionado texto añade que se debe a “las facilidades para la conversión del uso de suelo (PDDES, 2016 – 2020)”.

La ABT hace bien en destacar estas causas del incremento de los incendios forestales y de pajonales ya que ellas son totalmente responsabilidad de quienes trabajan en esas zonas y de las autoridades gubernamentales. Obviamente a estos factores hay que añadirle el efecto de El Niño y el cambio climático que han provocado una gran sequía en el país generando condiciones propicias para la expansión del fuego. Sin embargo es correcto destacar aquellos factores que se generan dentro de nuestra fronteras nacionales ya que ellos deben ser atendidos por los bolivianos y las autoridades.

La ABT, sin decirlo explícitamente, nos está señalando que la ley Nº741, de 19 de septiembre de 2015, de ampliación del área de desmonte de 5 a 20 hectáreas ha sido un error. Cómo lo advirtió el presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Bolivia, la ley Nº741 podía “precipitar un uso indiscriminado del recurso natural” y eso es lo que está pasando. Así mismo, los constantes perdonazos de multas por quemas ilegales de bosques y la ampliación de 2 a 5 años del cumplimiento de la Función Económica Social de la tierra han contribuido a que la situación se salga fuera de control.

El boletín de la ABT señala que estas “políticas de ampliación de la cobertura agrícola y ganadera en el país” ylas facilidades para la conversión del uso de suelo” están en el Plan de Desarrollo Económico y Social 2016-2020 y son un factor para “este incremento significativo” de focos de calor. En consecuencia lo que corresponde es rever el PDES 2016-2020, porque con las políticas aprobadas vamos a dañar significativamente nuestro hogar que son los bosques y la naturaleza.

En una nota final, preocupa que desde el 17 de Agosto la ABT, que en períodos de chaqueos saca reportes diarios, hasta la fecha no haya vuelto a emitir un reporte de focos de calor. Así mismo es necesario que la ABT proporcione los datos precisos del “incremento de los derechos forestales otorgados” que según ellos es otra causa de que los incendios estén quemando Bolivia.